martes, 30 de noviembre de 2021

EL DIOS DE LA LLUVIA LLORA SOBRE MEXICO

 

No deja de resultar curioso que una de las mejores novelas sobre la conquista de México y la figura de Hernán Cortés, fuera escrita por un húngaro, László Passuth, un hombre de larga y prolífica trayectoria literaria que, sin tener ninguna relación especial con España, sin embargo, se ve que se sintió atraído por nuestra cultura.
Además de su interés como novela histórica, lo tiene también como obra literaria, está bien escrito y, en algunos pasajes nos regala un cierto tono poético muy conseguido que no resulta empalagoso en absoluto.
Como digo, no solo asistimos a la conquista del país azteca por los españoles, sino que acompañamos a la figura de Cortés desde sus tiempos de estudiante en Salamanca hasta su visita a la corte toledana de Carlos I para defenderse de los agravios que contra él arrojaban sus enemigos y poner a los pies del emperador los nuevos territorios conquistados llamados por entonces Nueva España.
No voy a meterme en discusiones, tan en boga en los últimos tiempos, sobre el carácter que la conquista de América despierta en algunos, ya saben, que si fue un genocidio, que si los españoles llevaron la ruina a los nuevos territorios descubiertos y todo eso. De verdad que respeto cuantas opiniones se tengan sobre aquel acontecimiento sin parangón, pero no es el objeto de esta humilde reseña meterme en esos caminos tortuosos.
Passuth nos retrata en su libro a un Hernán Cortés bastante humanizado, a medio camino entre el terrible guerrero y el excelso conquistador con que lo pintan otras crónicas. Este hombre que, pese a pertenecer a una sencilla familia hidalga, poseía cierta cultura para la época (alcanzó el grado de bachiller en Salamanca y en su mochila llevaba un ejemplar de La Biblia y otro de La Conquista de las Galias, de Julio César), tras una juventud nada pacífica, en la que más de una vez hubo de salir por pies tras ciertas aventuras galantes, llega a las tierras recién descubiertas, como tantos otros españoles de la época, en busca de fortuna, primero en La Española y más tarde en Cuba, donde obtiene algunas posesiones que se dedica a cultivar y comienza lo que podríamos llamar su carrera política, hasta el punto de organiza una expedición hacia las costas de lo que más tarde sería México que, por su enemistad manifiesta con el gobernador de Cuba, es suspendida a última hora, una orden que Cortés ignoró y, por su cuenta, asumiendo los riesgos que conllevaba desobedecer esas órdenes, emprende el viaje de lo que, a la postre, sería una de las gestas más increíbles y llamativos de la conquista americana.
Y a partir de aquí, se nos va narrando cómo, al mando de un reducido grupo de españoles y merced a una hábil política de alianzas con tlascaltecas, totonecas y otras tribus que se sentía sojuzgadas por la tiranía azteca y a una serie de casualidades que supo aprovechar, la conquista siguió adelante. Conocemos a los personajes que acompañaron a Cortés, sus capitanes, Malinali (bautizada como doña Marina por los españoles), la indígena intérprete y concubina del conquistador y también a sus enemigos, con los que hubo de enfrentarse en no pocas ocasiones. También nos acercamos a las culturas indígenas, tradiciones, supersticiones y el gran desarrollo que habían alcanzado en algunos aspectos y a las reacciones de sorpresa, incredulidad y admiración que despertaron en los españoles algunas de las grandes ciudades que encontraron, como Tenochtitlan o Tlatelolco, que superaban cuanto hubieran podido imaginar de quienes esperaban fueran unos seres salvajes y culturalmente atrasados y encontraban de buenas a primeras estos impresionantes tesoros urbanísticos.
La conquista se nos presenta como un hecho heroico, pero también encontramos el respeto de Cortés por sus enemigos, la tragedia que supuso la muerte de Moctezuma, llorada por los españoles por la bondad y generosidad que había mostrado con ellos y tantos otros episodios conocidos de la historia que salpicaron aquellas jornadas en las que gloria y dolor se entremezclan dependiendo de la perspectiva desde la que sean observadas. 
El libro no está exento de épica, pero también baja los pies al suelo para mostrar miseria, muerte, humillación y desconsuelo, tanto por parte de los indígenas, como de aquellos hombre, aventureros, pero humanos al fin y al cabo, que muchas veces pagaron con su sangre sus conquistas que, sin embargo, al emperador le saldrían gratis.
Un libro atractivo, sobre todo para quienes tengan interés sobre los relatos históricos o para los que quieran acercarse a algunos de los hechos y circunstancias que rodearon aquellos días. Las conclusiones de lo que supuso, tanto para sus protagonistas de un lado u otro, como sobre la posteridad, quedan a juicio de cada cual.



lunes, 29 de noviembre de 2021

ARROZ AMARGO (RISO AMARO)

 


Perseguida por la policía, la cómplice de un ladrón se une a un grupo de jornaleras que se dirigen a las plantaciones de arroz del valle del Po. Una vez allí, se reúne con ella su amante que proyecta apoderarse de la cosecha con la ayuda de otros cómplices.


Silvana Melega (Silvana Mangano) es una de las cientos de mujeres que, como cada año, desde hace más de 400 o 500 años, acuden a trabajar a las plantaciones de arroz durante 40 agotadoras jornadas: Es cortejada por dos hombres, el respetable Marco (Raf Vallone), a punto de licenciarse como sargento del ejército y Walter Granata (Vittorio Gassman), un delincuente de poca monta perseguido por la justicia. Silvana elegirá a Walter, una decisión que resultará desastrosa, no solo para ella, sino también para sus compañeras. 
La película es una de las más importantes del neorrealismo italiano de posguerra y las escenas en los campos de arroz, tienen un alto contenido documental. La crítica fue prácticamente unánime a la hora de alabar sus valores, sin embargo sus palabras fueron prácticamente ignoradas por un público masculino que iba a ver la película con el único objetivo de disfrutar del físico arrollador de Silvana Mangano en medio de los campos de arroz, con sus pies sumergidos en el agua, enfundada en unos ajustados pantalones cortos.


Se comenta que con esta película, tanto el productor, Dino de Laurentis, como su realizador y co-guionista, Giuseppe de Santis, buscaban abrir un hueco en el mercado estadounidense para los films del llamado neorrealismo, por lo que además del retrato social y de los problemas del mundo obrero, introduce una trama criminal cercana al noir y envuelve la película en un tono melodramático. Sea como fuere, lo cierto es que, además de en Europa, el film triunfó en EE.UU., llegando a alcanzar una nominación para los Oscar de 1950.


Un trabajo notable, técnica y estéticamente, con buenas interpretaciones y una historia que resulta atractiva para el espectador y está narrada con buen ritmo, si bien es cierto que en algunos momentos, puede resultar un poco absurda, remontando con un final tan bello como triste y dramático.




viernes, 26 de noviembre de 2021

LA CLASE OBRERA VA AL PARAÍSO

 


Ludovico "Lulù" Massa (Gian Maria Volontè) es un trabajador entregado, por lo que es querido por los jefes y odiado por sus propios colegas. Los sindicatos deciden movilizarse contra la empresa, algo con lo que Lulù no está de acuerdo hasta que accidentalmente se corta un dedo y comienza a comprender las duras condiciones de trabajo de sus compañeros, entra en una especie de desvarío y participa en la huelga. Inmediatamente es despedido; luego es abandonado no solo por sus colegas sino también por Lidia (Mariangela Melato), la mujer que vive con él. Pero las reivindicaciones sindicales siguen, mientras la mente de Lulù comienza a dar señales de colapso.


Segunda parte de la "Trilogía de la neurosis" que también incluye Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha y El amargo deseo de la propiedad
La partitura del film va firmada por Ennio Morricone que tiene un cameo muy original en el film, apareciendo en primer plano como un obrero anónimo, que maneja un elevador hidráulico con ambas manos arriba y abajo, al final de la línea de montaje en la fábrica. Su gesto repetido activa inmediatamente la música "mecánica" mientras aparecen los créditos finales.
El film fue premiado con la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1972.


Aunque es un film militante y con un importante contenido social y político, como ocurre con otros trabajos del realizador romano, también es crítico con los postulados de la izquierda, al menos de cierta izquierda, quedando en el espectador la impresión de que las luchas de poder y las distintas visiones ideológicas y prácticas, sumen al trabajador en una serie de dudas que no ayudan precisamente a la hora de tomar postura. 
Y es que además de la alienación que sufren los obreros fabriles (un asunto que estaba muy presente en los años 60 y 70), nos plantea las diferencias entre los diversos sectores sindicalistas, desde el pactismo de los grandes sindicatos, que optan por el avance lento y seguro de conseguir mejoras que a veces, con el tiempo, quedan olvidadas o incumplidas y el radicalismo de otras organizaciones que buscan la ruptura del sistema, pero que no está claro que supieran qué hacer si ello se produjera. Hay una escena, en la que la pareja del protagonista, la peluquera Lidia, les dice que no saben lo que quieren y que si no fuera por los empresarios, ellos no tendrían trabajo. 
Este es un punto de vista de muchos trabajadores que dudan a la hora de ejercer medidas de presión extrema porque temen quedarse sin empleo y lo seguimos viendo en la actualidad, que si no se vieran empujados, incluso coaccionados por sus compañeros, no irían a la huelga, prefiriendo sentirse explotados, pero con la seguridad del sueldo mensual. Así que el film, a pesar de lo que se diga, no está tan obsoleto como algunos quieren ver, quizá sus planteamientos y la forma de exponerlos, algunos de ellos, hayan quedado un tanto anticuados, pero no se crean que tanto.




jueves, 25 de noviembre de 2021

SOY CUBA

 


A través de cuatro historias se describe la lenta evolución de Cuba, del régimen de Batista a la revolución de Fidel Castro. Son cuatro narraciones que refuerzan el ideal comunista frente al capitalismo. Cuba se libera de sus dependencias políticas para reafirmar su identidad, singular e independiente, con sus contradicciones y esperanzas. El film examina los diversos problemas causados por la opresión política, así como por las grandes diferencias entre pobres y ricos, mientras vemos cómo los extranjeros, particularmente los norteamericanos, contribuyeron a la prostitución y la pobreza de La Habana.


Coproducción soviético-cubana, cuyo guión fue escrito, en parte, por el renombrado poeta Yevgeny Yevtushenko (que sabía hablar castellano y tenía una especial relación con el mundo hispano) y redescubierta y dada a conocer al gran público por Martin Scorsese y Francis Ford Coppola en los años noventa.
Por encargo de la Unión Soviética, el realizador Mikhail Kalatozov, llegó a Cuba la semana después de la fracasada invasión de Bahía de Cochinos, cuando aún el pueblo cubano albergaba optimismo sobre su futuro gracias a la revolución y continuó en plena crisis de los misiles.
Las autoridades soviéticas, que pretendían un film de propaganda, quedaron defraudadas y acusaron a Kalatozov de "formalismo" y de centrarse demasiado en el arte por el arte. 


La película arrastra la rémora de su tono panfletario, en algunos momentos descarado. Podría rebatir los postulados en que se basa la narración, pues algunas de las cosas que denuncia, no voy a decir que estén peor, pero siguen parecidas hoy día en Cuba, sesenta años después de la revolución (prostitución, persecución política...), no voy a hacerlo porque resultaría prolijo y, probablemente, controvertido dependiendo de la óptica y las convicciones de cada cual. 
Los valores de la película, porqué hoy sigue teniendo interés verla, están en otra parte. El film es un prodigio técnico y artístico, con innumerables planos-secuencia de esos que dejan la boca abierta pensando en cómo lo hicieron, cómo lograron mover la cámara de aquella manera y trasladar al espectador la belleza y el arte que consiguen con las espectaculares composiciones, la luz, la espontaneidad de los actores, incluso las composiciones musicales que contiene. Una especie de poesía visual, técnicamente de gran nivel, con muchas tomas de maravillosa plasticidad que, a pesar de sus intenciones propagandísticas contiene algún relato en que han logrado un tono que sobrepasa esas intenciones por lo inspirado de su puesta en escena y la sensibilidad con que lo hicieron. 
Un prodigio de estética que se sobrepone a su contenido.




miércoles, 24 de noviembre de 2021

VIVAMENTE EL DOMINGO

 


Julien Vercel (Jean-Louis Trintignant), propietario de una agencia inmobiliaria, es el principal sospechoso del asesinato de Claude Massoulier (Jean-Pierre Kalfon), que aparece muerto cuando había ido a cazar patos y, como descubre más tarde, era amante de su mujer. La situación de Julien empeora cuando se le imputa el asesinato de su esposa, que aparece muerta en su casa tras haber discutido el matrimonio, lo que le obliga a desaparecer antes de que la policía le detenga. Será su fiel secretaria, Barbara Becker (Fanny Ardant), secretamente enamorada de él, aunque no del todo convencida de su inocencia, la que comience a investigar por su cuenta para descubrir al verdadero culpable, primero, tratando de aclarar lo que pudo ocurrir en la relación entre Massoulier y Marie-Christine, lo que la lleva a sospechar del hermano del difunto. Barbara, sin experiencia como investigadora, deberá enfrentarse a situaciones imprevistas en su afán por descubrir la identidad del verdadero asesino.


El guión se basa en la novela The Long Saturday Night, del norteamericano Charles Williams.
La fotografía, en blanco y negro, es de Nestor Almendros y en el film se mezclan diferentes géneros: comedia, intriga, policiaco...


Seguramente no es la mejor película de Truffaut, pero en ella, que a la postre sería su último trabajo como realizador, vemos muchas de las constantes de su cine, la sencillez y naturalidad con que transcurre la narración, el sonido directo, el recuerdo de que vemos una obra de ficción que nos traen los ensayos teatrales a los que acude la protagonista y la obsesiva presencia de la mujer, tanto como mujer fatal, como en el de ser inteligente por encima del varón. Como comedida tampoco es que sea realmente brillante, aunque tiene algún momento de cierto nivel; el misterio y la intriga apenas lo son y dejan de interesarnos como tales al poco de comenzado, cuando vemos que las pesquisas de los protagonistas avanzan mediante ocurrencias que nada tienen de brillantes o logradas, sino de casualidades introducidas de cualquier manera en un guión que da la impresión de estar deliberadamente descuidado. 
Y sin embargo, el espectador asiste a un film que le cautiva como obra de arte, en el que lo demás casi carece de importancia. Muchos han visto en la película un homenaje a Hitchcock, del que Truffaut, además de admirador, se convirtió en el mayor especialista de su obra y asistimos también a un explícito homenaje cinéfilo a Stanley Kubrick (Senderos de gloria), además de a un espléndido trabajo de interpretación de Fanny Ardant a la que la cámara sigue con delectación. 
Un film para disfrutar, como seguramente lo hizo el propio Truffaut, para ver una película en la que lo primordial es el arte que contiene, la maestría de uno de los grandes, una especie de regalo que el realizador francés ofrece a sus incondicionales.




martes, 23 de noviembre de 2021

EL ÚLTIMO ATARDECER

 


Brendan O'Malley (Kirk Douglas), un antiguo pistolero, llega a México en busca de Belle (Dorothy Malone), un antiguo amor que resulta estar casada con el alcoholizado John Breckenridge (Joseph Cotten). Éste le pide ayuda para conducir un rebaño a Texas. Tras los pasos de O'Malley va Dana Stribling (Rock Hudson), un vengativo sheriff que ha convertido su arresto en algo personal. Tanto O'Malley como Stribling se unirán al arreo de ganado y a medida que se acercan a Texas, aumentan las tensiones, sobre todo porque Stribling está empezando a cortejar a Belle y O'Malley se siente cada vez más atraído por la hija de esta, Melissa "Missy" (Carol Lynley).


El guión, de Dalton Trumbo, se basa en la novela de Howard Rigsby "Sundown At Crazy Horse". Un libro que no tiene especial relevancia, salvo por un personaje, el de Brendan O'Malley, un tipo con un pasado oscuro en pos de un amor de adolescencia al que quiere demostrar que ha cambiado y del que sigue enamorado, sin darse cuenta de que aquella niña del vestido amarillo, es hoy una mujer casada y con una hija de 16 años. El papel se lo reserva para sí Kirk Douglas, cuya productora estaba tras el proyecto y nos ofrece otra interpretación a la altura de las que nos tiene acostumbrados.
Aún con el éxito de Espartaco bien reciente, Douglas encarga el guión al mismo guionista, Dalton Trumbo y el resultado es otro gran trabajo, un guión de gran altura, con diálogos y momentos realmente conseguidos.
Y así tenemos una película cargada de nombres míticos, desde los ya citado hasta Robert Aldrich en la realización, Ernest Laszlo en la fotografía (qué maestría en general y particularmente en las tormentas cuando atraviesan paisajes casi desérticos), Michael Luciano como montador o Dimitri Tiomkin, autor de la canción que se repite en algunos momentos del film, "Pretty little girl in the yellow dress". 


Douglas, como queda dicho, está inmenso, pero el resto de actores no le van a la zaga, empezando por Rock Hudson, fuera de sus papeles habituales y la breve, pero gran interpretación de Joseph Cotten. Pero si hay papeles a destacar, son los de las dos mujeres, muy bien desarrollados por Dorothy Malone y Carol Lynley, magníficamente dirigidas, que nos ofrecen personajes fuertes que no renuncian para nada a su feminidad (todo lo contrario) al tiempo que son capaces de desempañar trabajos de hombres y de mostrar coraje y determinación ante las circunstancias, tantas veces adversas, del duro mundo que las rodea.


Un western atípico y muy curioso, con muchas cosas típicas del género (cabalgadas, tiroteos, peleas, arreo de ganado, bandidos...), pero con una fuerte carga de romanticismo y unos personajes bien dibujados y muy particulares. Ese pistolero aficionado a la poesía, impulsivo, salvaje, pero sensible por momentos. Una historia en la que todos pierden, con un final memorable, trágico pero también lleno de romanticismo. Una película, en definitiva, de esas que gusta a los amantes del género, pero también a quien busque otro tipo de cine, algo más que una simple película del oeste. 
Y Kirk Douglas atreviéndose a cantar el "Cucurrucucú paloma" en castellano, en una de tantas escenas memorables del film. No se la pierdan.




lunes, 22 de noviembre de 2021

MI VIDA EN ROSA

 


Ludovic Fabre (Georges Du Fresne) es el hijo menor de una familia de clase media. Su máxima ilusión es ser una niña y está convencido de que su sueño se convertirá, tarde o temprano, en realidad. Por eso no entiende la preocupación de sus padres, las burlas de sus compañeros y todas las reacciones adversas que siente a su alrededor, como cuando se presenta vestido de princesa a la fiesta de bienvenida al nuevo barrio al que se ha mudado la familia o cuando habla de casarse con Jérôme (Julien Rivière), su mejor amigo.


La película es de 1997, antes de que el asunto de la transexualidad tuviera la presencia que tiene actualmente, no solo en el cine, sino en general, por lo que hay que valorar el atrevimiento que tuvieron para presentar esta historia a medio camino entre el cine social y el cuento infantil. 
Con cierto tono de comedia que no oculta la dureza del mensaje y la situación crítica que vive el protagonista, la película aborda tanto el conflicto familiar como el de identidad de género y el comportamiento de Ludovic queda enmarcado en un contexto de represión social y familiar, a la vez que la película señala las repercusiones que el comportamiento del pequeño tiene para todos los que le rodean (las apariencias, el qué dirán y demás convenciones llevadas a extremos tragicómicos). 


Vista con los ojos de hoy, quizá uno se sorprende del estúpido comportamiento de los padres y no menos, de las reacciones del vecindario, para acabar por parecernos inexplicable la solución que toma el colegio de expulsar a Ludovic porque todos los padres de sus compañeros de aula consideran inapropiada y perniciosa para sus hijos la conducta del pequeño. Estas situaciones, que hoy en día ya no se darían tal cual, aunque es probable que aparecieran soterradas, convierten al film en una especie de documento sobre cómo ha cambiado la situación en los 25 años transcurridos desde el estreno del mismo, aunque no es menos cierto que resta mucho camino por recorrer. Sin ir más lejos, los padres están tan desnortados que creen firmemente que la intervención de la psicóloga a la que envían al niño, será capaz de reconducir la situación y de convertirle en un niño "normal", como si tuviera una enfermedad.
Al final, pese a que en algunos tramos tiene ese envoltorio de papel de regalo, de narración infantil que hace vivir algunas cosas como un sueño a Ludovic, uno tiene la sensación de haber contemplado un tremendo drama social en el que en muchos momentos planea la cercanía del suicidio del niño, solución que posiblemente no tome porque es muy pequeño, apenas siete años y ni se le pasa por la cabeza, pero que es el final dramático en que acaban muchas de estas historias en la vida real. Y es que Ludovic, a través de cuyos ojos infantiles vivimos la historia, no entiende nada y sus padres, en vez de un soporte a sus desventuras, son un recordatorio permanente de que algo va mal y de que es culpable de no se sabe qué y una vergüenza para la familia.
Quizá lo menos logrado sea el final, que nos presenta a una familia que ha descubierto que en su unión está su fuerza y se muestran dispuestos a aceptar y ayudar al pequeño, un mensaje de esperanza al que llegan así, de buenas a primeras, después de haberse mostrado insolidarios y totalmente desconocedores del verdadero problema del niño, como si, de repente, se hubiera producido un milagro y hubieran visto las cosas claras.




viernes, 19 de noviembre de 2021

UNO ROJO, DIVISIÓN DE CHOQUE (THE BIG RED ONE)

 


A las órdenes de su sargento, cuatro jóvenes soldados de infantería norteamericana, a los que él llama sus mocosos, recorren los campos de batalla de media Europa y parte de Africa, desde su primera pelea en el paso de Kasserine (Túnez) después de la invasión del norte de África, hasta la invasión de Sicilia, pasando por el Día D en la Playa de Omaha, el bosque de las Ardenas y la liberación del campo de concentración de Falkenau, al final de la guerra. 
Mientras los cinco luchan, y sobreviven para combatir una vez más en la próxima batalla, los nuevos reclutas que se unen al pelotón son aplastados por el enemigo de forma regular. Los cuatro soldados se muestran reacios a confraternizar con los reemplazos que se convierten tan solo en una serie de rostros sin nombre.


El director y guionista del film, Samuel Fuller, sirvió en la Segunda Guerra Mundial como miembro de "The Big Red One" y muchos de los momentos de esta película se basan en sus propias experiencias. Además, al parecer, la escena en la que resulta herido el sargento, es una recreación de cómo Lee Marvin fue herido en la vida real cuando servía como marine en el Pacífico. Como en la película, Marvin recibió un disparo en la espalda y se derrumbó de rodillas.


Ya se que técnicamente deja qué desear y que la ambientación resultará deplorable para los más puristas, con el bosque de Las Ardenas convertido casi en un páramo y la playa de Omaha que nada tiene que ver con la de Salvar al soldado Ryan, por ejemplo. Allí debió haber más barcos que en Lepanto y lo que vemos al fondo de las secuencias es un triste barco de guerra (¡uno!) y pequeño. 
Pero es que la productora destinó al film un presupuesto casi de serie B y el tijeretazo que metió al original presentado por Fuller, fue de órdago, de hecho, solo la versión remasterizada, incorpora, nada menos, que 47 minutos de metraje, pero el corte fue de mayor envergadura aún. A pesar de todo ello, de que habrá quienes no vean mucho de original en el film, mi opinión es que estamos ante un film bélico más que digno, con un Lee Marvin magistral desenvolviéndose como pez en el agua en su papel de sargento pasado de años, evolucionando a lo largo del film hasta convertirse casi en un personaje tierno, sin perder la dureza de su perfil, sentencioso y de vuelta de unas cuantas cosas. 
Para solucionar algunos de sus problemas de presupuesto, la narración recurre a elipsis y primeros planos que eviten la pobreza de ambientación en cuanto a figurantes, decorados y efectos especiales. La película nos acerca una guerra cercana, peligrosa, cruel y poco heroica, en la que el principal objetivo de la tropa es sobrevivir. Con un grupo de hombres a los que les ha salido costra y evitan a los novatos para no cogerles cariño y tener que llorarles cuando les maten, algo que dan por hecho. A pesar de ser un fim bélico (o quizá precisamente por ello), tiene momentos emotivos y algunos diálogos con frases de esas que quedan para el recuerdo. 
Película con gran nivel, si tenemos en cuenta las dificultades aludidas, que sabe sobreponerse con cierta brillantez a los inconvenientes, para ofrecernos momentos de humor negro, otros de un absurdo que subraya lo irracional de las guerras y con un ritmo que la hace muy entretenida, a base de presentar la acción como episodios concatenados que nos llevan a algunos de los momentos más señalados del conflicto bélico contemplados desde el punto de vista del soldado y con algunas secuencias, repito, realmente brillantes y profundas.




jueves, 18 de noviembre de 2021

LA ÚLTIMA GRAN ESTAFA

 

El productor de cine Max Barber (Robert de Niro) se ha metido en un buen lío al pedir prestados a una organización criminal, cientos de miles de dólares para rodar lo que pensaba iba a ser un éxito garantizado, que ha sufrido un tremendo batacazo en taquilla. Ahora tiene 72 horas para pagar la deuda en su totalidad antes de que el jefe de los gánsters, Reggie Fontaine (Morgan Freeman) cumpla su fatal amenaza. Max está desesperado: casi lo suficientemente desesperado como para venderle a su ex protegido James Moore (Emile Hirsch) el guión que ha perfeccionado y esperado tener la oportunidad de producir durante muchos años. El sobrino y socio comercial de Max, Walter (Zach Braff), no cree que Max viva para ver su guión producido a menos que lo venda; pero Max no puede soportar la idea de que su protagonista principal sea la estrella que ha elegido James y que Max piensa que no da el tipo que requiere el papel, Aun así, cuando la oferta de James sobre el guión alcanza una cifra realmente tentadora, Max finalmente, de mala gana, accede. El contrato se firmará la noche siguiente. Pero mientras tanto, la estrella de James, Frank Pierce (Patrick Muldoon), sufre un accidente fatal antes de que comience la filmación, y las consecuencias inspiran el plan más criminal de Max hasta el momento: comenzará de inmediato a filmar un western salvaje, The Oldest Gun in the West , en el que asegurará al protagonista ante posibles percances, la estrella morirá durante una de las escenas aparentando un accidente y Max recibirá una considerable cantidad como pago del seguro, beneficiando de paso a casi todo el mundo.


Pero la película es una comedia, no un thriller, y ahí es donde entra en escena la estrella en declive Duke Montana (Tommy Lee Jones). Retirado hace mucho tiempo, alcoholizado, con problemas de autoestima y ya muy mayor, sin embargo Max tendrá muchos problemas para poder acabar con él. Y mientras tanto, Reggie Fontaine no ha olvidado ni la deuda ni la fecha límite y comienza a perder la paciencia cuando los intentos de asesinato de Max fracasan uno tras otro. Ha tenido suficiente y decide tomar cartas en el asunto.


Que el asunto central del film, que Robert de Niro intente acabar con la vida del personaje de Tommy Lee Jones y no sea capaz de llevar sus planes a efecto, no haga la más mínima gracia, cuando sobre el papel podría haber dado ocasión para plantear situaciones hilarantes, aunque fueran de humor grueso, es para pensar que algo falla en la película y algo muy importante, pues si una comedia apenas arranca alguna sonrisa en un par de escenas, mal va el asunto. 
La película se sustenta en tres nombres de tres grandes actores de Hollywood, ese el gancho para atraer al espectador, pero el film da poco más de sí. Los tres resultan entrañables, es como estar viendo a nuestro querido abuelito en pantalla, pero no es menos cierto que, en algún momento, la situación da un poco de pena. Si no eres exigente (pero nada exigente), puede que te resulte divertida, de lo contrario, lo mejor del film es, parodiando una de las críticas que hace la prensa al último fracaso de Max, que tras cien minutos, se acaba. Hasta las continuas referencias a grandes películas y míticos actores y directores de tiempos pasados, acaban siendo un poco cansinas.




miércoles, 17 de noviembre de 2021

LA BODA DE MURIEL

 


Muriel (Toni Collette) es una chica con sobrepeso que vive en un mundo de fantasía, canciones de ABBA y catálogos nupciales. Sueña con un príncipe azul que algún día la liberará de su odiosa familia y de sus burlonas amigas. El problema es que Muriel jamás ha tenido una cita y cansada de esperar al chico de sus sueños, decide ir en su busca. Se apropia del dinero que su padre le ha dado para comprar productos de belleza para vender a domicilio y lo emplea para irse de vacaciones al trópico y pone su mundo patas arriba.


Aunque sea recurriendo a métodos poco habituales (robando dinero, vamos, aunque sea el de su padre, un bravucón cuya carrera se ha basado en la corrupción y el soborno), Muriel consigue escapar de su opresivo hogar, la ciudad en que vive y que se le queda pequeña y un entorno social tóxico y aprovechar de forma valiente y decidida la oportunidad que se le brinda. 
Ya desde la primera escena, la protagonista se nos presenta como un ser adorable, algo ingenua (por no decir sencillamente tontorrona), divertida y amable. Está en la boda de su amiga con sus labios y uñas de rojo chillón y su minivestido imitando piel de leopardo, evidentemente demasiado ajustado para su enorme corpachón. Está claro que se halla fuera de lugar en un entorno que prohíbe su rareza y su coraje.
Será el encuentro con Rhonda (Rachel Griffiths), una antigua compañera de instituto, el que le abra los ojos a un nuevo mundo alejado de sus cursis y egoístas amigas y en el que trate de buscar su propio lugar siendo ella misma.


La boda de Muriel es mucho más que una simple comedia romántica mezcla de humor y desgarro o un conmovedor relato de la amistad femenina, que también es todo eso, porque entre tontería y tontería, nos va planteando una serie de reflexiones sobre el maltrato de género, las diferencias sociales, las dificultades de los discapacitados, el abuso y la corrupción y aunque lo haga con ese envoltorio de humor que tiene todo el film, no dejan de ser asuntos muy serios que, de este modo, aparentemente distendido, consiguen llegar al espectador. Así que, aunque sea una película muy divertida, no todo son risas, hay mucho más contenido del que pueda aparentar.




martes, 16 de noviembre de 2021

EL HOMBRE DE MÁRMOL

 


En 1976, Agnieszka (Krystyna Janda), una joven de Cracovia que está realizando su diplomatura en cine, investiga la vida de un obrero, llamado Mateusz Birkut (Jerzy Radziwilowicz), quien en los años 50 fue, de manera fugaz, un héroe proletario. Su objetivo es investigar cómo se originó esa leyenda y qué efectos provocó en él. Revisa tomas descartadas y metraje censurado y entrevista a los amigos del hombre, a su ex esposa y al cineasta que lo convirtió en un héroe. Surge así el retrato de un hombre que creía en la revolución obrera, en la construcción de viviendas para todos, y al que sus mismas virtudes condujeron a su ruina. Su estilo duro y el contenido de la película ponen nervioso al supervisor del trabajo de la joven estudiante que da por terminado el proyecto con la excusa de que está por encima del presupuesto. ¿Hay alguna forma de que pueda llevar la película hasta su finalización?


Película de 1977 en la que el polaco Andrzej Wajda, uno de los más prestigiosos realizadores del cine europeo, lleva a cabo una crítica acendrada sobre el pasado reciente y la actualidad del momento en su país bajo el régimen comunista.


Lo hace siguiendo a una joven realizadora que realiza su trabajo de fin de carrera. Se nos muestran falsos documentales en los que podemos ver al protagonista, el joven albañil Mateusz Birkut, realizando trabajos a destajo y convertido en un héroe del stajanovismo imperante en los 50 en los regímenes de la órbita soviética. Su integridad le llevará a la perdición al no plegarse a los consejos de que se olvide de la situación de un compañero que ha sido detenido. 
Trasladados al momento actual (los años 70), la joven Agnieszka, se encuentra con que, aunque el estalinismo ha desaparecido y algunos de los perseguidos han sido rehabilitados, no todo ha cambiado y abundan los silencios, las advertencias de represalias y las cortapisas y prohibiciones para su trabajo de investigación. 
Las interpretaciones son correctas, quizá un tanto estresante la de Krystyna Janda, que parece afectada de hiperactividad y sus movimientos y deambulaciones casi histéricas, llegan a ser agobiantes. Magnífico el trabajo de montaje para un film que quizá a alguno le pueda parecer que ha quedado algo desfasado, pero que, en su momento, supuso una crítica acertada y valiente, hecha desde dentro, de los excesos de la dictadura disfrazados de progresos sociales y de defensa de la revolución a cualquier precio, lo que servía a las autoridades para llevar a cabo sus planes, fueran equivocados o no, pasando por encima de cualquier convención que supusiera contradecir o poner en peligro sus dictados. No está demás echar un vistazo al pasado reciente de cada país para tener una idea de cómo era la vida entonces en cada uno de ellos y lo que ha costado llegar hasta aquí, cuando algunos nostálgicos parece que añoran ciertos regímenes de los que solo ven lo que les interesa.




lunes, 15 de noviembre de 2021

LA RUTA DE DENVER

 


Dos hermanos texanos, Bill (John Payne) y Sam Mayhew (Skip Homeier), tienen caracteres contrapuestos. Sam es tan estúpido como camorrista y mete en constantes problemas a su hermano, hasta que finalmente Bill, más sensato, no puede soportarlo, se da por vencido de intentar atraerlo al buen camino y toma su propia senda dirigiéndose a Colorado donde consigue un trabajo en el que todo va bien hasta que aparece su hermano y acepta un empleo que los coloca en lados opuestos de la ley.


El guión se basa en un relato corto publicado en el Saturday Evening Post, del historiador y novelista Bill Gulick.


A pesar de tratarse de in western de serie B, la sencilla historia está bien narrada y el resultado es un film dinámico y entretenido que, además, dada su breve duración se ve con placer. Excepto indios, vemos representados casi todos los estereotipos del cine del oeste: Diligencia, tiroteos, rancho, forajidos...
Con protagonistas poco conocidos que, sin embargo, están arropados por un buen elenco de secundarios (Ray Middleton, Lee J Cobb, Glenn Strange, Mona Freeman y un jovencísimo Lee Van Cleef, entre otros), parece un film si pretensiones, pero se ve que está hecho con cierto detalle, podríamos decir que de forma eficiente, con la tensión entre los dos hermanos, que además se disputan el amor de la misma mujer, siempre presente, de manera que seguir el curso del relato resulta lo suficientemente interesante para el espectador. Además tiene una agradable balada como música de fondo.




viernes, 12 de noviembre de 2021

LA CIUDADELA

 


Andrew Manson (Robert Donat), un médico joven y entusiasta, acepta su primer trabajo en un pueblo minero de Gales, quiere poner sus conocimientos al servicio de la gente más necesitada y comienza a preguntarse por la tos persistente que tienen muchos de los mineros. Cuando sus intentos de probar su causa se ven frustrados, se traslada a Londres. Las circunstancias, sin embargo, acabarán poniendo a prueba sus principios morales.


El guión se basa en una novela de A.J. Cronin, que después de la I Guerra Mundial, ejerció la medicina en un área minera del sur de Gales y fue designado Inspector Médico de Minas. A causa de una enfermedad tuvo que dejar su profesión y se dedicó a narrar sus experiencias en obras como esta. 
Al publicar este libro pretendía hacer ver la necesidad de un sistema sanitario en el Reino Unido en esa época de entreguerras y plasmar la realidad social en la que vivían los mineros y las clases con menores recursos económicos.


La película tiene dos partes, en la primera vemos al joven doctor que afronta su primer destino lleno de ilusiones y con el ansia de cambiar el mundo, pero poco a poco se irá dando de bruces con la realidad: Colegas acomodaticios, las supersticiones de la gente, pacientes que fingen enfermedades para conseguir una baja laboral, el desinterés de las autoridades por mejorar las condiciones de salubridad de la población...
En la segunda parte, harto de luchar contra los molinos de viento, Manson y su esposa se trasladan a Londres, donde les tocará vivir una época de penurias por falta de clientes, pero la casualidad quiere que el médico se encuentre con un antiguo compañero de carrera que le abre los ojos a un mundo de gente adinerada dispuesta a pagar honorarios abultados a cambio de sencillas atenciones, de alargar tratamientos innecesarios y de ocultarles su buena salud para que sigan acudiendo a la consulta. La vida de los Manson cambiará, pero la esposa es consciente de que también ha cambiado su marido que ha perdido aquel ímpetu de antaño y aquella ilusión por su profesión a cambio de una vida de lujo y placer.
La película nos traslada, por una parte, un mensaje de admiración y reconocimiento hacia los profesionales que lo entregan todo por su vocación y hacia los investigadores que pasan horas y horas en su laboratorio y haciendo estudios de campo a cambio, muchas veces, de la indiferencia social y, por otro, una crítica afilada hacia la medicina como negocio, tan presente (quizá más que nunca) en nuestro mundo.
Buenas interpretaciones, estupendos diálogos y un logradísimo tono humorístico que, en algunos instantes puede llegar a arrancarnos alguna carcajada y unas cuantas sonrisas. Film muy interesante, que trata de sortear el posible mensaje moralizante para ceñirse a una realidad que todavía sigue presente aunque algunas cosas hayan cambiado para bien al hacerse cargo el estado de la atención sanitaria, al menos de la más básica y necesaria.