miércoles, 14 de abril de 2021

LA CHICA DANESA

 


Copenhague, Dinamarca, 1926. Einar Wegener (Eddie Redmayne) y su esposa Gerda (Alicia Vikander) son una pareja felizmente casada. Ambos son pintores, Einar prefiere los paisajes y Gerda  los retratos. Un día, Einar posa para un retrato de Gerda con un vestido de mujer. Esto, inicialmente, se lo toman como una broma, al igual que la asistencia posterior a una fiesta vestido de mujer. Sin embargo, Einar pronto descubre que en realidad es una mujer y con el tiempo prefiere ser Lili. Al principio, ella y Gerda intentan "curar" su situación, pero esto no conduce a ninguna parte, si no es a que algún médico intente encerrar a Lili por pervertida o loca. Su viaje de autodescubrimiento finalmente la llevará a someterse a una operación de cambio de sexo en tiempos en que esta cirugía era totalmente experimental y arriesgada con resultados imprevisibles que pueden llegar a la muerte.


El guión adapta la novela La chica danesa de David Ebershoff, un relato ficticio sobre la vida de Einar Wegener/Lili Elbe, pues, al contrario de lo que se plantea en el libro y, por ende, en la película, los relatos históricos afirman que Gerda Wegener era lesbiana y que prefería la feminidad de Lili a la masculinidad de Einar y que tenían una relación abierta. Gerda vivía abiertamente como lesbiana cuando vivía en París con Lili. Una fuente más precisa es la autobiografía de Lili Elbe, "Man into Woman", en la que Niels Hoyer figura como editor, aunque es el seudónimo de Ernst Ludwig Hathorn Jacobson, el editor de Lili que reunió sus cartas y las anotaciones de su diario, material en que se basa el libro.


Muchas críticas inciden en que la película resulta poco arriesgada, vamos, que trata el asunto con complacencia, como si no quisiera incomodar a los potenciales espectadores y, sobre todo, a quienes tienen en su mano la concesión de premios, léase Oscar, por ejemplo. Hay que aclarar que ya el libro en que se basa resulta complaciente con respecto a la historia real que, al parecer difiere en algunos aspectos, como ya queda señalado y, en otros, resultó más complicada de lo que aquí se da a entender. Es cierto que da la sensación de abordar el tema central con cierta superficialidad y que el afán de corrección que preside la película, es uno de los motivos por los que en muchos tramos, resulta incluso aburrida. Al menos nos queda la fenomenal interpretación de Alicia Vikander que transmite sensación de calidez, ternura y sufrimiento con su personaje y que logra eclipsar al protagonista masculino, hasta el punto que cuando acaba la película, uno se pregunta si la chica danesa no es ella en lugar de su partenaire. Se llevó un Oscar controvertido como mejor actriz de reparto (controvertido, porque su papel tiene muchos minutos y mucho peso como para ser considerada secundaria, no porque su actuación no lo mereciera). 




martes, 13 de abril de 2021

LA VERDADERA HISTORIA DE LA MUERTE DE FRANCISCO FRANCO

 

Max Aub, español de origen francés (hijo de padre alemán y madre francesa), se trasladó a España junto a sus padres, en plena I Guerra Mundial y cursó el bachillerato en Valencia, como él decía: "se es de donde se hace el bachillerato". De ideas socialistas, durante la Guerra Civil se compromete con la República y colabora con André Malraux en la película "Sierra de Teruel". Al terminar la contienda se exilia a París, pero es detenido cuando preparaba su marcha a México, siendo recluído en diferentes campos de concentración de Francia y del norte de África. 
Gracias a la ayuda del escritor John dos Passos, tras tres años, consigue embarcar para el país azteca., donde se ganó la vida escribiendo en diarios (Nacional y Excelsior) y ejerciendo diversas labores relacionadas con guiones cinematográficos. A su regreso a México, tras habérsele permitido entrar en España en 1969, continúa con sus estudios sobre la figura de Luis Buñuel y posteriormente participa como jurado en el Festival de Cannes. 
El libro que hoy comentamos es una colección de relatos que toma su título del primero de ellos, en el que Ignacio Jurado Martínez, un camarero, o como dicen México con lenguaje más preciso, un mesero, harto de oír las conversaciones de los exiliados españoles, con su elevado tono de voz y en las que, casi como una muletilla, se repetía: "cuando Franco muera", viendo que aquello no sucedía y que nadie, ni anarquistas, ni comunistas, ni ningún otro, estaba por la labor de acelerar la muerte del Caudillo, decide tomar la iniciativa, en la esperanza de verse libre de aquellos gritones que amargaban la placidez en que vivía hasta su llegada y descubrir aquellas enemistades entre socialistas de Prieto o de Negrín y todo aquel maremagnum de discutidores. 
Todos los relatos están escritos en un tono humorístico, pero cargado de amargura, poblados por figuras patéticas, víctimas de la guerra. Aub vuelca en la escritura su propia experiencia y recorremos los campos de Argelès-sur-Mer, Gurs o los de Argelia, custodiados principalmente por tropas coloniales, argelinos y senegaleses y algunos gendarmes. También tienen aquí cabida relatos sobre el exilio mexicano y otros de índole más general. El libro, aparte de su innegable calidad literaria, se convierte de este modo, en un testimonio de toda aquella gente, personas sin nombre, que vivieron las penurias del exilio, la tortura de los campos de internamiento y, a la postre, el olvido y la miseria de unos parias que acabaron no siendo de ningún sitio, pero también es una radiografía precisa de lucha por la supervivencia, de fe en unas ideas y en un futuro cargado de incertidumbre, así como de las crueldades de que en ocasiones somos capaces los llamados seres humanos para con otros de semejante condición.



lunes, 12 de abril de 2021

THE FIGTHER


Massachusetts, años 80. Dicky Eklund (Christian Bale), conocido como "El orgullo de Lowell", es un boxeador conflictivo pero con talento, intenta redimirse entrenando a su hermano menor. En sus buenos tiempos había sido el orgullo de su ciudad natal por haber tumbado una vez al campeón del mundo Sugar Ray Leonard aunque éste acabó ganando el combate; pero después vinieron los tiempos difíciles en los que se hundió en una peligrosa mezcla de drogas y delincuencia. Mientras tanto, su medio hermano menor, Micky Ward (Mark Wahlberg) se ha convertido en una promesa del boxeo, y las riendas de su carrera las lleva su dominante madre, Alice (Melissa Leo). Sin embargo, a pesar de su potente gancho de izquierda, siempre acaba derrotado. Tras un combate que nunca debió celebrarse, Micky decide seguir el consejo de su novia Charlene Fleming (Amy Adams) y alejarse de su familia, porque piensa que su influjo es parte del problema en el estancamiento de su carrera deportiva.


La película se basa en la historia real de estos dos personajes. Los problemas de Dicky Eklund con las drogas y cómo afectaron a su vida, quedan reflejados en un documental de HBO titulado High on Crack Street: Lost Lives in Lowell (1995), cuya grabación se recrea en el film, aunque con el título de Crack In America.
Sobre la pelea con Leonard y su "derribo", él siempre dijo que se resbaló y, de hecho, así lo entendió el árbitro de aquel combate celebrado en el Hynes Memorial Auditorium de Boston , Massachusetts, que Leonard ganó a los puntos por decisión unánime de los jueces. En el noveno asalto de esa pelea,  Dicky Eklund fue derribado en dos ocasiones.


David O. Russell dirige de forma aseada, que diría un taurino, esta película que narra una historia pequeña, en el sentido de que se nueve en el entorno de un grupo concreto de personas, la peculiar familia Eklund/Ward. Aunque lo cierto es que da para mucho y el guión sabe exprimir lo que ofrece este grupo de personas. La banda sonora incluye temas de grupos muy conocidos: Red Hot Chili Peppers, Led Zeppelin, Rolling Stones o Aerosmith entre otros. 
Sin embargo hay algo que eclipsa al resto del film: las impresionantes actuaciones de Melissa Leo y, sobre todo, la de Christian Bale. Bale consigue que, al poco de iniciar el film, ya no le veamos a él, estamos viendo todo el rato a su personaje, realmente está magnífico y su madre, la menos conocida pero eficaz y veterana Melissa Leo, con momentos muy divertidos cuando aparece rodeada de sus hijas, una especie de familia Adams, con las chicas muy bien caracterizadas, que dan entre miedo y risa. Solo por estas cosas, ya merecería la pena ver la película. Por cierto, ambos se llevaron el Oscar al Mejor actor y Mejor actriz de reparto, en esta ocasión, creo de forma merecida.


 

domingo, 11 de abril de 2021

CINEMA PARADISO

 


Narra la historia de Salvatore 'Totò' Di Vita (interpetado por Salvatore Cascio, cuando es niño; Marco Leonardi de adolescente; y Jacques Perrin de adulto) , un niño de un pueblecito siciliano en el que el único pasatiempo es ir al cine. Subyugado por las imágenes en movimiento, el chico cree ciegamente que el cine es magia; pero, un día, Alfredo (Philippe Noiret), el operador, accede a enseñarle al pequeño los misterios y secretos que se ocultan detrás de una película. Salvatore va creciendo y llega el momento en el que debe abandonar el pueblo y buscarse la vida. Treinta años después, convertido ya en un director famoso, retorna al pueblo tras recibir la noticia del fallecimiento de su viejo amigo.


Es claro que la película encierra toda una declaración de amor al cine, las imágenes de películas, algunas de ellas emblemáticas, así lo atestiguan y también una historia sobre el amor y la amistad entre personas, la de Salvatore con Totò y la de éste con Elena, un amor que queda en deseo, pero que permanecerá en el tiempo.


Pero, además de eso, que es innegable, el film es un canto a la nostalgia, al recuerdo, a la belleza de algunas cosas que ya no volverán, unas porque su momento histórico ha pasado y otras porque nos hemos hecho mayores. 
Ese cine, esos cines, ya no regresarán, es más, muchos de quienes ahora acuden al cine, jamás han estado en una de esas salas y otros muchos, han sido privados de raíz de disfrutar del cine en pantalla grande si no es en contadas ocasiones, cuando acuden a una ciudad donde aún se preservan gracias a los multicines, pero en los lugares pequeños y en muchos medianos, ya no hay cine, solo DVD o plataformas digitales y ese encanto de aquellas salas grandes, abarrotadas con cientos de espectadores en los días de estreno de las grandes películas, son pura historia. El amor truncado de Totò y Elena es toda una metáfora de ese tiempo perdido en la lejanía. 
Un film que, en algunos momentos, es proclive a la lagrimilla porque a muchos nos trae recuerdos de la niñez o de la juventud, de todo lo que quedó atrás para no volver. Hecha con cariño, con ternura y tremendamente emotiva, con una música del maestro Morricone que envuelve sentimientos y con toda la intensidad que desprenden los recuerdos. Es la magia del cine.




sábado, 10 de abril de 2021

ESPLENDOR EN LA HIERBA

 


Bud Stamper (Warren Beatty) y Wilma Dean Loomis (Natalie Wood) son estudiantes del último curso de secundaria y están enamorados el uno del otro. Bud, el popular capitán del equipo de fútbol americano, y Deanie, un alma sensible, se comportan como buenos chicos que solo han llegado a besarse. Decididos a no separarse jamás y a casarse, sin embargo pertenecen a ambientes sociales muy diferentes y ello y las peculiaridades de sus padres, ocasionará dificultades para llevar a cabo sus planes. El autoritario padre de Bud, Ace Stamper (Pat Hingle), magnate petrolero local, espera que su hijo vaya a Yale, algo que no se ajusta a las propias expectativas del joven, que quiere estudias agricultura y no tener que esperar cuatro años para casarse. La señora Loomis (Audrey Christie), por su parte, consciente del dinero y el prestigio de los Stamper, solo quiere que Deanie se case cuanto antes con Bud para que la chica tenga una vida próspera en una familia rica. Las presiones llevarán a Bud a tomar una decisión que afectará al futuro de ambos jóvenes.


La acción comienza en 1928, en el sureste de Kansas, un lugar rico en yacimientos de petróleo, y se extiende al años siguiente, el del famoso crack bursátil que también tiene reflejo en la película.
El título está extraído de un verso de la Oda a la inmortalidad, de William Wordsworth

...What though the radiance which was once so bright 
Be now for ever taken from my sight, 
Though nothing can bring back the hour 
Of splendour in the grass, of glory in the flower; 
We will grieve not, rather find 
Strength in what remains behind...

(...Aunque nada pueda hacer 
volver la hora del esplendor en la hierba, 
de la gloria en las flores, 
no debemos afligirnos 
porque la belleza subsiste siempre en el recuerdo...)


Cuando Elia Kazan le preguntó a William Inge, del que se hizo amigo en el curso del montaje teatral de La oscuridad al final de la escalera, si tenía algún material que se pudiera convertir en guión, el dramaturgo le contó la historia de una pareja de jóvenes de Independence (Kansas), el pueblo donde había vivido. A Kazan le valía, pero lo que le impresionó de verdad fue el final, aunque también le tocó la fibra íntima la motivación que le confesó Inge: Me gustaría contar una historia de cómo debemos perdonar a nuestros padres. Así que Inge escribió unas páginas que Kazan convirtió en un borrador de guión, que Inge reescribió y que Kazan pulió. El resultado: el guión se llevó el Oscar de 1961, el único que obtuvo este maravilloso film.
El cineasta confiesa en sus memorias que el ultimo rollo de Esplendor en la hierba es lo que prefiere de cuanto rodó.


Esta es una película sobre padres e hijos, porque la historia romántica, si bien se mira, tampoco es que sea nada del otro mundo: Chico de buena familia, conoce a chica formal, también de buena familia, pero de bastante menos poder económico. Ellos quieren llevar su amor hasta la consumación del mismo, pero la educación recibida y las convenciones sociales, hacen que la joven ponga reparos si no están casados. 
Por norma general y en familias normales, los padres quieren lo mejor para sus hijos y todo lo que hacen, dicen o aconsejan va por ese camino, pero a veces no es lo que esperamos de ellos, lo que deseamos y, en ocasiones, seguir esos consejos o esas imposiciones, puede condicionar el resto de nuestras vidas: Estudiar determinada carrera, dejar la compañía de determinados amigos, casarse o no con esta o aquella chica o este o aquel chico, etc., son cosas en las que a veces los padres intervienen y nos mediatizan con sus opiniones, que no tienen por qué ser precisamente acertadas. Y es que, además de padres, son simples personas y como tales, pueden estar equivocados. El drama que plantea el film es que además de dejar de hacer ciertas cosas o tomar ciertos caminos, a los protagonistas se les ha escapado definitivamente una oportunidad, ni más ni menos que la de ser felices, pero más que por la influencia de sus padres, porque se les escapó la juventud y hay cosas que ya no vuelven, la hora del esplendor en la hierba será únicamente un recuerdo.
Una película contada magníficamente, con una Natalie Wood sublime en el que es quizá su mejor papel y con una historia de esas que nos llegan a lo más profundo, llena de sensibilidad, para llegar a un tramo final en que la película toma altura y nos deja unas secuencias de cierre que son de lo mejor que se ha hecho en el cine, en las que la composición y las expresiones de los actores, mucho más que sus palabras, nos transmiten todo el mensaje que la historia narrada lleva dentro.




viernes, 9 de abril de 2021

TOOTSIE

 


Michael Dorsey (Dustin Hoffman) es un actor desempleado con fama de conflictivo en los círculos artísticos. Para encontrar trabajo y financiar la obra de su amigo, se viste de mujer, adoptando el nombre de Dorothy Michaels, y consigue un papel en una telenovela. Dorsey se convierte en una mujer y esencialmente se transforma en Dorothy Michaels, cautivando a las mujeres de toda la ciudad e inspirándolas a liberarse del control de los hombres y recuperar su propia identidad. Este nuevo papel, sin embargo, coloca a Dorsey en un punto conflictivo cuando se enamora de Julie (Jessica Lange), compañera de reparto de su programa y el padre de ésta que se enamora de él/ella.


Un argumento que ni es nuevo, ni sería la última vez que se llevara al cine con variaciones en su planteamiento. Un hombre que se viste de mujer para conseguir un objetivo que piensa le será más fácil alcanzar de esta manera. A mí, salvando las distancias y sin que tenga qué ver más que de forma tangencial, me ha recordado siempre a Con faldas y a lo loco (con perdón).


Seguramente ese recuerdo me viene a la cabeza, aparte del asunto recurrente del travestismo, por el logrado tono de comedia que consigue y es que tanto Dustin Hoffman, uno de los mejores actores de Hollywood, como el resto del elenco, así como la realización de Sydney Pollack (que tiene un papel nada desdeñable en la película, como agente de Dorsey), consiguen elevar el film de trama sencilla a la categoría de comedia de primer nivel, arrancándonos no pocas carcajadas con situaciones y diálogos que, en ocasiones, tienen más fondo del que pudiera parecer a primera vista. Un magnífico film de entretenimiento que consigue poner a la comedia, género algunas veces denostado, a una altura que se merece por méritos propios.




jueves, 8 de abril de 2021

DANZAD, DANZAD, MALDITOS

 


Estados Unidos, estamos en 1932, en plena época de la Gran Depresión. En medio de un ambiente de terrible miseria, gentes desesperadas, de toda edad y condición, se apuntan a una maratón de baile con la esperanza de ganar el premio final de 1500 dólares de plata y encontrar, al menos, un sitio donde dormir y comer. Entre los concursantes están Gloria (Jane Fonda) y Robert (Michael Sarrazin), ella, una mujer que ha dejado atrás su juventud, engañada y traicionada en multitud de ocasiones y con un intento de suicidio a sus espaldas, hasta acabar en Hollywood con el sueño de triunfar como actriz y él, desesperado por convertirse en director, algo que sabe que seguramente nunca logrará, que en realidad solo había entrado en la sala para mirar y que es elegido por Gloria para sustituír a su pareja que está enfermo. Mientras los concursantes fuerzan los límites de su resistencia física y psíquica, una multitud morbosa se divierte contemplando su sufrimiento durante días.


El guión adapta una novela de Horace McCoy de 1935, con el mismo título que el original del film (¿Acaso no matan a los caballos?). El libro es todo un clásico del género negro en el que, sin embargo, no hay detectives privados, ni policías, ni mujeres fatales, ni investigaciones, ni persecuciones. En ella Horace McCoy nos va sumergiendo en una especie de corrupción moral y social del sueño americano. Algunos se sabrán condenados, otros no. ¿Qué hacer cuando el caballo tan querido se ha roto una pata? “¿Acaso no matan a los caballos?”.
La terrible y dramática escena final de la novela y también de la película, aclara el porqué del título. 


La película se convierte en toda una metáfora sobre la vida misma. Por un lado, en el sentido darwiniano, sólo el más fuerte sobrevive, como únicamente la última pareja se lleva el premio.
Pero hay más paralelismos, más interpretaciones, las que se pueden hacer con ese cúmulo de reyes, reyezuelos, partidos políticos, asamblearios, nacionalistas, neonazis, grandes empresas que amenazan con el despido porque han ganado menos que el año anterior... Ellos agitan banderas y mueven el avispero para, después, con algún muerto de por medio, que nunca viene mal, pactar con quien sea y dejar con dos palmos de narices a los malditos que han participado en esta danza macabra que ven cómo los otros siguen viviendo del cuento y les siguen jaleando para que continúe la danza.
Diálogos que contienen frases para enmarcar (atención a las réplicas de Jane Fonda cargadas de doloroso sarcasmo y de un humor negrísimo) y unas actuaciones particularmente logradas (pocos secundarios han tenido un papel tan brillante como Gig Young, el maestro de ceremonias), en una película muy difícil de hacer, piensen que la cámara se está moviendo entre personas que, a su vez, no paran de moverse, lo que requiere una sincronización absoluta, una colocación de la cámara que no deje lugar a que lo que hay en el fondo de la escena estropee lo del primer plano y un trabajo de montaje que se me antoja complicadísimo.
Ya no hay maratones de baile, ahora tenemos gots talent que nos hacen creer que buscan al que mejor cocina, al que mejor canta, al que más sabe, pero en el fondo, como en la película, lo que prima es el espectáculo y que los morbosos espectadores estemos entretenidos a base de contemplar el sufrimiento y las lágrimas de quienes bajo el engaño de la competición, están buscando un futuro para su vida, una cama, un lugar donde estar caliente y un plato de comida.