viernes, 19 de junio de 2026

EL CARNICERO

 


En un pequeño pueblo francés, durante la celebración de una boda, la maestra Helene (Stéphane Audran) y el carnicero Popaul (Juan Yanne) entablan conversación. Ella vive en el segundo piso de la escuela y, a pesar de su juventud y belleza, prefiere vivir sola tras un desengaño amoroso ocurrido  diez años atrás. Él es un hombre amable que guarda horribles recuerdos de la guerra tras haber pasado quince años en el ejército. Cuando empieza a surgir una relación sentimental entre ellos, dos mujeres aparecen brutalmente apuñaladas en el bosque y Helene encuentra en el lugar el encendedor que le regaló a Popaul.


A pesar de la aparición de esta prueba casi irrefutable, Claude Chabrol alarga la intriga mediante un hábil, aunque algo previsible, giro de guion que hace dudar al espectador de la culpabilidad del carnicero.


De cualquier manera, no es el misterio en si lo que más interesa al realizador galo, sino los personajes, bastante convincentes en sus interpretaciones, aún con la frialdad con que se desarrollan.
Una reflexión sobre la culpabilidad y el perdón, sobre la duda entre la denuncia o la concesión de una segunda oportunidad que lleva a las dudas, incluso a sentirse culpable a quien adopte esta segunda postura. 
Un planteamiento muy original sobre la fina línea que separa la razón de los sentimientos, con la habitual perfección formal del realizador y una absoluta economía narrativa.




jueves, 18 de junio de 2026

LA EDAD DE ORO

 


Aunque la película tiene un leve hilo argumental (para algunos quizá sea más que leve), en realidad son un conjunto de ideas que Luis Buñuel plasma en lenguaje cinematográfico, para poner en solfa a la Iglesia, los valores morales, la clase alta, la hipocresía en el amor y el sexo y alguna otra cosa.


Tras el éxito de "Un perro andaluz", aclamado por los surrealistas parisinos de la época, Marie-Laurie y Charles de Noailles (Vizcondes de Noailles), que deseaban producir una de las primera películas sonoras del cine francés, encargaron a Luis Buñuel y Salvador Dalí otro film experimental. Se esperaba que hiciera un uso extensivo de la música clásica y de imágenes enigmáticas. El resultado fue una inquietante reflexión sobre cómo perturbar a la mayoría y de hecho, más de uno se sintió ofendido... y protestó, pues, en el fondo, parece como si Buñuel y Dalí se hubieran burlado con descaro de todas las normas y valores sociales.


Es sobre todo y al margen de otras consideraciones, una producción surrealista, difícil de comparar con films que se hagan en la actualidad, pues parece increíble que esta película se rodara hace nada menos que cien años. 
El estreno tuvo lugar el 28 de noviembre de 1930. Cinco días más tarde, grupos de extrema derecha atacaron el cine donde se proyectaba, y la familia Noailles, amenazada con la excomunión por parte del clero francés, retiró la película de la distribución durante casi 50 años, comenzando una larga censura que duraría medio siglo, pues no sería exhibida hasta 1980 en Nueva York y un año después en París.




miércoles, 17 de junio de 2026

CANCIÓN DE CUNA PARA UN CADÁVER

 


Cuando el Estado intenta expropiar su plantación para construir una autopista, Charlotte Hollis (Bette Davis), una rica solterona del Sur que lleva treinta años recluida llorando la muerte de su amado, pide ayuda a su prima Miriam (Olivia de Havilland) y a su viejo amigo el Dr. Drew Bayliss (Joseph Cotten).


Tras el éxito comercial de ¿Qué fue de Baby Jane?, Robert Aldrich estrenó en 1964 esta película, basada en una obra de Henry Farrell, que también co-escribe el guion.


Aldrich sabe jugar con el suspense ocultando información al espectador que nunca llega a saber con seguridad quien es el asesino o asesina del hombre casado con el que Charlotte mantenía una relación. Esta tensión a la que acompañan unas interpretaciones de gran nivel, los planos forzados que intensifican la sensación de angustia, una magnífica iluminación y una banda sonora que acompaña la acción y sabe subrayar lo justo, hacen de la película un film de lo más disfrutable.




martes, 16 de junio de 2026

BILLAR A LAS NUEVE Y MEDIA

 

El libro es una obra ambiciosa y escrita con gran rigor literario, en la que partiendo de la historia de tres generaciones de arquitectos (en realidad, el segundo es ingeniero), el primero de los cuales erige la soberbia abadía de Sank Anton, a principios de siglo, el segundo la arrasa por orden de su general en 1942, y el tercero la reconstruye, se ofrece una visión aceradamente crítica de esa Alemania del siglo XX que, en aras de la gloria militar y de la prosperidad material, simbólicamente designadas como el «sacramento del búfalo», ha sacrificado y escarnecido tantas veces los principios de la moral y el respeto a la libertad de los hombres, simbolizados en el «sacramento del cordero». 
Hay un hombre, en este caso un hombre en la plenitud de su vida, que dirige su propia empresa de ingeniería estructural, con empleados, en una ciudad con iglesias, un río y un puerto. Cada mañana, a las 9:30, va al mismo hotel y, acompañado por un botones, se retira a la sala de billar con un coñac hasta las 11:00 para jugar al billar francés, pero sobre todo, para conversar y escuchar. Ese es Robert Fähmel. Es ingeniero estructural, no arquitecto como su anciano padre Heinrich, quien, impulsado por la ambición y las expectativas, llegó a la ciudad hace casi 50 años y logró todo lo que se propuso con gran excelencia. Hasta que, en los últimos días de la guerra, la obra de su vida, la abadía de Sank Anton, fue destruida innecesariamente. Su nieto Joseph estará al cargo de su reconstrucción. 
La acción transcurre en un solo día, el 6 de septiembre de 1958. Es el 80 cumpleaños del patriarca Heinrich Fähmel, quien planea una pequeña recepción familiar en el Café Kroner para esa noche. Es su día, propicio para recordar el pasado, adornado con anécdotas y salpicado con un toque de crítica social. Esto podría dar para un buen libro, pero a Heinrich Böll no le interesa. En diferentes capítulos, observa a sus personajes mientras transcurre este día de septiembre, mientras permanecen atrapados en recuerdos dolorosos, mientras lidian con lo que han vivido y sufrido. Además de los tres hombres Fähmel, están sus esposas o novias, una hija, la secretaria, amigos de la escuela y sus familias. Aparece un amplio elenco de personajes, algunos de los cuales enriquecen las escenas, y la clientela del hotel resulta particularmente encantadora. 
Böll debió de ser un observador tan perspicaz como despiadado. No podía perdonar a sus conciudadanos por vivir, pocos años después de la guerra, como si no hubieran tenido nada que ver con los nazis y como si aún quedara algo que defender en términos de honor alemán. Se percibe la melancolía, casi la amargura, que debió atormentar al autor y Premio Nobel de Literatura. 
La historia salta de septiembre de 1958 a un día de julio de hace más de 20 años, y luego regresa. El daño infligido a su generación proviene de la infancia de Robert, él, Schrella, Nettlinger y los demás chicos que jugaban al billar en julio de 1935 estaban en bandos opuestos, peleándose, acosándose y formando alianzas. Uno de ellos se convierte en nazi, dos logran escapar, otro es ejecutado por un intento fallido de asesinato. 
¿Por qué Robert no quiere ser arquitecto en un país en ruinas? Seguramente la industria de la construcción, la reconstrucción, debería estar en pleno auge en ese momento. Pero en su interior Robert piensa que lo que hay que hacer no es conservar, ni reconstruir, sino arrasar, volar, destruir todo lo que recuerde a las generaciones anteriores, a su pasado, al de una nación que horrorizó al mundo. 
En la novela, los nazis nunca son mencionados como tales, ni desempeñan un papel importante. Los protagonistas son los Schrella y aquellos Fähmel que no sucumbieron a las tentaciones de la raza superior, que no participaron del «sacramento del búfalo».



lunes, 15 de junio de 2026

¿QUÉ FUE DE BABY JANE?

 


Las hermanas Jane (Bette Davis) y Blanche Hudson (Joan Crawford) fueron estrellas de Hollywood, pero sus carreras siguieron trayectorias muy distintas. Mientras que Jane, una especie de niña prodigio, al crecer, fue olvidada por el público, Blanche se convirtió en una actriz de éxito. Tras un misterioso accidente de coche, Blanche quedó postrada en una silla de ruedas al cuidado de su hermana Jane, que disfruta atormentándola. Con el paso del tiempo, Jane ejerce un control cada vez mayor sobre su hermana, interceptando sus cartas y asegurándose de que pocos o nadie del exterior tengan contacto con ella. A medida que Jane pierde la cordura, atormenta a su hermana hasta extremos cada vez mayores.


El guion adapta una obra del novelista y guionista estadounidense Henry Farrell.


Psicodrama dirigido por Robert Aldrich que enfrenta a dos leyendas de la pantalla grande interpretando a dos hermanas que se aferran desesperadamente a sus días de gloria perdidos, que encierra una mordaz crítica al mundo de Hollywood. 
Al reunir en pantalla a las legendarias enemigas Crawford y Davis, (es conocida la anécdotas de que durante el rodaje, Bette Davis hizo instalar una máquina expendedora de Coca-Cola en el plató para incomodar a Joan Crawford, cuyo marido era ejecutivo de Pepsi), Aldrich crea una química brillante entre ellas. 
Un film con un giro final a la altura de una historia en que no se enfrentan el bien contra el mal a la manera clásica, sino el mal contra otro mal.




viernes, 12 de junio de 2026

EL ÁNGEL EBRIO

 


El doctor Sanada (Takashi Shimura), dirige una clínica en los barrios bajos de Tokio. Cuando el delincuente Matsunaga (Toshiro Mifune) acude a su consulta tras un tiroteo, Sanada le diagnostica tuberculosis y lo convence para que comience el tratamiento. El doctor, desilusionado, cree que, al salvar a este joven yakuza, podrá recuperar su propia juventud e idealismo perdidos. Así, entablan una relación conflictiva, puesta a prueba por los prejuicios de ambos y la liberación de prisión del jefe mafioso de Matsunaga que pretende hacerse de nuevo con el control de la banda criminal y llevará al enfrentamiento entre ambos.


La película fue el primer gran éxito de crítica para Akira Kurosawa y la primera colaboración con Toshirō Mifune que tan fructífera resultaría en la carrera de ambos.


Ambientada en los pantanos y callejones del Tokio de la posguerra, la película es una evocadora y sombría instantánea de una época y un lugar traicioneros. En ella, el maestro nipón nos vuelve a ofrece su visión humanista de la vida.




jueves, 11 de junio de 2026

DUELO SILENCIOSO

 


En 1944, durante la Segunda Guerra Mundial, el joven Dr. Kyoji Fujisaki (Toshirō Mifune), fruto del cansancio por las extenuantes jornadas y las pésimas condiciones de trabajo, se corta el dedo con el bisturí durante una cirugía en un hospital de campaña y se infecta de su paciente Susumu Nakada (Kenjirō Uemura). Tras el análisis de sangre, se da cuenta de que ha contraído sífilis, pero no tiene los medicamentos necesarios para tratar la enfermedad. En 1946, después de la guerra, por respeto a su amada novia,  Misao Matsumoto (Miki Sanjō), rompe su compromiso de seis años con ella, pero no le dice la verdad, sino que la deja ir a buscar otro hombre con quien casarse, pues sabe que de confesarle sus razones, le esperaría toda la vida si fuera necesario hasta que aparezca un remedio que cure la enfermedad que padece su amado. Kyoji se vuelca en su profesión y en atender a los más desfavorecidos.


El guion adapta una obra del actor y dramaturgo japonés Kazuo Kikuta.


El Japón devastado de la posguerra es el escenario perfecto para desarrollar el humanismo de Akira Kurosawa en este film en el que el protagonista regresa a casa sifilítico pero inocente, con su pureza intacta, en lo que se antoja como una especie de parábola para la conciencia colectiva de Japón, tras una sucia guerra de la que han salido derrotados. 
Al final hay mensaje de esperanza en boca de la enfermera Rui Minegishi (Noriko Sengoku): No se puede estar siempre quejándose de las desgracias, hay que mirar al futuro y seguir viviendo.