lunes, 27 de abril de 2026

EL ESPEJO

 


Un collage con diversos tipos de película y noticiarios, los recuerdos de un poeta moribundo desfilan ante nuestros ojos, sus sueños entremezclándose con escenas de la infancia, la guerra y el matrimonio, todo ello impregnado del poder místico de un trance.


Andrei Tarkovsky mezcla flash-backs, imágenes históricas y poesía original para ilustrar los recuerdos de un moribundo sobre su infancia durante la Segunda Guerra Mundial, su adolescencia y un doloroso divorcio en su familia. La historia entreteje reflexiones sobre la historia y la sociedad rusas.


Sobre la película, Tarkovsky afirma: «Es una película autobiográfica. Lo que sucede son hechos reales que les ocurrieron a personas cercanas a mí. Esto es cierto para todos los episodios de la película. Pero, ¿por qué la gente se queja de que no la entiende? Los hechos son tan simples que cualquiera puede identificarse con ellos y sentir que son similares a sus propias experiencias. Pero aquí nos topamos con algo peculiar del cine: cuanto más alejado está el espectador del contenido de una película, más cerca está de la realidad». 
De cualquier modo y también en palabras del realizador: «mi película más abiertamente autobiográfica, audaz y reveladora». 
La película es tanto un poema compuesto en imágenes, o una alucinación, como una obra cinematográfica.


Aunque fue en gran medida ignorada por la crítica soviética en su estreno debido a su estructura narrativa, se ha consolidado como una de las obras más reconocidas e influyentes del director, una impresionante declaración personal de un artista que transmite sus pensamientos y sentimientos más íntimos directamente de su interior a la pantalla. Cosa bien distinta es que para mucho resulte muy difícil de entender.
Como curiosidad, en la película se ven imágenes de flamenco, de los niños españoles que fueron enviados a Rusia como refugiados y de toreo. Se cita a Sebastián Palomo Linares, a mi juicio de manera extemporánea y quizá equivocada, pues Palomo fue gran figura del toreo en los años 60 y 70, mientras las imágenes que vemos corresponden a la época de la Guerra Civil o anteriores. Se me ocurre que el hecho de que Palomo Linares estuviera vinculado al cine en cierto modo, ya que protagonizó alguna película como Solos los dos, de Luis Lucia o Nuevo en esta plaza, de Pedro Lazaga, diera lugar a que al realizador ruso le sonara el nombre y por eso lo cita.




miércoles, 22 de abril de 2026

FATALIDAD

 


Marie Kolverer (Marlene Dietrich), viuda de un oficial del ejército austriaco, para sobrevivir ha tenido que dedicarse a la prostitución. Requerida por el Servicio Secreto de su país para que se convierta en un agente especial, gracias a su extraordinaria belleza, la mujer descubre secretos del enemigo, salva miles de vidas y altera el curso de la guerra. Su debilidad es un agente ruso llamado Kranav (Victor McLaglen).


Dirigida por Josef von Sternberg, Dietrich interpreta a la agente X-27, un personaje claramente inspirado en Mara Hari.


La conclusión que uno saca de esta película es que si quieres triunfar, si eres una mujer fuerte, independiente y sin complejos, puedes ser tú misma, pero eso te puede llevar a la muerte. El papel de Dietrich es tan icónico como en cualquiera otra de sus películas, sin embargo, aunque es la imagen misma de la femme fatale, no es una devoradora de hombres, sino una mujer obligada a usar su sexualidad para sobrevivir en una sociedad hostil y patriarcal que, al final, no triunfa o al menos su triunfo no puede interpretarse a la manera habitual.
Película bastante irregular, con un galán equivocado que luce una sonrisa forzada durante buena parte de su actuación.




martes, 21 de abril de 2026

ASESINATO EN LA PLANTA 31

 

En un país sin nombre, y en un momento indeterminado del futuro, la principal corporación mediática, que tiene su sede en un rascacielos icónico, recibe una amenaza de bomba. En aquel edificio se publican docenas de periódicos y revistas dirigidos a anestesiar a una sociedad post-apocalíptica y totalitaria, donde la intimidad y la disidencia están perseguidas. 
La amenaza obliga al desalojo del edificio y al paro absoluto de las ediciones, lo que provoca pérdidas millonarias, pero el sistema no permitirá, bajo ningún concepto, que el menor indicio de terrorismo llegue hasta la opinión pública. 
El implacable comisario Jensen, un policía que no ha fallado en ninguna de sus misiones, dirigirá la investigación. Solo tendrá siete días para interrogar a los pocos sospechosos que hay, encontrar al culpable y cerrar el caso. 
El protagonista de la historia es un hombre solitario que apenas se relaciona con sus compañeros, sin familia, concentrado en su trabajo y, por lo que se ve, con algún tipo de enfermedad de cierta importancia. 
Per Wahlöö nos introduce en una sociedad distópica en un futuro cercano al que se escribió la novela (1964) que nos recuerda al mundo orwelliano, con una corporación editorial que acapara todas las publicaciones del país con el fin de anular el libre pensamiento de sus lectores y, por extensión, de la sociedad como tal. Los diálogos son breves y certeros en esta novela que es toda una denuncia, adelantada en el tiempo, a la llamada sociedad del bienestar que a cambio de solventar los problemas de la vida diaria del ciudadano, anestesia su voluntad y anula toda crítica.



lunes, 20 de abril de 2026

LA VENUS RUBIA

 


Helen (Marlene Dietrich) es una cantante de cabaret que decide abandonar su profesión para contraer matrimonio con Edward Faraday (Herbert Marshall), un abnegado científico entregado a su trabajo y cuya situación económica no es muy boyante. Sin embargo, se envenena con radio y necesita un tratamiento caro en Alemania para tener alguna posibilidad de curarse. Para sufragar los gastos, Helen vuelve a su antiguo trabajo y para conseguir más dinero, se hace amante del millonario Nick Townsend (Cary Grant). Cuando Ned regresa curado, descubre su infidelidad, la desprecia y le arrebata la custodia de su hijo.


Josef von Sternberg dirige de nuevo a Marlene Dietrich en este melodrama conmovedor sobre la devoción maternal, en el que el estilo visual barroco del director brilla con luz propia; con números musicales muy recordados y un llamativo desfile de vestuario diseñado por Travis Banton, colaborador habitual de Dietrich.


Según parece, la propia productora no dejó de poner dificultades, hasta tres guiones fueron escritos, el definitivo bastante menos explícito de la que se preveía en principio. Una historia que fueron edulcorando durante meses para satisfacer las exigencias de los censores, hasta que después de casi un año de cambios y recortes y comprobar en qué había quedado, perdió atractivo tanto para Dietrich como para Von Sternberg, a los que ya no gustaba el proyecto y solamente la rodaron para cumplir el contrato que habían firmado.




viernes, 17 de abril de 2026

EL EXPRESO DE SHANGHAI

 


Tras más de cinco años sin verse, el capitán Donal Harvey (Clie Brook) —un médico militar— y Lily (Marlene Dietrich), una mujer con fama de aventurera, vuelven a coincidir en el tren camino de Shanghai. Compartirán viaje con un grupo de pasajeros de distintas nacionalidades y clases incluido un comerciante muy sospechoso rechazado por la bella Lily. Cuando el tren es asaltado por rebeldes chinos, el capitán Harvey es tomado como rehén y el comerciante se revela como el líder de los rebeldes. Ahora Lily se encargará de hacer tratos con quien sea necesario con tal de salvar al hombre al que nunca dejó de amar.


Rodada prácticamente de manera íntegra en estudio, quizá la historia del film, que deriva desde unos diálogos algo cínicos a un romance en el que ella está dispuesta a sacrificarlo todo por su amor, no sea lo más llamativo de la película, a pesar de la condición de prostituta de la protagonista, algo de lo que apenas se habla, pero que se intuye claramente; de la variedad de personajes estereotípicos que la acompañan y de una cierta dosis de suspense. 


Será la presencia de Marlene Dietrich, lo más recordado de este film dirigido por Josef von Sternberg
En muchos momentos, Dietrich, más que interpretar, parece estar posando, lo que ocurre es que lo hacen tan bien como nadie y, en esencia, la película es más que otra cosa, un vehículo para el lucimiento de la señora Dietrich, luciendo magníficamente fotogénica bajo la delicada y precisa dirección de Sternberg y ataviada con los espectaculares diseños de Travis Banton.




jueves, 16 de abril de 2026

UNA HISTORIA DE TAIPEI

 


Qin (Cai Qin) tiene un trabajo bien remunerado en una empresa de informática, y su prometido, Lung (Hou Xiaoxian), trabaja en una empresa de telas. Su relación nunca fue sólida, ya que Lung aún guarda sentimientos por su exnovia y tiende a rememorar sus glorias pasadas como jugador de béisbol. Después de que Qin consigue un nuevo apartamento para ambos, todo se derrumba. Pierde su trabajo cuando la empresa de informática es vendida, su padre necesita dinero, su hermana necesita abortar y sospecha que Lung está viendo a su antigua novia. El propio Lung rehúye el matrimonio, se gasta todo lo que gana en apuestas y se preocupa por un amigo que necesita ayuda. Con estas exigencias y tensiones en su relación, el matrimonio no parece una opción viable.


La desintegración de una relación tiene matices que resuenan en la posible desintegración tanto de la economía como de la sociedad en esta historia del director Edward Yang. Drama sutilmente impactante que refleja los diversos problemas de una ciudad en rápida modernización y en las vidas de una docena de personajes retratados con gran delicadeza.


La vida de estos personajes es una especie de metáfora a través de la cual, el realizador taiwanés, lleva a cabo un análisis melancólico de la ciudad en la que creció, atrapada entre el pasado y el presente; las tradiciones y la modernidad.




miércoles, 15 de abril de 2026

UN VERANO EN CASA DEL ABUELO

 


Cuando su madre se ve obligada a permanecer hospitalizada durante un largo periodo a la espera de ser operada, Ting-Ting (Shu-Chen Li), de 4 años, y su hermano Tung-Tung (Chi-Kuang Wang), de 11, son llevados por su joven tío a pasar el verano con sus abuelo, un médico de un pequeño pueblo en una zona rural y su esposa.


Los dos hermanos son niños de ciudad que descubren otro mundo, el que le mantiene a uno en contacto con la naturaleza y con la calle, en el que incluso la forma de pensar y vivir resultan diferentes. Por un lado puede considerarse como el típico film en el que los niños visitan la casa de los abuelos durante sus vacaciones, con momentos de afecto sincero y también, momentos en los que los viejos sabios transmiten sus conocimientos y el peso de las tradiciones orientales a unos niños dispuestos a escuchar y a imitar. Pero su realizador nos brinda una obra que va mucho más allá.


Ting-Ting y Tung-Tung parecen bastante traumatizados por la ausencia de su madre, pero se recuperan con determinación y una capacidad innata de adaptación. 
El realizador deja de lado el melodrama a que parece conducir en algunos momentos la historia, aunque siempre dejando claro que esta no es una película sobre una infancia idílica en un paisaje paradisiaco. Hasta éste (el paisaje, digo), se ve afeado por un paso elevado en lo que resulta toda una metáfora visual de lo que el director nos quiere mostrar. Niños que en ocasiones juegan y resultan encantadores, pero en otras se muestran nada sensibles. Los dos protagonistas tampoco son unos benditos que digamos y hasta el abuelo, lejos de ser el típico anciano bondadoso, se muestra más que susceptible, incluso violento, en determinadas circunstancias. 
Una representación de la infancia bastante más realista que sentimental, sin renunciar a cierto tono de nostalgia, quizá la película más conmovedora de Hou Hsiao-Hsien que, por otra parte, mezcla con habilidad drama y humor.