En Calcuta, a principios de la década de los 50 del pasado siglo, Subrata Majumdar (Anil Chatterjee) se esfuerza por mantener a su familia (esposa, hijo, hermana menor y padres) con el modesto e insuficiente sueldo que percibe como empleado de banca. Dadas las circunstancias, su esposa Arati (Madhavi Mukherjee) plantea la posibilidad de ponerse a trabajar, pero Subrata lo descarta como algo contrario a la tradición familiar india. Sin embargo, accede a que lo haga por un tiempo, hasta que él encuentre un segundo empleo, pero cuando pierde su trabajo por la quiebra del banco, no tendrá más remedio que aceptar la necesidad de que Arati trabaje.
Con guion, dirección y música de Satyajit Ray, se basa en el cuento Abataranika, del escritor indio Narendranath Mitra. El film nos presenta a una mujer fuerte y decidida que habrá de enfrentarse al caos familiar que desata el hecho de ponerse a trabajar fuera de casa, enfrentada a su conservador suegro en una guerra de silenciosa desaprobación. En el trabajo, Arati traba amistad con Edith (Vicky Redwood), una mujer angloindia, que le transmite algunas ideas occidentales modernas.
La admiración y el respeto de Ray por las mujeres se hacen evidentes y la película es interpretada por algunos críticos como una sutil defensa de la igualdad de género en la India.
En un esperanzador final, a pesar de la incertidumbre del futuro, la pareja reafirma su compromiso y se marchan juntos, con la ilusión y el deseo de encontrar nuevos empleos en una ciudad tan grande.
Otro emotivo y estupendo film de su realizador que refleja los cambios que se sucedían en la India del momento y, por extensión en otros tantos países, en que la mujer, a duras penas y enfrentada con el mundo y las ideas tradicionales, logra salir del cascarón familiar, descubriendo un mundo nuevo de posibilidades y la opción de alcanzar ingresos propios que la harán más libre e independiente, sin tener que renunciar por ello a su familia.
























