viernes, 29 de mayo de 2026

AMERICAN BEAUTY

 


Lester Burnham (Kevin Spacey), un cuarentón en crisis, cansado de su trabajo y de su mujer Carolyn (Annette Bening), despierta de su letargo cuando conoce a la atractiva amiga de su hija adolescente, a la que intentará impresionar a toda costa.


Debut en la gran pantalla del británico Sam Mendes, por la que fue galardonado con un Oscar, igual que el también debutante Alan Ball, autor del guion y el protagonista, Kevin Spacey, hasta completar un total de cinco estatuillas de las ocho a las que estaba nominada.


Sagaz crítica de la perfecta familia americana y, por ende, de una sociedad que la toma como modelo. Cargada de ironía, la película pone en solfa, de manera magistral, el estilo de vida de una sociedad en la que el triunfo en el trabajo y los negocios y las apariencias, suponen el principal objetivo en la vida de muchas personas. La hipocresía de unas situaciones que parecen el vivo retrato de la felicidad, cuando de puertas adentro, la banalidad y el vacío es lo que domina sus existencias. Todo ello contado en imágenes de gran belleza.




jueves, 28 de mayo de 2026

AMADEUS

 


Antonio Salieri (F. Murray Abraham) cree que la música de Wolfgang Amadeus Mozart (Tom Hulce) es divina y milagrosa. Él desearía ser tan buen músico como Mozart para poder alabar al Señor componiendo, ya que, como hombre devoto, cree que su éxito y talento como compositor son la recompensa de Dios por su piedad. Se siente recompensado con ser el respetado compositor de la corte del emperador José II de Austria (Jeffrey Jones), con una posición económica acomodada. Pero se sorprende al saber que Mozart es una criatura tan vulgar y no puede entender por qué Dios prefirió que Mozart fuera su instrumento. La envidia de Salieri le lleva a no comprender a ese Dios que ha concedido tanta grandeza a Mozart y está dispuesto a vengarse.


Peter Shaffer adaptó su propia obra teatral para esta película dirigida por Miloš Forman, ganadora de 8 premios Oscar.


El film exalta la música de Mozart, pero no pretende explicar cómo se compuso, ni cuándo, ni dónde, al menos no con coherencia, se puede decir que no trata realmente sobre Mozart, trata sobre Salieri. No sobre el compositor real, sino sobre la idea de uno que podría haber sido: un compositor mediocre, conservador pero muy popular, que podría haber comprendido el genio sencillo que era Mozart. Shaffer propone un Salieri que cree y acepta que el don que posee le ha sido otorgado por Dios. A cambio de su talento y popularidad en la corte, Salieri vive la vida de un hombre virtuoso. Forman describe a Mozart como un hombre inmaduro y libertino que ofende tanto las nociones de Salieri sobre el orden moral del universo que, como Caín, sufre una profunda pena por su Dios, que aparentemente lo ha abandonado. ¿Cómo pudo Dios concederle a este ser el don de los ángeles?, se pregunta Salieri. Dado que Salieri no puede enfrentarse directamente a Dios con su ira, decide devolverle la ofensa arrebatándole a Mozart todo lo que aprecia.




miércoles, 27 de mayo de 2026

LA PECADORA (DIE SÜNDERIN)

 


Marina (Hildegard Knef), una antigua prostituta, vive con Alexander (Gustav Fröhlich), un artista sin éxito. Este sufre un tumor cerebral que amenaza con dejarle ciego. Con el fin de financiar la operación que pueda salvarle, Marina está dispuesta a afrontar cualquier sacrificio, aunque suponga retomar su antigua profesión de manera circunstancial.


Dirigida por el austriaco Willi Forst, la película causó controversia en su momento (1951), no solo por la escena de desnudo de la protagonista, sino por abordar asuntos como la prostitución, la eutanasia o el suicidio, como formas comprensibles y lógicas de actuar en determinadas circunstancias.


Hoy en día, la película está clasificada por el organismo de autorregulación voluntaria de la industria cinematográfica alemana, para mayores de 12 años y es más que probable que a cualquier adolescente que la vea, le resulte incluso anodino o aburrido contemplar el fugaz y distante vistazo del toples de Hildegard Knef. Con sus sermones moralizantes, los críticos azuzaron, sin darse cuenta, el morbo y el interés del público por ver la película. 
Lo que sí resulta cierto es que el personaje de Marina representa la antítesis que la corriente dominante en aquella Alemania de posguerra esperaba de la mujer: Linda, femenina y sumisa, que se adapta a los deseos y al estilo de vida de su marido en particular, y de los hombres en general. Una imagen que responde a la hipócrita inocencia de las películas destinadas a complacer al público medio durante el milagro económico y a proclamar la respetabilidad burguesa de la sociedad como la norma. 
La película, en muchos momentos, no deja de parecer una novela romántica bastante simple, llevada a la pantalla, entretenida por momentos, pero sin mucho a destacar.




martes, 26 de mayo de 2026

UNA TUMBA PARA BORIS DAVIDOVICH

 

Publicado en 1976 el libro del serbio Danilo Kiš, se transforma en una profunda reflexión sobre las ideologías que destruyeron al ser humano bajo el pretexto de justicia y revolución. A través de siete relatos, entre los que destaca el que da título al libro, «Una tumba para Boris Davidovich», Kish retrata la tragedia de un individuo atrapado en la maquinaria del totalitarismo. Boris Davidovich Novsky no es solo un personaje, sino un símbolo de todos aquellos que permanecieron fieles a la verdad, aun sabiendo que les costará la vida. Su confesión, su perseverancia en la idea, la tortura y la muerte en prisión evidencian la paradoja de una época en la que los ideales se convierten en instrumentos del crimen y la verdad en objeto de duda. La escritura de Kish es sobria, fría, pero en esa frialdad arde la pasión de un espíritu veraz. No moraliza, sino que da testimonio como escritor, investigador y testigo de la desgracia humana. Su mezcla de estilo documental y narrativo crea una sensación de autenticidad, y cada frase lleva el peso de la experiencia histórica. La novela se convierte así en un libro sobre la verdad y la mentira, sobre la fe y la traición, sobre los límites de la conciencia humana. Para Kiš, la historia no es solo un conjunto de hechos, sino un desafío moral. Demuestra que el mal no nace del odio, sino de la obediencia ciega, del miedo, de mecanismos que anulan al individuo en aras de un "objetivo superior". En este sentido, Boris Davidovich se convierte en la figura del justo: aquel que sufre, pero no renuncia a su voz. «Una tumba para Boris Davidovich» no es solo una obra literaria, sino un acto de memoria y resistencia. Con ella, Kiš no pide compasión, sino comprensión: una comprensión de lo sucedido y una advertencia para no repetirlo. En una época en la que la verdad suele relativizarse, Kiš nos recuerda que las palabras tienen peso moral y que escribir puede ser una forma de luchar contra el olvido. Los relatos, que fusionan realidad e imaginación, historia cruda y narrativa sugerente, narran el sufrimiento en los gulags comunistas, pero también las persecuciones religiosas en la Francia del siglo XIV y, como curiosidad, en un par de ellos, aparecen personajes y lugares relacionados con España en la época de la Guerra Civil. 
El libro de Kiš es un relato conmovedor sobre la terrible experiencia de vivir bajo la ideología totalitaria de la Europa del siglo XX.



lunes, 25 de mayo de 2026

CARTAS DE BERLÍN

 


Otto (Brendan Gleeson) y Anna Quangel (Emma Thompson) son una pareja común que vive en un  bloque de apartamentos en Berlín. Cuando su único hijo muere luchando en el frente francés, su pérdida los impulsa a un extraordinario acto de resistencia. Comienzan a dejar postales anónimas por toda la ciudad atacando a Hitler y su régimen. Si los atrapan, les espera la ejecución. Pronto su campaña llama la atención del inspector de la Gestapo, Escherich (Daniel Brühl), y comienza un juego mortal del gato y el ratón. Pero este juego solo sirve para fortalecer el sentido del propósito de Otto y Anna, y poco a poco sus vidas monótonas y su matrimonio se transforman al unirse en su silenciosa pero profunda rebelión.


El guion adapta la novela "Jeder stirbt für sich allein" ("Todos mueren solos"), editada en castellano como "Solo en Berlín", fue publicada publicada por primera vez en 1947, poco después de la muerte de su autor, el alemán Hans Fallada, una ficción histórica basada en una historia real, en la que se describe una ciudad atenazada por el miedo. 
Dirigida por el escritor, actor y director suizo Vincent Perez, la historia ya había sido llevada al cine en 1975 por el cineasta alemán Alfred Vohrer.


Durante la Segunda Guerra Mundial, una pareja alemana (Otto y Elise Hampel), escribieron y distribuyeron por los portales, cerca de 300 postales, denunciando a Hitler y oponiéndose a la guerra. Ya resulta original y bienvenido que, por una vez, una película sobre la resistencia contra el régimen nazi no esté ambientada en Francia, Polonia o cualquier otro país ocupado, sino en la propia Alemania, en una demostración de que sí hubo, en mayor o menor medida, oposición al régimen y desmontando el mito, que aún hoy esgrimen algunos, de que no eran conscientes de la magnitud de lo que estaba ocurriendo. 
La principal reflexión de la película es si sirven para algo estos modestos métodos de rebeldía, la conclusión debe sacarla cada espectador, pero claro que tienen consecuencias, sobre todo para quienes los llevan a cabo poniendo su vida en juego. 
A lo largo de la película, llena de suspense, sentimos la futilidad de la rebelión personal de Otto y Anna contra el poder tiránico de Hitler. ¿De qué sirve su pequeña arma de postales contra las decenas de policías y agentes de las SS armados y con autoridad para arrestar y presentar cargos que los llevarán a la ejecución? Durante el film hay un diálogo entre el matrimonio, en que Otto le comenta a su esposa que le gustaría saber qué ocurre con las postales, cómo reacciona la gente al recibirlas y ella le responde que seguramente habrá quien tenga miedo, otros las vuelvan a dejar donde estaban, otros las entreguen a la policía, pero todos ellos las leerán y Otto replica: Es como con una máquina. Un poco de arena en los engranajes no la detendrá. Pero si alguien echa más arena, y luego más, el motor empieza a fallar. La cadena de montaje se detiene. Me imagino a mucha gente echando arena en los engranajes. Anna le dice que es un romántico y Otto replica: Soy mecánico.
 



viernes, 22 de mayo de 2026

CALLE MÁLAGA

 


María Ángeles (Carmen Maura) es una española de 79 años que vive sola en Tánger, en el norte de Marruecos, donde disfruta de su ciudad y de su vida diaria, que dará un completo giro cuando su hija Clara (Marta Etura) llega desde Madrid para vender el piso en el que ha vivido desde hace cuarenta años. Decidida a quedarse, hace todo lo posible por conservar su lugar y recuperar las pertenencias de su vida. En el camino, redescubre el amor y el deseo.


Dirigida por la marroquí Maryam Touzani, es una producción que reúne hasta a cinco países, entre ellos España y, aunque rodada íntegramente en Marruecos, los conflictos de los personajes pueden considerarse universales.


Melodrama suave con un envoltorio de comedia amable, en el que la realizadora franco-marroquí retrata de manera realista la vida del barrio, con sus gentes, sus comercios y las relaciones cercanas de quienes allí habitan y toca temas de actualidad como la dificultad de la vivienda en las grandes ciudades (que padece la hija de la protagonista) o la falta de independencia de los ancianos, que se ven abocados a vivir en una residencia (cuando consiguen plaza), con sus normas, sus horarios y una convivencia forzada que no siempre resulta agradable. La interpretación de Carmen Maura ha sido muy encomiada por crítica y público en esta película que tiene momentos muy conseguidos y otros quizá un tanto planos, aunque siempre con un halo de emotividad.




jueves, 21 de mayo de 2026

ECHOES FROM THE DEAD (SKUMTIMMEN)

 


21 años después de la desaparición y más que probable muerte de su hijo pequeño, Julia Davidsson (Lena Endre) regresa a la casa familiar en la desolada isla de Öland. Allí se reencuentra con su padre, al que culpa de la desaparición del niño. Al recibir el abuelo una sandalia que su nieto llevaba el día que desapareció, sin saber quién se la envía, surgirán preguntas y Julia descubrirá mucho más de lo que podría haber deseado con la aparente ayuda de Lennart (Thomas W. Gabrielsson), un policía local.


El guion se basa en la novela La hora de las sombras, del sueco Johan Theorin, respetando bastante el esquema del libro que, no obstante, se ha simplificado algo, cosa que no es de extrañar en una adaptación. Por ejemplo, algún que otro personaje secundario que en el libro tiene más importancia y aquí aparece de manera tangencial y difusa. La parte final cambia, no en la resolución del misterio, sino atribuyéndolo a otro personaje y aunque esto marca una gran diferencia con el texto original, yo creo que no desmerece en absoluto.


Si obviamos la novela en que se basa, la película tiene buena calidad, con una magnífica representación de paisajes naturales y buenas interpretaciones, consiguiendo transmitir muy bien lo que en el fondo viene a ser el tema central de la historia, que no trata solo de resolver el misterio de lo que le ocurrió al pequeño, sino también de cómo Julia y Gerlof redescubren la aceptación mutua y, de hecho, la dependencia que tienen el uno del otro.
La película se ve con agrado, aunque carece de la profundidad, la complejidad y el ritmo pausado de la novela, aunque a su manera, pienso que consigue transmitir lo que encierra el libro.