Leo Leike recibe por error correos electrónicos de una desconocida, Emmi Rothner. Por cortesía, responde. Y como Emmi se siente atraída por él, le contesta. Se produce un intercambio animado de mensajes y los sentimientos florecen rápidamente. Pero ambos dudan en conocerse. Emmi está casada y Leo aún se está recuperando de una relación fallida.
La novela del austriaco Daniel Glattauer resulta agradable de leer y el flirteo que se produce entre los dos personajes, no deja de tener su encanto y cierta originalidad, incluso se puede apreciar ingenio en algunos diálogos.
No encontraremos grandes sorpresas y el libro, en ocasiones parece un ir y venir adelante y atrás, sobre todo en lo que concierne a que se pongan de acuerdo en conocerse personalmente, algo que no se acaba de concretar, pero que a veces da la sensación de que se utiliza para alargar la historia por una senda que, de haberse producido el encuentro, debiera tomar otra deriva que quizá el escritor no está dispuesto a emprender.
Es cierto, no obstante, que el autor maneja de manera hábil el lenguaje y sobre todo, las expectativas del lector, aunque parte de la trama puede resultar redundante y en algunos pasajes un tanto inverosímil. De cualquier modo, puede ser una buena elección cuando se busca algo sin demasiada profundidad que sirva de entretenimiento más que de otra cosa.
Al final, el autor nos invita a seguir el futuro de esta peculiar relación en otra novela: "Cada siete olas", que promete seguir el devenir de Leo y Emmi.





















