jueves, 22 de octubre de 2026

YO ANDUVE CON UN ZOMBIE

 


Una joven enfermera canadiense llamada Betsy (Frances Dee) llega a una isla  antillana para cuidar a Jessica (Christine Gordon), la esposa del dueño de una plantación de azúcar, Paul Holland (James Ellison). Jessica parece sufrir una especie de parálisis mental a causa de la fiebre que los nativos que la rodean denominan "zombi". Cuando se enamora de Paul, Betsy decide curar a Jessica incluso si necesita usar una ceremonia vudú, para devolverle a Paul lo que cree que quiere. La exposición de Jessica a los nativos solo empeora la situación, ya que los supersticiosos lugareños ahora la consideran una "muerta viviente" y deben exorcizarla aún más.


El guion adapta el cuento «I Walked with a Zombie», de la escritora y periodista norteamericana Inez Wallace, publicado originalmente en la revista American Weekly Magazine, y también reinterpreta en parte la narración de la novela «Jane Eyre» de Charlotte Brontë.


Los detalles de la historia familiar van saliendo a la luz poco a poco a través de diversas fuentes: la madre de Paul, que colabora en el hospital local; su celoso hermano; y un cantante de calipso cuyas letras contienen pistas. El romance florece rápidamente entre Betsy y Paul a medida que los lugareños se inquietan cada vez más. 
La película se ha convertido, con el paso del tiempo, en un clásico de terror de serie B, en el que su realizador, Jacques Tourneur, utiliza con maestría los contrastes entre luces y sombras y el sonido, para crear ambiente de tensión, utilizando hábilmente la sugerencia, en vez de mostrar explícitamente lo que está sucediendo, para que sea el espectador quien cree sus propias imágenes a partir de lo que se insinúa.




miércoles, 21 de octubre de 2026

LA MUJER PANTERA

 


Oliver (Kent Smith) conoce a Irena (Simone Simon) durante una visita al zoo. Se enamoran y acaban contrayendo matrimonio. Ella comienza a comportarse de manera extraña, pues en Serbia, su país de origen, se cree que pesa sobre la zona donde nació una antigua maldición que dice que cualquier tipo de intimidad física con el hombre que ama, transforma a la mujer en una felina depredadora, algo que queda al descubierto cuando  Irena se lo cuenta el psiquiatra al que acude por sugerencia de su esposo que, al mismo tiempo, confía sus temores a su amiga y compañera de trabajo Alice (Jane Randolph), cuya cercanía con su esposo hace que se despierten los celos de Irena complicando aún más la situación.


Dirigida por el franco-norteamericano Jacques Tourneur con un ínfimo presupuesto y prácticamente sin efectos especiales (el simulacro de nieve que se deposita en sus cabellos es muestra de la pobreza de medios), a pesar de estas limitaciones, el realizador consigue mantener en vilo al espectador a base de sutiles sombras, sugestivos efectos sonoros, composiciones imaginativas y llamativas insinuaciones psicológicas.


La película se convirtió en un éxito que llevó a rodar una secuela. Para algunos, supone una especie de redefinición del género, al conseguir dejar sus escenas más escalofriantes a la imaginación del espectador, conteniendo en sí misma muchos elementos que aún se siguen utilizando en el cine de terror.




martes, 20 de octubre de 2026

CARTAS CRUZADAS

 

Ed frustra accidentalmente un robo a un banco y los periódicos locales exageran su heroísmo. Poco después, comienza a recibir cartas de póker de una fuente desconocida. En ellas hay mensajes crípticos que lo guían hacia las personas a las que ha sido enviado a ayudar. 
El As de Diamantes aparece primero en su buzón. En la carta alguien ha escrito los nombres de tres personas y sus direcciones. Cuando Ed visita a cada una de ellas, encuentra a alguien necesitado: una mujer violada cada noche por su marido; una mujer solitaria y senil; y una niña que necesita que le recuerden la alegría que siente al correr. Así comienza el viaje, a su pesar, de Ed, que se ve obligado a considerar qué necesitan los demás para vivir vidas más plenas y significativas, y, por lo tanto, a considerar cómo él puede hacer lo mismo. 
La novela es una obra profundamente moral que invita al lector a reflexionar sobre los juicios que emite acerca de los desconocidos y a contemplar los pequeños actos de bondad que pueden tener un profundo impacto en sus vidas. El australiano Markus Zusak (autor también de La ladrona de libros), parece sugerir que debemos aprender a observar las pequeñas cosas que son importantes, pues cada vez que Ed es enviado a ayudar a alguien nuevo, dedica tiempo a observar a la gente. Está aprendiendo a observar, y esto lo convierte en una mejor persona, a veces con gestos sencillos para hacerles ver que no están solos. La creciente conciencia de Ed sobre su entorno también se representa a través de su narración, que, a lo largo de la novela, aumenta en detalle y en la compleja superposición de múltiples imágenes. El libro juega también con el suspense: quién deja las cartas para Ed y por qué quiere que intervenga en tantas vidas. Hacia el final del libro, las cartas de juego alejan a Ed de las intersecciones con las vidas de personas que no conoce, acercándolo a las vidas de sus amigos y familiares, y, en última instancia, a sí mismo. 
El mensaje final es que incluso las personas más corrientes pueden ser extraordinarias y que ayudar o, sencillamente prestar un poco de atención a los demás, nos convierte en mejores personas.



lunes, 19 de octubre de 2026

EL ENIGMA DE GASPAR HAUSER

 


Alemania, principios del siglo XIX. Kaspar (Bruno S.) es un enigmático muchacho que ha pasado toda la vida encerrado y aislado en una cueva: no conoce, pues, el lenguaje ni tiene capacidad para relacionarse con los demás. Cuando, en 1828, alguien lo abandona en Nuremberg con una carta para las autoridades locales, se convierte primero en una especie de atracción de feria y después en una curiosidad científica y social.


La película de Werner Herzog está basada en la historia verdadera y misteriosa de Kaspar Hauser, un joven de unos 16 años, que apareció repentinamente en Núremberg en 1828, apenas capaz de hablar o caminar, y con una nota extraña dirigida al militar Friedrich von Wessing; más tarde explicó que había estado cautivo en algún tipo de calabozo durante toda su vida (aunque tenía recuerdos de haber vivido en palacios o edificios nobles en su tierna infancia) y que solo recientemente fue puesto en libertad por razones desconocidas. Su benefactor intenta integrarlo en la sociedad, con resultados peculiares.


Con la verosimilitud característica de Herzog, a la que contribuye la interpretación del protagonista cuya historia personal guarda algunos paralelismos con las del personaje que interpreta, el director alemán aprovecha esta historia real, que él representa de manera algo diferente a la verdadera, para elaborar una crítica a una sociedad plagada de contradicciones, mentiras e hipocresía. Todo ello con la calidad visual que acostumbran la películas del germano, en este temprano trabajo en el que ya están presentes algunos de sus temas habituales: la crítica a la cultura tal como se entiende en nuestra sociedad, la religión, la locura de la vida cotidiana, la alienación, la crueldad y el poder.




viernes, 16 de octubre de 2026

STROSZEK

 


Cuando Bruno Stroszek (Bruno S.) sale de prisión, le advierten que debe dejar de beber. Con pocas habilidades y menos expectativas, sobrevive como músico callejero. En un bar se encuentra con una antigua conocida, Eva (Eva Mattes), una prostituta a la que ofrece su casa, pues se ha quedado sin tener a dónde ir. Después de ser golpeados por el chulo de ella, deciden unirse a Scheitz (Clemens Scheitz), un excéntrico vecino de Bruno, que ha decidido emigrar a Wisconsin, en los Estados Unidos.


Una mirada hasta cierto punto fascinante y singular al sueño americano que sigue a tres inadaptados sociales alemanes en su viaje a Wisconsin en busca de una vida mejor. Los momentos de extraña comicidad se entrelazan a la perfección con escenas profundamente tristes y conmovedoras.
 

Con un lenguaje que se mueve entre la ficción y el documental, estamos ante una historia que tiene algo de lírico, melancólico y agridulce, en la que Werner Herzog nos muestra, mediante metáforas, su particular visión del sueño americano, pura hipocresía que sabe presentar en público su fachada de opulencia justicia y libertad, ocultando lo que se esconde detrás. Claro que lo visión que ofrece de Berlín y, por extensión, del resto del país, tampoco resulta nada amable.




jueves, 15 de octubre de 2026

FITZCARRALDO

 


Brian Fitzgerald "Fitzcarraldo" (Klaus Kinski), un excéntrico y megalómano hombre de negocios obsesionado con la ópera, ha ido perdiendo su prestigio y su fortuna en absurdas empresas sin futuro. Su último proyecto consiste en construir un teatro de ópera en un poblado peruano a orillas del Amazonas; para conseguir el capital necesario para financiar tan magna empresa se dedica al comercio del caucho. Su extravagante plan exige sacar del río un gran barco fluvial y transportarlo hasta la cima de un monte.


El protagonista del film está inspirado en una persona real que abordó una aventura parecida a la que se narra. Una película cuyo rodaje estuvo cargado de problemas e inconvenientes, desde la actitud ególatra de Kinski, hasta los conflictos con los indígenas que actuaban como extras o las muertes y diversos accidentes graves que se produjeron durante el mismo y es que, entre otras cosas, su realizador y guionista, Werner Herzog, se negó a recurrir a los efectos especiales, no quería que el espectador notara la diferencia entre un barco de plástico y uno de 360 toneladas arrastrado por una superficie fangosa en plena selva a 40º.


Todo para recrear esta especie de homenaje a la locura o mejor a los sueños imposibles, de impactante visionado en que estamos viendo en realidad a los indígenas arrastrando el barco mediante un sistema de poleas, mientras Fitzcarraldo canta a la selva con sus viejas grabaciones de Caruso.




miércoles, 14 de octubre de 2026

DUELO EN LA ALTA SIERRA

 


Steve Judd (Joel McCrea), un anciano exalguacil, ha sido contratado para escoltar un cargamento de oro desde el pueblo minero de Coarse Gold hasta un banco en Hornitos. En el pueblo, se encuentra a Gil Westrum (Randolph Scott), un antiguo agente de la ley al que contrata, junto a su joven socio Heck Longtree (Ron Starr), para que le ayuden. Lo que Steve ignora es que Gil y Heck planean robar el oro, con o sin su ayuda. En el camino se verán envueltos en la historia de una joven que huye tratando de escapar, primero de su padre y, más adelante, de su prometido y sus peligrosos y trastornados hermanos.


Con esta película, Sam Peckinpah, comienza a desarrollar un tema que resultaría recurrente en algunos de sus films, el de los hombres que han sobrevivido a su época y les resulta complicado adaptarse a los tiempos cambiantes. Steve Judd sería considerado un hombre mayor en aquella época y, sin duda, ha conocido tiempos mejores. La escena inicial lo retrata en este sentido, llega a un pueblo en fiestas, con gente apostada a ambos lados de su calle principal, creyendo erróneamente que los vítores de la multitud son para él, hasta que un automóvil casi lo atropella, recordándole bruscamente los cambios de los tiempos. En otra escena le vemos leyendo su contrato en el baño para que el banquero no vea que necesita gafas y no le de el trabajo.


Sus dos protagonistas, en cierto modo son como los dos lados del espejo, imágenes reflejadas el uno del otro, se sienten atormentados por no estar a la altura de los estándares que se han impuesto. Sin embargo, lo que los distingue de los canallas con los que invariablemente se topan es un código de honor personal que ambos intentan mantener.
La primera metáfora de Peckinpah es precisamente la elección de los dos protagonistas, figuras otrora de tantas películas, algunas de ellas westerns de serie B, ahora ya en el final de su carrera, reflejo de ese mundo que agoniza y que el realizador muestra alejado de la épica. Un film con cierto tono humorístico al retratar a los dos viejos (a uno de ellos le duele la espalda al cabalgar tanto rato) que representan todo lo que los nuevos tiempos se han llevado por delante.