Eli Stein (Aidan Stephenson) es un empresario británico con pasaporte israelí, asesinado ante los ojos de sus hijos cuando se disponen a comer en un restaurante, en una brutal escena que sirve de apertura a la serie dirigida por Hugo Blick, autor también del guion.
Con el paso de los años, los dos niños, Nessa (Maggie Gyllenhaal) y Ephra (Andrew Buchan), se convertirán en los respetados responsables de la gran empresa de su padre. Nessa se convierte en miembro de la Cámara de los Lores, en una controvertida decisión y su deseo es que la Fundación Stein Group, sirva de puente, mediante iniciativas filantrópicas, que ayude a la reconciliación entre Occidente (Israel incluido) y Oriente Medio. Sin embargo, las buenas intenciones de Nessa saltarán por los aires cuando explote el barril de pólvora sobre el que se sustenta la corporación, víctima de los apetitos económicos y de poder de todos los implicados en el conflicto palestino-israelí. El gobierno británico, la CIA, los mandatarios de Jerusalén y los grupos árabes que se mueven en Gaza, empiezan a tirar de sus hilos, todos tienen alguna implicación, no solo por el negocio en sí, sino por lo que este supone. La narración no sugiere quién está en el lado correcto de la historia, porque cada cual lleva sus muertos, engaños, mentiras y traiciones a sus espaldas en este turbulento avispero que es Medio Oriente, en el que, unos por ideología y otros por intereses comerciales (ya saben aquello de "A río revuelto..."), tratan de hacer valer sus razones.
El entorno en que se desenvuelva la serie es propicio para el suspense, la tensión y el misterio, en la mejor tradición de autores británicos que todos recordamos (Greene, Le Carré, Forsyth...), porque aquí, los espías y su enrevesado mundo, cobran especial protagonismo. Lo cierto es que la serie, producida por la BBC, está magníficamente rodada, con interpretaciones muy logradas, un peso muy grande del elemento femenino y planos muy cuidados, algunos realmente conseguidos y llamativos, en este producto que mezcla historia y ficción a la perfección. Una serie que merece mucho la pena y de la que yo saco mi particular lectura: Aquello no hay quien lo arregle, son tantos los intereses, los muertos, el odio y el rencor que arrastran unos y otros que el conflicto tardará generaciones en resolverse una vez que acabe la lucha armada y como, al parecer, ésta no termina, ni tiene visos de hacerlo, pues ya me dirán ustedes.






















