Franz Biberkopf (Rainer Werner Fassbinder) es un joven gay de clase humilde. Tiene la suerte de que le toque medio millón de marcos a la lotería, lo que le permite frecuentar círculos más selectos. Conoce y se enamora de Eugen (Peter Chatel), hijo de un empresario que posee una imprenta al borde de la bancarrota. Eugen, que ha dejado a su amante, inicia con Franz una relación interesada: en varias ocasiones le saca dinero para la empresa paterna, le hace comprar el piso y los muebles que compartirán, e intenta incluso corregirle sus toscos modales tan alejados de la educación burguesa.
Fox ("El Zorro", apodo por el que conocen al protagonista) se siente avergonzado y cruelmente tratado por las maneras de clase alta de sus nuevos y presumidos amigos y por la familia de su amante.
El film es una mirada interesante al conflicto interclasista dentro del mundo gay alemán, pero también una crítica a la burguesía acomodada (o que vive como si lo fuera) y su desprecio a quienes consideran inferiores. El resultado es una narración crudamente realista.
Aunque ambientada en el mundo homosexual, es perfectamente trasladable a cualquier otro entorno, independientemente de la condición sexual de los personajes, pues Fox, no deja de ser un ingenuo, una persona sin malicia, que por serlo o por estar enamorado, no percibe lo que todos los demás vemos, simple y sencillamente que le están estafando.
























