martes, 28 de julio de 2026

DIARIO DE SABORES Y DICHAS

 

El autor desgrana en cada uno de los breves capítulos del libro, recuerdos y vivencias a modo de autobiografía ligada a recuerdos culinarios que le llevan a lugares varios de la geografía española (Málaga, Madrid, La Alcarria, Galicia...) y a algunos de los sitios del extranjero en los que ha pasado algún periodo de su vida o viajado como simple turista (Inglaterra, Italia, Francia, Paraguay, Brasil...).
En ocasiones, la obra tiene algo (bastante, según se mire), de etnografía vivida, sobre todo en los primeros capítulos que nos hablan de una época ya desaparecida que, a quienes ya tenemos una edad, nos trae recuerdos de infancia y juventud, de un mundo que, como digo, ya no existe y más aún para los que teníamos pueblo, en el sentido de localidad rural que aunque no fuera en la que vivíamos, era donde sí lo hacían, abuelos o familiares cercanos que nos permitía pasar largas temporadas en ella, incluso las pequeñas ciudades de provincia (capitales incluidas), en que la vida era diferente a la de los grandes núcleos urbanos.
Entre plato y plato, entre bebida y bebida, en medio de las recetas gastronómicas, Vicente Clemente, recuerda la puerta con cuarterones o la lumbre baja de casa de sus abuelos; la suerte de haber podido jugar en la calle sin el menor peligro; la matanza y todo lo que conllevaba de jolgorio para los pequeños, claro, nosotros no teníamos que hacer las faenas más duras de lavar las tripas con agua fría en pleno mes de enero, como mucho, agarrar al marrano del rabo, creyendo que hacíamos algo. Y aquellas cosas de otro tiempo, como que jamás nos preguntaran qué queríamos comer o merendar, te daban lo que tocaba y si no lo comías, nadie te iba a dar otra cosa; o el hecho de que te dieran a beber vino (eso sí, con gaseosa) a edades en las que hoy sería visto poco menos que como un acto delictivo y muchas otras cosas: La vendimia; comer tomates que sabían y olían a tomate o darse Nivea para el sol y evitar quemaduras en la piel (los protectores solares, no habían llegado aún). 
No creo que fueran tiempos mejores (ni peores, por supuesto), seguramente para nuestros padres y abuelos, que tenían que currarse el sustento, no lo serían, pero sí para nosotros que, salvo casos que por desgracia nunca faltan, están llenos de recuerdos amables, olores y sabores inolvidables y la inocencia de la infancia que todo lo ve de otro color más optimista. 
No se cómo verán el libro los potenciales lectores jóvenes, si como lo que es, un texto bien redactado y lleno de curiosidades o simplemente como una recopilación de las historias del Abuelo Cebolleta (que, por cierto, más de uno no sabrá ni quien era este personaje), a mi me ha resultado ameno, entretenido y muy facilito de leer.



lunes, 27 de julio de 2026

TIEMPO DE VALIENTES

 


Mariano (Diego Peretti) es un psicoanalista que debe cumplir con el servicio comunitario tras perder una demanda por un accidente de tráfico. Se ve obligado a brindar apoyo terapéutico a Alfredo (Luis Luque), un policía deprimido porque su esposa lo engañaba. Luego, Mariano se ve involucrado accidentalmente en una investigación de doble homicidio que está llevando a cabo Alfredo.


No faltan los estereotipos de este tipo de películas (persecuciones, tiroteos, etc.), al modo típico de los films norteamericanos, con este envoltorio, el argentino Damián Szifrón, consigue, sin embargo, alejarse de ese tono a la hora de narrar, pues los personajes se desenvuelven en un ambiente cotidiano, con diálogos y situaciones que dotan a la cinta de una especial peculiaridad.


Una especie de parodia de algunos films de Hollywood con crítica social a la situación de Argentina, además de algunos momentos de suspense, los diálogos resultan ingeniosos, las situaciones no exentas de originalidad y todo ello, con mucho humor que convierten a la película en un trabajo singular.
Szifrón entiende el cine como entretenimiento y aquí es lo que sirve al espectador. Muy divertida.




viernes, 24 de julio de 2026

LA PATAGONIA REBELDE

 


En 1920, unos obreros de la Patagonia Argentina, agrupados en sociedades anarquistas, deciden hacer una huelga exigiendo mejoras laborales. Entre los trabajadores hay algunos emigrantes europeos que influyen ideológicamente en sus compañeros. La situación se hace insostenible y el gobierno de Hipólito Yrigoyen envía, desde Buenos Aires, al teniente coronel Zavala (Héctor Alterio) para que restablezca el orden.


Dirigida por Héctor Olivera, se basa en el libro Los vengadores de la Patagonia trágica, del historiador, escritor, periodista, intelectual, profesor, sindicalista y militante político anarquista argentino Osvaldo Bayer, que participa también en la escritura del guion. 
En la historia real, el enviado para sofocar la huelga fue el coronel Héctor Benigno Varela.


Sobresalen en la película, el desempeño de los actores principales, algunas escenas de acción y la estampa que se ofrece de los parajes de la Patagonia. La película se esfuerza por mantener la fidelidad a los hechos históricos y deviene en un homenaje a la tenacidad de unos trabajadores que, tras firmar un acuerdo que mejoraba mínimamente sus condiciones laborales, incluso las de vivienda y abastecimiento, fueron traicionados por las autoridades, el ejército y la policía, que se puso del lado de los estancieros que incumplieron el acuerdo y de las compañías británicas y estadounidenses que tenían intereses en el comercio de la lana, llegando al punto de tejer una historia plagada de mentiras interesadas que presentaba a los huelguistas como delincuentes peligrosos y utilizando, para justificar la represión que costó la vida a cientos de obreros y peones, que estaban concertados con Chile para arrebatar a Argentina la soberanía de la Patagonia.
Una lucha de otros tiempos, en un lugar muy concreto, pero que se vuelve universal por su similitud a tantos otros enfrentamientos de clase.




jueves, 23 de julio de 2026

LA NOCHE DE LOS LÁPICES


En septiembre de 1976, durante los primeros meses de la dictadura militar argentina, siete adolescentes de la ciudad de La Plata son secuestrados, torturados y asesinados a raíz de sus protestas por el boleto estudiantil (un beneficio que les permitía pagar menos en el transporte).


Dirigida por Héctor Olivera, la película se basa en el libro escrito por la periodista María Seoane y por Héctor Ruiz Núñez que, a su vez, toma como base el testimonio de Pablo Díaz, superviviente de los tristes acontecimientos y, a través de él, contactando con los familiares del resto de las víctimas.


La película, con cierto aire de documental en algunos tramos, incide sobre todo en la impunidad con que el poder ejerce este tipo de actuaciones que provocan el miedo y la inseguridad entre la población, derivando en que la gente calle y siga su vida como buenamente puede. 
Los adolescentes (todos tenían entre 15 y 17 años), forjan lazos de amistad y romanticismo que van más allá de la militancia política y sus familias, cuando son secuestrados (no figuran en las listas oficiales de detenidos), se encuentran con la burla encubierta y las mentiras de las autoridades que, amparándose en una burocracia interesada, les envían de un lado a otro, viéndose incapaces de saber algo de sus hijos, no ya si están bien o mal, sino simplemente si están vivos. 
Desde los círculos de poder, con los instrumentos que tienen a su servicio en este tipo de regímenes dictatoriales, se distorsiona la realidad hasta hacer ver a la población que quienes se sitúan frente a ellos, son unos revoltosos, agitadores que se oponen al bien del país, creando un estado de opinión que lleva a la población general a verles como simples delincuentes. 
Aunque han transcurrido más de medio siglo desde aquellos tristes sucesos, conviene no echar en olvido estas historias que a alguno le pueden parecer trasnochadas, páginas de un pasado lejano, pero este tipo de narrativas están volviendo al poder en algunos ámbitos y actualmente estamos presenciando el ascenso de personajes que retoman este tipo de pensamientos que caracterizan a cada dictadura y golpe militar de la historia.


 


miércoles, 22 de julio de 2026

ESPERANDO LA CARROZA

 


Mamá Cora (Antonio Gasalla), muy cerca ya de los ochenta años, tiene tres hijos y una hija. Vive con uno de ellos, el que se halla en peores condiciones económicas. Un día la familia se reúne para celebrar una comida, y es en ese momento cuando se plantea el gran dilema: ¿Quién se hará cargo de ella llevándosela a su casa? El peliagudo asunto se complica cuando reciben la noticia de que la anciana se ha tirado a la vía del tren.


Junto a Alejandro Doria, realizador del film, el uruguayo nacido en Rumanía, Jacobo Langsner, adapta su propia obra teatral del mismo título.


Técnicamente correcta, sin embargo, la película resulta un tanto extraña, con personajes que resultan auténticas caricaturas en un entorno que no parece espontáneo y con muchos momentos exagerados. Pero con el paso de los años, al contrario de lo que ocurrió en su estreno, el film ha obtenido éxito y reconocimiento y es en buena parte debido a estas exageraciones, con esos personajes descaradamente egoístas, peleando por cada pequeño detalle de sus vidas, tan delirantes, que uno no puede evitar reírse de lo absurdo que resultan, sin perder de vista el trasfondo de crítica social presente a lo largo de toda la cinta.




martes, 21 de julio de 2026

MASA Y PODER

 

Elias Canetti tuvo que esperar mucho tiempo para que su obra poética obtuviera reconocimiento. Su obra filosófica principal, un intento denso de explicar los dos fenómenos que le dan título, que oscila entre el rigor científico y la ficción literaria, no tuvo mejor suerte. 
En ella, Canetti evita en gran medida el análisis académico de la literatura especializada. En cambio, escribe sobre sus propios pensamientos, lecturas y experiencias. ¿Qué es la masa? ¿Cuál es su fascinación? ¿Está sujeta a ciertas leyes? Estas son las preguntas que lo inquietan. El nacionalsocialismo sirve de telón de fondo a las observaciones de Canetti sobre la facilidad con la que las personas se integran en la masa y cómo el poder surge principalmente del triunfo del superviviente sobre el muerto. También explora el papel de los símbolos de masas y por qué se obedecen las órdenes. Sin embargo, el panorama político de la Alemania nazi es solo el trasfondo inmediato; Canetti profundiza más, recurriendo principalmente a la investigación antropológica, etnológica y sociológica, así como a una gran cantidad de mitología. 
Un libro complejo, cuya relevancia aún se debate hoy en día, pero que no puede ignorarse al abordar los fenómenos de masas del siglo XX, aunque seguramente el trabajo de Canetti ha quedado algo incompleto a ojos del lector de hoy por el devenir de circunstancias posteriores, el libro fue publicado en 1960 y el mundo ha cambiado desde entonces, nada se habla en él de redes sociales o el entorno de Internet en general, pues no había aparecido todo este conglomerado en que estamos envueltos ahora, con toda la importancia que ha adquirido.



lunes, 20 de julio de 2026

EL HIJO DE LA NOVIA

 


Rafael Belvedere (Ricardo Darín), a sus 42 años, dedica 24 horas al día a su restaurante, está divorciado, ve muy poco a su hija, no tiene amigos y elude comprometerse con su novia. Además, desde hace mucho tiempo no visita a su madre, internada en un geriátrico porque sufre Alzheimer y su padre está muy mayor para atenderla en casa. Una serie de acontecimientos inesperados le obligan a replantearse su vida. Entre ellos, la intención que tiene su padre de cumplir el viejo sueño de su madre: casarse por la Iglesia.


Coproducción hispano-argentina dirigida por Juan José Campanella y protagonizada por tres grandes de la escena argentina: Ricardo Darín, Héctor Alterio y Norma Aleandro, todos ellos estupendos, acompañados de un elenco de secundarios con nombres como Eduardo Blanco, Claudia Fontán o Natalia Verbeke.


La vida estresante que muchos llevan en nuestras sociedades de hoy y que les impide dedicar tiempo a familia, amigos o a ellos mismos; la horrible enfermedad de la pérdida de memoria o las relaciones entre padres e hijos, son asuntos que se abordan en la película. Todo ello se toma en serio, pero sin perder en ningún momento el sentido del humor, algo tan difícil de conseguir sin caer en estereotipos.
Un film de gran calado que consigue que esa pátina de humor elegante y sutil que lo hace divertido, no nos haga perder el fondo de lo que plantea.