En una aldea de Burkina Faso, seis niñas de entre cuatro y nueve años, van a ser sometidas a la ablación genital. Todas ellas saben que la operación es una tortura horrible y a veces letal, y todos los adultos saben que algunas mujeres mutiladas solo pueden dar a luz por cesárea. Dos de las niñas se han arrojado a un pozo para escapar del tormento, las otras cuatro acuden a Collé (Fatoumata Coulibaly) para que las proteja. Esta mujer, que en su infancia sufrió la ablación genital, siete años atrás se negó a que su hija fuera sometida a esa práctica porque le parece una barbarie. A partir de ese momento, se enfrentan dos valores: el respeto al derecho de asilo (el moolaadé o protección) y la tradición de la ablación (la salindé). La moolaadé está indicada por una cuerda de colores y nadie se atrevería a acercarse para rescatar a las niñas. La moolaadé solo puede ser revocada por la propia Collé. El hermano mayor de su marido lo persuade para que la azote en público hasta que la revoque. Grupos de mujeres le gritan, unas para que la revoque, otras para que se mantenga firme, pero ninguna interviene.
Con un enfoque narrativo muy simple, al menos desde la perspectiva occidental, heredero de una tradición que se basa más en lo oral que en la escritura, para transmitir su mensaje, su guionista y realizador, el senegalés Ousmane Sembène, trata de hacerlo de la forma más sencilla posible, sin conversaciones triviales. Su puesta en escena también es sumamente concisa. Cada escena contiene lo necesario, lo que hace que cualquier objeto que vemos, puede tener tanto significado como las mismas palabras.
El film no solo aborda la mutilación genital femenina, sino también la violencia sexual, la violencia doméstica y el papel que desempeñan la religión y la tradición en el control de los pensamientos de las personas, especialmente de las mujeres, y cómo se utiliza para privarlas de su sexualidad mediante la mutilación y los matrimonios concertados.
Con cada escena cuidadosamente planificada y unos diálogos que a veces parecen algo ingenuos por su sencillez. Un cine poético, vital, de gran colorido, muy crítico y valiente en los planos político y social, con momentos de humor contenido, pero rebosante de vida y profundidad.
























