martes, 28 de febrero de 2023

UNA TEMPORADA PARA SILBAR

 

“No cocina, pero tampoco muerde”. Así comienza el anuncio en el que Rose Llewellyn, una viuda de “buenas costumbres y disposición excepcional”, se ofrece en el otoño de 1909 como ama de llaves; la frase capta de inmediato la atención de Oliver Milliron, un viudo con tres hijos y poca maña en las tareas domésticas, que la contrata para poner un poco de orden en su casa de Marias Coulee (Montana). Y así comienza también la inolvidable temporada que Rose y su hermano Morris, un dandi sabelotodo, pasarán en este pueblo de granjeros.
Cuando la maestra local se escapa con un predicador, Morris se verá obligado a aceptar su puesto; sus particulares métodos de enseñanza marcarán para siempre a los jóvenes alumnos de la escuela rural. Ni ellos ni la familia Milliron ni el pueblo de Marias Coulee volverán a ser los mismos tras la llegada de Rose y Morris.
El norteamericano Ivan Doig, hijo de colonos y rancheros de origen escocés afincados en Montana, utiliza sus propias experiencias y recuerdos para traernos esta historia emotiva y entrañable narrada por Paul, el mayor de los hijos de Oliver Milliron. Una familia que llegó allí atraída por la entrega de tierras libres para cultivar y a través de cuyas peripecias conocemos la vida a principios de siglo en un lugar en el que las Rocosas (que se divisan al fondo), pierden su ser y se transforman en llanura suavemente ondulada y en el que tienen su propia granja, como sus vecinos, alejados y cercanos a un tiempo unos de otros, lo que conlleva un peculiar estilo de vida, entre otras cosas, que los pequeños tengan que acudir a la escuela, cada cual desde sus desperdigadas casas, a veces cercanas y otras realmente alejadas, a lomos de sus monturas.
Es una historia cuyo fondo son los hechos cotidianos de cualquier familia en parecidas circunstancias, así como el misterio que envuelve a los personajes de Rose y Morris, misterio que se irá resolviendo a lo largo de la novela y desentrañando del todo al final de la misma. Pero hay un elemento que me ha resultado atractivo por el interés y el especial cariño que siempre ha despertado en mi: La educación.
Estamos hablando de las escuelas unitarias, aquellas que reúnen niños de distintas edades en una sola aula, en este caso, niños que soportan además trabajos en las granjas ayudando a sus padres en jornadas agotadoras. Un trabajo, el de los maestros y maestras de las unitarias, difícil, complicado, en muchas ocasiones con poquísimos medios, pero tremendamente gratificante para quienes lo desarrollan de forma vocacional, por lo que los niños te devuelven y porque eres consciente de que estás llevando a cabo una verdadera labor social además de la puramente educativa y porque las familias se involucran en el sistema. La verdad es que las virtudes y dificultades de este tipo de escuelas, están muy bien descritas en la novela.
Además, el libro es todo un homenaje explícito a Mark Twain, además de porque retrata una historia que muy bien podía haber escrito él, salvando las distancias, porque una de las actividades que organiza Morris para sus alumnos y las familias, tiene que ver con el cometa Halley, que en 1910 nos visitó, puntual a su cita de cada 75 años y el maestro de las letras norteamericanas nació y murió coincidiendo con sendas visitas del cometa.



lunes, 27 de febrero de 2023

EL EXPRESO DE ANDALUCÍA

 


Jorge Andrade (Jorge Mistral), antiguo pelotari, retirado a causa de una lesión, el estudiante de derecho Miguel (Vicente Parra) y un delincuente de poca monta que se hace llamar El Rubio (Ignazio Balsamo) se unen para planear y perpetrar el robo de unas joyas transportadas en el furgón del correo del expreso de Andalucía. En el asalto perderán la vida dos empleados de correos y la policía seguirá el rastro de los tres atracadores que intentarán vender las joyas a un anticuario llamado Carlos Salinas (Carlos Casaravilla).


El 11 de abril de 1924, en plena dictadura de Primo de Rivera, tuvo lugar uno de los sucesos más célebres de la crónica negra española: Durante el trayecto que separaba las estaciones de Aranjuez y Alcázar de San Juan, un cuarteto de ladrones perpetró el asalto al vagón del expreso de Andalucía donde se guardaban, entre otras cosas, las pagas de los soldados destinados en África. El cabecilla del operativo era un ex oficial de correos llamado José María Sánchez Navarrete antiguo conocido de los dos encargados de velar por la seguridad de las mercancías. Una vez dentro del vagón, los asaltantes creyeron narcotizar a los vigilantes, pero no dio resultado y acabaron matándoles a continuación a golpe de tenazas y con un arma de fuego. Tras la huida con el botín, la policía logró identificar a los compinches, suicidándose uno de ellos antes de ser detenido, mientras que los otros tres miembros de la cuadrilla fueron ajusticiados a garrote vil.
Sobre un argumento de Vicente Coello que únicamente tiene como nexo con la historia real el atraco propiamente dicho (incluso en él, cambia unas cuantas cosas), trasladando la acción de tiempos de Primo de Rivera a la más reciente dictadura de ese otro general, Francisco Rovira Beleta, abandona los escenarios de su querida Barcelona para trasladar la narración a Madrid, ofreciendo un retrato costumbrista de la ciudad, recorriendo ambientes entre populares y pícaros, en aquella España que comenzaba a mostrar los primeros signos de superación de la pobreza. Unas imágenes en las que quienes conozcan la ciudad podrán identificar lugares como El Rastro, la confluencia de la Castellana y Gran Vía, la plaza de Neptuno..., e intuír otros en barrios que entonces eran el extrarradio y hoy han sido engullidos por la gran urbe. Todo un documento de una época en que bullicio y miseria se mezclaban en aquellos tiempos oscuros, porque además, las secuencias se rodaron mostrando, tal cual, el ambiente que se respiraba, sobre todo en las zonas más transitadas.


Con escenas de acción en las que el realizador, con gran pericia técnica y artística, emula a los clásicos del cine norteamericano, como la persecución en las inmediaciones del Viaducto, Rovira Beleta también trata de huír de la moralina fácil y hay algunas secuencias llamativas que seguro salvaron la censura por los pelos. Está considerada como una de las películas más logradas y representativas del cine negro español.




viernes, 24 de febrero de 2023

ALCARRÀS

 


Durante generaciones, la familia Solé, cultiva una gran extensión de melocotoneros en Alcarràs, una pequeña localidad rural de Cataluña. Pero cuando muere el dueño de la finca, el heredero decide instalar en ella paneles solares para producir energía. Este verano, después de ochenta años cultivando la misma tierra, puede que sea su última cosecha.


Un buen documento de época que refleja una realidad no siempre conocida desde los ambientes urbanos, gentes que, la mayoría de las veces por tradición familiar, viven apegadas a la tierra en la que han nacido y de la que, casi siempre con grandes sacrificios, han vivido, se ven ahora empujados a abandonar aquello que sus antepasados levantaron con tanto esfuerzo, merced a un cerco insoportable de precios bajos que no dan para cubrir costes de producción, mantenido por grandes corporaciones que pretenden comprar las tierras a bajo precio o dedicarlas a otros fines.


La película, en general bien acogida por la crítica y que se llevó, nada menos, que el Oso de Oro del Festival de Berlín, sin embargo, entre los espectadores ha despertado opiniones encontradas, desde los que ven una película notable, hasta aquellos que la tachan de aburrida o de un casi documental sin demasiada enjundia. 
A mí me ha llamado la atención la presencia, casi decorativa, de los jornaleros africanos que apenas interactúan, al menos con los adultos, si no es para que uno de los protagonistas diga aquello de: "Y los morenos, que trabajen más". Es más que probable que estas gentes tengan sus historias de tierras, casas y familias abandonadas en su larga y peligrosa huída hacia un futuro no siempre mejor. Pero supongo que ese no era el tema de la película.




jueves, 23 de febrero de 2023

AS BESTAS

 


Antoine (Denis Ménochet) y Olga Denis (Marina Foïs) son una pareja francesa que se instaló hace tiempo en una aldea del interior de Galicia. Allí llevan una vida tranquila, aunque su convivencia con los lugareños no es tan idílica como desearían. Un conflicto con sus vecinos, los hermanos Anta, hará que la tensión crezca en la aldea hasta alcanzar un punto de no retorno.


Dirigida por Rodrigo Sorogoyen, con guión del propio realizador y de Isabel Peña, el film se basa en una historia real acaecida entre 2010 y 2014 en Santoalla, una aldea cercana a Petín (Ourense). El 19 de enero de enero de 2010, desaparece Martin Verfondern, un holandés nacionalizado en España, que llevaba viviendo en Petín desde 1997 junto a su mujer, Margo Pool. Junto a los Rodríguez (Jovita, su marido y sus dos hijos), eran las únicos habitantes de Santoalla. Sus relaciones, normales al principio, se fueron enturbiando por disputas varias, la más llamativa provocada por los 6.000 € que una compañía energética prometió a ambas familias por cada uno de los 25 molinos eólicos que querían instalar en la aldea. Martin se negó y comenzaron las amenazas y agresiones que culminaron en tragedia. Las investigaciones emprendidas por la Guardia Civil, no dieron fruto hasta cuatro años después, en junio de 2014, cuando fue localizado el automóvil y los restos mortales de Martin a 12 kilómetros de su domicilio. Margo continúa viviendo en Santoalla, siendo en la actualidad la única vecina del lugar.


Además de la irreprochable factura técnica y artística y de la impecable dirección de unos actores de los saca el máximo partido, con la pareja francesa interpretando un film que, en su mayoría se habla en un idioma que no es el suyo y la buena labor del resto, con un Luis Zahera que parece que juega en una división superior a pesar de lo bien que lo hacen sus compañeros de reparto, además digo, de eso y de lo bien que está desarrollado el misterio para atrapar la atención del espectador, a mí hay un par de cosas que me han llamado la atención por encima del resto. Por un lado, la manera en que está narrado el conflicto, algo que, de formas diferentes, hemos visto mil veces en el cine de todo tipo de género, desde los western con granjeros y ganaderos, hasta situaciones más actuales que retratan la dicotomía entre las sociedades rurales y urbanas. Sorogoyen da voz a todos ellos, quizá el mejor resumen de lo que hace y cómo lo plantea, sea la escena de la taberna en que el francés y Xan (Luis Zahera) hablan, con el hermano de este como testigo, en un memorable diálogo en que se plantea la nada sencilla conciliación de intereses que vemos en tantas ocasiones a nuestro alrededor entre ese ecologismo defendido por personas ilustradas que ve las cosas a largo plazo y la realidad que enfrentan cada día quienes viven en esos entornos a preservar, a los que están atados y de los que desean escapar porque no le ven futuro, para quienes cualquier ocasión de salir de aquello de forma inmediata supone, poco menos que una liberación, aunque sea a costa de dañar, en ocasiones de forma irreparable, el entorno en que viven; un dilema extrapolable a distintas escalas al provocado por motivos parecidos entre naciones más o menos ricas o sociedades más o menos avanzadas.
Por otro lado, ese último capítulo de la película, justo después de que asistamos al clímax, criticado por algunos para quienes le hace perder interés y que dicen no está a la altura de lo que hemos visto antes. Pues bien, a mí me parece que en esa parte final, el realizador madrileño da voz y protagonismo a un personaje hasta entonces en segundo plano, el interpretado por Marina Foïs, una mujer silenciosa, aparentemente sencilla, pero muy fuerte, a la que Sorogoyen quiere rendir homenaje, de hecho el film está dedicado al personaje real. Con una escena sobrecogedora y tremenda, que consigue que el espectador sienta todo el miedo que siente la hija, Marie (Marie Colomb) cuando acompaña a su madre al mercado de ganado, en un ambiente hipermasculino. 
Un film muy bien hecho, con una historia de lo más interesante, narrada con destreza y buen manejo del tiempo y sacando partido al lenguaje cinematográfico de una manera brillante.




miércoles, 22 de febrero de 2023

A PLENO SOL

 


Tom Ripley (Alain Delon), un cazafortunas, es enviado a Europa por el señor Greenleaf (Barbel Fanger) para buscar a su hijo Philip (Maurice Ronet), un playboy mimado, y llevarlo de vuelta a los Estados Unidos. A cambio recibirá 5000 dólares. Philip engaña a Tom fingiendo que está decidido a volver, pero no tiene ninguna intención de dejar a su prometida, Marge Duval (Marie Laforêt), ni de cumplir los deseos de su padre.


El guión se basa en la novela de Patricia Highsmith, El talento de Mr. Ripley
En 1999, Anthony Minghella, la llevaría de nuevo a la pantalla, en un film en el que intervienen Matt Damon, Gwyneth Paltrow, Jude Law, Cate Blanchett y Philip Seymour Hoffman y que lleva el mismo título que la novela original.


Dirigida por René Clément, con música del renombrado compositor italiano Nino Rota, el film es el retrato de un hombre frío y calculador con algunas escenas mejor concebidas que otras. Tras una especie de preludio en el que se nos retrata muy bien a los personajes, comienza un viaje en yate en el que la peculiar relación entre los dos protagonistas masculinos se tensa para ir dando paso a los mejores momentos del film en los que el suspense se adueña de la acción para conducirnos a un final que yo creo que supone en buen colofón para una digna adaptación de una de las novelas más celebradas de su autora.




martes, 21 de febrero de 2023

LA GRAN MARCHA

 

El norteamericano Edgar Lawrence Doctorow, novela en este libro la campaña dirigida por el general William Tecumseh Sherman para derrotar al ejército confederado, en un movimiento de avance de sesenta mil hombres, que acabarían siendo noventa mil, divididos en tres columnas, a los que seguían miles de esclavos liberados, que se conoce en los Estados Unidos como «la marcha hacia el mar». 
La campaña transcurrió entre la conquista de Atlanta, en julio de 1864, y la rendición del general Johnston, en abril de 1865, después de que el general Lee ya hubiera capitulado, con las sucesivas invasiones de los estados de Georgia, Carolina del Sur y Carolina del Norte, cuyos nombres dan título a las tres partes en que está dividido el libro. El ejército de Sherman en su imparable avance, se nos presenta como una especie de gran ciudad en movimiento y, además de los hechos bélicos, se nos narran las peripecias de una serie de personajes que constituyen el verdadera alma de la novela, pues a través de ellos, de sus conflictos, sufrimientos, alegrías y esperanzas, conocemos también lo que aquel tremendo despliegue de personas y medios pudo suponer: Pearl, la muchacha negra de piel blanca, hija de un rico plantador y de una esclava; Calvin Harper, otro negro ayudante de un fotógrafo que salvará a Sherman de morir en un atentado contra su persona; Mattie Jameson, esposa del padre del Pearl, que busca entre los muertos a sus hijos John y Jamie, soldados confederados, algo levantada de cascos tras haber perdido toda su hacienda y a su esposo; Emily Thompson, hija de un juez de Georgia, que, sin otra alternativa mejor, se une a los servicios médicos de los invasores dirigidos por el coronel Wrede Sartorius, médico cirujano de origen alemán, un hombre para el que la guerra, con todos sus muertos, heridos, enfermos, etc., parece una oportunidad única para experimentar y aprender nuevas técnicas médicas; el soldado Arly, un pícaro redomado, detenido por sus propios compañeros sudistas que irá cambiando de bando a conveniencia para salvar el pellejo, todo un maestro del disfraz y el disimulo; el propio general Sherman, un hombre solitario, angustiado por las vidas que están en sus manos y por la ingente cantidad de negros que le siguen, a quienes tiene que alimentar y que lastran su avance... Estos y otros muchos personajes, dan vida a unos acontecimientos relatados con soltura y dinamismo, deteniéndose en los grandes detalles que figuran en los libros de historia y también en los pequeños que configuran la historia con minúsculas pero que son los que afectan a todos esos seres desconocidos a los que nunca se da protagonismo cuando, en ocasiones, son los verdaderos protagonistas de los hechos y que ayudan a que la narración vaya surgiendo a través de sus peripecias, sin entrar en el terreno de lo prolijo y haciendo que la lectura resulte amena. Lejos de academicismos, el libro entra más en ese tipo de novela histórica criticado por algunos puristas que se acerca más al gran público que, quizá de otra manera no se vería atraído por este tipo de historias.



lunes, 20 de febrero de 2023

PERSONA

 


Elisabeth Vogler (Liv Ullmann), una célebre actriz de teatro, es hospitalizada tras perder la voz durante una representación de "Electra". Después de ser sometida a una serie de pruebas, el diagnóstico es bueno. Sin embargo, como sigue sin hablar, debe permanecer en la clínica y, más adelante, en la casa de veraneo de la doctora que la atiende, situada en un lugar aislado a orillas del mar. Alma (Bibi Andersson), la joven enfermera encargada de cuidarla, intenta romper su mutismo hablándole sin parar.


El guión, del propio realizador, Ingmar Bergman, se inspira en la obra de teatro en un acto de August Strindberg "The Stronger", de 1899. Una obra bastante inusual en la que solo uno de los personajes habla mientras el otro escucha y reacciona, a veces con expresiones gestuales.


Exquisita reflexión sobre lo ilusorio de la vida, en una línea que tiene mucho de calderoniano: La vida es pura ilusión. Un sueño que fabricamos los humanos en busca de la inmortalidad, de perpetuarnos, en ocasiones de forma irracional, a través de la religión, del amor, engendrando hijos o por medio del arte, incluído el propio cine, del que Bergman queda claro en las imágenes, que no es sino otra ilusión. 
Con una espléndida fotografía del maestro Sven Nykvist, incluso para quienes no la entiendan (su mensaje, pienso que es bastante claro y sencillo) o para aquellos que no gusten del cine del realizador sueco, creo que es una de esas películas para disfrutar del cine, de su lenguaje, de las interpretaciones de las dos protagonistas y para reflexionar sobre el mensaje que cada uno extraiga de la propuesta de Bergman.




viernes, 17 de febrero de 2023

FRESAS SALVAJES

 


El profesor Eberhard Isak Borg (Victor Sjöström), un eminente médico, debe ir desde su casa en Estocolmo a la ciudad de Lund, en cuya universidad se va a celebrar el jubileo de tan emérito ex-alumno. Sobrecogido, tras un sueño en el que contempla su propio cadáver, en lugar de volar, como estaba previsto, decide emprender el viaje en coche con su nuera, Marianne (Ingrid Thulin), embarazada de poco tiempo, que regresa con su marido después de pasar un mes en casa de su suegro, tras una discusión con su esposo, que se niega a tener hijos. Durante el viaje, se detienen en varios lugares que le hacen recordar pasajes de su vida pasada. entre ellos, la casa donde pasaba las vacaciones cuando era niño, un lugar donde crecen las fresas salvajes y donde vivió su primer amor.


Obra destacada de la época dorada del cine de autor, es el film que catapultó a la fama a su realizador y guionista, Ingmar Bergman
Con algunas imágenes icónicas y una sensacional interpretación de Victor Sjöström, el viaje es una metáfora del viaje interior de su protagonista, que recorre su pasado aceptando sus errores tratando así de reconciliarse consigo mismo ante lo que siente como una muerte cercana.


El pasado, la vejez, las relaciones familiares, el papel de la mujer en la sociedad moderna, la muerte... Todas estas cosas y alguna más tienen reflejo en la película y con tal profundidad que parece mentira que en poco más de hora y media, Bergman sea capaz de hablar de todo esto con la profundidad, la exactitud y la economía en el discurso, con que lo logra, haciendo un uso espléndido del lenguaje cinematográfico, utilizando el flashback de manera certera. 
Un gran film, con tantas cosas para reflexionar y comentar que este espacio se queda pequeño para expresar todas las ideas que se me vienen a la cabeza.




jueves, 16 de febrero de 2023

PÁNICO EN LA CIUDAD

 


En París, un psicópata apodado Minos (Adalberto Maria Merli), un nombre sacado de "La divina comedia" de Dante, amenaza con matar a mujeres que, a su juicio, lleva una vida inmoral, y las amedrenta con llamadas perturbadoras en plena noche. El inspector Jean Letellier (Jean-Paul Belmondo) se pone entonces sobre su pista dispuesto a capturarlo.


Con guión y realización de Henri Verneuil y una banda sonora de Ennio Morricone que tiene algunos buenos momentos, en la película acompañamos al comisario Letellier, un tipo que está obsesionado con un atracador que mató a dos compañeros y que se dio a la fuga, cuando le cae este caso al que, en principio, no da demasiada importancia hasta que las muertes empiezan a sucederse. Letellier es uno de esos policías peculiares que tanto juego dan en las películas del género, con actuaciones no siempre ajustadas al reglamento y de carácter algo indolente y despreocupado que le lleva a tomar iniciativas que exasperan a sus superiores.
 

El film no es nada del otro mundo, pero seguramente a los amantes de este tipo de películas les resultará atractivo, aunque en ocasiones resulta algo cutre, no faltan persecuciones en automóvil por las calles del París o situaciones peligrosas en los tejados de la ciudad. 
La película obtuvo un gran éxito de taquilla en Francia, lo que llevó a Belmondo a repetir en papeles del mismo perfil con desigual resultado y sin llegar a obtener los frutos que en esta ocasión, seguramente la repetición del mismo perfil, que tampoco es que sea especialmente lograda, hizo que el espectador se fuera cansando de ver siempre algo parecido.




miércoles, 15 de febrero de 2023

EL DERECHO A MATAR

 


Una noche, Michel Gerfaut (Alain Delon) descubre a un herido dentro de un coche, pensando que ha sido víctima de un accidente, sin darse cuenta de que, en realidad, le han disparado. Se lo lleva al hospital y se va sin hacer ninguna declaración. Cuando los sicarios intentan asesinarle en la playa y después ve en el periódico la noticia de la muerte del hombre al que auxilió, Michel se da cuenta de que acaba de meterse de lleno en una peligrosa conspiración destinada a eliminar uno por uno a los dirigentes de una empresa de armamento, convirtiéndose para algunos, en un incómodo testigo.


Producida por Alain Delon, el guión adapta la novela de Jean-Patrick Manchette Le Petit Bleu de la côte ouest, reeditada a raíz del estreno del film con el título de éste en francés: Trois hommes à abattre.


Correcta realización del francés Jacques Deray en una historia que va muy acorde para el lucimiento de su protagonista, aunque resulte un poco forzada en alguno de sus giros. Gerfaut pasa a ser un jugador de póker profesional, en lugar del gris ejecutivo que presenta la novela original que, en lugar de amedrentarse cuando es perseguido por los profesionales del crimen, les planta cara. 
Acción si pausa, tiroteos, muertos y las escenas de persecución en automóvil por las calles de la capital parisina y las autopistas que la rodean que son de lo mejorcito de la película, junto a un final sin concesiones, de esos que, en cierto modo, te hacen olvidar algunos de los momentos menos conseguidos del film. 
Además vemos a Delon luciendo torso y la belleza estilizada de Dalila di Lazzaro, luciendo torso también, en ambos casos de forma generosa, así hay para ellos y para ellas y todos contentos.




martes, 14 de febrero de 2023

LA MIRADA DEL OBSERVADOR

Seguramente es la novela más conocida de Marc Behm, un estadounidense que, tras participar en el Desembarco de Normandía, se enamoró de una enfermera francesa y en el país galo permaneció hasta su muerte; de hecho, sus últimas novelas se publicaron antes en francés que en su idioma materno.
Esta que nos ocupa, tuvo su origen en un guión no filmado que se transformó en libro. En él, un detective que trabaja para una agencia, recorre los EE.UU. tras la pista de una asesina, una mujer que liquida maridos tan pronto como le llenan la cuenta corriente y que podría ser su hija. Tal vez para expiar sus propias culpas, el hombre se dedica a borrar cualquier pista que pueda inculparla. La historia transcurre de manera ágil a lo largo de varios años y narra en detalle un buen número de asesinatos.
La mujer es una auténtica viuda negra y el detective, siente una especie de fascinación por ella que le lleva a abandonarlo todo y a seguir los pasos de la chica, tratando de encubrirla cada vez que comete un error o el FBI se acerca demasiado a ella.
En un género en el que pocas cosas nos sorprenden, encontrarse con una novela como esta, tampoco supone novedad alguna en cuanto al argumento, pero si a la agilidad de su prosa y cómo Behm consigue atraparnos en la lectura de unos acontecimientos que no dejan de tener algo de repetitivos, pero que, de vez en cuando, adorna con gotas de fino humor, muy conseguido y nos va revelando detalles del pasado de ambos protagonistas que nos ayudan a ir comprendiendo los motivos de sus actos.
A pesar de que, como digo, en principio el proyecto de llevar el guión en que se basó al cine, fracasó, sí que ha sido adaptada en un par de ocasiones con posterioridad: La primera en 1983, por Claude Miller, con Isabelle Adjani como protagonista y la segunda en 1999, por Stephan Elliott, protagonizada por Ewan McGregor.
Posiblemente no sea una novela extraordinaria en general, pero sí que lo es dentro de la novela negra y sorprenderá agradablemente a los aficionados que descubrirán a un autor que no figura entre los más conocidos  del género.



lunes, 13 de febrero de 2023

EL CLAN DE LOS SICILIANOS


El joven y ambicioso Roger Sartet (Alain Delon) ha sido encarcelado por asesinato, pero el clan siciliano dirigido por el venerable Vittorio Manalese (Jean Gabin) lo libera. El objetivo de la banda es apoderarse de las joyas de una exposición que se celebra en Roma, valoradas en 50 millones de dólares. Mientras preparan el golpe, Tony Nicosia (Amedeo Nazzari), un amigo americano, sugiere que la mejor forma de hacerse con las piedras es asaltando el avión que las transporta hacia Nueva York. El tenaz inspector Le Goff (Lino Ventura) intentará desbaratar sus planes.


El guión adapta la novela del mismo título del escritor francés Auguste Le Breton. Por cierto que este hombre se unió a la Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial y participó activamente (no como otros tantos compatriotas suyos que ocultaron o se inventaran su pasado o, sencillamente, aplicaron aquello tan francés de laisser faire, laisser passer), aunque lo hizo por razones inciertas y se especula con que fue a causa de las leyes contra el juego que promulgó el régimen de Vichy. 
Sea por las razones que fuere, el caso es que fue condecorado y ayudó a otros camaradas a eludir el peligro alemán y del propio régimen títere. Aquello supuso una auténtica metamorfosis en su vida, hasta entonces poco edificante, pues como quiera que su padre murió en la Primera Guerra Mundial antes de su nacimiento y su madre desapareció, siempre estuvo bajo tutela estatal en diversas instituciones, una vida nada fácil que le llevó con cierta frecuencia a hogares preventivos y a frecuentar lugares de mala reputación en la capital parisina, incluídas las pandillas que campaban por Montmartre. No cabe duda que estas experiencias vitales tuvieron gran influencia en su literatura.


Con una buena partitura musical del legendario Ennio Morricone, que en algunos pasajes recuerda las notas de alguno de los spaghetti western para los que también compuso, Henri Verneuil dirige este entretenido thriller en el que el mafioso y el asesino, pasan de ser socios a estar enfrentados participando en un tenso juego del gato y el ratón.


Las mencionada partitura musical y la presencia de tres grandes de la escena francesa (Gabin, Delon y Lino Ventura), son quizá lo más atractivo de este film cuya trama suena algo ingenua vista hoy día, sobre todo el secuestro del avión y el robo de las joyas, imposible actualmente tal y como está planteada la seguridad por el cambio de protocolos. 
 Aunque la primera parte resulta más atractiva para, más tarde, perder algo de interés por lo previsible, hay que señalar que resulta de cierta originalidad dentro del cine sobre mafiosos. El ritmo tampoco es que ayude demasiado, la película resulta algo larga para lo que cuenta y pienso que se podía haber ahorrado algunas escenas o, al menos, no hacerlas tan extensas. 
Resulta curioso verla completa, con las escenas cortadas en su día en la edición para España. Estas escenas no están dobladas y corresponden a alguna secuencia de cama y una o dos fugaces exhibiciones del pecho desnudo de Irina Demick, la nuera del mafioso, que resultan de lo más light para lo que hoy se ve y que demuestran la gazmoñería y la estupidez de la censura del momento.


 


viernes, 10 de febrero de 2023

BANQUETE DE BODAS

 


Jane Hurley (Debbie Reynolds) anuncia a sus padres su próxima boda con Ralph (Rod Taylor) y su deseo de que a la ceremonia asistan sólo los más íntimos. Sin embargo, y a pesar de los escasos recursos económicos de la familia, la señora Hurley (Bette Davis) intentará por todos los medios darle a su hija la boda que se merece, incluso a costa del dinero que durante 12 años, Tom (Ernest Borgnine), el padre de la novia, ha estado ahorrando para comprar su propio taxi y la licencia del mismo.


El guión, de Gore Vidal, adapta una historia del guionista, escritor y dramaturgo norteamericano Paddy Chayefsky, un hombre que ganó nada menos que tres Oscar al mejor guión original. Había sido estrenada como obra de teatro, en la que el papel que en el film representa Bette Davis, estuvo a cargo de Thelma Ritter.


En una película como esta que conserva buena parte de la estructura teatral de la obra en que se basa y que se apoya fundamentalmente en los buenos diálogos, los gestos y las situaciones, se agradece sobremanera la maestría de los interpretes y es que estamos hablando de un elenco con nombres sobresalientes: Bette Davis, Borgnine, Debbie Reynolds, Rod Taylor y ese estupendo actor de carácter que es Barry Fitzgerald (no puedo por menos que reír al recordar su interpretación en El hombre tranquilo). La sola presencia de estos grandes de la escena, ya sería motivo más que justificado para ver el film, pero es que, además, la acerada y certera crítica que plantea sobre las apariencias (el qué dirán) que lleva a esta familia de clase humilde a embarcarse en una celebración que no pueden permitirse, es otro de los alicientes. El tono de comedia con aires dramáticos, el retrato que hace de esa madre que vive una existencia de frustración que quiere sanar dándole a su hija lo que ella no tuvo, cuando ni la chica, ni muchos menos el novio están por  la labor y las disputas que ocasiona su actitud, están contados de manera brillante gracias a un estupendo guión y, repito, a esas grandes interpretaciones que dotan a esta película de un nivel sobresaliente pese a lo humilde de su factura.




jueves, 9 de febrero de 2023

EL VEREDICTO

 


El señor Godman (Sydney Greenstreet) es un respetado superintendente de Scotland Yard. Sin embargo, cuando comete un error en una investigación que provoca la ejecución de un hombre inocente, su prestigio quedará empañado. Él asume la culpa, es despedido y reemplazado por el odioso y arrogante John R. Buckley (George Coulouris). A Grodman nada le gustaría más que ver a Buckley fracasar en su trabajo y a su amigo Victor Emmric (Peter Lorre), un peculiar astista, tampoco le importaría. Pronto ocurre un misterioso asesinato que puede brindarles la oportunidad.


El guión adapta la novela "The Big Bow Mystery" ("El gran misterio de Bow"), del británico Israel Zangwill. Me resito a dejar de hacer un inciso sobre este autor, descendiente de emigrantes rusos de origen judío, considerado como uno de los propagandistas del sionismo y cuyas novelas fueron auténticos best sellers en la época. 
Este hombre protagonizó un curioso incidente en Florencia, ciudad a la que había llegado a fines de octubre de 1922, pocas horas después de que el rey Vittorio Emanuele III designara a Mussolini como jefe de gobierno. Zangwill quería ver de cerca qué era esa revolución de la que hablaban los fascistas. Al llegar a la estación, Zangwill fue detenido por los camisas negras y llevado a la sede del fascio local. Como el inglés no hablaba italiano sus captores llamaron al periodista fascista Curzio Malaparte para que sirviera de intérprete. Sorprendido por el orden y la normalidad que reinaba en las calles, y la indiferencia aparente de los habitantes ante los sucesos que habían conmocionado la península, Zangwill negó la pretensión de su anfitrión de que la Marcha sobre Roma había sido una revolución: “La revolución de Mussolini no es una revolución, todo se desarrolla en medio de un orden perfecto. ¡Es una comedia; no puede ser más que una comedia!”. Tras lo cual Malaparte llevó a su descreído huésped en un largo recorrido por distintas partes de la ciudad y sus alrededores. Lo que Zagnwill vio en la capital de la Toscana fue una ciudad tomada por una organización paraestatal y militarizada que se había hecho con el control de todos los centros neurálgicos. Todas las expresiones de la izquierda política habían sido aplastadas de manera violenta; a los funcionarios electos se los había expulsado de sus cargos; los locales de los partidos, sedes de sindicatos y círculos obreros habían sido destruidos o cerrados; a los militantes socialistas y comunistas se los había sometido a los rigores del aceite de ricino y la cachiporra (santo manganello). Todo lo demás seguía como antes. O eso parecía. . El episodio lo narra el propio Malaparte en su ensayo "Técnica del golpe de estado".


Debut en la pantalla grande de Don Siegel, que nos acerca esta historia en la que juega con las ambivalencias, dejando pistas que confunden y desorientan al espectador. El resultado, impecablemente interpretado y bellamente fotografiado por Ernest Haller, emerge como una espléndida mezcla de cine negro con toques de comedia melodramática y algunos diálogos brillantes e ingeniosos llenos de chispa.




miércoles, 8 de febrero de 2023

MAYERLING

 


El archiduque Rodolfo (Omar Sharif), heredero del Imperio Austro-Húngaro, lleva una vida tediosa a pesar de estar rodeado de toda clase de lujos. Incluso sus amoríos le aburren, pero un día conoce a Marie (Catherine Deneuve) y se enamora perdidamente de ella. Sin embargo, el emperador Francisco José (James Mason), aunque no pone reparos a que su hijo tenga amantes (él mismo las tiene) considera que Marie no es una mujer adecuada y menos, cuando Rodolfo se empeña en que quiere separarse de su esposa legítima, la princesa belga Estefanía (Andréa Parisy), hija de Leopoldo II de Bélgica, y casarse con su nuevo amor.


El guión, del propio realizador Terence Young, adapta la novela del mismo título de Claude Anet (seudónimo de Jean Schopfer), así como el libro "El Archiduque", de Michel Arnold, que cuentan la historia de amor que el heredero del Imperio Austro-Hungaro, Rodolfo de Habsburgo, mantuvo con la baronesa Maria Vetsera que desembocaron en los trágicos sucesos ocurridos en el pabellón de caza del palacio de Mayerling el 30 de enero de 1889, siempre envueltos en el misterio y con cuya versión oficial, no todos están de acuerdo.


Concebida como una gran superproducción, el ambiente sociopolítico que se vivía en Viena en aquellos años, está presente durante toda la película, de hecho, el film se abre con una carga de caballería sable en mano, contra una manifestación estudiantil, a las mismas puertas del palacio imperial. Sin embargo, el difícil equilibrio que mantenía la monarquía dual, con el nacionalismo húngaro cada vez más exacerbado, se trata de forma tangencial, centrándose la narración, por un lado, en la relación romántica entre los dos protagonistas y, por otro, el enfrentamiento constante entre el emperador y su hijo por la diferente visión que tienen de la vida, en general y de la política en particular. Se nos presenta a un archiduque cercano a los círculos liberales, aunque siempre dentro de unos límites y a un emperador conservador, en cierto sentido intransigente y dispuesto a cualquier medida con tal de mantener la inestable unión del imperio. 
Bien ambientada, con un amplio despliegue de decorados y vestuario que reviven el esplendor de la corte, sin embargo el film no acaba de tomar altura y la relación entre una gélida Catherine Deneuve y un apuesto Omar Sharif, tampoco, dando como resultado una película bastante normalita con un lujoso envoltorio a ritmo de vals, como no podía ser menos.