viernes, 31 de mayo de 2024

RETORNO A SEÚL

 


Freddie Benoît (Park Ji-min), una joven de 25 años, quiere viajar a Japón aprovechando que tiene dos semanas de vacaciones, pero a causa de un tifón su vuelo ha sido cancelado, así que, siguiendo un impulso, toma el avión que la llevará a Seúl, lo que supone regresar por primera vez a Corea del Sur, donde nació, antes de ser adoptada y criada en Francia. La joven emprende apasionadamente la búsqueda de sus orígenes en este país que le es extraño, dando un giro a su vida hacia nuevos e inesperados rumbos.


En 2011, Davy Chou, realizador y guionista del film, fue a presentar su largometraje documental al festival de cine de Busan en Corea del Sur. Su amiga Laure Badufle le acompañó para enseñarle lo que ella llamaba "su país". Aunque nacida en Corea, Laure fue adoptada en Francia cuando tenia un año y nunca regresó a su país natal hasta que tenía 23 años. En los intercambios con su familia (su padre biológico y su abuela), había una mezcla de tristeza, amargura, incomprensión y remordimientos, incluso una dimensión tragicómica pues, por momentos, eran incapaces de entenderse y lo hacían a través de una intérprete. La situación conmovedora que vivió, llevó a pensar al realizador y productor francés de ascendencia camboyana, que quizá algún día haría una película sobre el asunto.


Creo que era el propio Davy Chou quien relataba en un reportaje que cuando se entrevistó con personas que habían sido adoptadas para documentarse, descubrió que el verdadero drama para muchas de ellas comenzaba cuando se reencontraban con sus padres biológicos. Y es que, en ocasiones, el mundo que pintamos en nuestra imaginación nada tiene que ver con el real y cuando nos sumergimos en éste, puede que lleguemos a desear no haber abandonado aquel. 
Freddie viaja a Corea de chiripa, y lo hace con la idea de pasar unas vacaciones y conocer nuevos horizontes, para nada desea buscar a su familia biológica, pero una especie de llamada interior, la impulsa a intentar contactar con ellos y eso supondrá abrir la caja de pandora y en lugar de cerrar viejas heridas, en algún caso reabrirlas y, en otros, crear otras nuevas. El destino ha enviado a nuestro personaje a otro mundo y quienes pueblan el lugar del que procede no logran acabar de entenderla, ni ella les entenderá tampoco. Siempre sobrevolando el desastroso pasado inmediato de Corea, con una guerra que sigue abierta aunque esté adormecida, del que en el fondo Freddie es víctima. 
Esta no es la típica película en que una joven busca desesperadamente sus orígenes y esos saltos temporales sobre los que está construída la narración, nos permiten comprender mejor cómo ese pasado que nunca existió, transforma el presente de la protagonista en situaciones de infelicidad que trata de llenar con sexo casual, bailes desenfrenados o parejas a las que deja atrás con un simple chasquido de dedos, un vacío interior que va a resultar difícil llenar, porque a veces los mensajes que enviamos, no llegan jamás a su destinatario.




jueves, 30 de mayo de 2024

FALLEN LEAVES

 


Ansa (Alma Pöysti) y Holappa (Jussi Vatanen) viven en Helsinki. Son dos almas solitarias en busca del amor que, por casualidad, se conocen una noche en un karaoke. Su camino hacia la felicidad se verá plagado de obstáculos, desde números de teléfono perdidos, hasta el alcoholismo de él.


En una Finlandia alejada del ideal con que a veces nos retratan a las sociedades nórdicas, estos dos cuarentones que sobreviven con trabajos precarios y mal pagados, viven una particular historia de amor que Aki Kaurismäki nos acerca con ese minimalismo marca de la casa, mientras la radio transmite de forma machacona las noticias sobre la guerra entre Rusia y Ucrania.


Cine al margen de los parámetros comerciales, Kaurismäki no se deja llevar por el pesimismo y abre una ventana al futuro de unos personajes que se nos antojan bastante reales en cualquier sociedad moderna de las llamadas avanzadas.




miércoles, 29 de mayo de 2024

PERFECT DAYS

 


Hirayama (Kôji Yakusho) parece totalmente satisfecho con su sencilla vida de limpiador de baños públicos en Tokio. Fuera de su estructurada rutina diaria, disfruta de su pasión por la música y los libros. Le encantan los árboles y les hace fotos. Una serie de encuentros inesperados revelan, poco a poco, algo más de su pasado.


Ya cuarenta años desde que descubrí el universo de Wim Wenders con la inolvidable París, Texas y ahora, contemplo esta deliciosa reflexión sobre la felicidad de las cosas sencillas. 
Dos aspectos complementarios han llamado poderosamente mi atención, por un lado la evocadora banda sonora, a base de composiciones musicales de los 60 y 70 que no se limitan a adornar la historia, sino que suponen toda una experiencia musical en sí mismas y que son para el oído lo mismo que para la vista las fotos de los árboles que Hirayama obtiene con su cámara analógica, enfatizando la belleza a modo de instantáneas auditivas. 
La otra, la propia ciudad, con tomas cuidadosamente elegidas, que llegan a la sublimación con los retretes que limpia el protagonista. El baño público, quizá junto a los contenedores de basura, es lo más humilde y, al tiempo, lo menos agradable, por el fin a que está destinado, que podemos encontrar en una ciudad y, sin embargo, ¡son cosas tan necesarias! Wenders echa mano de estas auténticas obras de arte diseñadas por arquitectos de renombre para los juegos olímpicos de la pandemia (se construyeron 17, diseñados, entre otros, por Takanosuke Sakakura, Nao Tamura, Tadao Ando, Kengo Kuma, Kazoo Sato o Shigeru Ban, o por diseñadores de interiores como Masamichi Katayama, que trabaja para la prestigiosa marca Wonderwall, o el diseñador gráfico Kashiwa Sato), que subliman a estos espacios públicos, perfectamente integrados, casi siempre en entornos verdes, verdaderas joyas de arquitectura urbana y ponen en valor su presencia entre nosotros, al tiempo que se transforman, en el film, en una metáfora sobre esa felicidad que debemos buscar en lo sencillo y cotidiano, pero que, al tiempo, nos resultan ambiguos, atractivos e intrigantes, en algún caso resultando difícil deducir qué esconde aquella estructura.


El realizador y guionista germano cuenta una historia, si se quiere intrascendente, eso es cierto, pero al tiempo, nos invita a sumergirnos en el lienzo de la vida de un hombre corriente que ha sabido elegir y se ha quedado con la felicidad de lo sencillo, de lo humilde y del gozo que supone disfrutar de sus particulares rutinas y de sus humildes aficiones, en definitiva, sacarle partido a lo cotidiano que, como digo siempre, en muchas ocasiones solo aprecias cuando te falta.




martes, 28 de mayo de 2024

LOS TIMADORES

Roy Dillon, timador de poca monta, se encuentra dividido entre el amor a su madre, Lilly, que reaparece tratando de evadir a la justicia tras una ausencia de años, y su amante, Moira Langtry, dispuesta a todo con tal de alejar al joven de la influencia de su madre, con quien entabla una encarnizada competencia por ganarse la atención de Roy. 
Para sus compañeros de trabajo, Roy Dillon es un vendedor a comisión honesto y trabajador. Vive en un hotel barato que se ajusta a su nivel salarial, va a trabajar todos los días y tiene unos cuantos conocidos y asociados que podrían dar fe de su buen carácter. Sin embargo, escondido en los marcos de cuatro llamativos cuadros de payasos que no concuerdan con el resto de mobiliario en la habitación de hotel de Roy, se encuentran cincuenta y dos mil dólares: el dinero que Roy gana con sus estafas de bajo nivel. Durante años, Roy ha mantenido sin esfuerzo el control sobre su vida de castillo de naipes, hasta que la estafa más simple sale mal y se encuentra gravemente herido y a merced de la mujer más peligrosa que jamás haya conocido: su propia madre. 
Estamos ante una historia clásica de codicia, resentimiento y posesión. También es un retrato de la vida de un estafador a largo plazo, el lobo solitario en constante búsqueda de la próxima oportunidad, siempre tratando de estar un paso por delante de la ley. A medida que la novela avanza hacia su conclusión, una serie de acontecimientos se unen para forzar un giro dramático. Roy se enfrenta a una elección: ¿debe optar por la seguridad aceptando la oferta de su empresa de un puesto como director de ventas, un trabajo que sabe que podría realizar con bastante facilidad (y que probablemente disfrutaría), o el atractivo de la estafa que resulta demasiado tentador. 
Tenida por una obra destacada dentro de la ficción policial, la novela de Jim Thompson fue llevada al cine en una película neo-noir dirigida por Stephen Frears y producida por Martin Scorsese, que en España se llamó, igual que el libro, Los timadores.



lunes, 27 de mayo de 2024

LOS QUE SE QUEDAN

 


A nadie le gusta el profesor Paul Hunham (Paul Giamatti), ni a sus alumnos, ni a sus compañeros de claustro, ni al director del prestigioso colegio norteamericano en que trabaja, porque encuentran exasperante su pomposidad y rigidez. Sin familia y sin ningún lugar adonde ir durante las vacaciones de Navidad de 1970, Paul permanece en la escuela para supervisar a los estudiantes que no pueden regresar a casa. Después de unos días, sólo queda un estudiante: un problemático joven de 18 años llamado Angus Tully (Dominic Sessa), un buen estudiante cuyo mal comportamiento le mantiene siempre al borde de la expulsión. Junto a Paul y Angus está la cocinera Mary Lamb ( Da'Vine Joy Randolph), una mujer afroamericana que acaba de perder un hijo en Vietnam. Estos tres náufragos tan diferentes se ven obligados a formar una improbable familia que comparte desventuras cómicas durante dos semanas bajo la intensa nevada que cubre de blanco Nueva Inglaterra. La convivencia  llevará a profesor y alumno a forjar un insólito vínculo.


Un profesor cascarrabias de vuelta de todo que no duda en apostrofar a sus alumnos con los apelativos que definen lo que piensa de ellos; un chico inteligente que se siente olvidado en casa y que ha desarrollado una particular rebeldía y una mujer negra que trabaja de cocinera y que soporta el duelo de haber perdido a su hijo en la guerra. Estos son los ingredientes que Alexander Payne cocina a fuego lento en esta especie de comedia con sabor agridulce.


Cuando la historia de las particulares tragedias de cada uno de los personajes camina hacia el drama, puede que lacrimógeno si no se detiene, Paine introduce sus giros de humor que cambian el tono y de este modo consigue mantener de forma permanente un logrado equilibrio entre los dos caminos por los que transita la narración. 
Con brillantes diálogos y unas buenas interpretaciones nos acerca las a las vidas de estos tres personajes en un film cargado de nostalgia, una historia en que los tres tratan de aliviar las penas y sinsabores de su existencia. 
Muy bien ambientada en los inicios de la década de los setenta del pasado siglo, resulta una película conmovedora con unos personajes que van de la soledad a la búsqueda de compañía de manera sincera y tratada con delicadeza.




viernes, 24 de mayo de 2024

VIDAS PASADAS

 


Na Young y Hae Sung niña y niño respectivamente, viven en Corea del Sur, a menudo regresan juntos de la escuela y mantienen una fuerte conexión. Cuando ella tiene 10 años, su familia emigra a Canadá, y las vidas de los niños se separan, aunque 12 años después se reencuentran en la distancia manteniendo contacto por videoconferencia, situación que se interrumpe. Na viaja a Nueva York, donde cambia su nombre por Nora (Greta Lee) y consigue hacerse un nombre como dramaturga. Felizmente casada con Arthur (John Magaro), un estadounidense. Veinte años después de su separación, Hae (Teo Yoo) les visita y pasará un tiempo con ellos. Ambos amigos de la infancia se enfrentarán al amor, al destino y a las elecciones que componen una vida.


Película de lento discurrir con una magnífica fotografía y deliciosos travellings, algunos de ellos cargados de simbolismo sobre el discurrir de la vida con respecto a la línea del tiempo.


No siempre se cumple aquello tan poético del amor verdadero, eso de que algunos tienen la suerte de encontrar a su media naranja. Puede darse el caso de que haya más de uno, que encuentre en su vida a más de una persona con la que podría haber estado a gusto. El triángulo que presenta el film no responde al típico esquema, en este caso, la protagonista se siente atraída por los dos amores de su vida, está contenta con la vida que lleva con su marido, pero le queda un poso de nostalgia con lo que pudo haber sido y no fue con aquel compañero de la infancia en su lejana patria. 
El film también nos habla de las encrucijadas de la vida, de esas ocasiones en que debemos tomar un camino y que, con el paso del tiempo, nos lleva a pensar qué pudo haber sido de nuestra vida si hubiéramos elegido otro, de ahí la constante mención a la reencarnación, porque hay personas que tal vez hubieran necesitado más de una vida para explorar todas las expectativas que les presentó el destino. Dice Hae Sung de su antigua amiga que nació para marcharse y que esa es una de las cosas que le gustaban de ella. 
Quizá la película resulte un poco larga para lo que nos cuenta, pero tiene unas cuantas cosas para disfrutar, entre ellas las buenas interpretaciones o esos planos minuciosamente escogidos con uso recurrente de la simetría y un final de lo más conmovedor que puede verse en la pantalla.




jueves, 23 de mayo de 2024

QUE NADIE DUERMA

 


Lucía (Malena Alterio) pierde su empleo como informática al quebrar la empresa en que trabaja desde hace veinte años por un desfalco de su dueño y decide dar un giro en su vida: convertirse en taxista. Al volante de su taxi, recorriendo las calles de Madrid, esperará pacientemente la ocasión de llevar en él a su vecino desaparecido, del que se ha enamorado, un hombre con el que se obsesiona un día como otro cualquiera, cuando escucha la música del piso de arriba, en la que suena la pieza “Nessum Dorma”, cantada por Pavarotti para el “Turandot”, de Puccini. Entre los clientes del taxi, hace algunos amigos, como Roberta (Aitana Sánchez-Gijón), una bella y sofisticada productora teatral, Ricardo (José Luis Torrijo), un escritor nada especial, y otros clientes tan inquietantes con los que surgirán situaciones rocambolescas e irreales, o tal vez, demasiado reales para ser comprendidas.


El guion adapta la novela homónima de Juanjo Millás. En ella la realidad, o lo que creemos que es, lo onírico, lo cotidiano y lo absurdo mezclado con lo surreal y lo fantástico, la sensación de estar y no estar, resultan elementos cruciales en el imaginario de Millás, que se acerca y traspasa a sus personajes envolviéndolos en situaciones reales o no y, sobre todo, difíciles de explicar y nada simples de entender.


Buena interpretación de Malena Alterio, quizá lo mejor de la película, en la que también llama la atención la composición musical de Zeltia Montes (Goya 2022 por la música de El buen patrón). Una música, por cierto que, sobre todo al principio, da la sensación de que molesta porque no deja entender los diálogos, pero es solamente otro de los recursos empleados por el realizador del film, el madrileño Antonio Méndez Esparza
Para algunos se trata de una película pretenciosa, pedante y vacía, a la que si le quitas el personaje protagonista queda en nada y, aún con él, poco original. 
El film acude al simbolismo de manera constante, la música ya mencionada, se sosiega a medida que lo hace Lucía o la ropa, que da pistas para deslindar realidad de imaginación.
Un recorrido extraño, en ocasiones tenebroso, por el mundo cotidiano, en el que lo real y lo imaginado van de la mano, al punto de que a algunos espectadores les puede no resultar demasiado sencillo separarlos e incluso parecerles absurdas algunas situaciones, cuando eso, lo absurdo de la vida real, forma parte de la historia. Otra cosa es que la película consiga transmitir bien las sensaciones que pretende trasladar.




miércoles, 22 de mayo de 2024

CHINAS

 


En un colegio coinciden al comienzo de curso dos niñas chinas de 9 años. Todo el mundo da por hecho que se harán amigas, pero absolutamente nada las une. Lucía (Daniela Shiman Yang) es segunda generación de inmigrantes. Se siente absolutamente española y solo piensa en integrarse con el resto de sus amigas del colegio. Desearía tener unos padres “normales” como el resto de sus amigas, pero los suyos le avergüenzan constantemente porque no hablan español, trabajan más de 14 horas en el bazar y ni siquiera le permiten celebrar su cumpleaños en el Burger King. La otra niña es Xiang (Ella Qiu). Es adoptada y con su rostro delata allá donde va que no es hija de sus padres. Xiang se pregunta por su familia biológica; ni se siente china, ni se siente aceptada ante los demás niños en el colegio. Las dos niñas se cruzarán y separarán, mientras continúan la búsqueda de su identidad.


Ambientada en el madrileño barrio de Usera en el que se ha asentado una población multicultural (asiáticos, africanos, latinoamericanos, son habituales en sus calles), de actualidad por un controvertido proyecto del Ayuntamiento de Madrid que pretende remodelar la zona para convertirla en el Chinatow madrileño, con un recorrido de 1,7 km., 63.000 metros cuadrados afectados, con un dragón gigante y mesas de ping-pong, 200 nuevos árboles, jardines de lluvia, fuentes, etc. Una inversión de 9 millones que saldrán de los bolsillos ciudadanos. 


Con la historia de las dos pequeñas, se entrelaza la de Claudia (Xinyi Ye), una adolescente, hermana de Lucía y la más afectada por el racismo y el choque cultural con sus compañeros de secundaria.
Si el cambio de entorno siempre resulta complicado, a mí siempre me ha parecido admirable el caso de los chinos, no se si llamarles osados, valientes, inconscientes o es que, simplemente, la necesidad les lleva a ello, pero el cambio en su caso debe resultar especialmente traumático, no es sólo un nuevo país, es toda una cultura, un idioma, unas costumbres, un lenguaje oral y, sobre todo, escrito, diametralmente diferente al que traen de su país de origen.


Arantxa Echevarria, realizadora y guionista del film, nos tiene habituados en sus películas y cortometrajes a tratar asuntos de actualidad sociológica con un fondo de controversia, recordemos su multipremiada película Carmen y Lola y lo hace, como en este caso, con una mirada fresca, diferente y que resulta entretenida. Antes de nada, decir que algunos acusan a la película de ser larga, a mi no me ha resultado tal, quizá si que en alguno de los asuntos no profundiza demasiado, pero eso es cuestión de prioridades en un tema que abarca muchos aspectos. 
La película no habla solo de integración y de una más o menos solapada xenofobia, siempre latente en el film, sino que aborda temas como las relaciones intergeneracionales en la familia, o el tránsito de la infancia a la madurez, ese tiempo de adolescencia que, por cierto, por lo que se ve en el film con Claudia y sus presuntos amigos, resulta bastante descorazonador. 
La película tiene algunas escenas duras, incluso crueles, pero porque la realidad es así, no presenta cosas que no hayamos presenciado en alguna ocasión y como contrapunto, la ternura que provocan las niñas, sobre todo la relación entre Lucía y su amiga Susana (Valeria Fernández), realmente encantadoras, transmitiendo la inocencia que los mayores ya han perdido. Y es que una de las cosas más llamativas del film, al menos para mi, es la magnífica dirección de actores de la realizadora vasca que, sobre todo en el caso de las niñas, cobra un altísimo nivel. 
Yo espero que la bilbaína siga por este camino de abordar temas sociales, algo tan necesario y que sepa hacerlo como hasta ahora, buscando caminos diferentes que resultan muy valiosos y entretenidos para el espectador.




martes, 21 de mayo de 2024

EL EMBROLLO

 

Al morir en abril de 1977, entre los papeles de Jim Thompson se encontraba un manuscrito preparado para su publicación. Se trataba de The Rip-off (El embrollo), en el que el escritor, a sus 71 años, había estado trabajando animado por el éxito de sus novelas en Europa y haciendo de lado el silencio con el que su obra había sido acogida en los Estados Unidos durante los últimos 30 años.
Thompson fue uno de los escritores más brillantes de la literatura policiaca norteamericana, dueño de una alucinante biografía, fue obrero de la construcción de oleoductos, administrador de cine, chófer de transportes de carga, portero de hotel, sereno, albañil, enfermero o vagabundo. Pero aún es más sorprendente su historia literaria, con novelas rechazadas, falta de reconocimiento profesional, autor de libros por encargo, prolífico novelista policiaco para editoriales de tercera, siempre con problemas económicos, ignorado por la crítica y eternamente fuera de las listas de bestsellers. Un autor marginal, como marginal fue su literatura.
El embrollo no corrió mejor suerte que sus anteriores libros. Sin haber encontrado editor, no sería hasta nueve años después de su muerte que aparecería publicado en medio del renacimiento literario de su autor.
Es la historia de Brittman Rainstar, un descendiente de indios norteamericanos a quien cuatro mujeres (su esposa, su amante, su ama de llaves y una enfermera que no es lo que parece), van a volver loco hasta convertir su vida en un verdadero torbellino que casi acaba con sus nervios, con su salud y con su vida. Su amigo, el sargento de la policía Jeff Claggett, será quien, sorteando las dificultades que el propio Britt le pone, le ayudará a salir del atolladero.
Una novela muy divertida, con muchos momentos en que la narración se torna pura comedia y que, al principio, nos resultará difícil comprender qué pretende contarnos su autor, hasta que somos conscientes de que el título no está elegido porque sí, y el embrollo se va aclarando, no así el misterio que se mantiene hasta las páginas finales.
Jim Thompson se despidió de nosotros y de la vida con una inmensa sonrisa en los labios, la que nos deja tras llegar al punto final de su novela.



lunes, 20 de mayo de 2024

R.M.N.

 


Unos días antes de Navidad, Matthias (Marin Grigore) vuelve a su pueblo natal de Transilvania, tras dejar su trabajo en Alemania. Está preocupado por su hijo, Rudi (Mark Edward Blenyesi), que ha crecido sin él, y por su padre, que se ha quedado solo, y desea volver a ver a Csilla (Judith State), su exnovia. Trata de implicarse más en la educación del niño, que ha pasado demasiado tiempo a cargo de su madre, Ana (Macrina Barladeanu), y quiere ayudarle a superar sus miedos irracionales. Cuando la fábrica que Csilla dirige decide contratar a empleados extranjeros, la paz de esta pequeña comunidad en la que conviven rumanos y otras minorías, la mayoritaria de ellas de origen húngaro, se verá perturbada, y las inquietudes afectarán también a los adultos. Las frustraciones, los conflictos y las pasiones volverán a aflorar, rompiendo la paz aparente de la comunidad.


El título del film corresponde a las iniciales de "resonancia magnética nuclear" y aunque ambientada en Rumania, podría estarlo en cualquier otro país occidental, pues básicamente, el argumento es una reflexión sobre la xenofobia, aunque aborda problemas como la precariedad laboral, el maltrato en la pareja, la disparidad de criterios en el ecologismo y otros asuntos de actualidad en la Unión Europea y lo fragmentada que está en cuanto a asuntos que influyen en la vida cotidiana de sus ciudadanos.


Sus dos protagonista representan visiones antagónicas, Matthias, de profesión matarife, es un tipo de mediana edad, mezquino, padre separado, agresivo y de ideas cerradas. Csilla, es una mujer culta, amante de la música que interpreta a veces en su violoncello, de trato agradable, inteligente, amable, liberada y progresista en sus concepciones. Todo un retrato de lo que son nuestras sociedades, en las que es cierto que en el medio hay multitud de escalones, pero que se resumen en el enfrentamiento entre estas dos maneras de ser, pensar y actuar, dos formas de entender la vida condenadas a convivir aunque lo hagan de espaldas. 
Muy dura la historia que plantea, con una sociedad casi cerril que se niega a que unos negros procedentes de Sri Lanka (lo mismo da de donde procedan), vengan a trabajar a su pueblo, con argumentos peregrinos: Que si son musulmanes (en realidad son católicos y les niegan el acceso a la iglesia), que detrás de ellos vendrán las familias (dan por hecho que tienen diez hijos y tres mujeres, lo cual no es cierto), que manipulan el pan que ellos van a comer y hasta el médico empieza a pontificar sobre los peligros que supone esto, porque los virus y bacterias que portan asiáticos y africanos son distintos a los que hay en occidente y nos pueden matar a todos, citando el sida y otras enfermedades que, según su criterio, nos van a contagiar y cuando la dueña de la fábrica le replica que han superado un exhaustivo reconocimiento médico, él dice que a saber quién se lo hizo y si no estará falsificado.
Cristian Mungiu, guionista y realizador del film, ha demostrado en otros films su preocupación por los llamados temas sociales y lo vuelve a hacer en esta película que supone una clara denuncia en asuntos que no nos resultan para nada ajenos (los extranjeros llegan después de que los anuncios solicitando operarios lleven semanas colgados y nadie haya acudido a la fábrica de pan, porque solo pagan el salario base) y que conduce a un final desconcertante y extraño sujeto a variadas interpretaciones, con una escena culminante, la reunión de los vecinos en el centro cultural, un plano secuencia rodado con cámara estática, donde explotan todas las tensiones que hemos ido viendo cómo crecen y se enconan a lo largo de la película.




viernes, 17 de mayo de 2024

EL CIELO ROJO (AFIRE)

 


El engreído escritor León (Thomas Schubert) viaja con su mejor amigo, el fotógrafo Felix (Langston Uibel), para pasar unas vacaciones de verano cerca del Mar Báltico durante las que pretende acabar su segunda novela. Cuando llegan, descubren que su casa ya está ocupada por una vitalista mujer que desafía a León a abrirse. Mientras tanto, los incendios forestales azotan a su alrededor y se aproximan anunciando un desastre inminente.


Con un tema tan actual como las consecuencias del desarrollo incontrolado y del cambio climático, ambos aunados en ese fuego que acecha y en el que la película refleja muy bien lo que buena parte de la sociedad piensa, resumido en una frase de uno de los personajes: "El viento siempre sopla del mar, no hay por qué preocuparse, aquí estamos a salvo, el fuego no llegará". ¿Cuántos de nosotros vemos así las cosas que están ocurriendo, con tal de estar a salvo, nos importa poco que se queme la casa del vecino, ni te digo si las cosas ocurren en el país de al lado o los desastres climáticos se producen a miles de kilómetros.


Además de esa denuncia, el alemán Christian Petzold, guionista y realizador del film, utiliza el incendio (que tiene mucha importancia en la película, como se verá hacia el final), como una metáfora sobre la propia existencia del protagonista, un tipo egoísta y solitario, que no ve o no quiere ver, lo que ocurre a su alrededor, qué les sucede a las personas cercanas, a quienes le aman y se preocupan por él. Da por hecho que está por encima del común y que los demás son meros acompañantes, figurantes en la historia de su vida. 
La narración tiene un tono de humor muy particular, no de los que arrancan carcajadas, sino de esos que algunos ni siquiera perciben, siempre de la mano de las meteduras de pata que acompañan la actitud de León, al que las cosas parecen salirle mal precisamente a causa de su engreimiento. Esta actitud que hace repulsivo y atractivo a un tiempo al personaje, el misterio que envuelve a Nadja (Paula Beer) y ese incendio al que apenas prestan atención, mantiene el interés de este film de argumento aparentemente sencillo, en el que a partir de cierto momento, todo lo que hemos visto hasta entonces, que nos puede resultar hasta insulso, cobra sentido y nos damos cuenta de que el film es más complejo y que navega por mundos que se nos presentan llenos de detalles como los riesgos y beneficios de profundizar en emociones tan desconcertantes como la vergüenza y tan impredecibles como el amor. 
A veces es necesaria una tragedia en nuestra vida para que aprendamos a descubrir lo necios que hemos sido desdeñando pequeños placeres porque no nos agradaba la compañía o porque considerábamos pueril a quien nos proponía acompañarle a algo tan sencillo como acercarse a la playa a contemplar el mar.




jueves, 16 de mayo de 2024

GODLAND

 


En la segunda mitad del siglo XIX, cuando Islandia era un dominio danés, Lucas (Elliott Crosset Hove), un pastor luterano  es enviado desde Dinamarca a la volcánica isla para construir una iglesia y fundar una parroquia en una pequeña comunidad islandesa. Aunque advertido por su obispo de las dificultades de adaptación que supone la isla, opta por desembarcar en el extremo opuesto al lugar dónde se encuentra la comunidad, y recorrer el interior de la isla a caballo. Lleva además una pesada cámara fotográfica de placas, que usa preparando su propio material sensible sobre la marcha. Pero el viaje le pasará factura, la mala relación con Ragnar (Ingvar Sigurðsson), su guía islandés, con quien no se puede comunicar al desconocer la lengua; la muerte de su traductor debida a una desafortunada decisión suya; la enfermedad... Finalmente se irá recuperando cuando llegue a su destino, gracias a Carl (Jacob Lohmann), un granjero danés  y sus hijas Anna (Vic Carmen Sonne) e Ida (Ída Mekkín Hlynsdóttir). Pero nada será ya como esperaba.


Cuando de una película que cuenta una historia, que tiene un guion, diálogos, personajes varios, las críticas lo que alaban por encima de otras cosas, incluso lo único que alaban, es la fotografía, ya pueden echarse a temblar. Algo de esto ocurre con este film del que algunos hablan como una especie de western, que digo yo que será porque aparecen caballos, eso sí, caballos vivos y muertos, muchos caballos. 
Está claro que estéticamente el film no puede ser reprochado, pero en lo demás, es de esas películas que dividen a crítica y público, porque para muchos de quienes la han visto, se trata de un film insulso, con personajes desdibujados y una historia mal llevada y sin profundidad alguna.


Sin embargo, hay un aspecto sobre el que apenas he encontrado comentarios, será porque pasa desapercibido, no es otro que una crítica latente, pero constante, al colonialismo y a la forma en que los países desarrollados tratan a sus posesiones y a quienes las habitan. Y es que el asunto está tratado de manera sutil, el protagonista, por ejemplo, repite varias veces que no entiende el islandés cuando su guía se dirige a él, pero lo hace con desprecio y desde la soberbia, incluso alguna vez en que habla con su compatriota Carl sobre los islandeses, éste lo hace de forma absolutamente despectiva. 
Para mí, una película en que la estética y la forma, se impone al fondo que su realizador y guionista, el islandés Hlynur Palmason, haya querido transmitir.
Por cierto, he leído que el título en inglés del film ("Godland", o sea "Tierra de Dios"), difiere de forma importante del original, pues al parece el original quiere significar algo así como "Tierra olvidada".




miércoles, 15 de mayo de 2024

UNA VIDA NO TAN SIMPLE

 


Isaías (Miki Esparbé), 40 años, era un prometedor arquitecto. Ahora pasa sus días entre su estudio de arquitectura, en el que apenas tiene trabajo, y el parque donde juegan sus hijos a la salida del colegio. Dondequiera que esté, Isaías siente que no está donde debería. En la relación con su mujer, Ainhoa (Olaya Caldera), se nota el paso de los años y lo agotadores que pueden ser los niños. Isaías entabla amistad con Sonia (Ana Polvorosa), madre de otro niño del cole, una relación que le llevará a reflexionar sobre su propia existencia.


Dicen algunos críticos, yo pienso que con razón, que el film es el retrato de una parte de una generación ya no tan joven, que se debate entre la competencia y el consumismo, en esa especie de obligación de obtener el éxito que se les ha predicado, aquello de que lo que se desea se puede conseguir y que debido a estos principios de los que acaban imbuidos, no encuentran su lugar en la sociedad.


Félix Viscarret saca adelante esta película que, según él, en algún momento le resultaba lenta y aburrida, de forma profesional, con un argumento atractivo que profundiza en el comportamiento humano, con personajes que viven situaciones complicadas típicas de sociedades desarrolladas (desempleo o poco trabajo, frustración por no obtener éxito profesional, desesperación por lo que consideran una vida monótona...) y lo hace con un exiguo presupuesto, prácticamente con unos pocos decorados y un mensaje final de esperanza basada en el amor y la familia.




martes, 14 de mayo de 2024

GUERRA DEL PUEBLO. EJÉRCITO DEL PUEBLO

 

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial estalló un nuevo conflicto en la península de Indochina entre el ejército nacionalista que dirigía Ho Chi Minh, que había desalojado al ejército japonés de gran parte del país y proclamado la República Democrática de Vietnam, y el cuerpo expedicionario francés del general Leclerc, que pretendía conservar para Francia su antigua colonia.
Tras casi nueve años de sangrienta guerra, en 1954, se reunió la Conferencia de Ginebra con objeto de poner fin al conflicto entre franceses y vietnamitas. La Conferencia se prepara en un clima de alta tensión, ya que las tropas vietnamitas, al mando del gran estratega general Giap, han sitiado la importante posición francesa de Dien Bien Phu, mandada por el coronel De Castries. El cerco se convierte en un "tour de force" que va a conducir al desenlace de todo el conflicto.
El mismo día en que comienza la conferencia, el 7 de mayo de 1954, llega la explosiva noticia: los vietnamitas se han apoderado de Dien Bien Phu y los franceses se han rendido. Este hecho condicionará la atmósfera de la Conferencia y facilitará la postura de abandono del negociador francés, el recién nombrado primer ministro Pierre Mendès-France.
El autor del libro, el general Vo Nguyen Giap, miembro del buro político del comité central del Partido de los trabajadores de Vietnam y comandante en jefe del ejercito popular de Vietnam, aborda en el mismo cuestiones básicas de la lucha armada popular dirigida por el Partido Comunista de Vietnam y la construcción de las fuerzas armadas del pueblo. 
En su libro relata el planteamiento táctico y el desarrollo de la trascendental batalla de Dien Bien Phu, la fortaleza considerada por los franceses (y por los norteamericanos), como capaz de resistir cualquier ataque. El éxito vietnamita radicó en el plan de General Giap de un ataque y un avance más lentos, pero más seguros: "atacar para vencer, no atacar sino cuando se tiene la certeza de la victoria; en caso contrario, abstenerse". Así, en lugar de un ataque rápido y de gran envergadura, los vietnamitas llevaron a cabo una campaña a largo plazo, concentrando esfuerzos en puntos concretos que iban conquistando al enemigo, estrechando el cerco cada vez más, hasta la conquista del aeropuerto, que supuso un punto de inflexión y la posterior victoria definitiva, con la captura de todo el estado mayo del campo y un total de 16.200 prisioneros, incluídos un general, 16 coroneles y 1.749 oficiales y suboficiales. 
Si bien se atribuye a Ho Chi Minh el mérito ideológico de sus victorias contra japoneses, franceses y estadounidenses, de Giap es el mérito militar, tras haber podido mover, desmontadas por la selva, armar y suministrar munición a cientos de pesadas piezas de artillería, para convertir la base avanzada del ejército francés, en una ratonera, para sorpresa y asombro de todos.
Genio logístico, convincente político y gran conductor de masas, la leyenda rodea la vida de este hijo de campesinos que acabó siendo un gran amigo, siempre leal, del legendario presidente Ho Chi Minh. Casi tan venerado como el Tío Ho, Giap redefinió varios conceptos de la lucha armada, en particular la guerra de guerrillas y la teoría de la guerra popular. Hombre extremadamente inteligente, Giap fue un autodidacta que llevó durante casi cuatro décadas las riendas del ejército vietnamita. Se forjó en la doctrina guerrera de Mao y la adaptó a la particular idiosincrasia del vietnamita, fortaleza que explotó casi tan magistralmente como las debilidades enemigas.




lunes, 13 de mayo de 2024

UNA BONITA MAÑANA

 


Sandra Kienzler (Léa Seydoux), una joven traductora, madre de una niña de ocho años a la que cría sola, pues su pareja murió hace cinco, visita con regularidad a su padre, quien padece una enfermedad neurodegenerativa. Mientras ella y su familia luchan para conseguir plaza en alguna residencia en la que reciba las atenciones que buscan y les resulte accesible económicamente, Sandra se reencuentra con Clément (Melvil Poupaud), un amigo al que llevaba tiempo sin ver y que atraviesa por dificultades en su matrimonio. A pesar de que él está casado, inician una apasionada historia que no tiene un claro futuro.


Película realista en el sentido de que sus personajes lo son, podemos reconocerlos fácilmente, a ellos, a los problemas por los que atraviesan sus vidas y a algunas de las reacciones y formas en que los enfrentan. Pienso que más de uno y una, pueden verse reflejados, si no en todos, en algunos de los trances que vive la protagonista. Pero el film no se queda en eso, en esa especie de tragedia cotidiana, sino que no renuncia al romanticismo y su encanto que puede hacer que una vida con problemas peliagudos tenga alguna que otra bonita mañana.


Película conmovedora que sabe sortear la sensiblería, con buenas actuaciones de todo el elenco, entre los que destaca Léa Seydoux. Buen trabajo en general de la realizadora y guionista Mia Hansen-Løve que se inspira en episodios autobiográficos, en esta ocasión en la enfermedad de su propio padre y en la ocupación de éste, también antiguo profesor de filosofía.
Una película que emociona, con momentos duros, como lo es la vida y un contrapeso de leve humor, casi siempre en escenas en que aparece la niña, Linn (Camille Leban Martins), que tiene un personaje muy bien dibujado e interpretado con solvencia.