martes, 31 de diciembre de 2024

EL SELLO DEL SULTÁN

 

Ambientada durante los últimos días del Imperio Otomano, el libro es, técnicamente, una novela de misterio sobre un asesinato. Cuando el cuerpo de una inglesa aparece en la jurisdicción del magistrado Kamil Pasha, éste se propone resolver lo que cree que es un simple caso de asesinato. Naturalmente, visita la embajada inglesa, donde conoce a Sibyl, la hija del embajador, en la que encuentra a una aliada muy útil. Pero el asesinato resulta ser mucho más siniestro de lo que cualquiera de ellos podría haber sospechado. 
Quizá el estilo de Jenny White pueda resultar un tanto rebuscado en algunos momentos y el hecho de que el presunto asesinato puede estar relacionado con otro ocurrido años antes, nos lleva a que desfilen una variedad de personajes en distintas épocas, que hacen que a veces resulte un tanto confuso seguir la trama, pero eso queda compensado con una historia que ofrece una certera visión de la época tardía del imperio otomano, vista tanto desde dentro, como desde fuera a través de los ojos de Sibyl. 
White es antropóloga, especializada en la cultura turca, lo que le da el tipo de formación que permite un retrato tan profundamente investigado y matizado del Imperio Otomano tardío. El foco de la novela está puesto principalmente en la vida de las mujeres, con la peculiaridad de que estas viven en un mundo, el de la cultura islámica, ciertamente alejado en muchos aspectos de nuestros ambientes occidentales. La novela es, más que un texto de misterio, una especie de thriller histórico que frece una visión bastante equilibrada de la Turquía del momento (allá a principios del siglo XX), un estado multiétnico y, como digo, de las mujeres que lo habitaban y las especiales connotaciones de sus vidas.



lunes, 30 de diciembre de 2024

INCIDENTE EN OX-BOW

 


Nevada, 1885. Gil Carter (Henry Fonda) llega a una pequeña población del oeste en busca de su antigua novia, una mujer de dudosa reputación. Le acompaña su amigo Art (Harry Morgan). La inesperada noticia del asesinato de un conocido ranchero provoca que, ante la ausencia del sheriff, se forme una patrulla de la que tanto Gil como Art formarán parte. Encuentran a tres hombres en posesión del ganado y están decididos a que se haga justicia en el mismo lugar.


El guion adapta la novela The Ox-Bow Incident, del norteamericano Walter Van Tilburg Clark y rompe un tanto los clichés del western clásico al tratar asuntos que inducen a reflexiones morales, más allá de las típicas aventuras de los relatos de frontera.


Una partida de justicieros con sed venganza y tres hombres que aparecen en el lugar equivocado, en el peor momento. Tienen que demostrar su inocencia, pero nada de lo que digan servirá, la sentencia ya está dictada y el grupo de cobardes que se ampara en la masa informe, ha decidido que son reos de ahorcamiento. 
William A. Wellman dirige este alegato contra el hecho de tomarse la justicia por la propia mano sin atender a las leyes. Con una atmósfera sombría que nos recuerda al cine negro, el haber sido rodada prácticamente en estudio, refuerza la atmósfera claustrofóbica del relato. 
La pandilla de botarates descerebrados, se regodea con la muerte próxima de los tres inocentes en un ejercicio insano de tortura, mientras el realizador nos da una lección de cómo mover la cámara, con un travelling en que nos muestra las caras de los justicieros tras haber cometido su fechoría, con el que prácticamente consigue que el espectador penetre en las mentes atormentadas por las culpa. 
El guion es certero y directo, sin hacer demasiada apología consigue transmitir su claro mensaje y únicamente necesita hora y cuarto para hacerlo. La irreflexiva sed de venganza y la actuación ilegal del grupo, queda en evidencia, así como la intolerancia y los prejuicios, la crueldad y el salvajismo. 
El peligro de sustraerse a la acción de los tribunales, que son los que deben administrar la justicia, es la moraleja contundente de un film que necesita poco para decir mucho.




viernes, 27 de diciembre de 2024

WINCHESTER 73

 


Es el Día de la Independencia, en Dodge City la gente se arremolina en torno al premio del concurso de tiro, un rifle único: el Winchester 73. Lin McAdam (James Stewart), un forastero, gana el concurso, pero uno de sus contrincantes se lo roba y huye. El rifle va pasando de mano en mano: de un traficante de armas a un jefe indio y después a un forajido. Mientras tanto, continúa la persecución.


Con un reparto de grandes figuras ya consagradas o en ciernes (además de Stewart, Dan Duryea, John McIntire, Rock Hudson, Shelly Winters o Tony Curtis, entre otros), Anthony Mann nos acerca esta historia en una película de gran éxito en taquilla que, según algunos, revitalizó por sí sola el género del western.


Anthony Mann nos presenta un sabroso cocktail con todos los ingredientes del western clásico, allí están los villanos, el cobarde, los arrojados, la caballería, los indios, el atraco al banco, la chica vilipendiada pero que sabe esperar su momento en este mundo de hombres, el sheriff, las cabalgadas, el tiroteo, las peleas. Todo ello en apenas hora y media, con diálogos que mezclan sus momentos de humor, con el ingenio y las frases para la posteridad. Toda una delicia para que los amantes del género disfruten de esta historia circular que es todo un clásico del cine del oeste.




jueves, 26 de diciembre de 2024

JOHNNY GUITAR

 


Vienna (Joan Crawford) ha construido un saloon, en las afueras de la ciudad y espera construir su propio pueblo una vez que se instale el ferrocarril, pero los habitantes del lugar quieren que se vaya. Cuando cuatro hombres asaltan una diligencia y matan a un hombre, un grupo de personas liderado por Emma Small (Mercedes McCambridge), la hermana del muerto, llegan al bar acusando a Vienna de estar involucrada en el asalto y de proteger a quienes ellos acusan de haberlo cometido. Conceden a Vienna 48 horas para abandonar el pueblo, pero ella se mantiene firme y cuenta con la ayuda de un viejo conocido, Johnny Logan, alias Johnny Guitar (Sterling Hayden), un pistolero con el que se vuelve a encontrar en este difícil momento.


El guion adapta la novela del mismo título del novelista y guionista estadounidense Roy Chanslor. El film es todo un clásico que alcanzó gran éxito en taquilla.


En cierto modo Nicholas Ray se sale del canon para presentarnos un western en que el enfrentamiento está protagonizado por dos mujeres, con un duelo final entre ambas que lo convierten en un film atípico. Se han querido ver algunas segundas lecturas en esta historia que contiene diálogos que han pasado a la historia del cine y algunas secuencias realmente brillantes.




miércoles, 25 de diciembre de 2024

MATEWAN

 


Condado de Mingo, Virginia Occidental, 1920. Los mineros de carbón, que luchan por formar un sindicato, se enfrentan a los operadores de la empresa que pagan míseros salarios para mantener bajo el precio del carbón y a los matones armados de la famosa agencia de detectives Baldwin-Felts. Los mineros negros e italianos, contratados por la empresa para romper la huelga, se ven atrapados entre las dos fuerzas. El organizador de la UMWA (el sindicato norteamericano de mineros), Joe Kenehan (Chris Cooper), decide unir a los grupos locales con negros e italianos.


Aunque muchos de los personajes son ficticios, el guion, del propio realizador, John Sayles, se inspira en acontecimientos reales acaecidos alrededor de la lucha sindical minera que se desarrolló en las montañas del Oeste de Virginia a principios de los años 20 de pasado siglo, etapa conocida como "La guerra del carbón", y que culminó con la Batalla de Blair Mountain, en cuyo enfrentamiento, los mineros fueron derrotados por la fuerza combinada de agentes policiales, matones de la patronal y el ejército de los EEUU, enviado por el presidente Calvin Coolidge para ayudar a aplastar la rebelión e impedir su extensión a otras áreas del país.


Bien ambientada, Sayles consigue sacar partido de un presupuesto bastante exiguo, conseguido a través de inversionistas independientes y Cinecom, una pequeña empresa de distribución, ya que el autor quería mantener su proyecto al margen de la influencia de los grandes estudios. 
El film nos traslada una historia en la que no hay demasiado espacio para el optimismo, ya que los obreros, que viven en condiciones rayanas en la esclavitud, se enfrentan a un rival demasiado poderoso, pero sí que hay algunos aspectos positivos, pese a la derrota final, por una lado, la solidaridad entre los oprimidos; la victoria que supuso lograr unir en un frente común a personas de distintas procedencias en su lucha por los derechos laborales y sociales, gentes que, al principio, se sentían incluso como enemigos y, por último, el comportamiento ético y valiente de algunos mandatarios, representados en esta ocasión por el alcalde y el sheriff de la localidad (estos sí fueron personajes reales), asesinados en el curso de los acontecimientos por defender a sus paisanos. En el juicio por sus muertes, no se dictó ninguna sentencia condenatoria, a pesar de que fueron tiroteados a plena luz del día. 
La película, bien recibida por la crítica, fue todo un fracaso en la taquilla y únicamente la posterior trayectoria de John Sayles hace que no sea un trabajo completamente olvidado a pesar de los méritos que posee.




martes, 24 de diciembre de 2024

LA CASA DE LA ALEGRÍA

La casa de la alegría parece un libro sacado de la literatura británica clásica escrita por mujeres, pero adaptada a los tiempos en que se escribió, cuando los automóviles eran un lujo de excéntricos; los teléfonos convivían con las tarjetas de visita o las notas enviadas a través de un criado; la luz eléctrica apenas empezaba a tomar el relevo a las velas y la Primera Guerra Mundial era una tragedia inconcebible. Por sus páginas sobrevuela el espíritu de las hermanas Brontë, Jane Austen, Virginia Woolf o Elizabeth Barrett Browning, pero desde la particular visión de Edith Wharton, en este caso traspasada a la sociedad neoyorkina de principios del XX. 
La protagonista, Lily Bart, una chica que se desenvuelve entre la alta sociedad, pero carece de medios económicos acordes con esa vida y cuya única salida para seguir manteniéndose activa en ese mundo es conseguir un matrimonio ventajoso. Pretendientes no le faltan, pero Lily se debate entre unos y otros y en el medio, van ocurriendo cosas que la alejan cada vez más de conseguir su anhelo. La novela describe ese mundo en que se mueve Lily y las cambiantes costumbres que el nuevo siglo trae consigo para las mujeres, que empiezan a divorciarse y pueden cometer adulterio siempre que su marido no monté un escándalo, aunque el hecho sea público. Aquí se nos plantea el distinto rasero por el que se miden algunas cosas en el mundillo de la alta sociedad, el adulterio es, no digamos que recompensado, pero sí visto como algo aceptable, el marido es el único juez de su esposa; sin embargo, Lily se verá rodeada de una nube de maledicencia, por ir sola al apartamento de su amigo soltero Lawrence Selden a tomar el té. 
Un velo tenue separa la ilusión de belleza flotante que impregna el lujo del mundo de Lily, del trabajo humano necesario, en todos los niveles, para crearlo y mantenerlo. La primera parte del libro deja ese velo intacto, salvo por ocasionales atisbos de lo que hay al otro lado: la criada, que más tarde vuelve para chantajear a Lily; los proyectos caritativos de su amiga de la infancia, Gerty Farish, quien, aunque físicamente poco agraciada, es, como Lily, con pedigrí, pero pobre. Y está Simon Rosedale, un financiero muy rico empeñado en introducirse en la alta sociedad, descrito, por cierto, en términos antisemitas, aunque es uno de los personajes más matizados, con lo que se suaviza algo esta especie de mancha en la novela. 
Lo que va destruyendo a Lily no es tanto la frivolidad de su mundo como su propia incapacidad para comprometerse con esa frivolidad, o bien para romper con ella. En una sociedad de mentalidad estrecha, su resistencia al matrimonio acabará siendo vista como una amenaza por otras mujeres, tanto casadas como solteras, pues parece que tienen que mantener una especie de competición por resultar elegantes, cultivadas, divertidas, etc. Esto también lo entiende ella, y sus fracasos provocan ataques de melancolía que Wharton identifica, anticipándose en años a los diagnósticos actuales, como depresión. La vacilante perspectiva de Lily y su falta de voluntad para jugar según las reglas de su entorno, así como las malvadas insinuaciones de un adulterio que no ha cometido, acaban por provocar su expulsión social. Ahora su espiral descendente se acelera, pues, al ser indisciplinada, inexperta e incapaz de dormir sin narcóticos, está aún menos preparada para prosperar en el mundo laboral al que se ve obligada a recurrir para sobrevivir. 
Publicado en 1905, cuando tenía 43 años, The House of Mirth hizo más que presagiar la aparición de una gran escritora; se convirtió en un éxito de ventas y la hizo famosa.
La novela fue llevada al cine en 2000, en una película dirigida por Terence Davies. 
 


lunes, 23 de diciembre de 2024

LONE STAR

 


En el desierto de Texas, en un pueblo con numerosos inmigrantes mexicanos, aparecen unos restos humanos enterrados cuarenta años atrás. Durante la investigación, el sheriff encargado del caso tendrá que enfrentarse con algunos enigmas de su pasado.


Ambientada en una población donde la convivencia resulta complicada por la mezcla de habitantes de distintas culturas y razas (negros, mexicanos y gringos), el film, además del relato sobre el cadáver que aparece en el desierto y la posterior investigación, nos ofrece otras historias paralelas que sirven para mostrar situaciones que tienen que ver con el racismo, la injusticia, la educación de los menores (hay disenso a la hora de acercar la historia de Texas a los alumnos, pues la comunidad blanca, no desea que se hable de las segundas intenciones que hubo en la guerra contra México que acabó en la independencia del estado de la estrella solitaria), la explotación laboral, el tráfico de personas, el abuso de autoridad, la prevaricación, las complicadas relaciones familiares entre padres e hijos o las relaciones románticas mixtas entre miembros de las distintas comunidades y los prejuicios que estas acarrean a sus protagonistas. Una historia de frontera que, aunque también las plantea, va más allá de las típicas situaciones que este tipo de películas abordan.


Con una más que sugestiva banda sonora que incluye algunas canciones mejicanas de frontera y diálogos en castellano que se entremezclan con el inglés original, John Sayles dirige con buena mano una película que consigue subyugarnos y hacernos atractivo el argumento que desarrolla a base de flashback que considero necesarios para la mejor comprensión de la historia y que están colocados de manera adecuada para no resultar excesivos. Quiero llamar la atención sobre la calidad técnica y artística de las transiciones entre presente y pasado y viceversa, realizadas en una sola toma de cámara, una idea que no es novedosa, pero que aquí alcanza un nivel exquisito.




viernes, 20 de diciembre de 2024

MAGNOLIA

 


Varias tramas paralelas ambientadas en el Valle de San Fernando, en Los Ángeles: un niño prodigio, el presentador de un concurso de televisión, un ex-niño prodigio, un moribundo, su hijo perdido, la esposa y el enfermero del moribundo, un policía. Son historias aparentemente independientes, pero que guardan entre sí una extraña relación.


No es la típica película de historias cruzadas ya que aquí, como he dicho más arriba, más bien se trata de historias paralelas, cuyo nexo común, si es que lo tiene, aparte de alguna relación de parentesco o afinidad entre algunos de los personajes, es la casualidad y el perdón. 
Historias algunas veces increíbles, pero que la realidad, con sus inconcebibles episodios, nos lleva a pensar en aquello de que "si no lo veo, no lo creo", así que, por qué no podrían ocurrir en la vida real. Quizá la película puede llegar a hacerse un poco larga y no es solamente que lo diga yo, el propio Paul Thomas Anderson reconocía que podría haber recortado algunas partes sin que el todo se resintiera demasiado.


Con buenas interpretaciones y, por momentos, excelente factura técnica y artística, estamos ante un film coral, incluso el realizador y guionista se opuso a que fuera promocionada como una película protagonizada por Tom Cruise, ya que él, y esto es así, no deja de ser uno más entre los varios personajes destacados de la historia. 
Una película que hay que ver abandonándose a la sucesión de imágenes y situaciones, algo parecido a cuando uno asiste a un concierto de música, sin tratar de buscar demasiadas explicaciones, sencillamente dejándose llevar y, en lo posible, disfrutarla. Que lo consigas o no, eso ya es harina de otro costal.




jueves, 19 de diciembre de 2024

GIGANTE

 


El ranchero tejano Jordan "Bick" Benedict Jr. (Rock Hudson) visita una granja de Maryland para comprar un caballo de raza. Allí conoce a la hija del dueño, Leslie (Elizabeth Taylor), y se enamora de ella. Se casan inmediatamente y regresan a su rancho, "Reata". Una vez allí, ella se da cuenta de que tiene que abrirse camino para cumplir con su legítimo papel de señora de la casa, pasando por encima de la hermana de Bick, Luz (Mercedes McCambridge), que no acepta el matrimonio de su hermano ni los cambios que supone en el hogar que comparten. En Reata vive y trabaja como peón Jett Rink (James Dean), que pertenece a una familia tan arraigada en Texas como los Benedict, pero no tan afortunada (ni "astuta"), Jett es pobre, apenas tiene educación, y rezuma resentimiento hacia Bick por su arrogancia, aunque a Luz le gusta y solo por esa razón Bick se ve obligado a mantenerlo como empleado.


El guion adapta la exitosa novela de Edna Ferber que da título al film. 
Bick acabará teniendo suerte y encontrando petróleo en una de las tierra que Luz le ha dejado en su testamento, pero, pese a su inmensa fortuna, no posee lo que realmente anhela. 
La historia de los Benedict y su rivalidad con el vaquero y ahora magnate petrolero, se desarrolla a lo largo de dos generaciones que suponen un recorrido por los cambios sociales y de mentalidad a lo largo del pasado siglo, desde los descarados prejuicios racistas, hasta el más absoluto machismo que quiere a la esposa sumisa y dedicada a cuidar a su marido, sus hijos y restringida a las tareas del hogar, pasando por el cambio en las relaciones familiares, el film plasma también una crítica a la hipocresía social; a la absoluta separación entre clases sociales; a la idolatría por el dinero, que da el poder y pasa por encima de la inteligencia o los modales a la hora de colocar a alguien en la pirámide de la comunidad.


Una reflexión sobre la arrogancia, la envidia y el resentimiento, bien dirigido por George Stevens que a base de construír una narración en la que siempre sucede algo, consigue que nos resulte ameno lo que quizá en manos de otro hubiera resultado un soporífero culebrón de casi tres horas y media de duración. Un film mítico, además de su buena factura y del atractivo reparto, porque la muerte de Dean una semana después de acabado el rodaje, le ha proporcionando ese toque de leyenda.




miércoles, 18 de diciembre de 2024

DE REPENTE, EL ÚLTIMO VERANO

 


La adinerada viuda Violet Venable (Katharine Hepburn), ofrece al doctor Cukrowicz (Montgomery Clift) los fondos para crear un hospital a condición de que practique una lobotomía a su sobrina Catherine Holly (Elizabeth Taylor), a fin de evitar que ésta profane la memoria de su primo, el hijo poeta de Violet, Sebastian (Julián Ugarte), con quien la señora Venable solía viajar todos los veranos, salvo el último, en el que Sebastian prefirió llevar como acompañante a su prima Catherine. La chica, traumatizada tras el fallecimiento de su primo, ha estado balbuceando detalles terribles sobre la misteriosa muerte de Sebastian, que presenció mientras estaban de vacaciones en España.


Adaptación de la obra teatral del mismo título escrita por Tennessee Williams. Seguramente lo primero que llama la atención es la conjunción de estrellas que figuran en el cartel de la película: Joseph L. Mankiewicz, dirigiendo; el propio Tennessee Williams y Gore Vidal, autores del guion, y en el reparto Elizabeth Taylor, Katharine Hepburn y Montgomery Clift, entre otros.
La relajación en cuanto a la aplicación del llamado Código Hays, iba tomando cuerpo a finales de los años cincuenta como una especie de preludio de lo que llegaría en la siguiente década. Un buen ejemplo es este film en el que se mencionan o se insinúan asuntos como la homosexualidad, el incesto, la lobotomía e incluso el canibalismo.


La localidad gerundense de Begur fue escenario de algunas de las secuencias de este film de 1959 que, por problemas con la censura no se pudo ver en España hasta 1979. En ella interviene también el actor vasco Julián Ugarte, aunque es cierto que su rostro aparece fugazmente y ni siquiera tiene diálogos.
Al parecer, Tennessee Williams, a pesar de figurar en los créditos, no participó en la elaboración del guion y se mostró en desacuerdo con la adaptación, algo que no me extraña, pues a pesar de la fama que tiene el film, algunos aspectos de dicha adaptación son realmente criticables dependiendo del gusto de quien la vea.
Un film polémico en su momento, yo diría que provocador, con algunos momentos de altísimo nivel, de los que me quedo con el duelo interpretativo entre Hepburn y Taylor, un auténtico desafío entre ambas que nos ofrece algunas escenas realmente brillantes, dignas de dos superestrellas de la pantalla de todos los tiempos.




martes, 17 de diciembre de 2024

DIOS SALVE AL PRIMO

 

El protagonista de la historia es Fred Fitch, un investigador autónomo que busca información para escritores, académicos, productores y demás en las bibliotecas locales de la ciudad de Nueva York. De esta manera se gana la vida bastante bien y vive con holgura en un apartamento que ocupa todo el tercer piso de una casa adosada de Manhattan en la calle 19 que teme vayan a derribar para una nueva construcción en un futuro próximo. No busca ningún tipo de cambio personal, de hecho, es bastante reacio a cualquier cambio. Ha tenido poco que ver con mujeres desde el instituto (allí sí que consiguió perder la virginidad, de alguna manera) y no parece tener amigos varones, aparte de un detective de la Brigada Tocomocho (la que se dedica a perseguir a los timadores) llamado Jack Reilly, que ve a Fred con una mezcla de diversión y desesperación. Y eso es porque Fred es un objetivo, un patán, un tonto, un idiota. El mejor pardillo de todos los tiempos, el rey de los estafados, el príncipe de las palomas. Dios lo salve. 
Todo empezó, nos cuenta, en su primer día en el jardín de infancia, cuando regresó a casa sin pantalones; un compañero de clase lo había convencido de que se los dejara. No tiene idea de cómo sucedió, y esta ineptitud inherente no ha mejorado mucho en el cuarto de siglo siguiente, aunque se ha convertido en una especie de experto en el juego de las estafas: "Tengo suficientes recibos sin valor y cheques sin fondos para empapelar mi sala de estar. Tengo kilómetros de boletos para rifas y entradas para partidos de béisbol y bailes y cenas informales inexistentes, mi armario está lleno de maquinitas que dejaron de funcionar tan pronto como el vendedor se fue, y aparentemente estoy en casi todas las listas de correo de tontos del hemisferio occidental. En realidad, no sé por qué tiene que ser así. No soy el típico blanco o víctima, ni según Reilly, ni según todos los libros que he leído sobre el tema. No soy codicioso, ni inculto, ni particularmente estúpido, ni un inmigrante que no esté familiarizado con el idioma y las costumbres; sólo soy –pero con esto basta– crédulo. Me resulta imposible creer que alguien pueda mentirle a otro ser humano en su cara. Me ha pasado cientos de veces ya, pero por alguna razón sigo sin convencerme. Cuando estoy solo soy fuerte y cínico y eternamente desconfiado, pero tan pronto como el extraño locuaz aparece frente a mí y comienza su discurso, mi mente desaparece en una neblina de creencia". 
Tras un breve preámbulo en el que nos hacemos una idea bastante aproximada del personaje, después de haber sido estafado dos veces en un día, Fred recibe una llamada telefónica de un abogado llamado Goodkind, quien le dice que su tío Matt, un hombre del que nunca había oído hablar en su vida, le ha dejado medio millón de dólares, que después de impuestos, ascenderá a trescientos diecisiete mil dólares, dos millones y medio si hacemos el cambio a la actualidad. Aunque Fred sospecha inmediata y comprensiblemente que se trata de un timador, su instinto le dice que lo han engañado una vez más. Sin embargo, la herencia es legítima: su familia confirma que el tío Matt era la oveja negra de la familia, y parece que decidió dejarle su dinero a Fred porque todos sus otros parientes habían sido groseros con él. Aquí comienzan realmente las aventuras del libro, primero son parientes a los que hace siglos que no ve; amigos que apenas recuerda; alguna antigua novia olvidada; vecinos e incluso gente que aparece de repente en su vida, que intentan que les ayude, que les de dinero, que les financie algún proyecto imposible o una operación que suena a imaginaria. Pero es que además, alguien muy peligros anda tras Fred, dispuesto incluso a acabar con él, para hacerse con el dinero de la herencia que, al parecer, procedía de algún timo por todo lo alto que el tío Matt, un timador profesional, les hizo a unos delincuentes muy conocidos. Fred vivirá unos días jugando al gato y al ratón con sus perseguidores, rodeado de gente que dice querer ayudarle, pero en los que no sabe si puede confiar, ni siquiera en su amigo Reilly o en los detectives de homicidios que investigan la muerte del tío Matt. 
Donald E. Westlake, con su prosa ingeniosa, nos irá conduciendo de forma harto hilarante, por un laberinto en el que nada es lo que parece, con el pobre Fred en la diana de una sarta de aprovechados, aunque es cierto que asistiremos a la evolución del personaje que, poco a poco, comienza a espabilar y a hacerse menos crédulo y más desconfiado. 
Seguramente los lectores nos creemos bastante listos y nos extraña que pueda existir un personaje como el de la novela, pero pensemos únicamente que, si bien eran otros tiempos (el libro es de 1967), en que los timadores se veían obligados a establecer un cara a cara con el timado, hoy en día, gracias (quiero decir por culpa) al correo electrónico, el WhatsApp y otros inventos modernos, cada día hay cientos de víctimas en todo el mundo que caen en las redes de tipos que han sabido adaptarse a los tiempos. Quizá no seamos tan espabilados y hay muchos más Fred de los que pensamos. 
Por esta novela, Westlake ganó un premio Edgar de la Asociación de Escritores de Misterio de Estados Unidos.



lunes, 16 de diciembre de 2024

UN LUGAR EN EL SOL

 


George Eastman (Montgomery Clift), un joven sin recursos, consigue un trabajo gracias a un pariente, el rico industrial Charles Eastman (Herbert Heyes). El empleo es un puesto en su fábrica, pero tan modesto que le impide la entrada en su círculo social, aunque cuando su tío lo promociona en la empresa, comienza a frecuentar reuniones sociales aun sintiéndose incómodo en ellas. El joven conoce a Ángela Vickens (Elizabeth Taylor), una bellísima muchacha de la alta sociedad de la que se enamora. Pero George tiene novia, Alice Tripp (Shelley Winters), una humilde empleada de la fábrica, razón por la cual tendrá que afrontar un espinoso dilema moral.


Diseño de vestuario de Edith Head, que ganó con esta película su tercer Oscar (los tres consecutivos) de los siete que posee.
El guion adapta la novela "An American Tragedy", de Theodore Dreiser, publicada en 1925, de la que ya se había hecho una adaptación anterior en 1931, dirigida por Josef von Sternberg.


Pobres y ricos, ricos y pobres; un mundo luminoso, agradable, refrescante, festivo y, frente a él, la oscuridad, la noche, la apatía, el cansancio, el tedio, el trabajo monótono y mal pagado. Y entre ambos, un ser de moral débil, con una infancia que le tiene algo frustrado, que pretende ascender desde abajo hasta colocarse al nivel de quienes disfrutan del lujo y la vida regalada, incapaz de enfrentarse a sus problemas con valentía que busca un atajo que le llevará a la perdición. 
Una triste historia de amor que suaviza alguno de los pasajes de la novela por mor del famoso código de producción hollywoodense, con magníficas interpretaciones, un drama clásico con unas cuantas lecturas secundarias.




viernes, 13 de diciembre de 2024

MARTY

 


Marty Piletti (Ernest Borgnine), un carnicero del Bronx de 34 años, torpe para las relaciones sociales, es el último de seis hermanos que queda en casa viviendo con su madre. El único soltero entre todos los hermanos, se enfrenta a la mediana edad sin perspectivas de matrimonio, aunque suele salir con frecuencia con sus amigos por la noche, intentando encontrar a alguna chica con la que compartir su vida y hacer planes para el futuro. Cuando, a instancias de su madre, acude al salón de baile Stardust un sábado por la noche, Marty conoce inesperadamente a Clara Snyder (Betsy Blair), una profesora solitaria.


La película adapta una obra de teatro para la televisión, escrita por el prestigioso guionista Paddy Chayefsky (autor también del guion del film), consiguió 4 Oscar, (Mejor Película, Mejor Director, Mejor Actor y Mejor Guion), además de la Palma de Oro en Cannes.


Un argumento sencillo para una historia que también lo es, la de dos patitos feos que se encuentran y buscan apoyo mutuo pasando por encima de convenciones, maledicencias y consejos interesados y absurdos. 
Bien interpretada, Delbert Mann consigue mantener buen pulso para que la narración resulte atractiva, apoyado en un gran trabajo de los intérpretes, secundarios incluídos, sin necesidad de recurrir a momentos poéticos, todo resulta muy real y los personajes se nos antojan perfectamente reconocibles.
Es una de esas historias conmovedoras.




jueves, 12 de diciembre de 2024

CALLEJÓN SIN SALIDA

 


El capitán de paracaidistas Rip Murdock (Humphrey Bogart) y su amigo, el sargento Johnny Drake (William Prince), vuelan hasta Washington desde Berlín, donde se recuperaban de sus heridas en el hospital. Cuando se entera de que, por recomendación del capitán va a recibir la Medalla del Congreso, el sargento huye del tren en que realizan la última etapa del viaje, y desaparece. Murdock le buscará, descubriendo que se alistó bajo un nombre falso y que estaba acusado de asesinato, aunque todo suena a que alguien le tendió una trampa y Murdock está dispuesto a lavar el buen nombre de su amigo. Cuando Drake aparece muerto, presumiblemente asesinado, Rip se pone en contacto con Coral Chandler (Lizabeth Scott), la viuda del hombre a quien se supone que Johnny ha asesinado; pero, cautivado por su belleza, se deja atrapar en una maraña de mentiras.


Mediante un largo flashback que ocupa gran parte de la película y la recurrente voz en off del capitán Rip, se nos van relatando los hechos pasados que nos acercan al punto en que la voz del narrador ya no es necesaria. La forma en que se introduce este recurso narrativo me ha parecido un tanto forzada y hay un par de trucos más a lo largo del film que tampoco están demasiado conseguidos.


Apreciaciones personales aparte, estamos ante un film que recurre a todos los estereotipos del cine negro, es como si fuera un compendio del género: La rubio platino, bella y de doble cara; los malos sin escrúpulos; la sala de fiestas donde transcurren algunos de los momentos más interesantes y en cuyo ambiente los protagonistas juegan al gato y al ratón; el policía que no se entera de casi nada y cae en todas las trampas que le tienden; jerga machista, muy de la época y, por supuesto, el protagonista, un tipo de moral ambigua, sarcástico, irónico y con cierto ingenio en su discurso que atrae al espectador. Un personaje interpretado con maestría por Bogart, con ese aspecto de estar de vuelta de todo, desencantado de la vida, desconfiado y con pinta de saberse de memoria todas las lecciones que una existencia en ambientes turbulentos puede darnos. 
Un relato sobre asesinatos, chantajes e infidelidades, en que el protagonista, al final, prefiere salvar el honor puesto en entredicho del camarada muerto que caer en brazos de la chica, en cierto modo, una exaltación de la lealtad y la amistad por encima del interés personal y las pasiones fugaces.




miércoles, 11 de diciembre de 2024

HORAS DESESPERADAS

 


Tras escapar de prisión, Glenn Griffin (Humphrey Bogart), su hermano Hal (Dewey Martin) y un tercer recluso, Sam Kobish (Robert Middleton), eligen al azar una casa en un suburbio acomodado de Indianápolis para esconderse. La casa pertenece a la familia Hilliard, Dan (Fredric March) y Ellie (Martha Scott), que viven allí con su hija Cindy (Mary Murphy), de 19 años, y su hijo pequeño Ralph (Richard Eyer). Planean quedarse solo hasta la medianoche, ya que Griffin está esperando a su novia que les llevará algo de dinero. Pero ella no llega y su estancia allí se prolonga varios días. Dan Hilliard tratará de encontrar alguna manera de burlar a los secuestradores sin poner en peligro a su familia, ya que es consciente de que si intenta contactar con la policía, sus vidas estarán en peligro.


Basada en una novela publicada en 1954, llevada al teatro un año después, inspirada libremente en un caso real y escrita por Joseph Hayes, que alcanzó el éxito en Broadway, interpretada, entre otros, por Paul Newman y Karl Malden. La representación teatral fue galardonada con el Tony en 1955.  El propio Joseph Hayes es el autor del guion y también firma el del remake que en 1990 realizó Michael Cimino, con Mickey Rourke y Anthony Hopkins en el reparto.
El vestuario del film fue diseñado por la mítica Edith Head.


Un buen guion para una historia que no es novedosa, a la que William Wyler sabe darle la suficiente dosis de intriga y tensión para que mantenga la atención del espectador en todo momento a pesar de su previsible final. Con algunas tomas que demuestran el dominio de la técnica y esa minuciosidad con que Wyler aborda sus trabajos, composiciones realmente logradas y magníficamente planificadas y gran dominio de la amplitud de campo con la que compensa el hecho de que gran parte de la trama se desarrolle en un único escenario en el interior de la casa de los secuestrados. Ello unido al duelo interpretativo entre Fredric March y un Humphrey Bogart soberbio que da vida a un despiadado villano, carente de escrúpulos y malvado, por el que nos hace sentir auténtico odio y un absoluto desprecio.