En el llamativo templo conocido como La Iglesia de Cristal, de Kiruna, el líder religioso Victor Strandgård es encontrado asesinado. Lo han apuñalado hasta la muerte, le han cortado las manos y le han arrancado los ojos. Parece un asesinato ritual. Y esta es, de hecho, la segunda vez que Victor Strandgård muere. La primera vez fue en un accidente de tráfico. Desde entonces, se ha ganado una gran audiencia al poder contar en un libro que se ha convertido en superventas, esta experiencia cercana a la muerte durante la que confiesa haber visto al mismo Dios.
Rebecka Martinsson, que trabaja en un bufete de Estocolmo, es llamada a Kiruna la mañana después del asesinato por su amiga de la infancia Sanne, hermana del asesinado.
Rebecka vuela a Kiruna para intentar ayudar a su amiga, pero ahora hace más que eso. Intenta resolver el asesinato junto con los agentes de policía locales, el vanidoso fiscal adjunto Carl von Post y la agente de policía Anna-Maria Mella, embarazada y a punto de dar a luz.
Sanne es acusada del asesinato cuando se encuentra el arma homicida en su apartamento. Pero la policía no logra desentrañar los posibles motivos. Las sospechas de Rebecka se dirigen a los poderosos y adinerados pastores de la congregación local que ordenaron construir la Kristalkirken.
Rebecka se involucra profundamente en el caso y se ve inevitablemente confrontada con su pasado. Es temperamental y testaruda, y se expone a un peligro mortal al intentar poner en evidencia la hipocresía y la doble moral dentro del movimiento religioso.
Una historia sobre el fanatismo religioso, la hipocresía de algunos de sus líderes y ciertos indicios de pedofilia y abusos. El dinero, que todo lo puede y todo lo mancha, será el hilo del que habrá que tirar para desenredar la madeja de esta trama que puede parecer en algunos momentos un tanto fantástica, pero hay algunos casos reales que no se distancian mucho de lo que aquí expone Åsa Larsson, la autora de la novela, originaria de Kiruna y, de hecho, la ambientación está marcada por el conocimiento que tiene de la zona. La sutil descripción del invierno polar, te lleva a sentir el frío. Su tono sencillo y preciso, sumerge al lector de inmediato en la acción de este emocionante relato.

No hay comentarios:
Publicar un comentario