jueves, 19 de marzo de 2020

UNA HISTORIA DE VIOLENCIA

Tom Stall (Viggo Mortensen), vive una vida feliz y tranquila con su esposa Edie (Maria Bello) abogada, y sus dos hijos en el pequeño pueblo de Millbrook, Indiana, donde casi nunca pasa nada relevante.
Pero una noche su existencia idílica se rompe cuando Tom frustra un intento de robo en su restaurante. Una escena muy violenta, con un tiroteo de por medio que convertirá a Tom, muy a su pesar, en un héroe local, pues, adivinando el peligro, toma medidas y salva a sus clientes y amigos matando en defensa propia a dos peligrosos criminales buscados por la justicia. La plácida vida de Tom cambia de la noche a la mañana, pues atraídos por la historia, los medios de comunicación nacional convierten al pequeño pueblo en un circo mediático. Incómodo por su nueva celebridad, Tom intenta regresar a la normalidad de su vida ordinaria quitando importancia a lo que hizo y deseando ser tenido por una persona normal.
Un hombre misterioso y de aspecto inquietante llega a la ciudad creyendo que Tom es el hombre que lo perjudicó en el pasado. Mientras Tom y su familia luchan contra este caso de identidad equivocada (Tom insiste en que el hombre le está equivocando con otra persona) y por hacer frente a su realidad trastocada, se ven obligados a replantearse sus relaciones y los problemas que les dividen surgidos como resultado de todo ello.
Para Tom regresan los fantasmas de un pasado que creía olvidado.


El guión se basa en la novela gráfica del mismo título, con guión de John Wagner y dibujos de Vince Locke, originalmente publicada por DC Cómics a través de su sello Paradox Press (Paradox Graphic Mystery) en mayo de 1997.


Una empalagosa familia norteamericana de clase media, donde todos se quieren mucho y se preocupan unos por otros. Un sheriff que es una buena persona, interesado por el bienestar y la tranquilidad de la gente de su pueblo. Un chico, el hijo del protagonista, acosado por el matón del instituto, al que se enfrenta con argumentos y palabras en lugar de ceder a provocaciones.
Y por otro lado, dos odiosos criminales de gatillo fácil, despiadados y para los que la palabra compasión no tiene cabida en su diccionario, incluso cuando la víctima es una niña a la que disparar a la cabeza a sangre fría.
Tras la magnífica escena inicial que acompaña a los títulos de crédito, este es el planteamiento de la película. Hasta que el camino de ambos, el de los asesinos y el del padre de la familia que vive el sueño americano, se cruzan y vuelve a ser presente un pasado que el señor Stall creía haber enterrado.
La violencia se convierte en el quinto miembro de la ejemplar familia Stall y, presente o en en forma de fantasma, parece que ha venido para quedarse, incluso cuando haya desparecido en forma activa, dejará su huella de manera que las relaciones familiares se intuye que nunca volverán a ser las mismas.
Película en la que lo que más recordará el espectador serán las dos escenas de sexo (que en este caso no son gratuitas, sino que tienen un sentido muy determinado en el conjunto de la historia) y las escenas de violencia explícita, una de ellas protagonizada por el joven Stall y las otras por su padre, rápidas (nada de cámara lenta para regodearse en la violencia), explícitas en sus desagradables consecuencias y muy bien rodadas, en lo que recuerda a la mejor tradición del western, en muchas de cuyas películas, las pistolas salían a relucir en contadas pero trascendentales ocasiones.
Entretenida y con muchas más lecturas que la violencia pura y simple, pues va más allá y nos lleva a la reflexión sobre la condición humana y las consecuencias que estos actos puntuales o no, tienen en nuestras vidas y los diversos tipos de violencia que existen, dejando a criterio del espectador, si su empleo es lícito o no y en qué circunstancias determinadas puede ser disculpable o, al menos, entendible.
Y para rematar, un final sin palabras, muy emotivo y que es una parábola en sí mismo, en el que los gestos, las miradas, las actitudes y lo que hace la pequeña de la familia, el único ser inocente, lo dicen todo. A la altura del resto del film.




4 comentarios:

  1. Una película que recuerdo haber visto. Digna de elogios.
    Buena reseña.

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  2. Hola Trecce!
    Estupenda la reseña y no menos estupenda la película. Creo que Mortensen se adapta perfectamente a cualquier papel que le echen, ademas es un tipo que me cae bien.
    Saludos y animo con el confinamiento!

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    Respuestas
    1. A mí también me cae bien Viggo, a pesar de lo mal que se lo hizo pasar al bueno de David Trueba cuando le levantó a su esposa, Ariadna Gil.
      Pero por otro lado lo entiendo, Ariadna tiene una belleza muy particular y no me extraña que se enamoren de ella muchos hombres. David lo llevó fatal, pero ¿qué se puede hacer para vencer a una estrella de Hollywood?

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