jueves, 3 de abril de 2025

INFIEL

 


Marianne (Lena Endre) es una actriz de teatro casada con Markus (Thomas Hanzon), director de orquesta de gran prestigio y muy solicitado por orquestas de todo el mundo. Se involucra en una aventura con el amigo de la familia, director de cine y teatro, David (Krister Henriksson), lo que lleva a un doloroso divorcio y a una batalla por la custodia de su hija, Isabelle (Michelle Gylemo).


Con guion de Ingmar Bergman, aunque los personajes son ficticios, vuelca en el mismo algunas experiencias personales que devienen en una historia en la que nadie es inocente, se manipula a quien se quiere, los secretos salen a la luz y el resultado es que todos son infieles.


La gran actriz sueca Liv Ullman, se pone en esta ocasión tras la cámara, para acercarnos esta historia compleja, narrada con calma, con una llamativa fotografía, que disecciona los resultados de la infidelidad de la protagonista, una espléndida Lena Endre. Y es que esta no es la historia de un enamoramiento, algo de lo que nadie estamos libres, puede aparecer otra persona en tu vida y encontrarte atrapado en el amor, aunque lo controles y sigas con tu pareja. No, esta, como dice Marianne, es una infidelidad programada que cuando queda al descubierto produce dolor, decepción y angustia a otras personas. Ullman nos hace participes de una amarga reflexión sobre las terribles consecuencias que nuestras decisiones pueden tener entre quienes nos rodean, asuntos que forman parte del universo de Bergman, autor del guion, en que la fragilidad de las relaciones humanas suele estar muy presente. 
El film no realiza valoraciones morales, expone situaciones y consecuencias dejando que sea el espectador quien juzgue, si es que lo hace. Asuntos, por otra parte, muy de las sociedades llamadas avanzadas, que parece como si al tener la vida resuelta, nos buscáramos nosotros mismos los problemas.




miércoles, 2 de abril de 2025

DESEO, PELIGRO

 


En 1938, durante la ocupación japonesa de China, el odio al invasor crece entre la población y, en ocasiones, son pequeños grupos los que organizan la resistencia. Tal es el caso de un grupo de actores aficionados (cuatro hombres y dos mujeres), todos ellos jóvenes estudiantes que trazan un plan para asesinar a un destacado funcionario colaboracionista. Para llevarlo a cabo, Wong Chia Chi (Tang Wei), asumirá el papel de la esposa de otro de los integrantes del grupo, haciendo ver que su esposo se dedica a la exportación y realiza prolongados viajes. Durante estos periodos, tratará de seducir a su objetivo, única manera de acercarse a él, dadas las precauciones que toma. El plan fracasa, pero tres años después, ya en Shanghai, otro grupo de resistentes, en teoría mejor organizados y del que forman parte alguno de los antiguos actores, contacta de nuevo con Wong Chia Chi, a fin de retomar su antiguo plan.


El guion se basa en una novela corta de la escritora chino-estadounidense Eileen Chang (Chang Ai-ling, antes de emigrar a EE.UU.), del mismo título que la película en inglés (Lust, caution), escrita en 1950 y, tras periódicas correcciones de la autora, publicada en 1979. Los caracteres chinos para "lujuria" y "precaución", pueden leerse también como "color" y "anillo", respectivamente, por lo que el título puede interpretarse como un juego de palabras que podría ser también "anillo de color", objeto que resulta relevante en la historia. 
Se cree que la novela de Eileen Chang está inspirada en Zheng Pingru, una espía china, asidua a los eventos sociales, que reunió información sobre el Ejército Imperial Japonés durante la segunda guerra chino-japonesa. Intentó asesinar a Ding Mocun, el jefe de seguridad del gobierno títere japonés, pero no tuvo éxito y fue ejecutada.


Aunque en apariencia estamos ante una especie de  thriller psicológico, realmente la historia gira alrededor de los dos protagonistas, el señor Yee (Tony Leung Chiu-wai), un alto funcionario de la seguridad del gobierno títere de los japoneses y Wong Chia Chi, una joven dispuesta a sacrificarlo absolutamente todo, en pro de la causa patriótica. Él es un tipo frío, metódico y cruel en su trabajo y apasionado, incluso violento, en los encuentros amorosos con Wong. Unos encuentros que muestran sexo explícito y que han sido fuente de controversia, tratados de forma artística por Ang Lee, muy consciente del desafío que suponían estas escenas, pero sin esconder una atmósfera de gran erotismo y que tienen absoluta importancia en el mensaje que desea transmitir el realizador taiwanés que yo resumiría en una escena, en la que ella, en una entrevista con el antiguo director del grupo de teatro (un joven que está enamorado de ella y que fue quien la introdujo en la misión que ahora lleva a cabo) y el responsable de la resistencia, les pregunta, casi entre lágrimas, si son realmente conscientes de lo que todo aquello está suponiendo para ella, pues tiene que entregarse a un hombre sumamente inteligente que, no solo penetra en su cuerpo, también lo hace en su mente y ella no puede fingir sin que su amante se de cuenta, por lo que está entregando algo más que su cuerpo en aquellos encuentros y eso no viene en ningún manual de espionaje. Su jefe, no solo no quiere oírla hablar de aquella manera, sino que le incomoda que ella se manifieste de ese modo, casi desesperada.
El sufrimiento de esta mujer, entregada a la causa hasta límites casi inhumanos lo vemos en un film que cuenta, además de magníficas interpretaciones, con una impresionante vestuario, una exquisita fotografía del mexicano-estadounidense Rodrigo Prieto y una gran dirección artística y constituye un espectáculo visualmente hermoso.




martes, 1 de abril de 2025

VÍA REVOLUCIONARIA

 

Como tantos jóvenes, Frank y April tienen sus sueños, ilusiones y esperanzas. Él ha vuelto de Europa, donde ha estado en el ejército en los últimos compases de la II Guerra Mundial y ella ha terminado sus estudios de interpretación, tiene la idea de dedicarse al mundo de las tablas.
Tras conocerse, se casan, Frank acepta un trabajo en la empresa en la que, irónicamente, su padre era vendedor. Le permitirá ganar dinero y trabajar poco, aunque no es un empleo que le satisfaga especialmente. Ella debuta con un grupo aficionado en una función que resulta un absoluto fracaso. Mientras tanto se han mudado al extrarradio de Nueva York y han tenido dos hijos.
Richard Yates hace un magnífico trabajo para mostrarnos el deterioro gradual de sus sueños, hasta que deciden dar un cambio radical a su vida en común que va cada vez más a la deriva, ese cambio sería irse a Europa, algo que al final nunca se llegará a materializar.
Alrededor de ellos hay unos cuantos personajes secundarios que completan una fauna de personas a quienes April y Frank Wheeler miran un poco por encima del hombro. En primer lugar, están los Campbell, sus vecinos y amigos, a quienes desprecian por ser burgueses y vivir en los suburbios (al fin y al cabo, igual que los Wheeler). En segundo lugar, está la Sra. Givings, la agente inmobiliaria con su esposo sordo y su hijo, que entra y sale de instituciones mentales y que, a pesar de su esquizofrenia, parece el más cuerdo de todos, al menos el único que dice las verdades sin filtros. Por último, están sus compañeros de trabajo que se aferran a sus vidas con silenciosa desesperación, aceptando, a diferencia de Frank, que no llegarán a ninguna parte. 
Aunque escrito y ambientado en los años cincuenta, está considerada como una de las mejores novelas sobre la desilusión de toda una generación en el siglo pasado, escrito con una impecable prosa en la que su autor hace un conseguido retrato sobre el aislamiento y los anhelos frustrados, al ser conscientes de que sus sueños resultarán inalcanzables. Situaciones que tienen cierto paralelismo con los tiempos presentes: La falta de sentimientos producida por la incomunicación y la pérdida, muchas veces inconsciente, de valores que en otros momentos parecían fundamentales. 
La novela fue llevada al cine en una película de 2008, dirigida por Sam Mendes, con Leo DiCaprio y Kate Winslet como Frank y April Wheeler. 



lunes, 31 de marzo de 2025

EL SOPLO AL CORAZÓN

 


Laurent Chevalier (Benoît Ferreux) es un chico de catorce años que comienza a descubrir la vida. Su padre lo ignora, su madre lo venera y sus hermanos, bastante mal educados, por cierto, combinan gestos de cariño con el abuso propio de los mayores. En poco tiempo, Laurent pasa de ser virgen a tener una experiencia frustrada con una prostituta. Cuando se le detecta un soplo al corazón, Laurent, acompañado de su madre, irá a un balneario, en el que hay una intensa vida social.


Con una banda sonora que se apoya principalmente en temas de Charlie Parker, está ambientada en la década de los 50 de siglo pasado, está considerada como una de las mejores películas sobre la transición de la infancia a la edad adulta. El título, que hace referencia a la enfermedad que contrae el protagonista, puede ser considerado como una metáfora sobre la muerte de la inocencia.


El film puede ser considerado también como una crítica a las convenciones burguesas, pero en el fondo, lo que hace es simplemente retratar esa existencia de gente acomodada sin mayores complicaciones en la vida que las que ellos mismos se procuran. Al tiempo que gira alrededor del joven Laurent, reflexiona también sobre la figura de la madre, una espléndida Lea Massari.


Louis Malle retrata con certeza la evolución en este periodo tan crucial de la vida como es la adolescencia y nos va conduciendo hacia los momentos más llamativos y controvertidos del film con una maestría, naturalidad y una delicadeza que hacen que las escenas más polémicas, resulten de tal sutileza que apenas molestan al espectador, si es que lo llegan a hacer.




viernes, 28 de marzo de 2025

LACOMBE LUCIEN

 


Lucien (Pierre Blaise), un joven campesino cuyo padre está prisionero en Alemania y cuya madre se acuesta con su jefe, intenta ingresar en la Resistencia. Rechazado por el cabecilla local, ingresa por azar en la policía alemana. Con una capacidad asombrosa para amoldarse a lo que su nuevo puesto le exige, su vida cambia cuando se enamora de France Horn (Aurore Clément), hija de un rico sastre judío.


Recibida con polémica en Francia por la visión que ofrece de la sociedad civil durante la ocupación. De hecho, ante las críticas que le llovieron de todos los sectores, su realizador decidió marcharse de Francia y se fue a los EE.UU. 
Los franceses se esforzaron por borrar la realidad de una población dispuesta a colaborar con tal de salvar la vida (recibimos 200 cartas de denuncia cada día, dice una colaboradora de los alemanes), la excusa de unos enemigos (los judíos y los comunistas), les era suficiente para tranquilizar sus conciencias. Un tema tabú, el del colaboracionismo de una población que se amoldó a las circunstancias, y que Louis Malle aborda de una manera que Francia prefiere obviar. 
El guion va firmado por el propio realizador y por Patrick Modiano entonces un joven de apenas 27 años que, cuarenta años después, en 2014, recibiría el Premio Nobel de Literatura, en parte como reconocimiento a sus numerosas obras que retratan la Francia bajo la ocupación nazi.
Con una magnífica ambientación, el maestro francés toma cierta distancia y se limita a narrar hechos, sin tomar partido y sin buscar juicios de valor.


La película aborda no tanto un estudio sobre la colaboración o no con los ocupantes, sino un acercamiento a personas, como el protagonista, que representan a un grupo moralmente inculto, que no se cuestiona lo que está haciendo o dejando de hacer y si esto puede causar daño a otras personas, sencillamente cumplen con el trabajo que alguien les encomienda, situaciones que se acercan a lo que Hannah Arendt definió como banalidad del mal.
Una vez rechazado por el maquis, el protagonista se deja llevar por un grupo de franceses que forman parte de la policía alemana, lo hace sin detenerse a pensar, sencillamente porque allí le hacen caso, le dan una pistola, le compran un buen traje y se encuentra con cierto poder, respetado por sus compinches. Sabe perfectamente lo que está haciendo, pero no piensa en ello, cuando su madre le dice que huya a España, porque lo van a matar cuando llegue la liberación, contesta sencillamente: Estoy a gusto aquí.
Solamente en el último tramo de película, cuando está en el monte con France y su madre, poniendo trampas y lazos para cazar conejos y palomas (algo que se le da de maravilla), sin normas ni horarios, sin autoridades a las que obedecer u obligaciones que cumplir, vemos al verdadero Lucien, feliz, sin pensar en ese mañana que sabe de sobra, será fatídico para él.




jueves, 27 de marzo de 2025

LAS MEJORES INTENCIONES

 


Henrik Bergman (Samuel Fröler), un estudiante de teología pobre e idealista, se enamora de Anna Åkerbloom (Pernilla August), la inteligente y culta hija de una familia adinerada de Uppsala. Tras su boda, Henrik se convierte en sacerdote en el norte de Suecia. Tras unos años, Anna no soporta vivir en el campo con la gente rústica. Regresa a Uppsala, mientras que Henrik se queda en el norte.


Dirigida por Bille August, el guion es de Ingmar Bergman, que relata la historia de sus propios padres y cómo para llevar adelante su amor, hubieron de superar la oposición de a familia de ella y el rígido sistema de clases que imperaba allá a principios del siglo pasado.
Se rodó como una miniserie de seis horas para la televisión, pero fue reducida a tres y presentada como una película convencional en el Festival de Cannes, donde obtuvo la Palma de Oro y Pernilla August, el premio a la mejor actriz.


Bergman nos ofrece una disección sin concesiones de la vida de sus padres, justo hasta el momento en que él estaba a punto de nacer. Pasados los primeros años de enamoramiento y romanticismo en que la pareja lucha contra las circunstancias que les impiden estar juntos, llega la parte de los sinsabores, con un padre con una personalidad que ya intuímos gracias a la escena de apertura del film y que parece que tiene problemas para ser feliz, entregado a su ministerio por encima de cualquier otra cosa, pero, en ocasiones, de una manera muy peculiar. Una madre cuyo sentido de la independencia y su mente cultivada, dificultan que su esposo pueda imponer siempre su criterio por las buenas. Periodos de calma relativa; discusiones, algunas subidas de tono; arrepentimiento y propósitos de enmienda. Al fin, si lo pensamos bien, lo que cualquier matrimonio vive cuando consigue perdurar en el tiempo, pero contado en un guion magníficamente escrito y con una atractiva puesta en escena. 
Diálogos profundos y silencios que también lo son en una película para ver con calma, pues la prolongada duración invita a que busquemos el momento propicio para sentarnos ante la pantalla sin premuras de ningún tipo a fin de conseguir disfrutarla.




miércoles, 26 de marzo de 2025

COMER, BEBER, AMAR

 


Chu (Sihung Lung), un viejo chef, considerado el mejor de Taipei, viudo y con tres hijas, muy distintas entre si. Jia-Jen (Kuei-Mei Yang) es profesora de química, Jia-Chien (Chien-Lien Wu), ejecutiva de una aerolínea, y Jia-Ning (Wang Yu-wen), trabaja en un restaurante de comida rápida. Cada domingo prepara para ellas una suntuosa cena, una tradición familiar que les permite hablar de sus respectivas vidas. Las jóvenes parecen no apreciar estas comidas, preocupadas por sus propios problemas existenciales y sus vidas sentimentales.


El taiwanés Ang Lee nos acerca a la existencia de esta familia, como tantas otras, con sus frustraciones, disputas y puntos de encuentro y desencuentro. Tras haber criado a sus hijas prácticamente solo, Sihung ve cómo llega el momento en que cada miembro de la familia, por lógica, comienza a tomar su propio camino y es esta etapa en la que se centra la narración.


Magnífico retrato de los personajes y sus relaciones, entre ellos y con otros que les rodean en su vida diaria, con la comida como nexo de unión y como parte importante de la película. Un final original y algo inesperado en un film donde el placer de cocinar y el gusto por la buena mesa, siempre está presente.


La escena de apertura, que se puede ver en el siguiente vídeo, nos sumerge en la cocina del chef, preparando magistralmente la cocina tradicional, con magníficos primeros planos de sus gestos, que revelan todo el saber hacer de un gran maestro de cocina. Todo un ballet cautivador que nos provoca envidia por la soltura y el arte con se maneja y nos deja fascinados.