jueves, 29 de junio de 2023

LA MATERNAL

 


Carla (Carla Quílez) tiene 14 años y es una joven desafiante y rebelde. Vive en un viejo restaurante de carretera en las afueras de un pueblo con su joven madre soltera. Mientras falta a clase pasa las horas con su amigo Efraín (Jordan Cornejo). Cuando la trabajadora social se da cuenta de que está embarazada de cinco meses, Carla ingresa en 'La Maternal', un centro para madres menores de edad donde comparte su día a día con otras jóvenes como ella.


De nuevo Pilar Palomero, como hiciera en su anterior film (Las niñas), se adentra en el mundo de la adolescencia, en esta ocasión para acercarnos a una situación más frecuente de lo que pudiera parecer en esta sociedad de la información, tan desinformada, como es el de los embarazos adolescentes. 
Si algo demostró Palomero en aquel film, es que domina la técnica y tiene mano para la dirección de actores y aquí, el trabajo de la actriz protagonista, ha sido alabado de forma unánime por la crítica.


El asunto que aborda es muy interesante y para tratarlo, la realizadora aragonesa ha elegido como personaje central a una niña conflictiva, rebelde y algo desnortada en su manera de relacionarse, sin duda víctima de una situación familiar que deja qué desear. Por supuesto se ve sometida a las situaciones típicas que afectan a estas pequeñas mujeres cuando se ven en su tesitura, con una criatura en camino, cuando ellas mismas están aún en la frontera de la infancia. 
Para mi gusto, la película, a medida que avanza, va perdiendo algo de interés porque repite situaciones, quiero suponer que con estas reiteraciones, la guionista y realizadora, busca transmitirnos la angustia que producen esas situaciones tan típicas de los bebés y por las que todos los padres hemos pasado (llantos, cambios de pañal, pequeñas dolencias...), que tan difíciles de gestionar son siempre, cuanto más si eres una niña aún. Sin embargo, el valor principal lo encuentro en algo en lo que tampoco es que haga especial hincapié, aunque sí se refleja en la narración: el trabajo de los educadores y asistentes en los centros de acogida para madres adolescentes. Es claro que también aborda la problemática de estas chicas, muchas veces provenientes de familias destrozadas, pobres y de bajo nivel cultural; víctmas, además, en muchos casos, de malos tratos y con una vida que es un rosario de desdichas a pesar de sus pocos años. Si están en un centro de acogida, es porque no tienen medios económicos, porque la familia las rechaza, o por ambas cosas, de lo contrario, no estarían allí. 
Pero ya digo que a mí, aunque esto parece ser la parte central de la historia, me pareció interesante el asunto de los llamados cuidadores (los trabajadores sociales y asistentes), que armados de santa paciencia, reciben este "lote" de dos personas, de las que que quien menos problemas les va a dar es precísamente el bebé y que deben hacer frente a situaciones tan complicadas, con estas personas que en ocasiones, por la vida que han llevado, resultan conflictivas y que aún son inmaduras, con algunas reacciones típicas de lo que son: Niñas.
Aunque ya he señalado que opino que la película va perdiendo fuelle a medida que avanza, contiene algunas escenas muy logradas, de esas que logran transmitir sentimientos al espectador y, de cualquier modo, creo que merece la pena. Me ha parecido también que supone un paso adelante de Pilar en su camino como cineasta.
 



6 comentarios:

  1. Estupenda reseña. La tengo pendiente de ver desde hace tiempo. En breve empiezo con las pelis pendientes.

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  2. Es cierto que la película tiene un ritmo desigual. Pero puede verse también como un reflejo de los avances y retrocesos de la protagonista intentando adaptarse a la nueva y difícil situación.

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  3. Yo estoy como Mamen: aunque su temática resulta muy interesante, aún no he tenido ocasión de verla.

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