sábado, 24 de abril de 2021

NO MATARÁS

Dani (Mario Casas) es un joven tímido que trabaja como vendedor en una agencia de viajes. De buenos modales y simpático, su tranquila vida sufre un cambio radical tras la muerte de su anciano padre tras una larga enfermedad, durante la que Dani se ha dedicado casi en exclusiva a cuidarlo en su casa
En el funeral, la hermana de Dani, Laura (Elisabeth Larena), intenta sin éxito convencer a Dani de que se tome un descanso y realice el viaje alrededor del mundo pospuesto durante mucho tiempo. Decidida a ayudar a su hermano, Laura aparece al día siguiente en la agencia en que trabaja su hermano como si de una clienta más se tratara. Dani protesta, pero ella insiste en que le informe de un tipo de viaje para recorrer mundo y que si no la atiende, se lo pedirá a otro de los empleados, comprando al final un billete y regalándoselo a su hermano. 
Esa misma noche, mientras Dani cena en un bar revisando el ticket online y con la duda de cerrar la compra y marcharse a la mañana siguiente, una chica le pide ayuda para pagar la comida que pidió después de que su cita no apareciera. Intentando ser amable, Dani invita a la joven, quien se presenta como Mila (Milena Smit). Vestida de negro, inestable y frágil pero llena de tatuajes y excitante, Dani se siente interesada por ella. 
Las consecuencias de este encuentro llevarán a Dani hasta el extremo de  llegar a hacer cosas que jamás habría podido imaginar.


Aunque es cierto que tiene algunos altibajos y que, quizá, en la segunda parte decae algo el interés, a mí me parece que la película, en general, tiene buen ritmo, de manera que consigue en algunos momentos tapar cosas o situaciones que serían de dudosa credibilidad, precisamente por lo trepidante de la narración que apenas deja lugar a que pienses en lo que estás viendo y te sientas empujado a seguir la acción.


La película comienza con un plano secuencia que quizá es más un ejercicio de estilo que otra cosa, pero que, al tiempo, sirve para presentar al personaje, un tipo de esos que consideramos una buena persona, de ahí también algunas de las cosas que le van a ocurrir que tienen su porqué en que tal vez es poco tontorrón y demasiado confiado, sin pensar en motivaciones ocultas y en las consecuencias. 
Recuerdo a grandes rasgos las críticas (incluso las mías) a Mario Casas sobre sus actuaciones a lo largo de estos años, pero creo que ha evolucionado desde sus primeros papeles, sin darnos cuenta ya han pasado bastantes años desde Tres metros sobre el cielo que le catapultó a la fama, y algunos más desde que lleva en la profesión y creo que los ha aprovechado bien. Aquí logra una buena interpretación de un personaje que muestra la cara oculta de quien pasa por ser una persona normal (cualquiera de nosotros) cuando se ve sometido a situaciones extremas, tan extremas que se trata, ni más ni menos, que de luchar por la propia vida. ¿Quién sabe de lo que seríamos capaces? Pues de eso va la película que resulta muy entretenida y que, sobre todo en algunos momentos de la primera mitad, consigue ponernos en tensión, principalmente cuando está presente el personaje de Mila (buena interpretación de Milena Smit), en quien ya desde su aparición vemos una fuente de problemas.


 


6 comentarios:

  1. Lo de Mario Casas es un poco raro. No me gusta nada cuando hace de guapo (o de sí mismo); en cambio, estos papeles de friki los borda.

    Saludos.

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  2. ¡Hola!
    Por el momento no tengo intención de verla, pero si más adelante me decido, daré mi opinión.
    ¡Saludos!

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  3. La película está bien y, sorpresa, Casas vocaliza medianamente bien, pero la trama no es muy original. De todas formas, ideal para pasar el rato.

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