Narrada en tres movimientos, en la primera historia, una mujer le cuenta a su amiga, aparentemente más joven, durante un largo viaje en automóvil después del trabajo, la historia de su primer y apasionado encuentro con un posible nuevo amor. La joven va deduciendo que el hombre es su propio exnovio.
En el segundo cuento, una estudiante universitaria mayor que sus compañeros, casada y con una hija, es incitada por su amante, otro estudiante, para que seduzca a un profesor que acaba de saltar a la fama al ganar un premio literario y que lo avergonzó en el pasado.
En la última historia, dos mujeres se reconocen como antiguas compañeras de secundaria; pero al pasar más tiempo juntas, son conscientes de que cada una de ellas se confundió y que en realidad son dos extrañas.
Se trata de una colección de historias protagonizadas por personajes femeninos que trazan las trayectorias entre sus elecciones y arrepentimientos.
El nexo de unión de los relatos es la casualidad y la imaginación, además del protagonismo femenino, claro.
Ryûsuke Hamaguchi, uno de los realizadores más reconocidos del nuevo cine japonés nos ofrece una película rodada con delicadeza en la que los planos largos y los no menos extensos diálogos, son la forma predominante elegida para su puesta en escena. El guionista y realizador nipón, deja correr la acción de manera pausada pero sin dejarse llevar por disquisiciones estilísticas, pues salvo momentos muy concretos, en los que ofrece imágenes de gran belleza y maravillosamente fotografíadas que podríamos considerar puramente artísticas, casi siempre se centra en los personajes y sus historias.
Un film para disfrutarlo con tranquilidad, magníficamente rodado, con historias atractivas, porque lo son sus personajes y sus particulares aconteceres.