Ed frustra accidentalmente un robo a un banco y los periódicos locales exageran su heroísmo. Poco después, comienza a recibir cartas de póker de una fuente desconocida. En ellas hay mensajes crípticos que lo guían hacia las personas a las que ha sido enviado a ayudar.
El As de Diamantes aparece primero en su buzón. En la carta alguien ha escrito los nombres de tres personas y sus direcciones. Cuando Ed visita a cada una de ellas, encuentra a alguien necesitado: una mujer violada cada noche por su marido; una mujer solitaria y senil; y una niña que necesita que le recuerden la alegría que siente al correr. Así comienza el viaje, a su pesar, de Ed, que se ve obligado a considerar qué necesitan los demás para vivir vidas más plenas y significativas, y, por lo tanto, a considerar cómo él puede hacer lo mismo.
La novela es una obra profundamente moral que invita al lector a reflexionar sobre los juicios que emite acerca de los desconocidos y a contemplar los pequeños actos de bondad que pueden tener un profundo impacto en sus vidas. El australiano Markus Zusak (autor también de La ladrona de libros), parece sugerir que debemos aprender a observar las pequeñas cosas que son importantes, pues cada vez que Ed es enviado a ayudar a alguien nuevo, dedica tiempo a observar a la gente. Está aprendiendo a observar, y esto lo convierte en una mejor persona, a veces con gestos sencillos para hacerles ver que no están solos. La creciente conciencia de Ed sobre su entorno también se representa a través de su narración, que, a lo largo de la novela, aumenta en detalle y en la compleja superposición de múltiples imágenes. El libro juega también con el suspense: quién deja las cartas para Ed y por qué quiere que intervenga en tantas vidas. Hacia el final del libro, las cartas de juego alejan a Ed de las intersecciones con las vidas de personas que no conoce, acercándolo a las vidas de sus amigos y familiares, y, en última instancia, a sí mismo.
El mensaje final es que incluso las personas más corrientes pueden ser extraordinarias y que ayudar o, sencillamente prestar un poco de atención a los demás, nos convierte en mejores personas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario