viernes, 10 de junio de 2022

SEIS DÍAS CORRIENTES (SIS DIES CORRENTS)

 


Valero ( Valero Escolar) y Pep (Pep Sarrà) forman un tándem perfecto en la empresa de reparaciones de electricidad y fontanería para la que trabajan, hasta que, ante la inminente jubilación del segundo, la dueña decide contratar a Moha (Mohamed Mellali), un marroquí, para sustituírlo.


La película narra la evolución de la relación entre los tres trabajadores. Estructurada en seis capítulos, uno por cada día laborable de la semana, además del sábado, en cada uno de los cuales se enfrentan a una reparación diferente, con clientes distintos que también formarán parte del desarrollo de la historia. 
La realizadora y coguionista, Neus Ballús, halló la inspiración en las historia que su padre, trabajador del sector de las reparaciones, contaba sobre sus relaciones con los clientes. Para sacar adelante su proyecto pensó que lo mejor era contar con personas del gremio y así se decidió por estos actores no profesionales que dan vida a los personajes de la película, en cierto modo, a ellos mismos.


Cine social diferente, que no nuevo ni original, que opta por envolverse en una pátina de humor alejándose del drama de algunas de las situaciones que plantea: emigración y sus problemas, convivencia y los suyos, etc. Los personajes, muy bien dibujados, logran transmitir al espectador toda la espontaneidad del mundo, son gente a la que conocemos, con la que nos codeamos cada día. Sí, ya se todo ese rollo de actores no profesionales y demás, pero que nadie se equivoque, eso muchas veces es un problema y aunque pueda parecer que aquí todo es espontáneo, no nos equivoquemos, esto no es un documental, aunque tenga mucho de documento, sobre todo en algunas de las imágenes maravillosamente fotografiadas por Anna Molins, aquí está todo planificado y lo que hay detrás es un magnífico trabajo de dirección para que todo resulte tan natural, por supuesto que los actores tienen su parte, ni se la niego, ni le quito la importancia que tiene, todo lo contrario. 
Las situaciones están muy bien elegidas, que quizá se podría haber profundizado más en alguna de ellas, posiblemente, pero el resultado, tal como está no queda nada mal y el film, además de esa carga social que tiene, resulta muy divertido y sabe sacar mucho partido a su sencillez. 
Dicen que la vida está llena de grandes historias, melodramas, tragedias y situaciones cómicas las hay patadas en el cada día de cada cual, lo que ocurre es que para que despierten el interés de los demás hay que saber contarlas y Neus Ballús lo ha hecho muy bien.




6 comentarios:

  1. Me gustó mucho. El carisma de los actores no profesionales está muy bien canalizado por la directora y las situaciones son tan cotidianas y reconocibles como divertidas.

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  2. Una veta interesantísima que la industria cinematográfica de este país haría bien en fomentar.

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  3. Este tipo de trabajadores también tienen que ejercer de actores cada vez que llegan a una casa a hacer algún trabajo y tienen que contactar con los propietarios. No les basta con hacer bien su trabajo.

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