jueves, 26 de mayo de 2022

INDISCRETA

 


Philip Adams (Cary Grant), apuesto y elegante diplomático y rico hombre de negocios, conoce a la hermosa y famosa actriz Anna Kalman (Ingrid Bergman). Él le confiesa que está casado y que se halla en trámites de divorcio, pero tal circunstancia no impide que la pareja enamorada caiga en una aventura apasionada. Mas resulta que la actriz no es la única con talento para el juego de roles: su amante casado es en realidad un playboy soltero con aversión al matrimonio. Cuando se revela su secreto, ella decide darle a su Romeo una muestra de su propia medicina.


Norman Krasna adaptó su propia obra teatral "Kind Sir" para la pantalla grande. Dos de las mejores características de la película son la fabulosa fotografía en color del legendario director de fotografía Freddie Young ( Doctor Zhivago) y los magníficos vestidos new look de Christian Dior diseñados para Bergman.


El argumento es muy sencillo, tanto como deslumbrante es la puesta en escena llena de glamour y sofisticación, como las clásicas comedias románticas de unos poco años antes, con personajes educados, de cuidado lenguaje y modales exquisitos, con diálogos de cierta brillantez.
Tanto el vestuario de Bergman, como su apartamento, en que se desarrolla la mayor parte de la acción, nos llevan a un ambiente de clase alta y con buen gusto. Ese apartamento, cuya visión quiero imaginar lo que supondría para el público español de la época, está decorado con una mezcla de clasicismo y toque "chic", con una cocina hermosa y plagada de electrodomésticos que aquí no se veían casi ni en los anuncios y detalles que sonarían como de otro mundo, como el de la protagonista paseándose por el salón de su casa con el paquete de Kleenex en la mano para desmaquillarse. ¡Pañuelos de papel!, por estos lares pasarían unos cuantos años antes de que supiéramos siquiera que existían.
La película se sostiene por los intérpretes, hablar de Grant y Bergman es hacerlo de dos iconos del cine, además de grandes amigos en la vida real, excelentes actores y, en esta ocasión, además, están arropados por un buen elenco de secundarios.
Solo la escena del baile de la rueda, vale por todo el film, en ella se conjugan el gusto por la danza de Stanley Donen (mundo del que provenía), con la actitud cómica de Cary Grant para la que estaba especialmente dotado. Una escena brillante en su concepción y su desarrollo y muy divertida. 
Hay una curiosidad que me ha llamado la atención: En esta película de 1958, hay una escena en que ambos protagonistas comparten ascensor y Phillp le comenta a Anna que ha leído un artículo sobre el cambio del tiempo en el mundo (se refiere, claro está, al clima, al tiempo meteorológico).




4 comentarios:

  1. Hola Trecce!
    Esta no la he visto. Esos aspectos que mencionas acerca del apartamento, la decoración y los electrodomésticos me resulta interesante. Pues si, aquí todavía no habíamos alcanzado esos niveles de bienestar. Me estaba acordando de un detalle de "El apartamento" que me llama mucho la atención, cuando Jack Lemon se pone a ver la tele y a cenar, en el sillón tiene una especie de aparato, como un mando a distancia, aquí siendo yo niño recuerdo que en muchos bares las televisiones solían estar como en una especie de estantería a cierta altura, para cambiar el canal o subir el volumen (eran los tiempos en que solo había dos cadenas) se solía utilizar un palo de escoba para llegar a los controles...jeje
    Tomo buena nota de la película.
    Saludos!

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    Respuestas
    1. Eran cosas, sobre todo los electrodomésticos, que la gente normal y corriente solo veía en las películas de Hollywood.

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  2. Una de las primeras películas que grabé en VHS de la televisión. Los dos protagonistas están estupendos.

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