miércoles, 27 de diciembre de 2023

LLAMADA PARA UN MUERTO

 


La Secretaría de estado de exteriores británica, ha recibido una carta anónima que acusa a Samuel Fennan (Robert Flemyng), funcionario del Foreign Office, de haber sido comunista durante su época de estudiante en Oxford y Fennand aparece muerto, aparentemente se ha suicidado, algo que les viene bien a los altos funcionarios de seguridad que prefieren enterrar el asunto. Pero al oficial de seguridad Charles Dobbs (James Mason), que tiene problemas con su amada esposa debido a las aventuras de ella, le parece que hay una serie de anomalías inexplicables. Con la ayuda de un colega y de un policía retirado, Dobbs intentará descubrir quién es el espía y quien asesinó a Fennan.


Basada en la novela "Call for the Dead", del escritor británico John le Carré, la primera de las que publicó el prolífico y afamado autor. 
Se da la curiosa circunstancia de que en la novela en que se basa el film, producido por Columbia, aparece como protagonista el famoso George Smiley, el célebre agente creado por Le Carré, protagonista de algunas de sus más afamadas novelas, pero en la película se le cambia el nombre por el de Charles Dobbs, ya que la Paramount había comprado los derechos del nombre de Smiley cuando produjeron El espía que surgió del frío, rodada un par de años antes.


Calles anodinas, tabernas de barrio, despachos pobremente amueblados, archivadores que se cierran con cadenas y un candado... Lejos del glamour de la saga Bond, Smiley (transformado aquí en Charles Dobbs), representa a un agente más pedestre, seguramente más cercano a la realidad que tan bien conocía Le Carré, antiguo miembro del cuerpo diplomático británico.
Hay una historia paralela, bastante bien alternada con el relato principal, referida a la tortuosa vida matrimonial del protagonista con su fogosa cónyuge y que, al final, tiene un punto de enlace con la narración general del relato.
Con el telón de fondo de la llamada Guerra Fría, que justifica la acción, la historia está bien construída y Sidney Lumet consigue dosificar en su justa medida misterio e intriga con leves dosis de acción y humor, para una película que contó con un reparto de cierta brillantez, que incluye, además de los ya citados, nombres como Maximilian SchellSimone SignoretHarry AndrewsHarriet Andersson Roy Kinnear.
Entretenida e interesante película de espías.




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