martes, 9 de septiembre de 2025

LA MADRE

 

Un libro que de algún modo, se convirtió en representativo de una época, de una situación, la que se vivía en la Rusia de las postrimerías del zarismo. Un país que su autor, Máximo Gorki (pseudónimo utilizado por Alekséi Maksímovich Peshkov), describe como un lugar atrasado, con sus habitantes sojuzgados por los ricos terratenientes y unas fuerza del orden a su servicio que tratan con desprecio y sin ninguna conmiseración a quienes anhelan cambiar la situación social de opresión por livianas que resulten sus protestas. Pelagia Nilovna, la madre protagonista del relato es un trasunto de la propia Rusia, una mujer del pueblo, viuda de un trabajador borracho que la maltrataba sin piedad y que tiene asumido su papel de víctima como tantas otras mujeres de su época. Nilovna asiste al cambio que se aprecia en su hijo, Pável Vlásov, un joven que no bebe, lee libros y se expresa sin la rudeza de sus vecinos, a veces de forma ininteligible para ella. Pável es un líder al que siguen otros sin que él mismo se lo proponga, pretende transmitir al pueblo las ansias de libertad y la necesidad de levantarse para sacudirse el yugo de la opresión y la injusticia. Rodeado de unos pocos camaradas, realiza labores de agitación en la fábrica en que trabaja, repartiendo panfletos y otras publicaciones que ayuden a la expansión de sus ideas y pretende iniciar el difícil camino de extender esas ideas a la población campesina, en principio menos proclive a movilizarse. 
Con todas las cosas que han sucedido después de tantos años desde la revolución del 17, alguien puede ver el libro como un relato de descarada propaganda pro-comunista (o socialista como aún se denominaban por entonces), pero hay que ponerse en el contexto. En primer lugar, Gorki huérfano de padre desde los once años y criado por su abuela, tuvo que dejar la escuela a los doce años para buscar trabajo, así que su formación literaria puede considerase absolutamente autodidacta. Durante cinco años recorrió a pie el imperio ruso, cambiando de trabajo y acumulando impresiones que serían determinantes en sus escritos, de forma que sabía de sobra de qué estaba hablando al describir la vida de las personas en los estratos más bajos y en los márgenes de la sociedad, revelando su privaciones, humillaciones, y la brutalidad, pero también su chispa hacia el interior de la humanidad. 
El libro está claramente orientado a enaltecer los principios revolucionarios con un carácter marcadamente didáctico, pero Gorki sabe hacer partícipe al lector de la progresiva infiltración en las fábricas y cómo un grupo cada vez más amplio, en el que se incluye a la madre, va haciendo suyas las ideas de liberación, las únicas que por entonces parecían viables para sacar al pueblo de su atraso secular y de la opresión de la que era víctima. ¿Que puede haber cierto maniqueísmo en sus planteamiento? Seguramente. Pero ello va unido al mensaje que intenta transmitir y lo hace de manera clara y yo pienso que atractiva para el lector. 
Por último señalar que Gorki, que sufrió arrestos en la época zarista y fue amigo personal de Lenin, no se acomodó a las formas del nuevo régimen tras el triunfo bolchevique en la guerra civil, enfrentándose a su antiguo amigo por lo que consideraba detenciones arbitrarias y el cercenamiento de libertades fundamentales. Tras una larga etapa en el exilio italiano, Gorki regresó a la Unión Soviética por expresa invitación de Stalin, en 1932, pero con el aumento de la represión estalinista, Gorki fue puesto bajo arresto domiciliario en su casa cerca de Moscú. En tal situación falleció en junio de 1936.



lunes, 8 de septiembre de 2025

LA TIERRA (TIERRA)

 


Los jóvenes campesinos de una aldea ucraniana quieren establecer granjas colectivas; los kulaks (terratenientes ricos) intentan proteger sus tierras. Mientras un viejo campesino se dispone a morir sobre la tierra en la que ha trabajado toda su vida, su nieto, Vasil (Semyon Svashenko), junto a los miembros de la cédula del partido de la villa, deciden pedir un tractor a la ciudad para compartirlo entre los granjeros que, unidos, vencerán a las dificultades de la naturaleza y a la opresión de los propietarios que se oponen a la colectivización de la tierra.


En 1929, las autoridades soviéticas decidieron llevar a cabo la colectivización absoluta de la tierra. La clase agricultora en general se mostró contraria a la colectivización provocando movimientos antisoviéticos que, unidos al creciente sentimiento nacionalista de Ucrania, se convirtieron en un peligro para el Estado soviético. 
Esta película, con guion y dirección de Aleksandr Dovzhenko, debía ser una película propagandística sobre la colectivización rural. Aunque Dovzhenko trata de presentar el nacimiento de los koljós o granjas colectivas como un fenómeno natural, parte de un ciclo cósmico de nacimiento y muerte, se ve que el director sentía muy poco interés por esos hechos y los utilizó como excusa para filmar algo totalmente diferente: un canto a la naturaleza, a la vida, a su Ucrania natal. Por encima de la trama, el ucraniano nos muestra la expresión lírica de un tema universal: el ciclo vital del hombre que, según Dovzhenko, está inextricablemente ligado a la tierra.


Al tiempo que recibió los elogios de la crítica oficial, reconociendo la originalidad y precisión de sus modelos, vinculando el comunismo con la modernización y el progreso frente a los viejos métodos, se reprochó que el film mostraba un odio insuficiente a los kulaks, minimizando el peligro que realmente representaban según el juicio de las autoridades culturales del momento. Los motivos políticos se disfrazaron con acusaciones de nacionalismo, entre otras, hasta conseguir que el film fuera retirado hasta que se eliminaron algunas escenas. 
Dovzhenko retrata el amor, la muerte y la naturaleza de una manera incomparable, con impresionantes composiciones para un film que evoca continuamente, mediante metáforas, el paralelismo entre la naturaleza y la vida.
Es cierto que el film está al servicio de una idea, de una causa, pero estamos hablando de un artista que hace una película y no puede reprimir hacer arte, así que queriéndolo o sin querer, el ucraniano crea una especie de nuevo evangelio que proclama la libertad y eso, claro, las autoridades lo perciben como algo peligroso. Su servicio a las ideas bolcheviques fue pagado con el cercenamiento de su obra, de sus ideas plásticas y narrativas y el camino que abría hubo de esperar décadas para tener continuidad con la llegada de Tarkovski o a que realizadores de otros confines, como Malick, nos lleven a recordar el cine que mucho antes concibió Dovzhenko.




viernes, 5 de septiembre de 2025

LIMITE

 


En una pequeña embarcación, dos mujeres y un hombre navegan a la deriva.


Es el único largometraje del novelista y poeta brasileño Mário Peixoto, realizado cuando tenía tan solo veintidós años. Los recuerdos del pasado de cada uno de los personajes, se rememoran mediante largos flashbacks.


Peixoto va un paso más allá de lo que entonces experimentaba el cine europeo, por el que está claramente influenciado, en la búsqueda de nuevos lenguajes cinematográficos. Considerada una película de culto y vanguardista del periodo del cine mudo, con apenas cuatro actores y una patente economía de medios, muestra innovadores movimientos de cámara que posteriormente se han hecho más comunes. Mucho enfoque a los zapatos de los intérpretes, a las huellas que dejan; primeros planos no solo de los rostros, también de objetos de lo más variado, plantas, árboles, etc., que se suceden y mezclan con tomas panorámicas en que la cámara se pierde en el horizonte; giros de 360° sobre los ejes vertical y horizontal de la cámara; picados y contrapicados; travellings de las copas de los árboles, de los aleros de los tejados; tomas a ras de suelo o entre las ruedas de una locomotora y un pequeño homenaje a Charlot en una escena en la que se reproduce una breve secuencia de una de sus películas (El aventurero, de 1917) durante una sesión de cine en la que los espectadores se ríen a carcajadas.
Cine experimental con un toque de lirismo poético en una película muy innovadora para su tiempo.




jueves, 4 de septiembre de 2025

VIVA LA LIBERTAD (À NOUS LA LIBERTÉ)

 


Dos presidiarios deciden fugarse, pero cuando están a punto de alcanzar la libertad son descubiertos. Uno de ellos decide sacrificarse por el otro, que llegará a convertirse en un gran empresario gracias a una imponente y moderna fábrica de fonógrafos. Cuando el segundo logra salir de la cárcel, ambos vuelven a encontrarse.


Es conocida la anécdota de la demanda por plagio que presentó la distribuidora Tobis contra Charles Chaplin y su película "Tiempos modernos". El guionista y realizador de À Nous la Liberté, René Clair, se negó a unirse a la demanda, pues consideraba un honor que Chaplin, con el que mantuvo siempre una relación de amistad, se hubiera fijado en su película, basándose en ella.


Con un ingenio desenfadado, una tremenda innovación visual y un magistral tratamiento del sonido, À Nous la Liberté es a la vez una potente crítica a la sociedad moderna mecanizada y una delicia cómica desenfrenada.




miércoles, 3 de septiembre de 2025

BOUDU SALVADO DE LAS AGUAS

 


Boudu (Michel Simon), un vagabundo desesperado por la desaparición de su perro, se tira al Sena desde el Pont des Arts. Lo rescata el señor Édouard Lestingois (Charles Granval), un amable librero, quien le da cobijo. La esposa del librero, Emma (Marcelle Hainia) y la criada, Anne-Marie (Sévérine Lerczinska), amante del señor Lestingois, no están nada contentas, pues Boudu es perezoso, sucio y lascivo.


El guion adapta la comedia Boudu sauvé des eaux, del francés René Fauchois.
Sátira de costumbrismo social dirigida por Jean Renoir, hilarante en muchos momentos, una especie de celebración absolutamente irreverente del comportamiento indolente del protagonista que únicamente atiende a sus instintos naturales.


Boudu es una especie de personaje rousseauniano que decide vivir en libertad, sin ataduras y que cuando su rescatador intenta convertirlo en un remedo de buen burgués, se comporta como un pájaro enjaulado poniendo manga por hombro el hogar que lo acoge. Un clochard cuya forma de actuar brinda al maestro francés la ocasión de poner en solfa la hipocresía burguesa y al que la cámara sigue desplegando toda una manifestación de arte visual, convirtiendo además al film en un documental del París de la época de entreguerras.




martes, 2 de septiembre de 2025

ESPAÑA, REPÚBLICA DE TRABAJADORES

 

El título del libro puede inducir a error, pues habrá quien piense que estamos ante una apología de la República y sus logros y nada más lejos de la realidad, el título no deja de ser puramente irónico, pues Iliá Ehrenburg que, recordemos, nunca militó en el Partido Comunista Soviético, muestra su profundo desencanto con lo que considera una ocasión perdida la proclamación de la república, como si trastocara el famoso dicho y nos hiciera ver que los perros han cambiado, pero los collares son los mismos. La Guardia Civil y la policía, antes reprimían al pueblo en nombre de la monarquía y ahora lo hacen invocando a la república. Nos habla de las componendas de los gobernadores civiles socialistas y que, aunque los terratenientes o los grandes patronos, en algunas ocasiones han puesto tierra de por medio, siguen recibiendo puntualmente sus rentas puestas en manos de administradores leales y que las fuerzas del orden se encargan de mantener a raya a los revoltosos que osan poner en cuestión los derechos de los ricos (en 1931, nos narra, los campesinos de San Martín de Castañeda pagaron al dueño de las tierras, dos mil quinientas pesetas, como en años anteriores después de trabajar una tierra estéril durante un año).
Aunque Madrid, capital del estado, centra una parte de los capítulos del libro, se ve que Ehrenburg recorrió esta tierra nuestra informándose y viendo en primera persona las cosas y situaciones de las que habla y conociendo y cambiando impresiones con gentes de cada lugar.
Zamora ("Se está construyendo la central eléctrica de los Saltos del Duero. Será la central más potente de Europa. En las orillas rocosas del Duero brotó una ciudad americana: dólares, ingenieros alemanes, guardia civil... A menos de 100 kilómetros, no es difícil encontrar pueblos que no han visto nunca una bombilla eléctrica"); Salamanca ("Todos los habitantes de Salamanca están enamorados de su plaza mayor. No de esta o aquella señorita, sino de la plaza misma, de sus arcadas, de sus faroles, de sus casas antiguas, del paseo, largo como la vida. Bulliciosa y señorial es Salamanca... La universidad de Salamanca es tan espléndida arquitectónicamente, que no se explica uno cómo se puede estudiar allí patología o derecho civil. Está construida para la contemplación. Sí, Salamanca es la ciudad de los poetas").
Extremadura, con capítulo aparte para Las Hurdes, Buena parte de Andalucía, Levante, Barcelona, desfilan también por el libro que huye de los habituales tópicos de las ediciones para viajeros y de la visión de la España romántica para retratar con realismo la realidad que ve. Se podrá estar de acuerdo o no con sus apreciaciones, pero están hechas desde la admiración por este sufrido pueblo y con cierta desesperanza por el futuro que sus políticos le pueden ofrecer.



lunes, 1 de septiembre de 2025

ÁMAME ESTA NOCHE

 


Cuando el sastre parisino Maurice Courtelin (Maurice Chevalier) se entera de que uno de sus clientes aristocráticos, el vizconde Gilbert de Varèze (Charles Ruggles), es un holgazán que nunca paga la mercancía que adquiere, se dirige a intentar cobrar lo que se le debe. El aristócrata, desesperado porque su tío, el duque D'Artelines (C. Aubrey Smith), no se entere de sus deudas, sugiere que Maurice pase un tiempo en el castillo hasta que encuentre el dinero. El duque siente una simpatía inmediata por Maurice, a quien le han presentado como barón, pero no ocurre lo mismo con la princesa Jeanette (Jeanette MacDonald), quien se cruzó con él en el camino ese mismo día. Con el tiempo, Jeannette se enamora de él.


Encantador y romántico musical que marcó el camino de muchos de los que vendrían después. El guion adapta la obra Le Tailleur au château ("El sastre en el castillo") de Paul Armont y Léopold Marchand.
 

Maravilloso arranque con los sonidos cotidianos del despertar parisino transformados en una sinfonía peculiar. Rouben Mamoulian hace gala de toda su maestría ofreciéndonos toda una gama de recursos en este film que tiene casi cien años: Cámara rápida, cámara lenta, contrapicados, imágenes superpuestas, doble pantalla, transiciones admirables, por ejemplo en la presentación de los personajes que enlaza con una canción que repiten unos y otros.
El paso de los años, en buena lógica, hace que algunas cosas nos resulten un tanto añejas, pero, en general, resulta una película muy moderna y los buenos aficionados sabrán paladear tanto las innovaciones, como el valor de los diálogos, unos cargados de frases emotivas, otros, con frases de doble sentido que engrandecen la parte de comedia que predomina en algunos pasajes y, en general, el acertado ritmo y el exquisito gusto con que está realizada.
Un gran musical, si no el primero, de los primeros en integrar las canciones en el argumento, con las magnífica voces de Chevalier, McDonald y, hasta el propio Aubrey Smith que se atreve con algunas estrofas.