Una madre que ha criado sola a sus dos hijas regresa con ellas a Taipei tras varios años viviendo en el campo para abrir un puesto en un bullicioso mercado nocturno. Cada una a su manera, tendrá que adaptarse a este nuevo entorno para llegar a fin de mes y conseguir mantener la unidad familiar. Tres generaciones de secretos familiares empiezan a desvelarse durante una celebración familiar.
Filmada íntegramente con un iPhone, la película supone el debut como directora en solitario de Shih-Ching Tsou, tras codirigir «Take Out» (2004) con Sean Baker (que en ésta co-escribe el guion con la propia realizadora) y producir algunas de sus otras películas.
Una combinación de humor y melodrama que retrata las tensiones dentro de la familia y entre las distintas generaciones a la vez que critica algunas de las creencias tradicionales de las sociedades patriarcales que se oponen a todo signo de modernidad, relegando en muchas ocasiones el papel de la mujer a un segundo plano.
Dejando a un lado el melodrama facilón a que podría haber conducido la siempre entrañable presencia de la niña, la realizadora taiwanesa residente en EE.UU., aborda la historia desde una perspectiva esperanzadora, mostrando la lucha de estas mujeres por salir adelante en una sociedad que a pesar del entorno de cierta modernidad, sigue atrapada en un relativo patriarcado, un mundo nada fácil para estas mujeres que, sin embargo, demuestran su fortaleza y su afán para salir adelante con sus propios medios.




No hay comentarios:
Publicar un comentario