jueves, 19 de enero de 2023

EL DESIERTO DE LOS TÁRTAROS

 


Como primer destino, el teniente Giovanni Drogo (Jacques Perrin) es enviado a una fortaleza aislada en los límites de un desierto, al pie de una cadena de altas montañas. La misión de la guarnición es prevenir una posible incursión de los temibles tártaros, provenientes de más allá del desierto. Algunos compañeros oficiales esperan ansiosamente un ataque; algunos ya no quieren creer en ello; otros aprovechan la vaga amenaza para avanzar en su carrera. Todos ellos están sacrificando todo -salud, juventud, amigos, familia- por un lejano ideal militar: liderar la defensa contra los embates del enemigo. Pero en el vasto vacío que rodea la fortaleza, nadie ha visto jamás a los tártaros.


El guión adapta la novela del mismo título del escritor y periodista italiano Dino Buzzati, considerada como la mejor obra del autor. 
La banda sonora está firmada por Ennio Morricone y entre sus intérpretes encontramos nombres muy conocidos de la escena europea (además del mencionado Perrin, Vittorio Gassman, Giuliano Gemma, Philippe Noiret, Francisco Rabal, Fernando Rey, Jean-Louis Trintignant o Max von Sydow, entre otros).


La película tiene algo de introspectiva y toda la historia es un símbolo en si mismo en que realidad y ensoñación se dan la mano, siempre esperando a un enemigo invisible, una especie de fantasma, como casi lo son los propios miembros de la guarnición de Bastiani, de manera que la narración transita cercana a la fantasía, aunque el relato tiene apariencia de realidad.
Valerio Zurlini consigue en algunos momentos parar el tiempo y meternos de lleno en aquella angustia que viven los soldados, esperando, siempre esperando en una fortaleza laberíntica rodeada de amplios espacios que no hacen sino remarcar el desasosiego y la espera desesperante de lo que jamás sucede. Se dice que el autor de la novela encontró la inspiración en la redacción del Corriere de la Sera,  donde todos vivían a la espera de la gran noticia que nunca sucedía.
El título de la novela y, por tanto, el de la película, no se refiere a los tártaros procedentes de Asia, sino al concepto que deriva de la mitología griega y romana de inframundo, serían aquellos que vienen del Hades, en este caso, de más allá del desierto.




4 comentarios:

  1. Hola Trecce!
    Desde luego esa espera debía de resultar dura de llevar. Curioso ese paralelismo con la redacción del periódico. Otra que me apunto.
    Saludos!

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    1. Es cierto que no hay nada tan desesperante como esperar algo que no va a ocurrir, pero sí, es curioso el paralelismo que encontró Buzzati para su historia.

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  2. Como curiosidad, te diré que la novela me tocó hace años como premio en un concurso radiofónico sobre cine. Tengo pendiente leerla: tal vez me decida después de esta entrada que le dedicas a la peli.

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