domingo, 7 de marzo de 2021

EL AGENTE TOPO

 


Sergio es un jubilado que recientemente se ha quedado viudo. Obtiene trabajo después de un casting organizado por el detective Rómulo, un investigador privado que necesita a un topo creíble para infiltrarse en un hogar de jubilados. La cliente de Rómulo, hija de una residente, sospecha que su madre podría estar siendo maltratada, por lo que le contrata para descubrir qué es exactamente lo que está sucediendo en la residencia. Sergio, sin embargo, tiene 83 años y no es precisamente un agente de los que vemos en las películas, por lo que no resulta nada fácil entrenar a un aprendiz en lo que respecta a la tecnología y a la metodología de espionaje. Mientras trata de reunir pruebas, Sergio entabla amistad con algunos de los jubilados y se da cuenta que la supuesta terrible verdad que buscaba no tiene absolutamente nada que ver con lo que tanto él como Rómulo habían sospechado.


La película/documental, comienza en un tono de comedia con secuencias muy divertidas, pero, apenas transcurridos unos breves minutos, se torna en un melodrama con tintes de humor. Puede que algunos consideren que tiene algo de didáctico, pero creo que se acerca bastante a la realidad de un determinado tipo de residencias, no todas, que las hay bastante peores y esta, en nuestro mundo occidental, podría ser considerada un estereotipo de la media, con gente amable, personal cumplidor, sin malos tratos y con un cierto aire de gran familia, aunque sin pasarse, tampoco es que sean extremadamente buenos, pero sí muy profesionales. Vamos una residencia normal, dentro de la media. 
En este entorno se desarrolla la película que consiste básicamente en encuentros del protagonista con varias residentes que le van contando sus cuitas, sus anhelos y frustraciones y poniendo de manifiesto sus dolencias (físicas y psíquicas) y sus limitaciones, con una inteligente formato que elude las clásicas entrevistas y da la sensación de que realmente las mujeres hablan con Sergio de forma natural y no que este las esté entrevistando para el documental. 
Es una coproducción en la que participan en distinta proporción Chile, Alemania, España, Países Bajos y Estados Unidos.
En el Festival de San Sebastián 2020, la película obtuvo el Premio del Público (mejor film europeo). 


La realizadora y guionista, la joven chilena Maite Alberdi, señala que “El documental fue hecho prepandemia y ahora, pospandemia, fue impresionante ver cómo los españoles leían la película desde otro lado”. 
Y es que efectivamente, la situación que atravesamos hace que la visión con que nos enfrentamos al film y la historia que desarrolla, haya cambiado de perspectiva, muy marcada por la tremenda mortandad que el coronavirus dejó en las residencias de adultos mayores, al menos en España. “La película se volvió muy dolorosa para ellos, porque les revela una realidad que hasta antes del coronavirus no habían visto. Yo aspiraba a que, después de verla, los hijos, los nietos llamaran a sus viejos para saber cómo estaban y ese sigue siendo mi deseo, porque a mi juicio la realidad dentro de las residencias no ha cambiado. Antes del COVID-19, me tocó grabar muchos funerales donde había solo residentes y trabajadores del hogar, ni un solo familiar. ¿Para quién fue reveladora la pandemia del abandono en que viven los adultos mayores? Para los que están fuera, porque en las residencias la gente ya estaba sola, aislada, muriendo sin compañía, ahí y en muchos otros lugares, como en sus propias casas. Yo no hago teoría política, yo filmo experiencias y, a partir de ellas, muestro las crisis de la sociedad actual. Ver la emoción del público en esa sala en San Sebastián, me golpeó y me hizo darme cuenta de lo contingente que se volvió El Agente Topo este año a causa de la pandemia".




sábado, 6 de marzo de 2021

ZOMBI CHILD

 


Haití, 1962. Un hombre vuelve de entre los muertos para trabajar en las infernales plantaciones de azúcar. 55 años después, Mélissa (Wislanda Louimat) una joven haitiana les revela a sus compañeras de clase parisina que es huérfana, ya que sus padres fallecieron en el terremoto y ella vive con su tía, una especie de hechicera vudú (no es exactamente eso, pero por definirlo de un modo que se acerque a nuestra comprensión, es algo similar), sin saber que esto llevará a una de ellas, Fanny (Louise Labeque), a cometer un error irreparable, llevada por su errónea visión del vudú y las tradiciones que rodean el mito del zombi.


Todo comienza con la historia de Clairvius Narcisse (Mackenson Bijou), personaje real que intrigó a la comunidad científica a partir de su supuesto regreso de entre los muertos al ser enterrado vivo y posteriormente convertido en zombi esclavo en las plantaciones de azúcar. Mélissa sería la nieta ficticia de aquel hombre.


La película presenta dos tramas paralelas, una se desarrolla en los años 60 del pasado siglo y otra en la actualidad. En la primera, se narra la historia de Clairvius Narcisse y la segunda la protagonizan su nieta Mélissa y su compañera Fanny, ambas alumnas del Lycée de Saint-Denis, como otros centro similares, creados para que pudieran asistir a ellos alumnos cuyos padres, abuelos o bisabuelos, hubieran recibido la Legión de Honor. Además de otras cosas, podemos observar a grandes rasgos cómo es el funcionamiento de estos centros, al tiempo que asistimos al comportamiento diario de sus alumnas, como cualquier adolescente de hoy en día en países de nuestro ámbito, siempre pegadas al móvil, cotilleando y preocupadas por sus amoríos juveniles. 
La película trata de bucear en esa paradoja que se produce entre el mundo occidental y sus antiguas colonias, con culturas diferentes que, a la hora de la verdad, nos resultan totalmente desconocidas y reducidas a una serie de estereotipos que poco o nada tienen que ver con la realidad. Va dando una serie de claves, en este caso referidas a Haití, su pasado y su actualidad, con referencias a la Revolución Francesa que, por un lado abolió la esclavitud, pero por otro, Napoleón, el hombre que la llevó a su cima y, al tiempo acabó con ella (como dice el profesor de Historia de las niñas en una de sus clases), la restableció en 1802 ante la presión de los aristócratas antillanos. Estas cosas las plantea el film de una manera un tanto peculiar y en él veremos zombis, pero no los de hollywood, sino los que tienen que ver con la tradición haitiana y la religión vudú. Hay momentos de la película que se convierten de algún modo en una especie de documental etnográfico que convive con el resto del relato.




viernes, 5 de marzo de 2021

TIME

 


Fox Rich es una emprendedora, escritora y madre de seis hijos que ha pasado los últimos 21 años de su vida luchando para que su marido Rob, que actualmente cumple una sentencia de 60 años por un atraco que ambos cometieron a principios de los 90, salga de la cárcel. Rich hace todo lo posible para que su historia sea conocida por los medios y por el pueblo. Sin embargo, son sus hijos los encargados de aclarar lo duro que es crecer sin la presencia de su padre.


Documental apoyado en una serie de vídeos caseros, en que esta familia narra una tragedia repleta de dolor debido a las circunstancias y a unas decisiones, que el tiempo demuestra erróneas, que van a marcar el resto de sus vidas.
La realizadora neoyorkina Garrett Bradley conoció a Sibil Rich en 2016 mientras trabajaba en su cortometraje Alone, para el New York Times. Tenía la intención de hacer un breve documental sobre Rich, pero cuando terminó el rodaje, Rich entregó a Bradley una bolsa de cintas mini-DVD que contenían unas 100 horas de vídeos caseros que había grabado durante los 18 años anteriores. En ese momento, Bradley transformó el corto en un largometraje. 


Resulta complicado poner al personal de acuerdo cuando se trata de estos asuntos de delincuencia y penas carcelarias, hay quien defiende aquello de "el que la hace la paga" y otros que se muestran más benevolentes, sobre todo cuando el delincuente demuestra arrepentimiento. 
Opiniones personales aparte, estamos ante un magnífico documental que, partiendo de un caso particular, reflexiona sobre la deshumanización del sistema penitenciario, pero no solo eso, sobre todo indaga en asuntos tales como la culpa, el arrepentimiento, la redención o el perdón y, sobre todo, en las repercusiones que nuestras decisiones pueden tener sobre otras personas. 
En un momento de la película, Fox Rich cuenta cómo fue el encuentro con las empleadas del banco que atracó y cómo pidió perdón, a lo que una de ellas le preguntó si había pedido perdón a sus hijos. Y es que la película refleja también el drama que sufren "los otros", en este caso, los hijos y la madre de ella, que nada tuvieron que ver en aquello que hizo el matrimonio, pero están pagando sus consecuencias. La película refleja la lucha de esta valiente mujer por conseguir la revisión de la pena impuesta a su marido, pero también denuncia el distinto rasero que emplea la justicia norteamericana para medir los delitos dependiendo de que el reo sea blanco o negro. En otro momento, la protagonista se queja de que uno de los jueces le dijo al abogado que había contratado que si atendía la petición de revisión de la familia Rich, habría una avalancha de recursos de la población negra que abrigaría esperanzas de ser atendidos también, así que rechazó la revisión. 
El film no se deja vencer por el pesimismo y hay también un canto de esperanza y de ánimo a la perseverancia cuando se considera que lo que uno demanda es de justicia, además de poner en valor el apoyo que, tanto su familia, como la comunidad religiosa a que pertenece, han supuesto para que Sibil Fox no se sienta del todo abandonada en los peores momentos.
Muy bien alternadas las imágenes de los vídeos y las rodadas expresamente para la película que logra sortear uno de los peligros de este tipo de productos cual es hacerse pesados y resulta dinámico y entretenido de ver.




jueves, 4 de marzo de 2021

CÓMO SOBREVIVIR EN UN MUNDO MATERIAL (KAJILLONAIRE)

 


Theresa (Debra Winger) y Robert (Richard Jenkins) son dos estafadores profesionales que llevan 26 años formando a su única hija, Old Dolio (Evan Rachel Wood), para timar, estafar y robar a cada oportunidad que se le presente. Durante un golpe mal planificado y a la desesperada, la familia convence a Melanie (Gina Rodriguez), una desconocida, para que se una a su siguiente golpe, algo que acabará poniendo patas arriba todo su mundo.


Si hay un personaje polifacético en el mundo del arte actual, esa es Miranda July, realizadora y guionista de este film, su tercera película. July toca muchos palos (música, literatura, teatro, audiovisuales, cortos, perfomances...) y en todos ellos hace gala de su espíritu rompedor y comprometido con el mundo de las mujeres y su problemática, pero también con la búsqueda de nuevas formas de lenguaje artístico. Aquí explora las consecuencias de una relación tóxica entre unos padres muy peculiares y su hija acechada por una serie de miedos y traumas que devienen de una falta de cercanía y de amor por parte de sus progenitores. Todos esos traumas, su timidez, la necesidad de esconder su cuerpo tras prendas holgadas y una gran melena, el miedo a que la toquen, su dependencia e incapacidad para tomar decisiones propias, se verán de forma evidente cuando aparece en su vida Melanie, una chica de sus edad, independiente, segura de si misma, extrovertida y sin miedo a vestir de forma sugerente. La película es una reflexión sobre la soledad y la falta de ternura y cariño en el entorno cercano, pero también una crítica a una sociedad en decadencia moral. Tener personas con las que conectar o no encontrarlas, puede desencadenar una serie de dudas y confusiones en las personas, sobre todo jóvenes, pero también entre los mayores, muchas veces abandonados o dejados de lado cuando se supone que han cumplido su ciclo vital.


La duda para el espectador es si se justifica de forma suficiente ver una película tan peculiar y personal como esta para llegar a esas conclusiones, es decir, si merece la pena verla o no. Es difícil, como casi siempre depende de lo que uno busque y si esperas un film al uso o una comedia divertida, pues no; si estás dispuesto a observar cómo algunos realizadores exploran nuevos conceptos y a sumergirte en esta película con gente rara, extraña, una familia totalmente disfuncional que se desenvuelve en un clima de decrepitud y de cierta falta de moral en lo concerniente al afecto con su hija, de la que solo esperan sacar rendimientos monetarios en sus chabacanas estafas, pues quizá sí merezca la pena, aunque harina de otro costal es si a uno le convence la forma de hacer de July, para algunos de cierta brillantez, para otros, mediocre.




miércoles, 3 de marzo de 2021

BEGINNING

 


En un tranquilo pueblo georgiano de provincias, una comunidad de Testigos de Jehová es atacada por un grupo extremista. La búsqueda de justicia desencadena unos acontecimientos que provocan que la familia del líder de la comunidad quede completamente aislada y a merced de la hostilidad de la policía local. En pleno conflicto, el mundo de Yana (Ia Sukhitashvili), la esposa del líder de la comunidad, se desmorona lentamente. La insatisfacción interior de Yana crece mientras lucha por encontrar sentido a sus deseos.


En el Festival de Cine de San Sebastián 2020 se alzó con la Concha de Oro a la mejor película, además de obtener también los galardones a mejor dirección, guion y actriz. Asimismo, se llevó el Premio FIPRESCI en el Festival de Cine de Toronto.


Ópera prima de la realizadora georgiana Dea Kulumbegashvili, que ha completado su formación estudiando en Nueva York. Cine de autor, con todo lo que eso significa, para bien y para mal, claramente hecho sabiendo que va a quedar fuera de los circuitos comerciales. Película parsimoniosa en la que abundan los planos largos, muy largos, algunos de ellos con la apariencia de no aportar nada en absoluto a la narración y otros (el picado sobre el cuerpo de la protagonista tendido en la hierba), que sí tienen su significado y están bellamente compuestos, pero que pueden acabar de espantar al personal, porque no se acaban nunca. 
El arranque del film hace abrigar esperanzas de que vamos a ver algo distinto y que realmente merece la pena, con planos fijos en los que la realizadora sabe mezclar varias ideas a un tiempo, pero esa sensación se va perdiendo a medida que avanza la narración, que se centra en asuntos como la intolerancia y sobre todo, la soledad e incomprensión a que se ve sometida la protagonista en un mundo tremendamente machista y peligrosamente opresivo para las mujeres. 
Hay alguna escena realmente dura, rodada en plano lejano que apenas deja adivinar los rostros, pero su larga duración acentúa la crudeza y violencia del momento.
El final, aunque yo creo que lo busca es impactar, pienso que no está demasiado conseguido, pero esto es opinión particular. El film en su conjunto es interesante, la película está bien hecha y, seguramente, podría haber recortado bastante su duración para lo que nos cuenta. 
No apta para impacientes.




martes, 2 de marzo de 2021

PASCUAL DE ANDAGOYA


El descubrimiento y posterior colonización de América, dio lugar a la aparición de una pléyade personajes que movidos por los más diversos motivos, hallaron un hueco en los libros de historia que quizá nunca hubieran tenido en otras circunstacias. Desde el afán de aventuras a la curiosidad, pasando por intereses diversos o el más prosaico motivo de buscarse la vida en un mundo difícil, así surgieron estos personajes, algunos verdaderamente luminosos, otros envueltos en turbias y oscuras circunstancias, pero todos ellos rodeados de un cierto halo que les hace diferentes del resto de los mortales. 
Entre ellos está nuestro personaje de hoy, un joven alavés que se embarcó para América en la enorme armada de Pedrarias Dávila (veintidós embarcaciones y más de dos mil hombres), junto con otros muchos hidalgos. El convoy partió de Sevilla en 1514, arribando primero a la Dominica y, en junio de ese año, a Darién, donde ejercía de alcalde mayor Vasco Núñez de Balboa. Participó en la fundación de la ciudad de Panamá (se fundó el día de Nuestra Señora de Agosto de 1519), de la que fue regidor y con la fortuna que había amasado, en 1522, organizó una expedición por el oeste de la actual Colombia; remontó el río San Juan y llegó a las tierras de Birú (actual Perú). Las informaciones que obtuvo sobre las riquezas del reino de los incas impulsaron la posterior conquista de este territorio por Francisco Pizarro, uno de los hitos en el proceso colonizador que siguió al descubrimiento de América. El propio Andagoya hubiera querido llevar a cabo él mismo tal empresa, pero se hallaba malherido tras un accidente sufrido en la expedición, según él mismo, estuvo tres años sin poder montar a caballo y esto impulsó a Pedrarias  a rogar a Andagoyen que "...diese la jornada a Pizarro y Almagro y al Padre Luque, que eran compañeros, porque tan gran cosa no parase de seguirla, y ellos me pagarían lo que había gastado". Sin embargo, Andagoya renunció a recibir pago alguno. 
Desterrado en 1529 por Pedro de los Ríos, regidor de Darién que además lo desposeyó arbitrariamente de sus bienes, Pascual de Andagoya se estableció en Santo Domingo en 1530; regresó a Panamá en 1534 como teniente del gobernador Francisco de Barrionuevo. En 1538 recibió el título de gobernador y adelantado de la provincia del río San Juan, que comprendía los territorios entre Perú y Darién. Fundó Buenaventura en 1540 y continuó su labor conquistadora en Cali y Popayán. En 1541, tras el nombramiento de Sebastián de Benalcázar como gobernador de una parte de los territorios comprendidos en su jurisdicción, Andagoya fue detenido por el propio Benalcázar, que lo envió preso a España, donde intentó inútilmente que la Corona fijara los límites de su territorio. Perdido el gobierno, regresó a América en 1546 junto a Pedro de La Gasca, y fue herido en la batalla de Xaquijaguana y trasladado a Cuzco, donde murió en 1548. 
Carecía de estudios superiores, aunque tuvo buena pluma, cosa poco frecuente en su época y, además de una carta dirigida al Emperador Carlos V que se conserva en la Biblioteca Nacional, redactó un importante documento cuyo manuscrito original se perdió, pero la copia se encuentra en el Archivo General de Indias y fue publicado por primera vez en 1794 por Fernández de Navarrete, bajo el título de "Relación de los sucesos de Pedrarias Dávila en las provincias de Tierra Firme o Castilla del Oro, y de lo ocurrido en el descubrimiento de la Mar del Sur y costas de Perú y Nicaragua". Aunque parcial, es un documento de primera mano por lo que afecta a multitud de sucesos, entre ellos la conquista de Perú, y da curiosas noticias sobre las costumbres y evangelización de los indios. Entre otras cosas relata las luchas de Atabalica (Atahualpa), contra su hermano Guanacaba; el apresamiento y muerte posterior de Atabalica y los graves enfrentamientos entre Pizarro y Diego de Almagro, que acabaron con la muerte de este. El relato abarca un largo periodo de tiempo, desde 1514 hasta 1537 y resulta muy interesante aunque es desigual en sus proporciones.



lunes, 1 de marzo de 2021

MANK

 


En 1940, el estudio de cine RKO contrata al joven prodigio Orson Welles (Tom Burke), de 24 años, en virtud de un contrato que le otorga el control creativo total de sus películas. Para su primera película, llama al alcohólico Herman J. Mankiewicz (Gary Oldman) para que escriba el guión. Esa película es Citizen Kane, y esta es la historia de cómo fue escrita.


Algunos espectadores no dudan en calificar de sobrevalorado el último trabajo de David Fincher y no seré yo quien les contradiga, siempre una buena campaña promocional ayuda y las plataformas digitales tienen en sus manos todos los recursos a ese respecto. Pero no es menos cierto que una película no triunfa solo con la promoción, ha de tener algo más, de lo contrario se verá crucificada desde su estreno y no es el caso. De entrada, como mucho, hay división de opiniones desde el respetable y unanimidad (casi) desde la crítica que le ha dado su bendición, luego algo tendrá aparte del marketing. ¿Que el guión es flojo? Eso dicen algunos, pero hay que tener en cuenta las peculiaridades de éste y de por qué se ha rodado teniéndolo como base. Sabemos que fue escrito por el padre del realizador, fallecido en 2003, y que no ha sido retocado (eso dice Fincher, algo difícil de creer, pero eso es lo que afirma), así que la película también tiene mucho de proyecto personal y afectivo.


Otras críticas van por el lado de la poca profundidad sobre los personajes secundarios (casi todos grandes leyendas del cine en diversos campos), pero es que el realizador ha centrado la historia en Mankiewicz, más concretamente en su peculiar manera de ser, pensar y desenvolverse en sociedad, ni siquiera le ha dado más relevancia de la que necesariamente había de tener a la película de Welles. Y ahí, en ese retrato del personaje, creo que acierta bastante, acompañado por la gran interpretación de Gary Oldman, pues hasta esas cosas que pueden parecer un tanto extemporáneas, no hacen sino reflejar el alma de un ser perturbado por el alcohol. 
Algunos diálogos de gran nivel y unas cuantas escenas muy bien resueltas, completan el panorama de esta película, técnicamente casi irreprochable y con algunos momentos realmente de altura. Me quedo con la escena del discurso de Louis B. Mayer (Arliss Howard) a sus empleados pidiéndoles que acepten una rebaja de salarios, ahí sí que hay un homenaje a Ciudadano Kane, por la composición de la escena, la colocación de la cámara, la elección de ese picado lateral que empequeñece la figura del orador y refleja claramente que está actuando y manipulando a su auditorio... Toda una lección de lenguaje cinematográfico que con tan poco, logra transmitir tanto. 
¿Que intenta abarcar mucho?, puede ser; ¿que lo que nos cuenta del funcionamiento interno del Hollywood de los cuarenta no es nada nuevo?, pues seguramente; pero lo hace bastante bien. El caso es que, bajo mi particular punto de vista, ese guión que se dispersa en algunos tramos, queda compensado por el buen trabajo de Fincher y Oldman y por la buena puesta en escena que recrea con acierto la época en que transcurre la narración.