miércoles, 11 de septiembre de 2024

ORFEO (ORPHÉE)

 


Orfeo (Jean Marais) es un poeta obsesionado con la Muerte (la Princesa) de la cual se enamora. Un día los esbirros de la Muerte (María Casares) matan a Eurídice (Marie Déa), la esposa de Orfeo, y éste decide seguirla hasta el Inframundo para rescatarla.


Jean Cocteau adapta el mito griego de Orfeo y Eurídice a los tiempos actuales (la película es de 1950), alterando incluso algunas cosas de la historia, por ejemplo, el descenso a los infiernos del protagonista no es tanto para reencontrarse con su esposa, como en busca de la Muerte que es en realidad su gran amor en esta versión del autor francés.


Muy recordada por el uso que hace Cocteau de los recursos técnicos a su alcance a la hora de ofrecernos esa realidad casi soñada en que mezcla realidad y fantasía. Recursos escasísimos si los comparamos con los que tienen los realizadores en la actualidad, pero con los que Cocteau maniobra con ingenio y creatividad de artesano y artista. 
Creo que tanto el ritmo, como la definición de los personajes, presenta algunos altibajos, sin embargo, Cocteau consigue una obra llena de encanto, incomprendida por algunos, quizá por ir un poco por delante del cine que se veía por entonces, consiguiendo una sensación de atemporalidad que convierte el film en una obra imperecedera.




martes, 10 de septiembre de 2024

¡CORRE, CONEJO!

 

En 1960, un escritor de 28 años llamado John Updike publicó su segunda novela, Rabbit, Run. El protagonista, Harry “Rabbit” Angstrom, un hombre común y corriente que destacó en su época del instituto como jugador de baloncesto, se siente atrapado por su vida de esposo y padre, con sus esperanzas atrofiadas, lo que le lleva, de manera impulsiva, a emprender una especie de huida de ida y vuelta, porque su huida carece de rumbo, lo que le hace regresar a la ciudad de la que escapa para unirse a una chica de la vida y regresar junto a su esposa cuando le anuncian que va a dar a luz a su segundo hijo, al menos hasta que un trágico suceso vuelva a poner las cartas boca arriba.
Observamos en el comportamiento de Harry, una situación que, en parte, está superada hoy en día, aunque quizá no tanto como pueda pensarse. Las ansias de libertad del joven y el anhelo de las dos mujeres de su vida por retenerlo, representan el deseo del hombre de ser libre y el de la mujer de no serlo, ellas retratadas como la presencia asfixiante, la cadena que sujeta a los hombres que de otro modo vagarían libremente. Las mujeres terminan simbolizando la dependencia y la parálisis, mientras que los hombres llegan a simbolizar la independencia y la libertad.
El crítico literario Richard Gilman, describió la novela como una “alegoría grotesca de la vida estadounidense, con su mito de felicidad y éxito”, y una “pequeña epopeya del espíritu sediento de espacio para descubrirse y ser él mismo”.
Podemos tomar la novela como una reflexión sobre los costos de la sociedad patriarcal, que está limitada por las mismas situaciones que retrata, aunque quizá esta reflexión tenga una eficacia limitada.



lunes, 9 de septiembre de 2024

EL PAGADOR DE PROMESAS

 


Zé (Leonardo Villar), un humilde campesino que, al ver a su mejor amigo, un burro llamado Nicolau, enfermo tras ser golpeado por la rama de un árbol durante una fuerte tormenta, recurre a Santa Bárbara, pero como no hay ninguna imagen de la santa en el lugar donde vive, se acerca hasta un terreiro de Candomblé dedicado a Iansã –un orixá femenina adorada en las religiones afro-brasileña y afro-cubana. Iansã es el Orixá de los vientos, huracanes y tempestades, estrechamente asociado con Santa Bárbara, la santa de la religión cristiana–. Alguien ha colocado allí una imagen de Santa Bárbara y, ante ella, Zé hace una promesa: si su fiel amigo se recupera de sus heridas, llevará a la espalda una enorme cruz de madera hasta la iglesia de Santa Bárbara como forma de agradecimiento. Con sus oraciones atendidas, Zé inicia el viaje, acompañado de su esposa, Rosa (Glória Menezes), desde el interior de Bahía hacia la capital, Salvador, donde se levanta la imponente Iglesia de Santa Bárbara. Los dos llegan al templo católico en las primeras horas de la mañana, escuchando en el camino risas y comentarios jocosos de los trasnochadores y juerguistas de la ciudad, quienes perciben en Zé y Rosa una caricatura del atraso que acompaña a las zonas rurales del país.


Basada en una obra del mismo nombre del novelista y dramaturgo Alfredo Dias Gomes –escrita en 1959 y representada por primera vez en 1960–. Fue en una de estas funciones en el Teatro Brasileiro de Comédia, en São Paulo, donde Anselmo Duarte conoció la obra e, impactado por lo que vio, demostró su enorme interés por adaptarla y, un poco de mala gana, Dias Gomes acabó aceptando la propuesta de llevarla al cine.


Con la llegada de esclavos africanos a Brasil en época de la colonización portuguesa, estos traían consigo unas religiones que resultaban extrañas a la católica y que autoridades eclesiásticas y civiles trataban de prohibir. Para burlar la censura, los negros fueron camuflando a sus divinidades con santos y vírgenes cristianas, como es el caso, pero seguían adorando a sus viejos ídolos. 
El pobre Zé, un buen católico, como él se define, quiere hacer una promesa a Santa Bárbara, pero la única imagen de la Santa en los alrededores de su casa, está en un candomblé. Cuando el cura que regenta la iglesia de Santa Bárbara en Salvador de Bahía se entera de las circunstancias de la promesa, le niega el acceso a la iglesia, alegando que se ha efectuado en un entorno pagano y que la promesa no tiene validez. Pero Zé insiste en dejar la cruz a los pies del altar de la Santa, pues como él dice, cuando su esposa trata de convencerle de que la promesa ha sido cumplida llevando la ofrenda hasta la puerta de la iglesia: "Con esto de los milagros, hay que ser muy serio. Cualquier día vuelves a pedirle una cosa a Santa Bárbara y ella te puede decir que no cumpliste bien lo prometido".
La narración se desarrolla en buena parte en la escalita de acceso a la iglesia y Anselmo Duarte salpica la misma de picados, contrapicados y movimientos de cámara que tratan de realzar lo absurdo y trágico de la historia, al tiempo que aprovecha el espacio que se le ofrece. La situación en que se encuentra el campesino, con su cruz a las puertas de la iglesia y la entrada en ella vetada, hace que otros traten de sacar partido de la expectación creada, manipulando a Zé y convirtiéndolo en objeto de sus manejos en contra de su propia voluntad. Además de la propia jerarquía eclesiástica, la prensa sensacionalista sale mal parada de la crítica que hace Duarte. Su único afán es vender más periódicos y sus tergiversaciones y exageraciones serán la causa última de la tragedia, cuando proclaman que Zé es partidario de la reforma agraria (él no sabe de qué le están hablando), porque, además de portar la cruz, ha prometido compartir su terreno con los campesinos pobres y esto da pie a la intervención de la autoridad civil que pasa a considerarle un elemento peligroso y envía a la policía. 
El hombre sencillo se enfrenta, sin él saberlo, al poder. No ha matado a nadie, no ha robado, no ha transgredido ninguna ley, pero la sentencia ya ha sido dictada y cuando el poderoso atisba un peligro, aunque sea imaginario, todos sabemos quien tiene que doblar la cerviz.




viernes, 6 de septiembre de 2024

ORFEO NEGRO

 


Eurídice (Marpessa Dawn), una chica de campo, se ha escapado de su casa para evitar a un hombre que llegó a buscarla y está convencida de que la iba a matar. Llega a Río en vísperas del carnaval para quedarse con su prima Serafina (Léa Garcia), que vive en los arrabales. Orfeo (Breno Mello) es un guitarrista que trabaja como conductor de tranvía y está comprometido con Mira (al menos en lo que a Mira respecta). A medida que Eurídice y Orfeo se van conociendo, se enamoran profundamente. Mira (Lourdes de Oliveira) está loca de celos y cuando Eurídice desaparece, Orfeo se propone encontrarla.


Coproducción Franco-Italiana, dirigida por el francés Marcel Camus, cuyo guion se inspira en la obra de teatro Orfeu da Conceição, de Vinicius de Moraes, que había sido estrenada el 25 de septiembre de 1956, en el Teatro Municipal de Río de Janeiro, con la participación de grandes nombres de la cultura brasileña, entre otros, Óscar Niemeyer, el arquitecto responsable de la construcción de Brasilia, que diseñó los escenarios para la obra. 
A pesar de que Vinicius rechazara el resultado cinematográfico, la película ganó los principales premios de Cannes (la Palma de Oro de 1959), además del premio de Mejor Película Extranjera, tanto en los Oscar, como en los Globos de Oro.


La película traslada el antiguo mito griego de Orfeo y Eurídice a la locura del Carnaval de Río de Janeiro del siglo XX. La tragedia clásica no es sino una excusa para mostrarnos una sociedad empobrecida que vive al día, pero es capaz de gastar lo que no tiene para escapar de su paupérrima existencia mediante el sueño del carnaval que sirve para que, al menos una vez al año, vivan en la ilusión de la fiesta.
Film colorista a ritmo constante de samba y bossa nova, protagonizado en su mayoría por intérpretes negros y no profesionales que, conformen a lo que dictan algunos críticos, al menos en algunos pasajes, se ha visto afectado por el paso del tiempo.




jueves, 5 de septiembre de 2024

WINDSTRUCK

 


Kyung-Jin (Jun Ji-hyun), una testaruda oficial de policía, detiene un día a Myong-Woo (Jang Hyuk) confundiéndolo con un ladrón, cuando lo único que quería este inocente profesor de física era ayudar a capturar al auténtico malhechor.


Tras el éxito de My Sassy Girl, el surcoreano Kwak Jae-young, repite con su actriz protagonista en esta nueva comedia romántica.


La película navega por varios géneros, desde momentos de mucha acción, con peleas, tiroteos y persecuciones, hasta el humor que salpica a toda ella, pero también cobra especial importancia el drama y, por supuesto, la historia romántica. A la hora de encajar todo esto en el conjunto, lo hace de manera irregular, con buenos momentos y otros no tan brillantes, como sucede en algunos tramos con alguna de las secuencias de humor, a veces un tanto simplonas. Sin embargo, al final, resulta entretenida y contiene algunos buenos movimientos de cámara y escenas en la que ésta se maneja con cierta espectacularidad, resultando muy llamativas.




miércoles, 4 de septiembre de 2024

A MOMENT TO REMEMBER

 


Soo-jin (Son Ye-jin) acaba de salir de una relación con un hombre casado. La ruptura todavía es muy reciente pero, debido a una casualidad, conoce a Cheol-soo (Son Ye-jin), un atractivo joven que despierta su interés. Cheol-soo, es un carpintero que trabaja en la construcción como capataz para la empresa del padre de Soo-jin. Finalmente empiezan a salir juntos, pero se lo ocultan a su padre por miedo a que no apruebe la relación. Pese a todo, el amor de la pareja será tan fuerte que conseguirá la aprobación de la familia. Sin embargo, su felicidad se verá puesta a prueba por un inesperado acontecimiento.


El coreano John H. Lee mezcla con acierto el romance y el drama en un film lleno de sentimiento, con una primera parte que es una historia romántica al uso, pero sin resultar pastelosa en absoluto, que nos permite conocer y encariñarnos con los personajes y su peripecia vital, para desembocar en una tremenda tragedia de la que no podemos escapar, porque el relato ya nos tiene atrapados.


Arranque y final originales y atractivos y en medio, un montón de momentos para recordar, con una hermosa fotografía, una banda sonora que incluye algunos boleros clásicos cantados en castellano y buenas interpretaciones de la pareja protagonista. 
Un buen film, con un guion sólido y una última parte conmovedora de la que es difícil huir sin alguna lagrimilla.




martes, 3 de septiembre de 2024

THE CLASSIC

 


La amiga de la tímida Ji-hae (Son Ye-jin) tiene problemas para expresar sus sentimientos al chico que ama, por lo que le pide a Ji-hae que le escriba cartas en su nombre. Mientras el chico se enamora de sus cartas, Ji-hae descubre a través de las cartas y diarios de su madre, que ella vivió en los 60, un romance que es notablemente similar a sus propias circunstancias.


A través del diario de la madre de Ji-hae, el coreano Kwak Jae-young, realizador y guionista del film, nos acerca el relato de un amor lleno de dificultades entre la madre de la muchacha y el mejor amigo del joven que la familia ha escogido para ella, un amor que se tornará imposible pero que marcará las vidas de ambos enamorados para siempre. 
La historia transcurre en paralelo a la de la propia Ji-hae, aunque, por fortuna para ella, los tiempos han cambiado.


Con una fotografía muy conseguida y buenas interpretaciones, el film se envuelve en una ligera pátina de humor y nos reserva un final original que supone un brillante broche para una película que hará las delicias de los aficionados al género.