martes, 11 de julio de 2023

AL CAER EL SOL

 


Harry Ross (Paul Newman), un detective privado ya retirado, se presta a ayudar a sus amigos, el actor Jack Ames (Gene Hackman), que se está muriendo de cáncer y su esposa, la actriz Catherine (Susan Sarandon), que están en apuros, pero inmediatamente se verá envuelto en una peligrosa y complicada intriga criminal.


La historia se ve desbordada por los personajes, tal vez por la endeblez del guión o porque los actores dotan a sus personajes de un nivel del que la película carece. No en vano estamos hablando de grandes nombres de la escena cinematográfica y es que estos tipos (y tipas) a poco que te den, te sabe a mucho. Hay momentos en que da la impresión de que pasaban por allí y se han juntado para hacer una película porque no tenían nada mejor que hacer e interpretan muy bien casi sin querer, les sale así y, con cuatro tablas, te montan una casa.


A pesar de todo ello, resulta un producto entretenido con un cierto regusto a los films de la época clásica del noir, sobre todo porque los diálogos contienen frases con chispa, con un fino humor de fondo que a veces te arranca una sonrisa. 
Los personajes despiertan cierta simpatía porque reflejan a una especie de héroes en decadencia, con su físico ya en declive, pero que mantienen la dignidad de quienes fueron, ahora que el vigor de su cuerpo y su atractivo físico está en franco retroceso, con una Susan Sarandon que, en plena madurez, es todo un prototipo de seducción.
 



lunes, 10 de julio de 2023

VEREDICTO FINAL

 


Frank Galvin (Paul Newman), un maduro abogado en decadencia, es un adicto al alcohol que sobrevive gracias a pequeños y rutinarios trabajos. Su amigo y colaborador en el bufete Mickey Morrissey (Jack Warden) le recuerda el caso, todavía sin resolver, de un error médico cometido en un hospital y del que Galvin debe ocuparse. No es nada fácil para él trabajar de nuevo de forma profesional, pero su tesón es tal que no tarda en averiguar que puede ganar el caso. Es entonces cuando empieza a recibir ofertas económicas para arreglar el asunto sin ir a juicio. Pero Galvin está dispuesto a jugárselo todo, tanto para conseguir una importante indemnización para los familiares como para rehabilitarse como abogado y como persona.


El guión, de David Mamet, adapta una novela del mismo título, publicada en 1980, del abogado y escritor Barry Reed
Reed estaba especializado en litigios por negligencia médica y lesiones personales y en su novela relata el caso de una mujer embarazada que, por un error médico a la hora de suministrale la anestesia, entra en coma irreversible y pierde al bebé. 
La película, dirigida por Sidney Lumet, fue nominada a cinco Premios de la Academia, incluyendo mejor película y mejor actor.


Galvin se enfrenta a Ed Concannon (James Mason), un abogado que no ahorrará subterfurgios y malas artes, sin escrúpulo alguno con tal de ganar el caso en el que defiende al arzobispado de Boston, propietario del hospital de Santa Catalina, donde ocurrieron los hechos. La Iglesia está más preocupada por mantener intacta su reputación moral y la de la institución sanitaria, que por reparar en lo posible el daño causado. Además de ello, el juez del caso no esconde su animadversión hacia Galvin y hará todo cuanto esté en su mano para que pierda el caso. La familia (la hermana y el cuñado de la víctima), hubieran preferido aceptar el arreglo económico tras cuatro años viendo a su hermana postrada en una cama sin esperanza de vida y deseosos de poder volver a su hogar en otra ciudad.
Poderosos enemigos ante los que el abogado fracasado nada puede, a pesar de lo cual, pondrá cuanto sabe para salir de la sala de juicios con la cabeza alta aunque pierda. 
El film es una crítica al sistema judicial, pero, por extensión, también a una sociedad corrompida en que el pobre se encuentra en clara desventaja con el rico y poderoso. En función de la categoría social en que te halles, puede irte mejor o peor, porque todo se compra, el sufrimiento de quienes se ven atrapados en la vorágine del sistema, poco importa. 
Con unas interpretaciones majestuosas y un brillante guión, Sidney Lumet nos acerca esta historia en la que además, encontramos muchos momentos realmente grandiosos artística y técnicamente hablando, con escenas de composición estudiada y encuadres llamativos que suponen todo un deleite para el espectador. Al final, una puerta a la esperanza en la justicia, en la que el pueblo toma la palabra y se convierte en Ley a través del jurado y el que parece ser el camino de redención de un ingenuo idealista, atrapado por el alcohol tras las malas pasadas que le procurado la vida.




viernes, 7 de julio de 2023

LA JAURÍA HUMANA

 


Bubber Reeves (Robert Redford), que se ha escapado de la cárcel, vuelve a su pueblo en Texas, pero sus vecinos, gentes absolutamente degradadas, emprenden contra él una auténtica cacería como si se tratara de una diversión más. Sólo el sheriff Calder (Marlon Brando), un hombre integro y cabal, tratará de evitar su linchamiento. 


En el pueblo, todos piensan que el sheriff es un simple títere al servicio del rico petrolero Val Rogers (E.G. Marshall) y cuando Reeves se escapa, Rogers teme por su hijo Jake (James Fox), que mantiene un romance con la esposa del Reeves, aunque parece que no es el único en la ciudad en abrigar ese temor hacia Reeves, así que Calder, para conseguir su objetivo de mantener ileso a Reeves, tendrá que enfrentarse tanto al poderoso Val Rogers, como al resto de personas que desean acabar con él.
La película adapta la obra teatral de 1952 y posterior novela (1956) The Chase, del dramaturgo y guionista norteamericano Horton Foote (autor, entre otras muchísimas obras de teatro y guiones cinematográficos y de televisión, del guión de Matar a un Ruiseñor, sobre la novela de Harper Lee). 
El equipo del film cuenta con un montón de nombres muy reconocidos de la cinematografía: Está producida por Sam Spiegel; la música es de John Barry; el guión lo firma, nada menos que Lillian Hellman (al menos figura así en los créditos); los títulos de apertura son una creación de Maurice Binder (Charada) y, en el reparto, encontramos, entre otros rostros muy famosos, a Marlon Brando, Jane Fonda, Robert Redford, Angie Dickinson o Robert Duvall.


Película mucho más apreciada en la actualidad que en su momento, en que supuso un estrepitoso fracaso que significó el principio de la decadencia de Spiegel como productor.
Y es que no siempre un elenco de campanillas es sinónimo de éxito, sobre todo cuando entran en juego los egos, los compromisos artísticos y los celos profesionales y, al parecer, el bueno de Arthur Penn, hubo de lidiar con un inconveniente tras otro.
Es típico de la condición humana eso de ver los defectos del vecino y estar ciego ante los propios, digo esto porque normalmente el film es calificado como una crítica a la sociedad cerrada, violenta y racista de una arquetípica población del sur estadounidense.
Yo pienso que la crítica es extensible a cualquier sociedad, aquí, entre nosotros, tenemos casos bien cercanos en que el rebaño arremete contra quien se le ponga a tiro, seguramente no con la violencia que refleja la película, que no deja de ser una caricatura, si se quiere exagerada (o no), de lo que la masa es capaz de hacer cuando se desboca, pero de verdad creo que no estamos tan alejados de la parábola que se representa ante nuestros ojos en la pantalla, entre chismosos, vengativos, cerriles, violentos, racistas, homófobos, maltratadores en potencia, xenófobos, fundamentalistas, hooligans, etc., nos vemos rodeados de seres peligrosos que cuando encuentran el caldo de cultivo oportuno y se ven rodeados de quienes son como ellos, son capaces de sacar las vergüenzas de una sociedad no tan civilizada como creemos.
La película contiene algunas de las escenas más violentas que se pueden ver en el cine y todas protagonizadas por personas que son, hasta que se desata el odio, ciudadanos normales que, en algunos casos ayudados por el alcohol, sacan a relucir, amparados en la masa, lo peor del ser humano y si lo sacan, es porque lo llevan dentro, reprimido, hasta que alguien enciende la mecha que hace estallar el polvorín.
En cualquier caso, estamos ante un film poco usual al que algunos califican como obra maestra descarriada con un estilo poco ortodoxo, que sigue siendo una película desafiante, psicológicamente profunda y audaz para su época.
 



jueves, 6 de julio de 2023

EL EX-PRESO DE COREA

 


El mayor Charles Rane (William Devane) regresa a casa en San Antonio (Texas), tras pasar ocho años prisionero del Vietcong, siendo recibido como un héroe de guerra en su ciudad natal. Entre los obsequios que recibe de sus paisanos, están un Cadillac rojo y alrededor de 2.500 dólares de plata, uno por cada día de encarcelamiento, mas uno para que tenga buena suerte. Pero no todo es alegría, Rane descubre que su esposa se ha enamorado de un amigo cercano y quiere el divorcio y, además, una codiciosa banda de delincuentes mexicanos asalta su casa para exigirle que les entregue los dólares de plata, matando a su esposa y a su hijo y destrozándole la mano derecha. El mayor quiere venganza, por lo que solicita la ayuda de su compañero de armas Johnny Vohden (Tommy Lee Jones) para ajustar cuentas con los matones .


El guión está firmado por Heywood Gould y Paul Schrader. Este último siempre lamentó los profundos cambios que, según él, se realizaron sobre la historia en que se basa que él escribió y que pretendía ser una crítica a la participación estadounidense en la guerra de Vietnam y a las actitudes racistas de una parte de la población, para concluír afirmando que básicamente escribió una película crítica contra el fascismo y que el estudio hizo una película fascista.


Hay quien defiende que es un film de los llamados de culto y cita al ínclito Tarantino que bautizó a su empresa distribuidora, Rolling Thunder Pictures, en honor a esta película.
Yo pienso que es una historia desaprovechada que bebe de forma indudable de algunos films de Peckinpah, con algunas escenas llamativas en lo que a violencia se refiere, pero otras que dejan qué desear en su construcción. Supongo que a los amantes de este tipo de películas con una venganza de por medio y toda su planificación, les puede resultar entretenida.
Y para acabar de rematar, el disparatado título de la versión española que no guarda relación alguna con la película que, como queda dicho, se ambienta al final de la guerra de Vietnam. 




miércoles, 5 de julio de 2023

AFTERSUN

 


Sophie (Frankie Corio / Celia Rowlson-Hall como la Sophie adulta) reflexiona sobre la alegría compartida y la melancolía privada de unas vacaciones que hizo con Calum (Paul Mescal), su padre, 20 años atrás. Los recuerdos reales e imaginarios llenan los espacios entre las imágenes mientras intenta reconciliar al padre que recuerda con el hombre que no conoció.


La escocesa Charlotte Wells debuta en pantalla grande con un film que, según algunos, a los que no ha gustado la película, claro, resumen como las vacaciones de una hija con su padre grabadas en vídeo en las que hasta aparece el baile de "Macarena", en una de esas sesiones de entretenimiento que organizan los hoteles para turistas de medio pelo.


Es una forma de verlo, si el film no gusta, pues no pasa nada, las sensibilidades de cada cual y el momento en que contemplas el arte en cualquiera de sus facetas, tienen mucho que ver con las conclusiones que extraigas.
Lo que sí está claro es que estamos ante una película primordialmente introspectiva, de lento discurrir, en muchas de cuyas secuencias, aparentemente no ocurre nada, pero que sirven para atrapar al espectador predispuesto, en la historia de esta persona con problemas que trata de ocultar para no fastidiar las vacaciones de su hija que, como nos ocurre a tantos, con el paso de los años trata de entender qué le ocurrió a su padre y si ella pudo haber hecho algo para remediar sus males, porque desde la perspectiva de los adultos todo cambia y cosas que no entendíamos o que nos llamaban la atención en el comportamiento de nuestros padres, las vemos con otros ojos, incluso las comprendemos, cuando la vida nos ha ido haciendo madurar y pasar por trances parecidos al caminar las sendas que ellos transitaron antes.
Leí hace tiempo, creo que en "Fotogramas", una entrevista con la realizadora en la que decía que toda la narración está enfocada para conducirnos a la escena final, el clímax emocional al ritmo de 'Under Pressure', la canción de Queen y David Bowie, que la directora considera la mejor escena de la película. Pero es también la más desoladora.




martes, 4 de julio de 2023

EL ECO DE LA MEMORIA

 

En una carretera con grandes rectas en la zona rural de Kearney, Nebraska, la camioneta de Mark Schluter vuelca. Su hermana Karin es avisada y va al hospital a cuidar al herido. Él la reconoce brevemente, pero luego su cerebro se inflama debido al traumatismo, haciéndole entrar en coma. Mientras su hermano duerme, Karin encuentra una nota misteriosa dejada junto a su cama que dice: "No soy nadie / pero esta noche en North Line Road / Dios me llevó a ti / para que pudieras vivir / y traer de vuelta a alguien más". 
Cuando Mark despierta, se niega areconocer que Karin es su hermana. Se parece a su hermana, habla como su hermana, conoce información que solo su hermana podría saber, pero está seguro de que es simplemente una actriz que interpreta un papel. Al principio, esto parece una paranoia común y corriente, pero Mark reconoce a los viejos amigos Duane y Tommy y a su amiga Bonnie. También mejora constantemente en otras áreas con la terapia, dirigida por la auxiliar de enfermería Barbara, y emprende una búsqueda conmovedora para encontrar al autor de la nota. 
La condición de Mark se llama síndrome de Capgras, en el que la memoria emocional se separa de la memoria fáctica. El caso de Mark, que generalmente se encuentra solo en esquizofrénicos, es un ejemplo extremadamente raro de Capgras causado por una lesión. Sus circunstancias son tan extraordinarias que llaman la atención del famoso neurólogo Gerald Weber, que ha escrito varios libros superventas sobre estudios de casos neurológicos que cuestionan todo el concepto de conciencia y percepción. Acaba de publicar su tercer libro y se siente cada vez más consternado por lo que teme sean críticas negativas. Necesitando un escape, se dirige a Nebraska para investigar. 
Pero esto es solo la superficie de la novela en la que Richard Powers se pregunta por la condición de la conciencia humana y nuestra identidad: ¿Somos quienes somos, intrínsecos a un cerebro o incluso a un alma? ¿O no existe un yo intrínseco, lo que nos convierte en cúmulos de nódulos cerebrales cuya interrelación puede dañarse y alterarse en cualquier momento? ¿O somos como nos definen los demás? Y si esa definición cambia, ¿cambiamos nosotros también? ¿Y dónde puede encajar el amor en todo esto? Si el amor no puede ayudar a curar el Capgras, piensa Karin, entonces tal vez el amor en sí mismo sea una forma del trastorno, "hacer y negar a otros, al azar". 
Powers utiliza la migración anual de la grulla canadiense como su metáfora central. Retrocesos evolutivos que hacen que estas aves se hayan estado congregando en grandes bandadas en las llanuras de Nebraska durante cinco millones de años o más, sin que tengan conciencia de ello, actuando llevadas por la memoria antigua, realizando ciclos básicos de nacimiento y renacimiento que los humanos olvidan poniendo en riesgo nuestro propio futuro como especie. 
El título proviene del nombre Cherokee para estos pájaros, hacedores de eco, llamándose unos a otros a lo largo de los milenios, respondiendo al reconocimiento instintivo del que carece Mark Schluter. Hay un trasfondo ecologista en la historia, los humanos estamos estropeando el planeta, expulsando, en este caso, a las aves de los lugares a los que han acudido durante miles de años, privándoles del agua que necesitan en su estación migratoria, incluso por medio de llamado turismo naturalista. ¿No es el ser humano victima del síndrome de Capgras, que nos lleva a olvidar el amor y la empatía que debemos a quienes comparten territorio con nosotros aunque sean de otra especie? 
La novela nos dirige hacia un final muy original en el que descubriremos qué ocurrió la noche del accidente, pero reflexiona también sobre lo importantes que son los recuerdos para la especie humana, al fin y al cabo, somos básicamente, lo que recordamos.



lunes, 3 de julio de 2023

AFLICCIÓN

 


El sheriff Wade Whitehouse (Nick Nolte) es un hombre gris y menospreciado por todos. Su vida cambia cuando se produce la muerte de un sindicalista en una partida de caza. Aunque la mayoría cree que se trata de un accidente, él está convencido de que se trata de un asesinato. Resolver el caso es la oportunidad que estaba esperando para demostrar su valía a su propio padre -un hombre dominante y alcohólico- y a sus vecinos.


El guión adapta una novela homónima del norteamericano Russell Banks que, lamentablemente, nos dejó a principios del presente 2023.


Aunque puede haber otras consideraciones, por ejemplo el relativo misterio alrededor de la muerte del sincalista o los turbio manejos sobre la compra de terrenos entre el rico del pueblo y el yerno del sindicalista muerto, la película es principlamente un relato psicológico sobre la vida llena de amargura del protagonsita, interpretado con gran intensidad y de manera angustiosa por un gran Nick Nolte que, para muchos críticos, encuenta aquí el papel de su vida, bien secundado, sobre todo por el veterano James Coburn (premiado con el Oscar como mejor secundario por este trabajo), como ese padre alcohólico y maltratador que destila odio por donde pasa. 
El maltrato infantil y esa especie de círculo vicioso que se crea en quienes lo padecen que, en muchas ocasiones, se convierten, a su vez, en maltratadores por haber perdido la noción del amor que se les hurtó en su infancia, personas carentes de empatía, de trato difícil y violentas, ese es el asunto sobre el que Paul Schrader reflexiona en su película y el colapso mental en el que pueden acabar las personas que han padecido estas situaciones, por un lado víctimas y, por otro, plenamente conscientes de que están repitiendo con los más cercanos, lo mismo que ellos padecieron. Una historia teñida de dolor a pesar de la monótona voz en off de Willen Dafoe con sus apuntes de psicología de sillón.