miércoles, 18 de enero de 2012

RUY LÓPEZ DE SEGURA

Ruy López de Segura (Zafra, Badajoz, c. 1540 – Madrid, c. 1580) fue un clérigo y ajedrecista español. Su tratado Libro de la invención liberal y arte del juego del Ajedrez publicado en Alcalá de Henares en 1561 fue uno de los primeros libros de ajedrez publicados en Europa. En algunos círculos ajedrecísticos, se le considera el más antiguo campeón del mundo de ajedrez.
En 1575, se celebró en Madrid el que se cataloga como primer torneo de Grandes Maestros de la historia, bajo los auspicios de la Casa Real Española y fue ganado por el italiano Leonardo di Bona, tras enfrentarse a su compatriota Paolo Boi, al mencionado Ruy López y al granadino Alfonso Cerón.
Las partidas del siglo XVI eran breves y se desarrollaban de modo fulgurante, adaptándose a la mentalidad de la época en la que el ajedrez era, por encima de cualquier otra cosa, un juego que simulaba las batallas auténticas. De hecho, algunos de los consejos que da Ruy López en su libro vienen a certificar este modo de ver el juego:
"Que siempre el jugador procure de traer a su enemigo lo más fatigado y afligido que ser pueda. Porque trayendolo assi apretado, le cansara la fuerza de la imaginación y le hara cometer errores"
O este otro: "... quando porna a jugar si fuere de dia claro, y al sol, procure que el enemigo tenga el sol de cara, porque lo ciegue; y si fuese obscuro, y se jugare con lumbre, hazer que la tenga a la mano derecha: porque le perturbe la vista, y la mano derecha que trae por el tablero, le haga sombra: de modo que no vea bien donde juega las piezas"
Y por último, esta cita del mismo libro, un tanto chauvinista, pero que también demuestra la mentalidad de potencia dominante que tenían los españoles de su propio país: "Y por tanto este juego se juega en España mejor que en otras partes, por observarse mejor las propiedades de la milicia, en cuya semejanza esta compuesto este juego"
Se le considera el inventor de la llamada Apertura Española (también conocida como apertura Ruy López), que sigue vigente aún y ha sido analizada y puesta a prueba en la práctica del ajedrez moderno por los más grandes maestros. Aparece en su tratado como Apertura IX.


martes, 17 de enero de 2012

LA COMMARE SECCA

Una prostituta es asesinada cerca de un parque de los suburbios de Roma, junto al Tíber. La policía comienza a investigar el crimen y, pronto, surgen los primeros sospechosos a los que no tardan en detener e interrogar. Un joven sin empleo, un macarra que vive mantenido por una mujer que explota a las prostitutas, un soldado obsesionado por el sexo y unos jóvenes que necesitan dinero para preparar una comida son los personajes a quienes la policía intentará sacar la verdad. Sin embargo, las versiones son, en muchos aspectos, tan distintas que parece que nadie se acuerde, a ciencia cierta, de lo que hacía la noche del crimen.

Debut cinematográfico de un jovencísimo Bernardo Bertolucci que le valió el reconocimiento de buena parte de la crítica, apreciando en su trabajo el indicio claro de que se podían esperar grandes cosas de aquel realizador novel que ahora se presentaba.

La peli tiene algun detalle de esos que denotan la bisoñez del autor, pero para los 21 ó 22 años que entonces tenía, no deja de ser un cierto prodigio.
Desde el primer momento vemos la influencia clarísima de Pasolini (autor de la historia y firmante del guión), pero no sólo en los grandes rasgos, sino en muchas de las cosas pequeñas que conforman la cinta.
Hay que señalar, sin embargo que el realizador deja el sello propio en muchas cosas trascendentes, por ejemplo algo tan esencial en la estructura del film como es la forma en la que se desarrollan los interrogatorios de los sospechosos.

No es un film con protagonistas principales, en realidad es un cuadro en el que se pretende retratar una parte de la sociedad romana del momento, formada por un puñado de desheredados y de personajes marginales (ladrones, vagos, proxenetas, prostitutas...) En sus interragotorios lo que relatan, en realidad, son sus propias historias, historias de pobreza y marginalidad que poco o nada tienen que ver con el crimen en sí mismo.

Los actores, en muchos casos, eran gente con poca experiencia (en los casos en que tenían alguna), pero en todo momento, quizá en parte por eso mismo, alcanzan niveles altos de credibilidad y la propia ciudad, los suburbios y las zonas marginales, se convierten en un actor más del film.
La película desde luego, no es nada fácil para un debutante y es admirable la valentía y las ganas de hacer cine de este hombre cuando se puso al frente del proyecto que se le ofrecía. Cuenta el propio Bertolucci que era el miembro más joven del equipo y que no podía pensar en el primer día de filmación sin sentir escalofríos; cuando un camarógrafo me preguntó -dice- ceremoniosamente donde debía posicionar la cámara, experimenté uno de los momentos más tensos de mi vida.
Una de las cosas que me llamó la atención es lo bien utilizada que está la banda sonora, de Piero Piccioni y Carlo Rustichelli.

Como algunas otras pelis de las llamadas de autor, aquellas en las que el realizador hace el cine que él quiere y bajo su visión particular, la película no es para todo el mundo, que no se vea en esto nada pedante, por favor, pero algo que me fastidia mucho es que la gente vea una peli porque es de tal o cual director o porque hay que verla.
Una vez dicho esto, añadir que el film no se hace pesado y que resulta muy interesante.



lunes, 16 de enero de 2012

LAVADO DE DINERO

Esto de blanquear capitales es casi tan antiguo como el dinero en sí, bueno no tanto, pero vamos que la cosa viene de lejos.
De cualquier modo la frase como tal, lo de lavar o blanquear dinero, procede del pasado siglo, de la época de la prohibición norteamericana.
Casi todo el mundo conoce la historia del encarcelamiento de Al Capone, lo que no consiguió la policía, lo hizo la hacienda estadounidense, que le enchironó cuando consiguió reunir pruebas de que gastaba más de lo que ingresaba y no fue capaz de explicar de dónde procedía la diferencia y por qué no había pagado impuestos por ella.
Total, que viendo lo que le pasaba a las barbas de vecino, otro de los míticos ganster de la época, Lucky Luciano (supongo que asesorado por los entendidos en el asunto), puso en marcha una cadena de establecimientos de lavandería, equipados con lavadoras automáticas de las de monedita.
Cada vez que le preguntaban de dónde sacaba esta o aquella cantidad que había invertido comprando bienes y no era capaz de justificarlo con los otros negocios "legales" que tenía, lo achacaba a los ingresos de las lavanderías y quién controla cuántas monedas se depositan en una máquina de esas.
Pues eso, que lo de blanquear o lavar dinero sucio, viene de ahí.


domingo, 15 de enero de 2012

CHANTAJE CONTRA UNA MUJER

Kelly Sherwood (Lee Remick), es una mujer aterrorizada por alguien a quien no conoce pero que lo sabe absolutamente todo de su vida, costumbres, hábitos, familia, trabajo, todo. A partir de que el hombre la asalta en el garaje de su domicilio, la protagonista vivirá una experiencia marcada por el miedo a lo que a ella o a su hermana, con quien convive, les pueda ocurrir a manos de este desalmado que parece dispuesto a acudir a cualquier medio para alcanzar su objetivo.
El chantaje al que hace referencia el título español, se refiere al hecho de que Kelly trabaja en un banco y su nuevo “amigo” la coaccionará para que robe la cantidad de 100.000 dólares. Para ello hará que Kelly sufra toda una experiencia terrorífica —de ahí su perfecto y acertado título original (Experiment in terror)—, acosándola cuando ella menos lo espere. A pesar de las serias advertencias del asesino —él mismo reconoce haber matado a dos personas con anterioridad y lo fácil que resulta—, Kelly logra ponerse en contacto con el FBI y pedir ayuda. Un agente de intachable moral, John Ripley (Glenn Ford) creerá en su historia y pondrá a su servicio todos los medios disponibles.

Blake Edwards, un director de sobra conocido por otro tipo de pelis, que podíamos llamar más comerciales, que buscan el puro entretenimiento, demuestra con este film su versatilidad a la hora de hacer cine y su dominio del arte cinematográfico.
Dentro de esas pelis que hemos llamado comerciales, hay que reconocer que el cine comercial de Edwards es diferente, tiene un punto de calidad que le diferencia de otra películas que podríamos encasillar como tales.

Eso lo logra a través de una suma de factores entre los que no es el menos importante la elegancia con la que sabe vestir a sus pelis. Sí es cierto que sus obras nos las presenta con cierta tendencia a la edulcoración, algo que se nota aquí un poco, quizá en la ausencia de crudeza en algunas escenas que serían propensas a ello y el tratamiento atípico del malo. Pero no resulta menos cierto que cualquiera que viera este filme sin saber quién lo dirigió, difícilmente se lo adjudicaría a Blake Edwards.

La verdad es que la trama está muy bien construída, sabe transmitirnos intriga y tensión a través de la ocultación de datos sobre el chantajista, la ausencia total de pistas y la manera de presentar el trabajo del FBI, que actua de manera rutinaria, sin que el inspector "Rip" demuestre ningún especial olfato como sabueso, lo cual incide en la tensión sobre el espectador.

Magnífica interpretación de Lee Remick, qué bien transmite el miedo en los primero planos. Su relación con Ford es de respeto y colaboración, sin atisbo de sentimientos más profundos. Curiosa, más que otra cosa, ya que sus apariciones no dan para más, la presencia de Stefanie Powers como hermana de la protagonista.
Magnífica banda sonora del inseparable de Edwards, Henry Mancini, quizá una de sus mejores composiciones, aunque, como el film, esté casi olvidado.

Una película muy entretenida, con un buen ritmo narrativo y unas cuantas escenas que después han servido de inspiración a otros filmes. Muy interesante el comienzo y la escena del apartamento de la fabicante de maniquíes, todo un prodigio de composición y de esas que recuerdas para siempre.




sábado, 14 de enero de 2012

TVE




























Una de las cosas que más me incomoda (por decirlo de un modo poco grosero) de esta tanda de recortes que llevamos sufriendo durante un tiempo (y lo que queda) es que hay cosas intocables, empezando por la más sangrante, que son las prebendas de los políticos, pasando por las autonosuyas y rematando por las televisiones.
Hoy me voy a referir a la nacional, a esa televisión española que pagamos entre todos y cuyos males son más sangrantes en estos tiempos tan críticos. Es cierto que cerrarla implica mandar al paro a un montón de gente, pero a cambio se están cerrando camas de hospitales, entre otras cosas, esto que no se nos olvide.
Los gobiernos de turno han ido privatizando empresas públicas , algunas de ellas con una rentabilidad muy alta, pero la tele ni tocarla. El último invento fue quitarle la publicidad ¿para qué?, para que ganen las privadas, porque lo que no ingresa en anuncios sale de los presupuestos del estado. Y yo me pregunto, ¿para que sigue compitiendo por el share?, algo que sólo sirve para atraer anunciantes, cada poco nos bombardean con que la han seguido no se cuantos miles de personas, si nos da igual, ¡para lo que sirve!
Es muy difícil saber qué tipo de programación contentaría a una mayoría, pero lo que quizá esté más claro es qué tipo de programas no contentan a nadie. Programas y actitudes, como el Informe Semanal de hace unos días, en el que se les ocurrió dedicar un reportaje a Urdangarín. Las televisiones privadas habían removido bien el cubo de los detritus financieros del yernísimo ¿Hacía falta la versión institucional de TVE? Nadie la echaba de menos, menos aún cuando han ignorado olímpicamente escándalos como los ERE falsos de Andalucía.
Pero los mandamases de Informe Semanal debieron pensar que el buen pueblo español no es capaz de hacerse una idea adecuada de las cosas sin la voz del Gran Hermano Oficial. Y el programa, otrora prestigioso, decidió sentar cátedra, para qué vamos a engañarnos, lo que hizo fue dar jabón.
El personal trinaba en las redes sociales, tildando al programa de publirreportaje y una de las cosas que peor sentó fue que dedicaron más tiempo a glosar los éxitos deportivos de balonmanista que a relatar la trama de Instituto Nóos.
Presumo que los redactores de Informe Semanal (los de la tele pública en general), son buenos profesionales, pero en este caso, como en muchos otros, es evidente que han actuado movidos por razones no exactamente informativas.
Al nuevo jefazo de TVE le va a costar convencernos (al menos a mí) de que la cadena pública es necesaria para el país.


viernes, 13 de enero de 2012

BAJOS FONDOS

Un joven marginal, Tolly Devlin (Cliff Robertson), que vive en los bajos fondos, donde se va introduciendo en el mundo de la delincuencia mediante pequeños hurtos, presencia el brutal asesinato de su padre y, a partir de ahí, se promete a sí mismo que se vengará de los verdugos cueste lo que cueste.
Encerrado durante muchos años primero en un orfanato, después en el reformatorio y más tarde en diversas prisiones, un día descubrirá casualmente a uno de los criminales culpables, quien, a las puertas de la muerte, le confesará los nombres de los asesinos.
Traza un plan que le permite introducirse en la organización mafiosa donde los tres hombres que busca han conseguido escalar hasta los puestos más altos.
La venganza se sierve en plato frío y Tolly no descansará hasta lograr su eterno objetivo.

Con las pelis del llamado cine negro, ocurre lo que con otros géneros, que el ambiente e incluso los personajes parece que son siempre los mismos, pero no así la película, porque lo del género es el envoltorio, pero lo que nos cuentan son historias que podrían enmarcarse en otros ámbitos y más cuando hablan de sentimientos o de formas de comportarse.

En este caso, la venganza es el centro de la trama. Una venganza cuyos motivos, hacen que el espectador se ponga de parte del protagonista/vengador, pues el motivo es, nada menos, que el asesinato de su padre, víctima de una brutal paliza y que la cámara nos muestra a través de sombras en la pared de un callejón. Muy de cine negro, como se ve.

Samuel Fuller había trabajado en su juventud como redactor de sucesos, así que supongo que esa actividad le sirvió bastante a la hora de realizar películas como esta. Él supo arreglárselas en el tremendo mundo del cine americano, dominado por las grandes productoras, para hacer el cine que quería. En más de una ocasión a base de realizar películas de la llamada serie B, en las que, a cambio de lo rápido y barato que rodaba, le dejaban bastante libertad. Este es uno de esos casos, una peli de bajo presupuesto, con un resultado más que digno.

A pesar de que utiliza también el fuera de cámara, no por ello deja de mostrarnos en ocasiones la violencia de ese submundo en el que se mueven los personajes, esa violencia, seca, abrupta y sin efectismos, marca de la casa.

La historia de amor que, como algo paralelo, se nos cuenta, sirve para remarcar un tanto el signo fatalista de los personajes: Cuando traspasas ciertas líneas, no hay redención posible.
Una película muy entretenida, con un ritmo trepidante y una magnífica fotografía en blanco y negro. Actuaciones sobrias, con personajes duros y marcados por la vida que llevan. Me gustó el personaje al que da vida Richard Rust, un asesino que se coloca sus gafas de sol (muy cool) cada vez que tiene que actuar.




jueves, 12 de enero de 2012

TERM SHEET

Pedro Pérez, oriundo de Moratones de Vidriales es un tipo especialmente dotado para poner negocios en marcha y después venderlos, casi siempre han sido pubs o pequeños restaurantes que suben como la espuma gracias, entre otras cosas, al trato amable de Pedro. Muchos de ellos, cuando los ha vendido, decaen rápidamente porque los nuevos dueños no saben llevarlos bien.
Ahora está metido en uno de esos negociejos que ni está en la red, ni nada de eso, cosa rara en estos tiempos. Sin embargo ha tenido noticia de que una gran cadena del sector está a punto de absorverle. Él está sentado tranquilamente en su pequeño despacho, mirando la pantalla del ordenador, porque está esperando un correo electrónico. Espera el term sheet* de la operación. Podría abrirlo en casa, claro, pero no es lo mismo. Pedro quiere controlar el dónde y el cómo de este momento.
Suena la alarma del Outlook. Pedro lee el Asunto del mensaje: TERM SHEET. Pero no es el term sheet que está esperando. El remitente es su esposa, Encina Sáez. Está a punto de no abrirlo, pensando que puede ser uno de esos chistes absurdos que se envían por correo electrónico. Se lo piensa y hace doble clic y lo lee:
HOJA DE TÉRMINOS PARA LA ADQUISICIÓN DE ACCIONES PREFERENTES DE NUESTRA RELACIÓN. La adquisición de Acciones Serie A Preferentes de NUESTRA RELACIÓN, sociedad anónima promotora de inversión de capital variable compuesta por TU MUJER, TU HIJA Y TU HIJO. La presente hoja de términos está condicionada a la realización de una adecuada auditoría; revisión legal y documentación que sea satisfactoria para los Inversionistas.
Términos de la oferta: TIENES QUE EMPEZAR A VOLVER ANTES A CASA. TIENES QUE ESTAR EN CASA LOS FINES DE SEMANA.
El texto seguía en varias páginas que Pedro ya no siguió leyendo.

* TERM SHEET: Es un documento que permite plasmar el acuerdo de inversión entre un emprendedor y el inversor que están por cerrar la transacción, también conocido como acuerdo entre socios. Este documento de Term Sheet en realidad es sumamente importante para aclarar de antemano las cláusulas del contrato en una etapa donde existe bastante incertidumbre (de ambas partes).