miércoles, 8 de diciembre de 2010

MANTENGA LIMPIA ESPAÑA

A veces encuentra uno cosas como esto que sigue y se da cuenta de que no hemos cambiado tanto, al menos con respecto a nuestro pasado reciente. Hay algunos malos hábitos que están enquistados y los guarretes siguen estando ahí, demostrándonos día a día su insolidaridad.



martes, 7 de diciembre de 2010

BOLA DE FUEGO

Coja Vd. la historia de todos conocida de Blancanieves y los siete enanitos, dígales a Billy Wilder y a Charles Brackett que le den una forma original, contrate a Gary Cooper y a Barbara Stanwyck para los papeles protagonistas y ponga al frente del cotarro a Howard Hawks y tendrá una comedia clásica (que no es lo mismo que la clásica comedia), pero de altura, de esas que decimos que ya no se hacen y que te dan ganas de recomendar a más de uno que ahora se mete en estas lides, que se la vea, para ver si aprende un poquito del arte del enredo, de hacer reír, de darle a todo ello una envoltura de elegancia que dé empaque a un film que por la temática, corre el riesgo de caer en una obra de tono menor, de las de usar y tirar.
Siempre ha sido más fácil alcanzar cierto nivel con una obra de corte dramático, en estas otras, has de hilar fino y conseguir dotarlas de un alto nivel para que el público, tras verlas, tenga la sensación de que ha visto una comedia de primer orden.


Con esta peli, se puede garantizar que nadie (o casi, que siempre hay excepciones) va salir defraudado. Te podrá gustar más o menos el argumento, la forma de presentar y desarrollar la historia, pero al final, quedas con esa sensación de satisfacción que no es fácil de conseguir.


La "sui géneris" Blancanieves que interpreta Barbara Stanwyck, no tiene nada que ver con la modosa princesa del cuento, es una mujer de vida alegre y alocada, una bailarina de cabaret relacionada con el mundo del hampa, de expresiones chuscas y que toma sus propias decisiones, en la línea de mujer independiente tan del gusto de Hawks.
Por su parte el papel que correspondería al príncipe, es el de un profesor de lengua que vive en su burbuja aislado de la vida de las calles, trabajador, metódico, pacato y desgarbado, un papel que interpreta de maravilla Gary Cooper, que ya sabemos que tanto borda papeles de corte dramático, como este otro tipo de personajes.


La banda sonora es una delicia, con su momento culminate, cuando la orquesta de Gene Krupa interpreta el "Drum Boogie" con Bárbara Stanwyck cantando embutida en unos de esos vestidos de fantasía que diseñaba Edith Head y capaz de hacer mover los pies a su compás al más soso de los lingüistas del mundo y que remata con una versión del mismo tema acompañada del sonido de una caja de cerillas.


Parte del buen sabor de boca que nos queda al final, se debe al buen ritmo de la peli y a la sabia mezcla de asuntos que rayan con el cine negro y los malentendidos que va tejiendo y que dan mucho juego en el desarrollo de la acción y de los que saca partido para mantener el tono humorístico.


Magníficos los protagonistas, tanto Gary Cooper, de quien ya está todo dicho y una arrebatadora Bárbara Stanwyck, cuyas piernas, que luce con generosidad, debieron causar estragos entre el público masculino y envidia entre las féminas, y muy bien todo el coro de actores y actrices que les secunda, con actuaciones que contribuyen a mantener alto el nivel general.


Tiene algunas escenas para escoger, me quedo, por citar alguna, con ese beso a contraluz de los dos protas que se ve en el fotograma reproducido sobre estas líneas.





lunes, 6 de diciembre de 2010

LA ELEGANCIA DEL ERIZO

Bien podríamos decir que estamos ante un ensayo que toma la forma de una novela, porque el libro está lleno de reflexiones sobre varios aspectos de la vida, de la naturaleza de las personas y de sus relaciones .
Desde luego, como novela, deja bastante que desear, no he leído nada más de Muriel Barbery, aunque, que yo sepa, tiene publicada al menos, una novela anterior ("Una golosina", año 2.000), pero sus carencias como narradora, más que como escritora, pues esto lo hace bien, han privado a las letras francesas de tener una novela de las que marcan época.
La primera parte de la obra se hace lenta e incluso pesada, parece no ir a ninguna parte y llegamos a preguntarnos cómo es posible que esta obra haya alcanzado el reconocimiento que tiene. Es una de esas ocasiones en las que tienes claro como el agua que tu vagaje como lector para detectar una buena obra, es de un simple aficionadillo de tres al cuarto y que te falta mucho para estar a la altura de los que de verdad entienden, porque tú no acabas de ver el mérito sobresaliente en aquello que está entre tus manos.
Sin embargo, a partir de cierto momento es como si el ritmo cambiara y comienzas a leer con avidez, hasta llegar al logradísimo final y entonces te ves formando parte del grupo de personas que recomiendan "La elegancia del erizo" a los demás, al menos a algunos que sabes que van a apreciarlo.
Porque esta es una obra que cada cual leerá y disfrutará dependiendo de sus anteriores conocimientos, de su preparación intelectual en general y como lector en particular.
Lo cierto es que la autora, da con algunos resortes que nos resultan de lo más atractivo, por un lado, toca determinadas fibras sensibles, nos hace reflexionar, disfrutar, sufrir y reír y por otro, los personajes: La portera amante de la música, de los libros de filosofía, de la pintura, de la literatura, que sin embargo, trata de pasar como una inculta para esconderse a los ojos de los vecinos de la elegante finca en la que desempeña su trabajo, para no levantar suspicacias, no vaya a ser que la despidan por no quedarse en el lugar que le corresponde; la niña, Paloma, que también esconde su condición de superdotada, para defenderse del entorno, amante del manga y que no encuentra razones para vivir y el Sr. Ozu, el japonés culto, señorial, educado, perspicaz, con buen gusto y rico, que servirá como nexo entre estos dos seres que por vivir ocultos, jamás se hubieran conocido fuera del hola y el adiós.
Y los secundarios que rodean al trío protagonista, los personajes de ese mundo elitista, algunos de los cuales van de progres, con sus sirvientes, también con sus respectivas subdivisiones, pero todos ellos empeñados en que las castas sigan existiendo y que sea complicado pasar de una a otra.
Un libro lleno de frases para enmarcar, en la que más que criticar, que lo hace, la autora reflexiona sobre un montón de cosas, la filosofía, las relaciones de las personas entre ellas y con su entorno, los animales, la soledad, las clases sociales, el éxito personal, la política...
Todo ello con un lenguaje cuidado y que se lee con agrado, a pesar de que, como queda dicho, en la primera parte, la novela carece de ritmo narrativo y resulta un tanto enmarañada.
Una frase, de las muchas que se podrían citar:

"Los que saben hacer las cosas, las hacen; los que no saben, enseñan a hacerlas; los que no saben enseñar, enseñan a los que enseñan, y los que no saben enseñar a los que enseñan, se meten en política


"

domingo, 5 de diciembre de 2010

ADELANTE MI AMOR

Si en la entrada anterior de cine, comentaba que la historia en la que se basa la peli, me parecía mala, cambien aquí radicalmente las palabras y darán con mi apreciación sobre la historia que sirve de sutento al film. Al fin y a la postre y aunque digamos que los premios, a veces, dejan bastante que desear, en este caso no creo que sea así y la peli se llevó el Oscar a la mejor historia.
La peli está basada en un relato del húngaro János Székely, que bajo el seudónimo de John S.Toddy y junto a Benjamin Glazer, intervino en lo que sería una primera redacción del guión, en el que tambien tuvieron su parte Jacques Thery y Ketty Frings y aportaciones importantes el tándem Wilder y Brackett, sobre todo en la parte final de la peli.
Desconozco la parte de cada cual en la redacción final del guión, pero el resultado es muy bueno.


Una película valiente, que cuando EE.UU. aún vacilaba sobre su intervención en la II Guerra Mundial, se atreve a denunciar esta pasividad del gobierno norteamericano, ante lo que las mentes más despiertas ya veían como un peligro para todo el orbe y no sólo para Europa.
Eso sí, de una manera que huye de maniqueísmos y que hace que a pesar de la historia terrible que nos está contando, de cuando en cuando, pero a lo largo de todo el film, la sonrisa no nos abandone.
Es muy difícil darle tono de comedia a unos hechos que resultan dramáticos, es todo un arte saber hacerlo, sin caer en el error de que el espectador se sienta ofendido por tratar de forma trivial temas tan peliagudos.
Un paradigma de este saber hacer, es la escena inicial, en la que el protagonista, Ray Milland, está a punto de ser fusilado y sin embargo su conversación con el fraile que le han enviado para confortarle, sirve para darle un toque de humor a momento tan dramático, a través de una conversación salpicada de frases ingeniosas cargadas de sarcasmo.


Al parecer, la peli se basa en un hecho que pudo ser real, el rescate mediante engaños de un prisionero estadounidense que había combatido en las Brigadas Internacionales. La acción se situa en Burgos, presuntamente en su castillo, que sirve de prisión y, de hecho, podemos ver imágenes tomadas en los alrededores de la capital castellana que nos son mostradas mediante transparencias.
Evidentemente, por lo que puede deducirse de este principio, la peli no fue estrenada en España.
Más tarde la acción se traslada a París, a alta mar, y a Alemania. Y nos relata aquellos comienzos de la guerra, con la anexión de Dánzig, la invasión de Polonia y el ataque y posterior armisticio a Francia.
Todo ello de la mano del aviador americano y de una periodista compatriota, Claudette Colbert, que le rescata del pelotón de fusilamiento y de la que él se enamora.
Una mujer que representa todo un símbolo de mujer moderna, independiente y que desea conseguir un nombre en su profesión por encima de cualquier cosa.


El título original debería traducirse por "Arriba mi amor", un pasaje de un salmo que entona Ray Milland cada vez que va a despegar con su avión.
Muy interesante, además de los dos protas, el trabajo de Walter Abel (creo que es él el que interpreta al jefe de Claudette Colbert).
De las cosas interesantes que tiene la peli, citaré un par de ellas.
Una por buena (a mi gusto), el plano picado sobre el patio del penal, con los soldados del pelotón de fusilamiento y el reo, caminando sobre el empedrado. Travelling descendente, hasta unos barrotes situados a ras de suelo, que nos introducen en la celda de Ray Milland, para asistir, fuera de plano a la consumación de fusilamiento de su camarada.
La otra cita, es lo chocante que resulta (vi la peli en V.O.), oír hablar a los militares españoles con acento mexicano.
Peli entretenida, elegante, divertida y con una historia de esas que decimos que tienen mensaje.



sábado, 4 de diciembre de 2010

HOGAR

Hace unos días, asistí a un funeral de alguien muy cercano, ya sabéis cómo son a veces esas cosas, el sacerdote, o quien oficie la ceremonia de despedida al cadáver, suele dirigir unas palabras a los congregados que, dependiendo de muchos y variados factores, van desde casi el absurdo, hasta frases estereotipadas que se repiten una y otra vez.
Salvo casos flagrantes de desidia, en los que mejor sería que no dijeran nada, yo entiendo y comprendo que, en la mayoría de las ocasiones, no ha tenido una relación con el fallecido como para meterse en mayores profundidades y sale del paso a base de confortar a los familiares con generalidades porque es difícil hacerlo de otro modo.
Bien, en ese funeral, el sacerdote conocía a la familia y a la fallecida y lo que dijo le salía de dentro y era fruto de ese conocimiento personal que otras veces falta. De todo ello, que son cosas que quedan para quienes allí estuvimos, íntimas en cierto modo, rescato un poema que leyó, que me gustó y del que sólo sé que fue escrito por alguien llamado Pedro, un monje cartujo, con motivo de la celebración de sus 25 años de clausura.


Se me va poblando el cielo
de rostros y corazones,
se va volviendo mi hogar,
llenándoseme de nombres.

No es ya un extraño país
lejano en el horizonte,
es cita donde me aguardan
pupilas que me conocen,
labios que me dieron besos,
pieles que llevan mis roces.

Se me va poblando el cielo
de rostros y corazones,
de gestos ya conocidos
de amor, de abrazos que acogen,

en los que revivir puedo
amadas palpitaciones,
y tantos y tantos sueños
que aguardan consumaciones.
Se me va poblando el cielo
de rostros y corazones:
me gusta saber que Dios
prepara para los hombres
Paraísos que permiten
recuperar los adioses.

Allí se me van llegando
uno a uno mis amores,
con besos hoy silenciosos
que tendrán resurrecciones.

Se me va poblando el cielo
de rostros y corazones,
se va volviendo mi hogar,
llenándoseme de nombres.


viernes, 3 de diciembre de 2010

LA OCTAVA MUJER DE BARBA AZUL

Si a alguien que no entienda mucho de cine (el menda, por ejemplo), le dicen que en una peli se entremezclan los nombres de Gary Cooper, Claudette Colbert, David Niven, Billy Wilder y Ernst Lubitsch, se le ponen los ojos a cuadros y da por hecho que va a ver "algo".
La historia es mala, o a mi me lo parece, a veces me daba un poquitín de vergüenza asistir a algunas de las escenas de la peli, verdaderas chorradas sin pies ni cabeza, desfasadas y un tanto ridículas.
Y sin embargo, lectores y lectoras (o al revés), es una peli deliciosa.
Es lo que tiene poner en las manos adecuadas cualquier asunto que, de lo que sea, saca provecho. Al final, cuando han transcurrido los 80 minutos de film, se nos olvidan las tonterías y nos queda la sensación de que ha merecido la pena, de que hemos visto una comedia y nos queda el regustillo ese de haber pasado un rato entretenido.


Por un lado, los actores, nada vamos a descubrir, tienen nombre y fama merecida y aquí lo hacen de maravilla y, encima, están guapos, con sus rostros jóvenes que encandilan y con su saber moverse ante la cámara que magnetiza, sobre todo en el caso de Mr. Cooper, que lleva casi todo el peso de la acción.


El guión, ingenioso, divertido, con frases y diálogos memorables, muchas escenas para el recuerdo, gags de lo más afortunado y divertido. Una gozada.


Y por encima de todos ellos, Lubitsch repartiendo estopa a diestro y siniestro, con la gracia y la maestría que le distinguen, riéndose de esa pretendida incultura de los yankees, que es lo que nos hace a los europeos sentirnos superiores ante los dueños del dinero, pero, al mismo tiempo, dándole lo suyo a esa grey de franceses que pueblan la Riviera, a los que nos retrata como vagos, buscavidas, nobles venidos a menos, y que viven gracias al dinero americano, a pesar de ser unos ineptos. Aquí David Niven, borda su papel, igual que Edward Everett Horton.


Película considerada menor entre las de Lubitsch, pero con ese toque suyo que las hace tener algo especial.
Divertida comedia, sin mayores pretensiones y que logra, de largo, su objetivo, incluso alguno más, ya que en alguno de sus planteamientos resulta, incluso, moderna.




miércoles, 1 de diciembre de 2010

EL MONO DESNUDO

Este es un libro casi mítico, conocido por mucha gente, a quienes les suena el título, aunque algunos no lo hayan leído. Publicado en 1967, algo tendrá cuando a lo largo de sus sucesivas reediciones, suma ya 20 millones de ejemplares salidos de las imprentas.
El planteamiento es de lo más curioso y original: Somos primates.
Y desde esa perspectiva nos analiza Desmond Morris, su autor, quien apunta una serie de teorías sobre cómo ha podido ser nuestro viaje desde los bosques frondosos, hasta llegar a donde estamos en la actualidad.
Yo soy un zoólogo, dice y el mono desnudo es un animal. Por consiguiente éste es tema adecuado para mi pluma... El Homo sapiens, sigue siendo un mono desnudo... y no es fácil sacudirse rápidamente de encima la herencia genética acumulada durante su pasado evolutivo. Si quisiera enfrentarse con este hecho, sería un animal mucho más complejo y tendría menos preocupaciones. Tal vez en esto pueda ayudarle el zoólogo.
A través de los diversos capítulos del libro, el autor va desgranando cómo es la vida de la especie humana en distintas facetas, desde los orígenes, hasta la conducta sexual, social o la búsqueda del confort, pero siempre teniendo presente que se trata de un animal y de que sus comportamientos, a pesar de lo que pueda parecer, no están tan alejados de los de algunas otras especies, sobre todo de la de nuestros más cercanos parientes en la escala evolutiva.
Cierto que algunas de sus teorías pueden ser criticadas y algunas, con el transcurso de estos pocos años desde que público el libro, nos resultan un tanto obsoletas, por no decir chocantes, porque no reconocemos del todo que nuestros jóvenes se comporten así, sobre todo cuando nos cuenta lo relativo al cortejo y lo que podríamos llamar noviazgo, pero en general siguen vigentes (como teorías, claro, esto ha de ser tenido presente a lo largo de toda la obra) y algunas de ellas, son sorprendentemente modernas, teniendo en cuenta que fue escrito hace casi medio siglo.
Morris se enmarca con este libro en lo que llamaríamos ciencia divulgativa y eso lo consigue, ya hemos dicho la gran cantidad de ejemplares vendidos de su obra.
El autor se licenció en zoología en la Universidad de Birmingham, doctorándose en Oxford. Alcanzó cierto nombre también como pintor, habiendo llegado a exponer con Miró, sin embargo el matricularse en zoología, fue porque él se dio cuenta de que su faceta artística difícilmente le iba a servir de sustento principal en su vida.
Además ha escrito varios libros más, algunos en colaboración con su esposa, la historiadora Ramona Baulch y es muy conocido también por algunos programas y documentales de mucho éxito en televisión.
Sin embargo El mono desnudo, sigue siendo la obra que le ha dado fama.
Me ha llamado la atención que al principio del libro, entre una larga lista de personalidades a las que agradece su ayuda, figure gente tan conocida ahora como David Attemborough o Konrad Lorenz.
El libro, que como él mismo avisa, va dirigido al gran público, se hace ameno, entretenido y, en ocasiones, hasta divertido.