Tras más de cincuenta años esperando la ocasión, Florentino Ariza vuelve a declarar su amor incondicional a Fermina Daza. Muchos avatares han llenado las vidas de ambos en este intermedio, desde el matrimonio de Fermina con el doctor Juvenal Urbino de la Calle, hasta el ascenso social de Florentino que ha pasado de ser un humilde telegrafista sin demasiado futuro a Propietario y Director de la CFC (Compañía Fluvial del Caribe).
En este tiempo, Forentino se ha mantenido fiel a su manera al recuerdo del que considera el único amor de su vida, aunque haya tenido 622 romances más o menos fugaces, el último con América Vicuña, apenas una adolescente de 14 años, cuando él ya sobrepasa de largo los sesenta.
La novela es una hermosa historia de amor, en la que está presente lo mejor del lenguaje del autor por excelencia del realismo mágico que logra subyugarnos con su dominio de la palabra, la imaginación con que nos conduce a través de este peculiar viaje y el cromatismo de sus descripciones de sentimientos y lugares que logran empaparnos de la magia caribeña como nadie lo ha conseguido.
Considera como una obra a la altura de 'Cien años de soledad', García Márquez nos regala esta maravilla literaria en que, viajando de la realidad al mito y envuelto en ese paisaje tropical, reflexiona alrededor del amor, de la amistad, la relación conyugal o la muerte, con un final tenuemente feliz.
La novela se inspira en la historia de los propios padres del autor, aunque solamente en la idea de arranque. El padre de 'Gabo', Gabriel Eligio García, era el telegrafista y boticario del pueblo. Había llegado a Aracataca a principios del siglo XX atraído por la “fiebre del banano” y no agradaba al padre de Luisa Santiaga Márquez, un reputado liberal, por pertenecer al Partido Conservador Colombiano y por ser hijo de madre soltera y un mujeriego confeso, con dos hijos de un matrimonio anterior.
Viendo que ambos se estaban enamorando, el coronel Márquez decidió enviar a su hija a otra ciudad. Los esfuerzos del reputado militar cayeron en saco roto cuando García se lanzó a dedicar serenatas de violín a Luisa, que acompañaba con poemas de amor, mensajes telegráficos e innumerables cartas.
Aunque el argumento no es idéntico, 'El amor en los tiempos del cólera' relata una historia tremendamente similar: la de Florentino Ariza, un joven que se enamoró perdidamente de Fermina Daza cuando fue a llevarle un telegrama a su casa y que siguió amándola cuando su padre, opuesto a la relación, se la llevó lejos para que le olvidase.
El amor que García y Márquez se tenían acabó por vencer las dificultades y ambos consiguieron casarse en Santa Marta en junio de 1926, alejados de la familia. Ambos se establecieron en Riohacha, pero al poco tiempo, y con Luisa embarazada, la familia se reconcilió y ésta volvió al pueblo para dar a luz a su primogénito.
Pese a las dificultades, la pareja acabó por tener once hijos. Uno de ellos sería el que décadas más adelante, convertiría su historia en un relato universal.






















