martes, 12 de junio de 2018

EL AMOR EN LOS TIEMPOS DEL CÓLERA

Tras más de cincuenta años esperando la ocasión, Florentino Ariza vuelve a declarar su amor incondicional a Fermina Daza. Muchos avatares han llenado las vidas de ambos en este intermedio, desde el matrimonio de Fermina con el doctor Juvenal Urbino de la Calle, hasta el ascenso social de Florentino que ha pasado de ser un humilde telegrafista sin demasiado futuro a Propietario y Director de la CFC (Compañía Fluvial del Caribe).
En este tiempo, Forentino se ha mantenido fiel a su manera al recuerdo del que considera el único amor de su vida, aunque haya tenido 622 romances más o menos fugaces, el último con América Vicuña, apenas una adolescente de 14 años, cuando él ya sobrepasa de largo los sesenta.
La novela es una hermosa historia de amor, en la que está presente lo mejor del lenguaje del autor por excelencia del realismo mágico que logra subyugarnos con su dominio de la palabra, la imaginación con que nos conduce a través de este peculiar viaje y el cromatismo de sus descripciones de sentimientos y lugares que logran empaparnos de la magia caribeña como nadie lo ha conseguido.
Considera como una obra a la altura de 'Cien años de soledad', García Márquez nos regala esta maravilla literaria en que, viajando de la realidad al mito y envuelto en ese paisaje tropical, reflexiona alrededor del amor, de la amistad, la relación conyugal o la muerte, con un final tenuemente feliz.
La novela se inspira en la historia de los propios padres del autor, aunque solamente en la idea de arranque. El padre de 'Gabo', Gabriel Eligio García, era el telegrafista y boticario del pueblo. Había llegado a Aracataca a principios del siglo XX atraído por la “fiebre del banano” y no agradaba al padre de Luisa Santiaga Márquez, un reputado liberal, por pertenecer al Partido Conservador Colombiano y por ser hijo de madre soltera y un mujeriego confeso, con dos hijos de un matrimonio anterior.
Viendo que ambos se estaban enamorando, el coronel Márquez decidió enviar a su hija a otra ciudad. Los esfuerzos del reputado militar cayeron en saco roto cuando García se lanzó a dedicar serenatas de violín a Luisa, que acompañaba con poemas de amor, mensajes telegráficos e innumerables cartas.
Aunque el argumento no es idéntico, 'El amor en los tiempos del cólera' relata una historia tremendamente similar: la de Florentino Ariza, un joven que se enamoró perdidamente de Fermina Daza cuando fue a llevarle un telegrama a su casa y que siguió amándola cuando su padre, opuesto a la relación, se la llevó lejos para que le olvidase.
El amor que García y Márquez se tenían acabó por vencer las dificultades y ambos consiguieron casarse en Santa Marta en junio de 1926, alejados de la familia. Ambos se establecieron en Riohacha, pero al poco tiempo, y con Luisa embarazada, la familia se reconcilió y ésta volvió al pueblo para dar a luz a su primogénito.
Pese a las dificultades, la pareja acabó por tener once hijos. Uno de ellos sería el que décadas más adelante, convertiría su historia en un relato universal.



lunes, 11 de junio de 2018

LOS JUEGOS DEL HAMBRE: SINSAJO. PARTE 1

Katniss Everdeen (Jennifer Lawrence), vencedora de los Juegos del Hambre, ha sido llevada a un lugar seguro en una gran instalación subterránea junto con Gale (Liam Hemsworth), su madre (Paula Malcomson) y su hermana Primrose (Willow Shields). Katniss se ve atormentada por pesadillas que le recuerdan todo lo que ha vivido en la arena de los Juegos. Su compañero de desafío, el tributo Finnick Odair (Sam Claflin) también está en la base, aparentemente sufriendo de estrés postraumático, mientras teme por la vida de su novia Annie (Stef Dawson). Katniss recibe la visita del coronel Boggs (Mahershala Ali), que le hace saber que el Distrito 13, donde residen actualmente, fue bombardeado por el Capitolio hace 75 años en represalia por su participación en la rebelión. Sin embargo, sin el conocimiento del Capitolio, que ha hecho creer al resto de la nación que el Distrito 13 dejó de existir, los sobrevivientes lograron construir un búnker subterráneo debajo de las ruinas. Boggs acompaña a Katniss ante la presidenta del Distrito 13, Alma Coin (Julianne Moore), a la que acompañan Plutarch Heavensbee (Philip Seymour Hoffman), un antiguo general del Capitolio, que resulta ser un aliado inesperado de los rebeldes, y Beetee (Jeffrey Wright), que diseñó los sistemas de seguridad del Capitolio y ahora se encuentra en silla de ruedas. Coin expresa su admiración por la valentía de Katniss, así como su condolencia por la destrucción del Distrito 12, la presidenta explica a Katniss, que destruyó la transmisión en vivo durante los Juegos del Hambre anteriores y provocó una rebelión masiva en los Distritos. Sin embargo, ella cree que una guerra solo puede ser exitosa si todos los distritos están completamente unidos contra su enemigo común, el poderoso Capitolio. Beetee revela que su trabajo en el diseño de las defensas y el sistema de transmisión del Capitolio, le ha permitido encontrar una forma de comunicarse con otros distritos y hackear el canal de noticias del Capitolio. Como Katniss se ha convertido en la personificación del Sinsajo, el símbolo no oficial de la rebelión, Coin y Heavensbee, quieren que haga una serie de películas de propaganda para ganarse a las personas que aún no se atreven a tomar partido contra el Capitolio.


Podríamos hablar de posibles mensajes que pueda intentar transmitirnos la película a través de determinadas situaciones, como la manipulación propagandística a que es sometida Katniss o el lavado de cerebro que sufre Peeta (Josh Hutcherson), pero lo único que voy a decir de este film es que la sensación con que termina el espectador es que acaban de tomarle el pelo y que, de forma innecesaria, han dividido la adaptación del último libro de la trilogía de los Juegos del Hambre, en dos películas y que en esta primera, prácticamente no ocurre nada y podría haber formado parte perfectamente de la siguiente, sin ocupar más de 15 o 20 minutos. Así que saquen sus consecuencias.




viernes, 8 de junio de 2018

DIVERGENTE

En un mundo distópico en el que la sociedad se divide en cinco categorías (Verdad, Abnegación, Osadía, Cordialidad y Erudición), los jóvenes deben elegir, atendiendo a sus virtudes personales más destacadas, a qué facción pertenecer.
Beatrice sorprende a los suyos con su decisión, pero ella no es como los demás: guarda un secreto del que podría depender el orden social e incluso su propia vida.
Tris Prior (Shailene Woodley) escoge Osadía - atrevidos y arriesgados que persiguen la valentía por encima de todas las cosas-. Durante la iniciación de la Osadía, Tris completa ejercicios acrobáticos, desafiando a la muerte, mientras se enfrenta a sus miedos más profundos en simulaciones espectaculares. Cuando descubre que es una Divergente, alguien que nunca encajaría en ninguna facción, le advierten que debe guardar el secreto si no quiere arriesgar su vida. Cuando Tris descubra que una guerra se avecina, la cual amenaza a su familia y la vida del misterioso líder de Osadía, de quien llega a enamorarse, Tris deberá afrontar su mayor prueba hasta ahora, revelar que es una Divergente y puede salvar el mundo... o destruirlo.
Divergente muestra una sociedad que se ha dividido por voluntad propia. La premisa es que la naturaleza humana ha fallado y que, si nos dejan a nuestro libre albedrío, nos mataremos entre nosotros. Cada persona puede elegir ser una cosa y nada más que una, por eso, cuando alguien sabe que es más que una cosa y quiere ser más que una cosa, es Divergente. Eso significa que no encaja. En esta sociedad concreta, si eres diferente, eres peligroso.


Basada en la novela homónima de Veronica Roth, primera parte de una trilogía cuyas siguientes entregas literarias fueron publicadas en 2012 y 2013.


La mayoría de las críticas que he leído sobre este film, inciden en los fallos de credibilidad de la historia y en que va dirigida a adolescentes no demasiado exigentes.
Me sorprende un poco, porque eso es la novela y el film no es sino una adaptación a imágenes de la misma. Es cierto que hay cosas que llaman la atención o que incluso dan un poco de risa por el planteamiento simplón que tienen, pero es que, repito, la novela es así.
Pienso que, en general, está bastante bien adaptada, aunque alguien eche de menos personajes o episodios determinados, sin embargo hay otras cosas que incluso, para algunos gustos, han mejorado el relato literario.
Se la compara con Los Juegos del Hambre, creo que, por el momento del rodaje y el mundo del futuro imaginario que se nos pinta, no es descabellado hacerlo, pero las diferencias son palpables. Quienes se quejan de la violencia de la historia, sepan que se ha rebajado con respecto a la novela, supongo que buscando una mejor calificación en Norteamérica para el público juvenil. Igual ocurre con la historia romántica, en la que no se detiene tanto la película.
Mucha acción y una crítica social de fondo que para algunos está tratada de forma superficial, pero ahí está, contra el criterio de quienes ven en ella un mensaje hueco para adolescentes sin demasiadas exigencias.




jueves, 7 de junio de 2018

BUCKING BROADWAY (A GALOPE POR BROADWAY)

Cheyenne Harry (Harry Carey), trabaja como vaquero en un gran rancho de Wyoming, corteja a Helen Clayton (Molly Malone), hija del propietario del rancho, de la que está enamorado, siendo correspondido por la joven; en la primera secuencia del film se ve a Harry entregando a Helen un pequeño corazón que ha tallado en madera de secuoya, como prueba de su amor.
Sin embargo, en la víspera de su matrimonio con Harry, Helen se fuga con Eugene Thornton (Vester Pegg), un atractivo hombre de ciudad que ha ido al rancho a comprar caballos.
A pesar del dolor que le produce, Harry acepta la pérdida e intenta continuar con su vida, mientras Helen, una vez en Nueva York, descubre la verdadera cara de Thornton, él y sus amigos son personas de moral disipada. Helen envía por correo a Cheyenne el corazón tallado que le regaló, como señal de que necesita su ayuda.
Harry viaja inmediatamente a Nueva York. Una pareja de estafadores trata de robarle, pero la ladrona se encariña de él y lo ayuda a buscar a Helen, a la que encuentra, bastante a disgusto, en un banquete al que asisten Thornton y sus amigos. Mientras, la timadora que le ha ayudado, llama a los vaqueros del rancho Clayton, que están en la estación de tren de la ciudad, a la que han llegado acompañando un embarque de ganado, y les avisa del peligro que corre su amigo.
Los vaqueros acuden a la llamada de Cheyenne y galopan de manera temerario por Broadway en medio del tráfico dispuestos a enfrentarse a Thornton y sus acompañantes.
Es con casi toda seguridad la película más antigua que se conserva de John Ford, gracias a una casualidad que ha permitido recuperar una de las obras de juventud del gran cineasta, la mayoría de cuyas películas del periodo mudo, parecen definitivamente perdidas.


El film se conserva gracias a que un coleccionista, depositó en 1970, en los Archivos Franceses de Películas, cuatro bobinas etiquetadas como un western llamado "Un drama en el oeste". 30 años más tarde, la película pudo ser identificada como "Bucking Broadway" (1917), gracias a la presencia en la misma de Harry Carey, el actor fetiche de John Ford.
Se conservan 369 de los 434 metros originales de película.


Es un film rodado en un abrir y cerrar de ojos y que no abrigaba demasiadas pretensiones, centrado en los sentimientos de los protagonistas, con unos personajes que no vienen adornados de especiales complicaciones.
Sin embargo, encontramos a un Harry Carey que pone mucha emoción en su papel y a un John Ford que derrocha inventiva en cada plano, con uno de los primeros ejemplos de ese humor tan peculiar que tenía, como la secuencia en que el protagonista se está probando los pantalones que va a adquirir para la boda, tras el mostrador, mientras entra en la tienda una clienta a la que le da un soponcio cuando se da cuenta de la situación. También un ejemplo de lo que serán sus cómicas peleas, en esta ocasión en la terraza de un hotel, organizada espacialmente de tal modo, que permite diferenciar varios escenarios y presenciar diferentes peleas simultáneas.
Pero sobre todo, lo que ya reconocemos son esas espectaculares escenas tan de Ford en las que hombres y naturaleza parecen sublimarse, adquiriendo proporciones majestuosas y una pincelada de lo que será un plano recurrente en sus películas: el personaje a contraluz (en esta ocasión L.M. Wells, que interpreta al Sr. Clayton, dueño del rancho) en el quicio de la puerta, asomado al exterior, en una sugerente imagen del apesadumbrado padre, que ve partir al que pudo haber sido su yerno, y al que la traición de la hija ha sumido en la vergüenza y la desesperanza.
Un film muy divertido por lo que tiene de sencillo e incluso de naif.




miércoles, 6 de junio de 2018

LA SEÑORITA JULIA

La señorita Julia (Jessica Chastain), la aristócrata que da nombre a la película y su criado John (Colin Farrell), mantienen relaciones sexuales durante una confusa noche de San Juan de finales del siglo XIX.
A partir de ese momento de arrebato, ambos personajes tendrán que decidir como lidiar con las consecuencias de lo que han hecho.
En palabras de August Strindberg, autor de la obra teatral que sirve de base al film, los personajes no están únicamente marcados por la herencia, la genética y el entorno, sino por sus propias aspiraciones, por la brumosa magia de la noche de San Juan e incluso por factores físicos como la menstruación, en el caso de la señorita Julia. Encontramos, pues, personajes de aplastante profundidad psicológica, llenos de contradicciones y absurdeces que se nos van descubriendo en el tira y afloja que se establece entre ellos.
Superficialmente, la pieza parece un simple drama evolutivo o de clases, en el que la representante de la agonizante clase alta es derrotada en la lucha con el representante de la ascendente clase baja.
La obra de teatro de Strindberg se sigue representando en la actualidad en los teatro de todo el mundo y, a pesar de su bien conocido argumento, el drama sigue suponiendo un gran reto tanto para los jóvenes actores que empiezan como para los más experimentados y consagrados.


El guión es de Liv Ullmann, realizadora del film y, como queda dicho, se basa en una obra teatral del sueco August Strindberg, escrita en 1888, que supuso un auténtico escándalo en aquella época. Un eminente crítico calificó la obra como un montón de basura.
Se da la circunstancia de que la directora y guionista del film, había interpretado el papel principal en una producción de 1991 del Royal Dramatic Theatre de Suecia dirigida por Ingmar Bergman.
Claramente el pionero drama naturalista de Strindberg resultaba demasiado avanzado para el público de su tiempo, que no estaba preparado para sus virulentos diálogos, ni para las referencias explícitas a la relación sexual y al suicidio, y lo recibió con aversión.


Buena fotografía y ambientación, la película es una gran oportunidad interpretativa para los actores llamados a hacerla, de la que pueden salir consagrados o hundidos. Creo que tanto Colin Farrell como Jessica Chastain, salen bien del embate, quizá ésta mejor que aquel y otro tanto se puede decir del personaje de Kathleen, interpretado por Samantha Morton.
Obra de solo tres personajes, en que los diálogos y la interpretación soportan todo el peso del film, gran parte del cual transcurre en un único escenario: la cocina de la mansión.
No es film para cualquier espectador, de entrada, a quienes no estén acostumbrados o no guste este tipo de películas basadas en obras teatrales y que siguen casi de punto por punto el montaje escénico, les resultará pesada y estoy seguro que sus dos horas se harán muy largas.
La película, como he dicho, está bien interpretada y técnicamente es irreprochable, pero buena parte de su fuerza e interés está en los diálogos y en lo que estos implican, algunas veces con expresiones de doble sentido y todo eso requiere cierta atención del espectador que se puede perder por la excesiva duración del film.




martes, 5 de junio de 2018

UN HÉROE POLACO

En este tercer y último volumen de la epopeya de Sienkiewicz conocida como Trilogía Polaca (después de A sangre y fuego y El diluvio), la trama histórica gira en torno a las guerras de Polonia contra los turcos y los tártaros acaecidas en la segunda mitad del siglo XVII.
El relato se centra en la figura de Miguel Volodiovski (de hecho, la novela original se titula "Pan Wolodyjowski"), conocido como el pequeño caballero, a causa de su corta estatura que, como dicen sus amigos y muchos de sus enemigos, suple sobradamente con su valor y con su destreza en el dominio de la espada. A él corresponderá dirigir la defensa suicida de la plaza fuerte de Kamenec, sobre el río Dniester, bajo los escombros de cuyas murallas encontrará la muerte. La fortaleza es la llave de toda Polonia y, una vez superada, quien lo haga, puede llegar hasta el corazón del reino sin apenas encontrar resistencia. Volodiovski jura ante Dios, mantener la defensa hasta la victoria o perecer entre sus ruinas.
El primer tercio de la novela, nos relata una historia de amor cortés, no exenta de enredos y malentendidos, que se resuelve con el matrimonio entre el protagonista y la joven Basia.
A continuación asistimos a las acciones de Voldiovski contra las bandas de salteadores que asolan los confines del reino y a un episodio en el que Basia es secuestrada por un tártaro llamado Azya, hijo del temible Tugay-Bey, que se hace pasar por leal a los polacos, pero que en realidad está esperando su ocasión para traicionarles y del que ella, valientemente, logra escapar en una huida que casi le cuesta la vida.
Lo verdaderamente interesante de la novela viene al final, en el que se relata de forma épica la defensa y ulterior caída de la fortaleza de Kamenec.
A pesar de que el remate final es una derrota, como está contada en tono épico y rodeada de la aureola de valor de los protagonistas principales, una vez más, Henryk Sienkiewicz, busca reforzar el sentimiento nacional de sus compatriotas polacos, en un momento en que, como he señalado en otras ocasiones, Polonia ni siquiera existía como nación, víctima de la voracidad territorial de sus vecinos germanos y rusos.
En la novela reaparecen algunos de los personajes que hemos visto en las anteriores, sobre todo el simpatico Zagloba, ya mayor, pero no por ello menos ingenioso. En ocasiones sus sentencias son verdaderas lecciones de vida.



lunes, 4 de junio de 2018

PALMERAS EN LA NIEVE

Desde 1926 la isla de Fernando Poo (ahora Bioko) formó parte de la Guinea Española, aunque era posesión española desde 1778, hasta que en 1968 se proclamó la independencia del país. La progresiva escalada de tensión y violencia de esos años supuso un complejo episodio de nuestro pasado del que apenas llegaban noticias a la península. "Palmeras en la Nieve" sitúa su acción por una parte en el periodo de transición de las colonias a provincias de ultramar hasta la independencia definitiva, y por otra en el presente, en Bioko, un territorio herido tras años de inestabilidad, dictaduras, desapariciones, torturas, y falta de libertades.
Se trata una historia tan épica como intimista que tiende puentes entre dos tiempos, dos culturas y dos generaciones.
El descubrimiento accidental de una carta olvidada durante años empuja a Clarence (Adriana Ugarte) a viajar desde las montañas de Huesca a Bioko para visitar la tierra en la que su padre Jacobo (Alain Hernández) y su tío Kilian (Mario Casas) pasaron la mayor parte de su juventud, la isla de Fernando Poo. En las entrañas de un territorio tan exuberante y seductor como peligroso, Clarence desentierra el secreto de una historia de amor prohibido enmarcado en turbulentas circunstancias históricas cuyas consecuencias alcanzarán el presente.
Para Clarence, será un viaje a través de la vida de varias generaciones de una familia, el viaje de descubrimiento de un continente mágico, África, y también un viaje emocional y catártico, con el que, a través de los secretos del pasado de su padre y de tu tío, aprenderá a comprender mejor su propia historia.


Basada en el best seller homónimo de Luz Gabás, editado por Temas de Hoy, Palmeras en la Nieve nos transporta a la época colonial española en Guinea Ecuatorial.
La novela, publicada en 2012, fue desde el inicio todo un fenómeno editorial y un completo éxito de ventas. Está inspirada en las experiencias de miles de colonos españoles que llegaron allí atraídos por las perspectivas de un futuro mejor. Es el caso de varios jóvenes del valle de Benasque -entre ellos los abuelos y el padre de la autora- que decidieron emigrar a tierras más cálidas, para trabajar en las plantaciones de cacao, dejando atrás la nieve y el frío de sus pueblos montañosos.


Con un presupuesto de 10 millones de euros, inusual en producciones españolas, los exteriores se rodaron en la isla de Gran Canaria (Finca de Osorio, donde se recreó la legendaria plantación de cacao de Sampaka; Las Palmas de Gran Canaria; Arucas; Gáldar; Guía y Telde), Huesca (Bielsa, Benasque y Llanos de Hospital) y Colombia.


Siempre he pensado que el principal motivo del éxito de la novela de Luz Gabás es que trata de un asunto, el de la colonia española de Guinea, muy poco conocido y que despierta gran interés entre el público español, al menos recuerdo que eso fue lo que me impulsó a leer la novela en su día.
Aunque es cierto que nos acerca a algunas cosas de cómo era la vida en aquella época en la colonia, la verdad es que la novela acaba diluyéndose y se centra en la historia romántica entre Kilian y Bisila (Berta Vázquez), con lo que buena parte del interés histórico que pudiera ofrecer a quienes se acercan al relato, se pierde.
La adaptación cinematográfica sigue esta línea y la historia de amor, es lo que centra toda la trama, lo que hace, a mi juicio, que pierda buena parte de su potencial, quedándose en una historia menor que nos suena a ya vista en muchas ocasiones, la de un amor imposible.


Da un poco de pena que, con los medios con que se contó y una financiación inusual en nuestro cine, como ya señalé, la película acabe siendo bastante convencional y pierda mucha de la originalidad que ofrecía potencialmente y que pudieron haber hecho de este film un referente. Algo que, tras el paso de unos pocos años desde su estreno, ya comprobamos que no será.
De cualquier modo, creo que parte de la posible decepción viene de las expectativas, uno cree que va a ver algo relativo a la historia de las últimas colonias españolas y en realidad, eso es el envoltorio, pero lo que de verdad presenciamos es un relato romántico y la reconstrucción novelada de una historia familiar de la autora de la novela.