martes, 8 de marzo de 2016

ESCUPIRÉ SOBRE VUESTRA TUMBA

Lee Anderson tiene más de una octava parte de negro, aunque por su color de piel y por su pelo rubio, nadie que no conozca su pasado lo sospeche. Tiene un hermano, Tom, un hombre creyente que trabaja como educador y también tenía otro hermano, a quien en la novela sólo se nombra como "el chico", que estaba enamorado de una muchacha blanca con la que pretendía casarse, hasta que el padre y el hermano de ella se enteran y, como dice Lee, se encargaron de él, le dieron una soberana paliza, le colgaron y el chico murió.
Desde ese momento, Lee planea su venganza, sin prisas, de manera metódica, busca a las víctimas sobre las que vaciar todo el odio que lleva dentro. Consigue, a través de Tom, trabajo como encargado de una librería en Buckton, una pequeña ciudad donde Lee comienza a frecuentar un local en el que se reúnen los jóvenes del lugar. Alcohol, sexo y música son sus entretenimientos con las jovencitas que se muestran abiertas a todo tipo de experiencias, hasta que por medio de Dexter, uno de los miembros de la pandilla, un chico de clase acomodada, descubre a dos hermanas que viven en una localidad cercana, chicas bien, a las que Lee elige como medio de su venganza para golpear a los blancos en donde más les duele, en sus pequeñas y mimadas mujercitas.
Escupiré sobre vuestra tumba (J'irai cracher sur vos tombes), fue publicada en 1946 bajo el seudónimo de Vernon Sullivan. La crítica rechazó la obra por violenta, pornográfica y descarnada. Dos años más tarde fue prohibida por ultraje a la moral y las buenas costumbres y tanto el autor como el editor fueron procesados.
Boris Vian (1920-1959), rebelde y trasgresor por naturaleza, durante su corta y apasionada vida, enfurecía a la bienpensante sociedad francesa con el corrosivo estilo de su escritura y la irreverencia de sus actitudes y opiniones.



lunes, 7 de marzo de 2016

MATAR ES FÁCIL

Luke Williams (Bill Bixby) es profesor universitario y trabaja con computadores, recientemente divorciado, ha decidido darse un respiro y conocer Europa. Mientras disfruta de un aburrido y monótono viaje en tren, coincide en el mismo vagón con una anciana que viaja a Londres con el propósito de desenmascarar a un sigiloso asesino que, según ella, está sembrando de cadáveres el apacible y confiado pueblo de Whychwood. Lavinia Fullerton (Helen Hayes), explica a Luke que lo que parecen muertes aparentemente fortuitas en realidad se trata de asesinatos. La señorita Fullerton incluso le comenta a Luke que sabe quien va a ser la próxima víctima: el doctor Humbleby. La verdad es que Luke no da crédito a la historia que le cuenta la anciana, y una vez llegan a Londres cada uno sigue su camino, pero apenas se han separado, ve un revuelo de gente y al acercarse se encuentra con que su acompañante del tren ha sido atropellada por un automóvil que se ha dado a la fuga y yace muerta en el suelo.
Cuando Luke le comenta a un amigo lo sucedido, le dice que le gustaría ir a Whychwood para asistir al funeral de la anciana e investigar, ya que le parece muy extraño todo lo que ha sucedido y más aún cuando se enteran de que el doctor Humbleby acaba de fallecer. Con la excusa de que está escribiendo un libro sobre hechicería, Luke hace preguntas por el pueblo para ver si puede aclarar quién es el asesino.


El guión se basa en una novela de Agatha Christie. La película está pensada como producto televisivo y cuenta con algún nombre fácilmente reconocible como reclamo, cual es el caso de Lesley-Anne Down y sobre todo de Olivia de Havilland interpretando a Honoria Waynflete, una amiga de la señorita Fullerton, que tiene mucho peso en el desenlace final.


Película ligerísima. con un flojo guión y una historia de amor que acompaña a la trama principal y que, como casi todo en el film, está bastante mal trabajado.
Entretenida porque, aunque no es de sus mejores novelas, las historias de la reina del misterio siempre resultan atractivas con ese ir y venir de personajes que nos van despistando y una última vuelta de tuerca al final de esas que no ves venir.




sábado, 5 de marzo de 2016

MASONES EN LA NOBLEZA DE ESPAÑA

¿Qué interés puede tener una historia de los aristócratas masones españoles?
Pues aunque solamente fuera para tratar de poner algunos puntos sobre sus respectivas íes, o matizar asertos que a fuerza de repetidos han sido dados por verdaderos, merecería la pena el esfuerzo.
Algo así es lo que trata de hacer el Catedrático de Historia del Derecho y de las Instituciones de la UNED Javier Alvarado Planas con este libro.
Desde mediados del XVIII, hay noticias de cierta actividad masónica en España, si bien muchas veces circunscrita a personas individuales que en sus viajes habían sido iniciados, habrá que esperar al siglo XIX, para que la masonería tome carta de naturaleza en nuestro país y comiencen a funcionar logias en diversas ciudades. La masonería española siempre ha tenido sus particularidades y ha funcionado de una manera peculiar, de hecho durante los siglos XIX y XX se solicitó en varias ocasiones el reconocimiento de la Gran Logia Unida de Inglaterra, pero no ha sido hasta una fecha tan tardía como 1987, cuando las masonerías españolas han alcanzado este reconocimiento.
El autor va desgranando a lo largo del libro no sólo la pertenencia o no de nobles a las diversas logias, sino también el devenir de estas en el contexto nacional. La nobleza siempre tuvo representación entre los masones, bien que no eran todos de los que se ha hablado, pues en ocasiones las propias logias daban a entender que tal o cual personaje pertenecía a la misma en busca del prestigio que su solo nombre otorgaba.
Los nobles (supongo que igual que otros estamentos), no siempre actuaban por mero convencimiento, sino en busca de prerrogativas, promoción social o por simple diversión, en el sentido de que eran lugares de debate y encuentro con personas de cierta relevancia y condición cultural, en unas épocas en las que no era fácil encontrar foros de este tipo. A partir del Sexenio Revolucionario (último cuarto del XIX), la nobleza prefiere otros círculos de sociabilidad más tradicional (casinos, academias, círculos literarios…) o directamente los partidos políticos.
Precisamente sobre estos, relata Javier Alvarado que una de las razones de la negativa al reconocimiento internacional de las masonerías españolas, es que las logias, durante algunos periodos jugaron el papel de facciones políticas, cuando los partidos aún no existían, algo que va contra el espíritu y la norma de la Masonería que prohíbe expresamente debatir sobre ideas políticas o religiosas.
De cualquier modo, el autor trata de desmontar algunos de los argumentos que han alcanzado cierto eco a través de los tiempos como es la influencia de los masones en la pérdida de las colonias o el carácter izquierdista de sus miembros, sobre todo a partir de 1868. En algunos casos, apunta a todo lo contrario, pues en cuanto a la pérdida de las colonias, muchos de los masones de Cuba y Puerto Rico eran unionistas y en cuanto al carácter izquierdista o, al menos, progresista, de los iniciados, idea que se extendió de forma interesada, sobre todo durante el franquismo, por razones obvias, relata la cantidad de masones que fueron fusilados o sufrieron persecución por el Frente Popular, y que, en algunos casos, tras librarse de una muerte segura, se enfrentaron a purgas en la Zona Nacional, precisamente por su condición de masones. En cualquier caso, parece demostrado que había personas de las más diversas ideologías entre los masones, incluso militantes de Falange y, desde luego monárquicos o simplemente conservadores que habían formado en las filas de la CEDA o el lerrouxismo.
Es una lástima que los editores no hayan tenido un poco más de atención con el libro en un aspecto que dado el carácter de la edición pensaba que estaría más cuidado, cual es el de las notas. Estas figuran al final, tras un breve diccionario de términos masónicos y te puedes volver loco al consultarlas, hasta que descubres el error en que han incurrido, capítulos que tienen 30 notas, cuando vas a buscar alguna de ellas, resulta que sólo aparecen 8 o 10 ¿cómo es esto?, pues porque se las han adjudicado al capítulo anterior o al siguiente. Un pequeño caos.
En cualquier caso, gran trabajo de Javier Alvarado, documentadísimo, con una bibliografía exhaustiva y mucho más ameno de lo que en principio pueda parecer.

Esta reseña se publicó en HISLIBRIS





viernes, 4 de marzo de 2016

LA COLMENA

Excelente guión del productor cinematográfico José Luis Dibildos, que traslada a la pantalla la obra homónima que Camilo José Cela escribiera entre 1945 y 1948 y publicada en Buenos Aires en 1951, después de que la censura franquista la hubiera rechazado por inmoral, pornográfica e irreverente y eso que Cela había presentado un original en el que había suprimido muchos párrafos previendo que iba a tener problemas, de hecho, se anunció tiempo atrás que había aparecido un original inédito en el que se incluían escenas, sobre todo de sexo, que no están en la novela publicada y que se iba a sacar una nueva edición este año, coincidiendo con el centenario del nacimiento de Cela. Veremos, después de los líos de su viuda, Marina Castaño y la fundación que preside, si se lleva a efecto. De cualquier modo, la edición argentina, también estaba censurada. A raíz de la publicación, Cela fue expulsado de la Asociación de la Prensa de Madrid y su nombre fue prohibido en los periódicos españoles.
La película de Mario Camus, es un ejemplo de adaptación, una de las mejores que se han hecho de una obra literaria, que en este caso tenía la complicación añadida de contar con más de doscientos personajes.
Se ambienta en el Madrid de la posguerra española y, aunque se detiene algo más en los avatares de Martín Marco López (José Sacristán), un poeta que malvive con lo que le proporciona su hermana y que duerme de limosna en un prostíbulo, no tiene un protagonista, sino que esta multitud de personajes, que viven en sus celdas aisladas, pero que interactúan con los demás porque forman parte de la misma colmena, son los protagonistas conjuntos de la narración, muchos de ellos puestos en relación a través del propio Martín Marco, pero en otras ocasiones, porque son vecinos de la misma casa, o porque frecuentan los mismos ambientes.


Con un excepcional elenco de actores, al ver la nómina de ellos y el puñado que se quedó fuera y también eran (o siguen siendo) grandes intérpretes, uno piensa que una vez hubo actores y actrices en España y mira en lo que hemos devenido. Incluso podemos ver al propio Cela en una de las escenas del café, con el grupo de poetas y en otra a Antonio Mingote.


La película es un retrato del Madrid de la época, con personajes bastante bien definidos, pero en los que ahonda poco, así como en sus inquietudes, en las que parece que sólo rasca sobre la superficie.
De cualquier modo es un excelente fresco de aquella España oscura y refleja de manera espléndida el hambre, el frío, el miedo, la represión sexual o la hipocresía.
Con unas interpretaciones que da gusto ver, el film es un documento de la España de los primeros años 40 con sus secuelas de pobreza, miseria y desigualdades sociales, que los medios de comunicación del momento trataban de ocultar y de los que se toman los aspectos más sórdidos, mezclados con el ingenio de la gente para salir adelante como buenamente podían, a veces de manera bastante indigna.




jueves, 3 de marzo de 2016

EL JARDÍN OLVIDADO

En 1913, a las puertas de la Primera Guerra Mundial, una niña es abandonada en un barco con destino a Australia. Una misteriosa mujer llamada La Autora ha prometido cuidar de ella, pero La Autora desaparece sin dejar rastro. La niña, de apenas cuatro años, llega a la ciudad de Maryborough, en Queensland, a la sazón un importante puerto de entrada de inmigrantes y es recogida por Hugh O'Connor que trabaja en las instalaciones portuarias y que intenta sin éxito averiguar quién es, pero al no tener ninguna pista, decide, junto a su esposa, hacerse cargo de la niña, a la que llaman Nell.
En la noche de su veintiún cumpleaños, Nell O’Connor descubre que es adoptada, lo que cambiará su vida para siempre. Décadas más tarde, se embarca en la búsqueda de la verdad de sus antepasados que la lleva hasta la costa de Cornualles.
A la muerte de Nell, su nieta Casandra recibe una inesperada herencia: una cabaña y su olvidado jardín en las tierras de Cornualles, que es conocido por la gente por los secretos que esconde. Aquí es donde Casandra descubrirá finalmente la verdad sobre la familia y resolverá el misterio, que se remonta un siglo atrás, de una niña desaparecida.
La novela se desenvuelve en tres planos temporales, la primera década del siglo XX, en la que nos cuenta la peripecia de la familia Mountrachet y más concretamente la vida de Eliza Makepeace y su dura infancia hasta que los Mountrachet la llevan a vivir con ellos, como huérfana que es de Georgiana, la hermana del señor de la casa, que avergonzó a la familia cuando quedó embarazada de un hombre de humilde extracción. De ahí saltamos a 1975, cuando Nell viaja a Cornualles en busca de su pasado, compra la cabaña de la colina y pretende volver a Tregenna para no regresar nunca a Australia, a donde viajará para dejar resueltos sus asuntos, sin embargo, el regreso a Tregenna no se producirá jamás, porque su hija, a la que no ha hecho demasiado caso nunca, le lleva a Cassandra, la nieta de Nell, para que la cuide durante unos días que acabarán convirtiéndose en el resto de la vida de Nell.
Por último, la novela se viene a la actualidad (concretamente a 2005), en ese tiempo, Cassandra, cumpliendo los deseos de su abuela, viaja a Cornualles y será ella la que retome la búsqueda del pasado de Nell.
Esos tres planos están entrelazados a lo largo del libro y poco a poco, se van casando situaciones y acontecimientos ocurridos en otra época con descubrimientos efectuados en momentos posteriores, hasta ir cerrando los huecos abiertos en el pasado de Nell y su extraño viaje a Australia.
Además de cierto misterio y el suspense en el que flota la novela y que te va atrapando poco a poco, esta es un homenaje a la literatura infantil, a quienes se dedican a ella y a todos los que a través de libros de cuentos y relatos de aventuras, hemos disfrutado desde niños del inmenso placer de la lectura y de la magia de los relatos infantiles.
Las referencias y homenajes a este tipo de literatura, son constantes y, en ocasiones, explícitas. Por supuesto, en primer lugar, los cuentos de hadas que escribe Eliza, alguno de los cuales, se intercala en el texto; pero también la misma peripecia vital de esta autora durante su infancia con la señora Swindell, cuyas conexiones con el mundo de Dickens son más que evidentes; o las explícitas referencias a la obra de Enid Blyton.
Un libro bien escrito, con una ambientación muy conseguida, estructurado de manera que sus piezas vayan convergiendo y tremendamente sugestivo para el lector, en parte gracias a esas dosis de misterio del que he hablado, pero también por el aire de magia y aventura que destila durante todo el relato.



miércoles, 2 de marzo de 2016

BLADE RUNNER

A principios del siglo XXI, la Tyrell Corporation desarrolló un nuevo tipo de robot llamado Nexus, un ser virtualmente idéntico al hombre y conocido como replicante.
Los replicantes Nexus 6 eran superiores en fuerza y agilidad y al menos iguales en inteligencia a los ingenieros de genética que los crearon. En el espacio exterior, los replicantes fueron usados como trabajadores esclavos en la arriesgada exploración y colonización de otros planetas.
Después de la sangrienta rebelión de un equipo de combate de Nexus 6, en una colonia sideral, los replicantes fueron declarados proscritos en la Tierra bajo pena de muerte.
Brigadas de policía especiales con el nombre de unidades de Blade Runners, tenían órdenes de tirar a matar al ver a cualquier replicante invasor.
A esto no se le llamó ejecución.
Se le llamó retiro.
La acción se desarrolla en Los Ángeles en noviembre de 2019. Rick Deckard (Harrison Ford) es un Blade Runner ya retirado, pero su antiguo jefe le llama para que se encargue de retirar a un grupo de cuatro replicantes que han llegado a la Tierra desde el mundo exterior, uno de los cuales logró infiltrarse en la Tyrrell Corporation y fue descubierto.


El guión se basa en una novela de Philip Kindred Dick publicada en 1968 con el título de ¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?.
Lo cierto es que la película cambia algunas de las cosas que contiene la novela, incluso manteniendo el espíritu de la misma, altera la percepción que Dick nos expone en su novela sobre algunos aspectos, como por ejemplo la visión que tiene de los replicantes, término que, por cierto, no se emplea en la novela y que la película hace que el espectador sienta empatía con ellos, mientras la novela los presenta como seres fríos y violentos incapaces de sentir emociones.


Bien interpretada, la película se desenvuelve en una atmósfera oscura y agobiante, trasmitiendo una constante sensación de peligro y decadencia en las calles, bien estén desiertas o atestadas de gente y siempre bajo una especie de lluvia ácida.
Estupenda partitura de Vangelis y unos escenarios que constituyen en si mismo uno de los aspectos más interesantes y logrados de la película hasta el punto de crear una estética de ambientación y una atmósfera muchas veces imitadas en otras producciones posteriores.


De hecho, algunos escenarios han quedado ya grabados en la retina del espectador y forman parte de la misma historia del cine, pero me voy a detener en el que quizá resume uno de los aspectos más importantes que trata el film, me estoy refiriendo al viejo edificio abandonado donde vive J.F. Sebastian (William Sanderson). En este recinto tiene lugar el clímax y la mayor parte del final de la película. Se trata de los restos de lo que en otros años era lo que se puede considerar todo un símbolo de la sociedad occidental contemporánea: un centro comercial. Un lugar con sabor a viejo, que no antiguo, al igual que su único habitante: el ingeniero genético J.F. Sebastian, un ser prematuramente avejentado debido a una rara enfermedad, que vive en una total soledad que le hace sentirse seguro y a la que, no obstante, trata de engañar creando pequeñas criaturas que le hacen caer en la ilusión de que alguien piensa en él y desea que vuelva a lo que podría llamar "casa".
Por una parte, este espacio encierra el simbolismo de la decadencia arquitectónica, pero también social. Por último es el escenario en que tendrá lugar el combate entre Deckard y Roy Batty (Rutger Hauer), el líder del grupo de replicantes proscritos. A su vez, el momento culminante de dicha lucha tendrá lugar en la azotea del edificio, en medio de una intensa lluvia, con ese monólogo final que es una de las más sugerentes y perturbadoras escenas jamás rodadas: I've seen things you people wouldn't believe. Attack ships on fire off the shoulder of Orion. I watched c-beams glitter in the dark near the Tannhäuser Gate. All those moments will be lost in time, like tears in rain. Time to die. 
(Yo he visto cosas que vosotros no creeríais: Atacar naves en llamas más allá de Orión. He visto Rayos-C brillar en la oscuridad cerca de la puerta de Tannhäuser. Todos esos momentos se perderán en el tiempo... como lágrimas en la lluvia. Es hora de morir).


Somo seres pensantes, eso es lo que nos distingue de otras especies, eso y los sentimientos que somos capaces de sentir (valga la redundancia) ¿Pero qué ocurriría si somos capaces de crear nuestras propias réplicas y esos seres artificiales llegan a sentir pena, rabia, dolor o son capaces de amar? ¿Tendríamos entonces la capacidad moral de decidir sobre su vida y su muerte sólo porque son creaciones nuestras y porque alguno de ellos sale torcido y es peligroso? ¿Quiénes somos los humanos para arrogarnos esta potestad?
Más allá de si el protagonista es también un replicante (algo que en el libro ni se plantea) o no, creo que este es el mensaje central que nos traslada el film y alrededor del cual gira el resto de la trama.
Por su estética, por lo que supuso de renovación del género de ciencia ficción, añadiendo esos toque de cine negro y por su mensaje sobre un futuro decadente, Blade Runner se ha convertido en una película de culto y se sigue viendo hoy día sin que el paso de tiempo la haya perjudicado en absoluto.




martes, 1 de marzo de 2016

FUE ANOCHE

La misteriosa muerte de un huésped tras marcharse en mitad de la noche de un rancho abierto como hospedaje por una pareja, Jacqueline y Gil, es lo que dará cuerpo a esta trama. Una extraña desaparición donde todo señalará directamente a Gil tras confesar que había acompañado a ese adinerado huésped a la estación de tren en plena noche hasta su partida, pero entre los revisores de la compañía ferroviaria no hay constancia de que algún viajero se subiera al tren en esa estación a esa hora. Además, la repentina posesión de una fuerte cantidad de dinero en manos de Gil no hará más que complicar su inocencia de cara a la investigación policial que se pone en marcha a raíz de esa desaparición, y donde la búsqueda del hombre desaparecido (o de su cuerpo) se convertirá en una pesadilla para la pareja, en una fuerte tensión emocional entre ellos, y en una pérdida progresiva de su confianza mutua. Como se puede comprobar, a William Irish le gustaba resaltar las injusticia de la lógica en la que muchas veces desembocan las investigaciones policiales basándose en pruebas muy contundentes y racionales, pero las cuales no siempre desvelan la auténtica realidad de los hechos en algunos casos. Y esos casos son precisamente los que le interesaron a este genial mago del suspense literario para dar vida a sus obras.