jueves, 13 de marzo de 2014

DOS AÑOS DE VACACIONES

No puedo imaginar otra aventura más emocionante y atractiva para el público infantil y juvenil que la imaginada por Julio Verne en esta novela. Pensad lo que puede suponer para un grupo de muchachos, algunos niños aún, otros ya adolescentes, verse libres de la tutela de los adultos, arrojados por el mar a un territorio deshabitado en el que no les faltan recursos con lo que sobrevivir y habiendo sido capaces de rescatar de la nave embarrancada, prácticamente la totalidad del equipamiento, del que podrán servirse para hacer su día a día más cómodo. Realmente, para la imaginación de un joven, es fácil ponerse en la piel de cualquiera de los protagonistas, ya que ellos están viviendo el sueño perfecto.
Para que resulte tan atractivo, contribuye no poco la idea del autor de poner al alcance de la mano de los muchachos esa serie de "comodidades" de que hemos hablado, pues para una mente infantil, verse privado de un mínimo indispensable de objetos y medios, puede resultar angustioso, pero de este modo, Verne hace que esos primeros capítulos del libro hagan honor al título de la novela.
En la última parte de ella, introduce el elemento perturbador, justo cuando podría decaer el interés del argumento, pues los muchachos ya han conseguido aposentarse en la isla y construir un hogar más o menos decente. La vida de los náufragos, que únicamente se ha visto enturbiada por algunas disputas entre ellos, fruto más de celos y afán de notoriedad, que de otra cosa, se verá gravemente alterada por la llegada de unos marineros de pésima calaña, verdaderos asesinos, de los que habrán de librarse si quieren salir con bien de su aventura.
Verne, que en sus novelas solía mezclar fantasía con elementos tomados de la realidad, incluso de su propio entorno, emplea el recuerdo de dos seres próximos a él, su propio hijo Michel se convierte en el joven Gordon, y un amigo de éste y compañero de estudios, Aristide Briand, que llegó a ser varias veces primer ministro francés durante la III República, inspira el personaje de Briand.
El mismo Verne reconoce (no podía ser de otro modo), que su libro está inspirado en la serie de novelas sobre Robinsones que se inició con la que da nombre a este tipo de relatos, el Robinson Crusoe de Daniel Defoe, y otras como el Robinso Suizo, de Johann David Wyss.
Verne trata de enaltecer en la novela valores como el afán de superación, la fe en las propias posibilidades, el valor, la amistad, el compañerismo, la lealtad, la responsabilidad o el sacrificio y la entrega a los demás.
Una maravillosa aventura, cuya lectura, uno no es capaz de abandonar una vez iniciada.



miércoles, 12 de marzo de 2014

ARARAT

Edward Saroyan (Charles Aznavour), es un renombrado director de cine de origen armenio, que quiere plasmar el genocidio de su pueblo en una película en la que trata de recoger su propia visión como superviviente y reconstruír la tragedia a través de sus propios recuerdos y de lo que le han contado quienes vivieron aquello.
Contratado por la productora, trabaja en el film, como conductor, el joven Raffi (David Alpay), que trata de entender por qué su padre (armenio también), trató de matar a un diplomático turco, pereciendo en el intento y dejando un vacío en la existencia de su hijo. Trata de encontrar respuestas viajando a Turquía para recorrer los lugares de sus antepasados. Al regresar a Canadá, es detenido en la aduana, donde David (Christopher Plummer) un policía a punto de jubilarse, le somete a interrogatorio al sospechar de las cajas de películas que trae en el equipaje. David se siente unido al joven por una serie de casualidades y escuchará la historia del genocidio armenio a través del relato de Raffi, conectando con la tragedia y con el narrador y su búsqueda de comprensión del padre ausente, en la que, en cierto modo, ve reflejada las complejas relaciones que mantiene con su propio hijo.


Atom Egoyan nos acerca, desde su peculiar punto de vista, la tragedia del genocidio armenio, un tema que le toca de cerca por sus propios orígenes.
El año que viene, se cumplirán cien de aquellos hechos y continúa siendo un asunto polémico; el genocidio no es reconocido, ni por el gobierno turco, ni por otros países que siguen debatiendo si realmente exitió el genocidio como tal. Este es el punto realmente desconcertante para los armenios, un drama que relega a todo un pueblo al olvido y a olvidar el sufrimiento por algo que los demás dicen que no ha ocurrido.


Precisamente Egoyan maneja las posibilidades que permite el arte de transmitir una idea a través de distintos lenguajes expresivos, para atrapar el sufrimiento y la impotencia de un pueblo y evitar el olvido de los que perecieron.
Egoyan trata de tomar cierta distancia, de no dejarse llevar por los sentimientos y ponerse en un plano más lejano, para ello, elige una narración en la que nos cuenta el rodaje del un film sobre dichos acontecimientos, de ese modo huye del sentimentalismo y de buscar la lágrima fácil del espectador.
El personaje central del film que se está rodando es un pintor, Arshile Gorky (Simon Abkarian) y el cuadro que pintó basándose en una fotografía de él mismo con su madre.
Gorky, nacido como Vostanik Manoog Adoyan, es convertido por Egoyan en una metáfora viviente del drama de su pueblo.
El pintor, que se cambió de nombre para parecer ruso, por parecerle que un armenio no tenía futuro en EE.UU., a donde había emigrado y al que le salió el tiro por la culata, sobre todo después de haberse inventado vínculos familiares con Máximo Gorky, no era ruso, pero tampoco era armenio, en el sentido de que había renegado de su pasado, fue un hombre solo en la vida, tratando de echar raíces en alguna parte o de tener una familia. Gorky no fue capaz de situarse como persona en este mundo nuestro y acabó suicidándose.


Interesantes el resto de historias que conforman la película, la del joven Raffi y sus problemas para entender a su padre y la decisión de este de atentar contra un diplomático turco, algo que le sirve a Egoyan para reflexionar sobre la legitimidad o no de los planteamientos radicales.
La madre de Raffi, Ani, interpretada por Arsinée Khanjian, esposa de Egoyan en la vida real, que intenta acercarse a la verdad a través del rigor histórico, para tratar de entender qué pasó y cómo aquello sigue marcando a su pueblo.


Algunos tachan de fría la película, pero Trecce cree que esa pretendida frialdad es producto del distanciamiento de Egoyan sobre los acontecimientos que narra.
Ararat huye del tono panfletario y de la demagogia, trata de alejarse del corazón y de acercarse al razonamiento, no pretende jugar con nuestras emociones, sino exponer algunos planteamientos y reflexiones de su realizador, planteando una propuesta para ser desmenuzada y analizada en profundidad.




martes, 11 de marzo de 2014

ROMA (STEVEN SAYLOR)

Tras haber alcanzado fama y prestigio con su serie de novelas Roma Sub Rosa, el norteamericano Steven Saylor, se embarca en lo que, en sus propias palabras, es el proyecto más grande y complicado emprendido en su vida, una novela sobre la antigua Roma, que lleva ese título precisamente: ROMA.
1.000 años de historia, nada menos, desde el nacimiento de la ciudad, hasta el fin de la república y la llegada de la época imperial. Saylor se inventa a sus propios protagonistas, dos familias, los Poticio y los Pinario, que convergen en determinados momentos y que son actores o espectadores de excepción de los acontecimientos que nos va relatando en la novela.
El autor va dando saltos en el tiempo para contarnos, a grandes rasgos, los momentos de la historia romana que más interesantes o decisivos le parecen, normalmente circunscritos a la propia ciudad, aunque sus repercusiones, lógicamente vayan mucho más allá. Es una especie de viaje en el tiempo, en el que el viajero-lector, va haciendo paradas en los lugares más interesantes, donde el guía-autor, nos relata lo relacionado con aquello, para, a continuación, pasar al siguiente.
Los relatos no tienen demasiada profundidad y nos dan una idea liviana del acontecimiento descrito. El resultado final es agradable y la lectura resulta cómoda y fácil, proporcionando a quien desee acercarse a la historia de Roma, la base justa para adentrarse, en el futuro, en lecturas más ricas y más detalladas que aporten un mayor conocimiento  sobre el tema en general o de alguna de sus particulares etapas.





lunes, 10 de marzo de 2014

EL PACTO DE LOS LOBOS

Francia, 1766, una misteriosa bestia asola los alrededores de Gévaudan. Los testimonios, si no contradictorios, son discordantes, cada cual añade detalles sobre su forma y aspecto, aunque casi todos los que dicen haberla visto, coinciden en que es una especie de lobo gigantesco. El caso es que mujeres, niños y animales domésticos aparecen muertos y mutilados y la noticia se extiende, primero por todo el país y luego más allá de las fronteras galas.
Luis XV, envía al naturalista Gregoire de Fronsac (Samuel Le Bihan), que trabaja en los jardines del rey, para que investigue la naturaleza y el origen de los ataques. Fronsac llega acompañado de Mani (Mark Dacascos), un indio mohawk a quien conoció durante su estancia en las colonias francesas de América.
Ambos descubren que la bestia, a quien algunos, sobre todo los eclesiásticos de manera interesada, atribuyen un origen sobrenatural, debe ser un animal adiestrado específicamente para matar. Sin embargo, desde París llegan órdenes de que aquello debe acabar de cualquier manera, para lo que el rey envía a su mejor arcabucero que todo lo que consigue es matar a un lobo y exige a Fronsac que altere su cadáver para que parezca que es la famosa bestia.
Aunque oficialmente el caso se da por cerrado, Fronsac y Mani volverán a Gévaudan para seguir investigando por su cuenta desafiando a las autoridades.


Extraña película del francés Christophe Gans. Pretendidamente innovadora, lo cierto es que obtuvo un gran éxito de taquilla, para muchos inexplicable, pero así son las cosas del cine y así somos los espectadores.
Gangs es un hombre con experiencia en películas fantásticas y videojuegos, el film del que hablamos (a quienes les guste y sepan un poquillo de qué va, lo notarán enseguida) bebe en ese campo del videojuego. Introducir, en una peli ambientada en el Siglo de las Luces, luchas al estilo de los films de Hong Kong; los travellings aéreos sobre paisajes naturales por medios digitales; los pasadizos y subterráneos oscuros y llenos de recovecos... son imágenes muy típicas de videojuego de acción y aventura.


Toma también algunas cosas del western americano, sobre todo al principio de la película, la presentación de los dos jinetes (Fronsac y Mani), la podría haber firmado perfectamente Peckinpah: Vestidos con largos abrigos, bajo la lluvia, con la cabeza oculta por el sombrero y el cuello levantado del gabán, a caballo...
Lo cierto es que la primera mitad del film tiene cierto interés y concita la atención de espectador, que espera a ver por dónde van a ir los tiros. Tras el establecimiento de la trama y la definición de los personajes, viene una segunda mitad, para mi gusto menos conseguida, más previsible y con un final bastante académico.


Y es que la primera parte está concebida como una especie de thriller que podríamos llamar histórico, pues está enraizado en un determinado tiempo de la historia y presenta además el enfrentamiento entre la razón y la fe, tan típico de esa época. La segunda mitad, es una especie de film de venganza (por eso me vino antes Peckinpah a la memoria), que se hace un poco larga, en la que el realizador va casando algunas de las piezas que han quedado sueltas de forma intencionada en la exposición de la historia.


Aunque a muchos pueda parecerles una historia fantástica, lo cierto es que está basada en hechos reales y bien documentados, es más, en el film se reflejan pequeños detalles que cuentan las crónicas de la época. Lo único que se inventa el realizador es esa especie de hermandad secreta, el indio que acompaña a Fronsac y el personaje de Sylvia, una especie de espia/prostituta de lujo que interpreta una cautivadora Monica Bellucci. El resto de los personajes y la historia en sí misma, existieron, otra cosa es el tratamiento que les de el guión.
El vestuario es impresionante (el barroco da para mucho si se sabe sacar partido) y el resultado visual del film no está nada mal, pero es cierto que la película sufre mucho con los actores (en general) y con los diálogos, a veces penosos, de manera que los resultados son mejores en las escenas que carecen de ellos.
La película cumple en el plano estético, pero fracasa en otros, es como esos cómics o esos videojuegos brillantes que se estropean cuando los personajes comienzan a hablar.




sábado, 8 de marzo de 2014

BANU QASI. LA HORA DEL CALIFA

Tercera y última entrega de la saga de los Banu Qasi, los caudillos muladíes que, como vasallos del emir de Córdoba, dominaron tierras del valle del Ebro situadas en las actuales regiones de Navarra y Aragón. Como ya ocurriera en la segunda de las novelas, Carlos Aurensanz va alternando sucesos de la corte cordobesa, con acontecimientos que tienen por escenario Tudela y alrededores.
El relato abarca el periodo del reinado de Abderramán III, desde poco después de su nacimiento, su llegada al trono y los años finales de su mandato tras haber convertido en califato el, hasta ese momento, emirato de Córdoba. La época coincide a grandes rasgos con el final del dominio de los Banu Qasi en la marca superior del territorio cordobés, pues con la muerte de Müsa Ibn Abd Allah, supuesto último caudillo de la estirpe, se extingue su dominio sobre aquellos territorios que pasan a manos de otro clan.
Sin duda fueron momentos cruciales en cuanto a la llamada reconquista peninsular, por un lado, los reinos cristianos del norte comenzaron a ensayar, con cierto éxito la política de alianzas para asegurar el avance hacia el sur, en una guerra en la que cada cual había ido por su cuenta hasta ese momento y, por otro, señala el momento de esplendor que supuso para el reino andalusí, cuando Abderramán III se proclamó primer kalifa de Qurtuba.
El autor, que a mi particular parecer, fue creciendo como novelista ya en la primera de las entregas de la saga y consolidándose en la segunda, continúa en esta el brillante camino emprendido, haciendo del relato una crónica amena de lo que fueron aquellos lejanos años de la primera mitad del siglo X en los territorios que hoy conforman nuestra nación.
La novedad más interesante de los relatos que componen la trilogía es, sin duda, la referida a los acontecimientos del territorio de los Banu Qasi, pues siempre que pensamos en la España musulmana, sin quererlo nos centramos en el sur, olvidando la importante y larga presencia islámica en Aragón y amplias zonas de Cataluña y Navarra, presencia aún reconocible en la actualidad, pero en buena parte olvidada.
Otro de los aspectos menos conocidos por el gran público que ya tuvieron gran importancia en el segundo de los libros y continúan aquí, son los relativos a las rebeliones cristianas en territorio andalusí que tenían como eje el enclave fortificado de Bobastro, refugio desde el que Umar ibn Hafsún y sus sucesores mantuvieron la lucha contra lo que consideraban la tiranía de los Omeya, hasta que fueron derrotados por Abderramán y la fortaleza desmantelada.
Aún cuando lo que tenemos entre manos es una novela, los personajes figurados están bien engastados en la historia real, el autor consigue trasladarnos de forma verosímil a lo que pudo ser el momento histórico que relata. Queda de manifiesto el buen trabajo documental que ha llevado a cabo, la novela está salpicada de palabras y topónimos árabes sin llegar al abuso y, aunque en muchos casos reconocemos sin mayor ayuda las palabras actuales herederas de aquellas, el libro se completa con un buen glosario general y otro relativo a la toponimia. La vida cotidiana en la corte cordobesa está magníficamente retratada, así como algunas de las costumbres y usos diarios de la entonces gran metrópoli de occidente. La novela pone también de relieve los enfrentamientos entre los distintos territorios de Al Ándalus, algo que sería una constante hasta la definitiva desintegración del califato.
Creo que Aurensanz puede sentirse satisfecho del total de la obra y particularmente del libro del que hoy tratamos, un buen colofón para lo que me ha parecido una más que interesante y recomendable mirada a aquella página de nuestra historia en la que mezcla hábilmente el rigor histórico con el dinamismo que la ficción le permite dar al relato.




viernes, 7 de marzo de 2014

JUANA LA LOCA

Laredo, 22 de agosto de 1496. Una flota parte con destino a Flandes. Su objetivo es conducir a la infanta Juana (Pilar López de Ayala) a la corte de Bruselas, donde contraerá matrimonio con el que más tarde será conocido como Felipe el Hermoso (Daniele Liotti). El encuentro es fulgurante. Apenas mirarse, nace entre ellos una atracción y un deseo incontrolable. Se olvidan de sus obligaciones políticas y se abandonan a los sentimientos. Sin embargo, el destino tiene otros planes para ellos. Las muertes de sus hermanos mayores y de su madre Isabel la Católica (Susi Sánchez), convierten a la infanta Juana en reina de Castilla y heredera de la corona de Aragón. Estos acontecimientos desembocarán en dos batallas: una política, entre la nobleza flamenca y la castellana, la otra, mucho más dolorosa, será la que libre Juana en el lecho conyugal.
Juana quiere vencer sobre las amantes de su marido ofreciendo sus sentimientos de la manera más amplia y generosa. La solución para armonizar estas situaciones es declarar "loca" a Juana. Envuelta de rencor hacia Felipe, a Juana no le queda más remedio que decantarse por asumir sus responsabilidades como reina. Pero de nuevo entra en juego la muerte. Felipe muere entre los abrazos y caricias de Juana, que no queriendo aceptar la muerte de su esposo pide silencio a sus súbditos para que el rey no despierte de su sueño.


En mi ingenuidad, supongo que Vicente Aranda no quiso hacer una película histórica, sino otra cosa, aunque tal vez sí.
El caso es que la recreación que sirve de fondo al film, está bastante bien hecha y, a mi modesto parecer, bien conseguida. Otra cosa es lo que hay encima de ese fondo, con don Vicente y sus obsesiones y manías que nos presentan a una Juana con furor uterino y a un Felipe que parece el rey de las alcobas.
Pudo haberle dado por profundizar en las controversias que los historiadores mantienen sobre la locura de la reina, o sobre las consecuencias sociopolíticas que el estado mental de la soberana implicaba, teniendo en cuenta que lo era de un reino como Castilla, tan importante en la época, pero eso lo dejó en ese segundo plano que hemos comentado y se centró en las historias de alcoba y en los celos de la reina.


Con muchos medios, para lo que es el cine español, el realizador y coguionista Vicente Aranda, se inspira por momentos en los famosos cuadros de Francisco Pradilla (la chimenea de su estancia de Tordesillas es tal cual y el plano en el que se ve a la reina "paseando" el catafalco por los campos desiertos, evoca el más famoso cuadro sobre el tema, obra del pintor aragonés), en la obra teatral de Tamayo y Baus que a su vez inspiró el guión de la película de Juan de Orduña Locura de amor, en concreto hay una larga escena, la de la entrada de la reina en la reunión de las cortes que, salvando las distancias, es tal cual, no sólo en la forma, sino en el fondo, pues es uno de los momentos culminantes del film, con la arenga de Aurora Bautista en una, y de Pilar López de Ayala en la otra, poniendo en evidencia a los partidarios de que se la incapacite y denunciado sus intereses espurieos.


Al final, la película, es una sucesión de altibajos, con secuencias bastante buenas, seguidas de otras que resultan casi penosas; el film depende en demasía del trabajo de la actriz principal, no muy bien arropada por algunos de quienes la rodean.
Película a la que falta chispa y a la que la Academia del Cine Español, quedó bien retratada en los Goya de aquel año, dándole el premio a la actriz y negándoselo al film, por más que D. Vicente sacara los pies del tiesto y arremetiese contra Amenábar.




jueves, 6 de marzo de 2014

CUENTOS COMPLETOS (JULIO VERNE)



El libro lo componen 20 relatos y, aunque alguno de ellos es breve, la mayoría tienen más extensión de la habitual cuando pensamos en este género literario.
Estos son los títulos:

- Un drama en México
- Un drama en los aires
- Martín Paz
- Maese Zacarías
- Una invernada entre los hielos
- Los forzadores de bloqueos
- El doctor Ox
- Los amotinados de la Bounty
- Diez horas de caza
- Frritt-Flacc
- Gilbraltar
- El eterno Adán
                                                  - La jornada de un periodista americano en el 2889
                                                  - La familia Ratón
                                                  - El señor Re-sostenido y la señorita Mi-bemol
                                                  - El destino de Juan Morenas
                                                  - El humbug
                                                  - El matrimonio del señor Anselmo de los Tilos
                                                  - San Carlos
                                                  - Un expreso del futuro

De ellos, uno, "El Motín de la Bounty", relata el célebre episodio que todos conocemos, sobre todo por el cine, aunque le da su toque particular.
Otros son relatos de aventuras muy al estilo de Verne, trepidantes y en los que sabe atrapar la atención del lector con su peculiar estilo narrativo.
También hay un par de ellos cercanos a los relatos de ciencia ficción y unos cuantos, toman forma de historias divertidas y humorísticas. Por fin, hay uno, "La familia ratón", que es, aparentemente, un cuento para niños, aunque los adultos también lo disfrutamos.
"Un drama en México", relata el amotinamiento de la tripulación del barco español Constancia, que navega por las islas Marianas y al que los amotinados pretenden vender a las autoridades de México, país recién independizado y que no cuenta con marina propia, por lo que esperan obtener una buena recompensa. Sin embargo, las cosas no saldrán tal cual esperan los traidores, gracias al arrojo de dos leales que desean salvar el honor de la marina española y hacer pagar por su delito a los cabecillas revoltosos.
"Un drama en los aires", en el que el tripulante de un globo se ve sometido a un peligroso viaje por culpa de un polizón que se le cuela en la barquilla.
"Martín Paz", la historia de un mestizo enamorado de una joven de la alta sociedad limeña. Los amores de la pareja tendrán un trágico desenlace.
"Maese Zacarías", un relojero ginebrino, cuyos relojes se ven aquejados de un extraño mal.
"Una invernada en los hielos" narra la expedición emprendida por Juan Cornbutte, un armador de Dunkerque, para rescatar a su hijo, al que se ha dado por desaparecido, supuestamente tragado por el maelstrom, el peligroso remolino del mar del Norte.
"Los forzadores de bloqueos", la aventura de un navio inglés que fuerza el bloqueo de la marina unionista alrededor de la ciudad de Charleston, en plena guerra civil norteamericana.
"El doctor Ox", divertido relato sobre las consecuencias que un experimento que lleva a cabo el personaje que da título al cuento, tiene sobre los pacíficos habitantes de un tranquilo pueblecito flamenco.
"Diez horas de caza", otro relato humorístico, con las experiencias de un cazador que no lo es, sino por obligación social.
¡Frritt...!, es el viento que se desencadena. ¡Flacc...!, es la lluvia que cae a torrentes, y el cuento que lleva ese título, es la historia del doctor Trifulgas, que asistirá a su propia muerte. Un relato que nos recuerda las leyendas del más allá, al estilo de nuestro Gustavo Adolfo Bécquer.
"Gibraltar". Al fin los británicos tienen un enemigo al que temer y que está a punto de arrebatarles la soberanía de la roca. Muy divertido.
"El eterno Adán" ¿Ha habido civilizaciones desparecidas que han alcanzado niveles de desarrollo incluso superiores al nuestro? De eso va este relato.
"La jornada de un periodista americano en el 2889", es un relato de ciencia ficción que se desarrolla en ese año y en el que Verne imagina cómo será el mundo entonces.
"La familia Ratón", como hemos dicho, es un cuento para niños, en un mundo en el que los seres van evolucionando desde simples moluscos, hasta convertirse en hombres, pasando por todos los estadios intermedios.
"El señor Re-sostenido y la señorita Mi-bemol", curioso relato alrededor de un órgano que ha dejado de funcionar.
"El destino de Juan Morenas", la historia de una condena injusta.
"El humbug", en el que nos relata una truculenta y sensacional estafa.
"El matrimonio del señor Anselmo de los Tilos", divertida historia de las vicisitudes por las que el tutor del señor de los Tilos pasa, para encontrar futura esposa a su discípulo.
"San Carlos", una aventura de contrabandistas ambientada en el Pirineo.
"Un expreso al futuro", en el que Verne imagina cómo serán los viajes trasantlánticos en el futuro.
Hay un par de cuentos de los contenidos en el libro (San Carlos y El matrimonio del señor Anselmo de los Tilos), que permanecieron inéditos hast 1991, año en que que la villa de Nantes en su colección de cuentos "Manuscrits nantais", puso ambos relatos a disposición del público en general.