Shoji Sugiyama (Ryo Ikebe) y Masako (Ckikage Awashima) llevan casados siete u ocho años, pero no tienen hijos (su único hijo falleció debido a una enfermedad). Shoji ha centrado su atención en su carrera y prácticamente ignora a su esposa. Después de que Shoji comienza una aventura con una compañera de trabajo, apodada Pez dorado (Keiko Kishi), Masako decide que ya ha tenido suficiente.
Tenido por uno de los films más serios de Yasujirō Ozu, si bien hay algunos toques de humor, el tono general es amargo y pesimista. La madre de Masako aporta un toque de pragmatismo.
Como en otras películas del maestro japonés, se exploran los ritmos y tensiones que sufre la sociedad japonesa tratando de conciliar modernidad y tradiciones, sobre todo entre distintas generaciones, con una explícita crítica a la alienación del trabajo moderno para las grandes corporaciones.
De cualquier modo y sin menoscabar el valor de la película, ésta es considerada como una de las obras menores de Ozu, si es que se puede hablar de tales en su filmografía.




Me impresiona muchísimo la cantidad de películas desconocidas para mí, yo que me creía un gran cinéfilo , joyas totalmente inéditas para mi. Agradezco tu gran aportación.
ResponderEliminarCualquier películas de Ozu, es una joya.
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