Willie (John Lurie), un emigrante húngaro que vive en Nueva York, recibe la visita de su prima, recién llegada de Budapest. Al principio se establece entre ellos una relación de indiferencia y cierta hostilidad, aunque acabará creciendo un ligero germen de afecto entre los dos. Junto con un amigo, terminan visitando a su tía en los páramos de Cleveland y luego se dirigen a Florida.
Un film cautivador en el que cada uno de sus momentos merece la pena, con una acción que da toda la impresión de que transcurre entre líneas.
Con su delicado humor, algunos consideran que el film transformó el panorama del cine independiente norteamericano.




Jarmusch define en esta película los rasgos de su indiscutible autoría.
ResponderEliminarMuy reconocible.
EliminarTiene muy buena pinta y además ese tipo de cine independiente de los ochenta suele tener una personalidad muy especial que hoy cuesta más encontrar. Y solo viendo las imágenes y el tono que transmite, ya apetece darle una oportunidad.
ResponderEliminarP.D.: Estoy teniendo bastantes problemas con la actualización de blogs en el panel de lectura de Blogger y me estoy perdiendo entradas de mucha gente que sigo. Mis últimos posts apenas aparecieron también. Parece un fallo que Blogger arrastra desde hace años y que va por temporadas. Poco a poco intento ponerme al día con todos vosotros mientras esto vuelve a funcionar medio normal.
La verdad es que últimamente, parece que hace cosas raras, a mí también me ocurre.
EliminarCuriosa road movie en torno a tres personajes desubicados.
ResponderEliminarMuy curiosa y con algunos encuadres realmente llamativos.
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