Lester Burnham (Kevin Spacey), un cuarentón en crisis, cansado de su trabajo y de su mujer Carolyn (Annette Bening), despierta de su letargo cuando conoce a la atractiva amiga de su hija adolescente, a la que intentará impresionar a toda costa.
Debut en la gran pantalla del británico Sam Mendes, por la que fue galardonado con un Oscar, igual que el también debutante Alan Ball, autor del guion y el protagonista, Kevin Spacey, hasta completar un total de cinco estatuillas de las ocho a las que estaba nominada.
Sagaz crítica de la perfecta familia americana y, por ende, de una sociedad que la toma como modelo. Cargada de ironía, la película pone en solfa, de manera magistral, el estilo de vida de una sociedad en la que el triunfo en el trabajo y los negocios y las apariencias, suponen el principal objetivo en la vida de muchas personas. La hipocresía de unas situaciones que parecen el vivo retrato de la felicidad, cuando de puertas adentro, la banalidad y el vacío es lo que domina sus existencias. Todo ello contado en imágenes de gran belleza.




Crisis de un americano y por extensión de la sociedad estadounidense. Buenas imágenes y algunas inolvidables (esos pétalos de flor cayendo).
ResponderEliminarQue se han convertido en una especie de seña de identidad del film.
EliminarVi la película y me gustó. Un beso
ResponderEliminarA mi también.
EliminarUn saludo.
Á mí me gustó mucho.
ResponderEliminarUn saludo
Creo que está muy bien.
EliminarSaludos.
Lo que más recuerdo de la película es esa sensación de vacío que arrastran algunos personajes pese a que, desde fuera, parecen tener una vida perfecta. Cuando se estrenó dio para debatirla largo rato entre amigos.
ResponderEliminarAunque debo ser sincero, me gustó, pero no acabó de convencerme del todo. Y también es verdad que la vi con treinta y tantos años y con una forma de ver la vida muy distinta a la que tengo ahora. Quizá si la volviera a ver hoy me fijaría en cosas diferentes y algunas escenas me dirían más de lo que me dijeron entonces. Un abrazo.
Seguramente.
EliminarAunque como crítica al "american way of life" puede resultar un tanto obvia, lo cierto es que está bien conducida, y el ahora cancelado Kevin Spacey compone un protagonista inolvidable.
ResponderEliminarEstá bien hecha, en efecto.
EliminarEn su día me gustó. Algunas escenas son estupendas. Si la vuelvo a ver, seguramente la miraría de otra manera.
ResponderEliminarUn saludo y buen finde.
Es muy posible que así fuera.
EliminarRecuerdo haberla visto en cine y pensar que era un tanto graciosa, pero como suele pasarme con este tipo de películas, no sé si volvería a verla.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Yo tampoco, a pesar de todo.
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