jueves, 8 de febrero de 2024

TRES MUJERES (3 WOMEN)

 


Pinky Rose (Sissy Spacek), una ingenua joven oriunda del Sur, llega a una polvorienta población de California para trabajar en una residencia de ancianos como asistente. Una vez allí, toma enseguida como modelo a Millie Lammoreaux (Shelley Duvall), que también trabaja en el mismo centro, una joven sofisticada adicta a las revistas de moda y a las recetas de cocina. Millie busca una compañera de piso y Pinky se va a vivir con ella. Millie es una marginada solitaria que intenta desesperadamente llamar la atención con una charla constante y animada. Pasan el rato en un bar propiedad de una extraña artista embarazada y su marido, antiguo doble de un conocido actor.


Hay ocasiones en las que, tras ver una película, te quedas con la boca abierta, pero no de admiración, sino porque te da la sensación de has visto algo sin pies ni cabeza, vamos, que te han metido un truño pretencioso concebido para lucimiento del realizador. Sin embargo, con esta película, aunque de primeras no entiendas nada, o entiendas poco, te quedas pensando precisamente en eso: Hay algo que se me escapa y, desde luego, lo que si tienes es una sensación de fascinación, del inmenso trabajo de las dos protagonistas principales (Shelley Duvall y Sissy Spacek) y de que has visto una película que te va a quedar reflexionando sobre ella en el afán de buscar explicación a lo que ha quedado oculto a tu entendimiento.


En la irregular filmografía de Robert Altman, es es quizá una de sus películas más personales, eso que algunos llaman cine de autor. Cuenta él mismo que el esbozo del argumento (el guion también lo firma Altman) se le ocurrió porque tuvo un sueño sobre dos mujeres que se encuentran y lo cierto es que la película tiene algo de onírico y está repleta de simbolismos, hasta el punto de que puede que haya tal exceso de metáforas que llegan casi a embriagar el entendimiento. 
Altman, creo que de forma consciente, no ha querido ponérselo fácil al espectador y, de hecho, las interpretaciones que se hacen sobre el argumento son variadas y todas con algún fundamento, aunque yo pienso que la clave está en las pistas que nos va dejando la trama a lo largo del film sobre el personaje de Spacek: Se pone alguna de la ropa de su compañera de piso; tras el accidente, no reconoce como tales a sus padres; tiene el mismo número de seguridad social que Duvall y su mismo nombre; se equivoca al utilizar la tarjeta de la otra para fichar en el trabajo; y unas cuantas cosas más que nos llevan a pensar que, en realidad, es un producto de la imaginación, al estilo de lo que ocurre en Mulholland Drive, por ejemplo. 
Retrato de un universo femenino visto con una peculiar óptica, no sólo por la constante presencia de las mujeres, sino por esas metáforas que emplea, sobre todo el agua, símbolo femenino por excelencia, con la mujer que decora piscinas o las varias escenas en que los personajes miran a través del agua.




miércoles, 7 de febrero de 2024

LADRONES COMO NOSOTROS

 


A mediados de los años 30, tres hombres escapan del penal en que cumplen condena para dedicarse a lo único que saben hacer: robar bancos. El más joven de los tres se enamora de una chica que conoció mientras estaban escondidos.


El guion adapta la novela "Thieves like us", del norteamericano Edward Anderson. El título hace referencia a los comentarios de los malhechores: “Los políticos son ladrones como nosotros, solo que tienen más cabeza y usan sus condenadas lenguas en lugar de la pistola” o “Los policías y los farmacéuticos son ladrones como nosotros” (ambos implicados años atrás en el negocio ilegal del alcohol), por no hablar de los bancos. 
Antes de comenzar a robar bancos, atracarán una gasolinera, porque, como señala uno de ellos, es lo que tiene el capitalismo: para conseguir dinero, primero se necesita dinero. 
La novela fue llevada al cine en dos ocasiones. La primera por Nicholas Ray en 1948 con el título “Los amantes de la noche” (“They live by night”), considerada hoy como un clásico del cine negro y la segunda, ésta, en 1973, a cargo de Robert Altman.


Caminos polvorientos, una representativa muestra de automóviles de época que van y vienen y que los delincuentes utilizan para sus fechorías, ciudades pequeñas con sus bancos que son como un apetitoso caramelo para los atracadores... Muchos de los estereotipos del género están aquí, aunque en esta ocasión vistos desde la perspectiva de los bandidos. De sobra intuímos cómo va acabar aquella aventura en la que las cosas parecen irles bien hasta que, por una desdichada casualidad, todo empieza a torcerse, sin embargo, el film resulta entretenido y con algunos mensajes sociológicos por debajo de la trama principal, aunque quizá en la película queden algo desvirtuados con respecto a la novela original.




martes, 6 de febrero de 2024

EN AMÉRICA

 

El argumento del libro se inspira en la emigración a EE.UU., en 1876, de Helena Modrzejewska, la actriz polaca más célebre en su país, acompañada de su marido, el conde Karol Chapowski, Rudolf, su hijo de quince años, el joven periodista y futuro autor de Quo Vadis? Henryk Sienkiewicz y unos pocos amigos; su breve estancia en la localidad californiana de Anaheim, y la posterior carrera triunfal de Modrzejewska en la escena teatral norteamericana bajo el nombre de Helena Modjeska. Pero sólo se inspira, ya que la mayoría de los personajes de la novela son inventados, y los que no lo son se desvían radicalmente de sus modelos en la vida real, según indica la autora, la estadounidense Susan Sontag.
Valiéndose de la peripecia de este grupo de personajes vinculados a la escena en particular y a la cultura en general, Sontag realiza un claro análisis de lo que suponía Norteamérica para un europeo a finales del siglo XIX, una especie de tierra prometida, país de libertades y que acogía en su seno a quienes acudían allí con la idea de trabajar en pos de una vida mejor.
La estancia en Anaheim nos la retrata como una especie de vida en colectividad que recuerda de lejos los postulados de Fourier, en lo que se puede ver un claro antecedente de lo que sería el movimiento hippie de los años 60 del pasado siglo.
También podemos contemplar las diferencias en lo que a entender la cultura y más concretamente el teatro, entre los europeos, sujetos al academicismo y más rígidos en sus postulados y la de los autores, intérpretes y público en general de Norteamérica que, aunque sabe apreciar las diferencias de calidad, busca más el entretenimiento que la solidez canónica de la obras representadas.
Plasma también las diferencias entre las grandes ciudades, sobre todo Nueva York, y esa otra América dentro de los Estados Unidos, que a la protagonista le parece más auténtica y más ajustada al ideal que los europeos se hacen antes de llegar al nuevo mundo.
El libro transita desde el intimismo a la aventura en el relato que nos hace esta actriz, Maryna Zalezowska, una mujer independiente capaz de romper con su exitoso pasado en su país de origen para realizar su sueño y ahondar en su libertad en la nueva nación que la acoge. Todo un reconocimiento a aquellas mujeres que, desde el siglo XIX, buscan el éxito mediante el camino elegido en un mundo dominado por los hombres.



lunes, 5 de febrero de 2024

CALIFORNIA SPLIT

 


Bill Denny (George Segal) es un escritor que se toma el juego muy seriamente. Charlie Waters (Elliott Gould) es un personaje despreocupado que antepone el juego a todo lo demás. Ganen o pierdan, Denny y Waters reaccionan de manera diferente. Cuando ambos se conocen en un garito de Los Ángeles, sus contrastadas personalidades encajan a la perfección y, de común acuerdo, forman un equipo dispuestos a ir a por todas.


Una película ambientada principalmente en casinos e hipódromos, en la que los dos ganan y pierden (pero principalmente ganan), les roban y se emborrachan hasta los huesos.


Robert Altman contempla en la distancia a estos dos perdedores, pues aunque de vez en cuando ganen, todos sabemos que en el juego, la mayoría de las veces, acabas perdiendo si no te retiras a tiempo y estos no son de los que se retiran. No hay crítica, ni lecciones morales, ni tampoco se ensalza el juego, del que prescinde de esos momentos de emoción que preceden al desenlace de cada mano, porque lo que le interesa son estos dos personajes de diálogos vertiginosos que pretenden ser una especie de retrato de la sociedad norteamericana del momento, desencantada y buscando refugio en el entretenimiento que les aleje de su día a día lleno de desorden y caos.




viernes, 2 de febrero de 2024

MIAMI BLUES

 


Fred Frenger Junior (Alec Baldwin) es un ex-convicto que viaja a Miami para empezar una nueva vida. Sin embargo, nada más aterrizar, se ve implicado en la muerte de un seguidor de los Hare Krishna. Ladrón, impostor y hombre violento, la vida de Fred parece cambiar cuando conoce a Susie Waggoner, alias Pepper (Jennifer Jason Leigh), una joven que sueña con tener su propia hamburguesería y ejerce como prostituta para poder ahorrar el dinero necesario; sin embargo, se trata de un espejismo. En su vida todo son robos, estafas y agresiones. El sargento Hoke Moseley (Fred Ward), a quien Junior golpeó y robó el arma y la placa para seguir cometiendo crímenes, será el hombre encargado de frenar este modo de vida.


El guion adapta el libro del mismo título del norteamericano Charles Willerford, primera de las novelas protagonizadas por Hoke Moseley, serie por la que, a la postre, sería más conocido su autor. Este personaje, Hoke Moseley, un sargento de homicidios de mediana edad del Departamento de Policía de Miami, vive acosado por la pensión alimenticia y luciendo una dentadura postiza hecha a bajo precio por el técnico que fabrica dientes postizos para el equipo de fútbol americano Miami Dolphins (Delfines de Miami). Al igual que el de Elmore Leonard, el mundo de Willeford es muy preciso en cuanto a los temas económicos de sus personajes; por ejemplo, cuando Hoke es hospitalizado tras la agresión de Frenger, que, además del arma y la placa, en un acto de crueldad, le roba sus dientes, tiene problemas para pagar su factura médica.


Comedia de acción con una historia policiaca de por medio protagonizada por unos jovencitos Baldwin y Jason Leigh, casi irreconocibles para la imagen actual que de ellos tenemos. 
Como tiene un ritmo vivo, resulta entretenida y, en algunos momentos, graciosa, en buena parte gracias a unos diálogos sacados de la obra original de Willerford.





jueves, 1 de febrero de 2024

EL CAMINO DE CUTTER

 


Durante una noche lluviosa, el coche de Richard Bone (Jeff Bridges) se avería en un callejón. A la mañana siguiente, una joven aparece brutalmente asesinada en el mismo callejón en el que Bone dejó su coche. Y así, de repente, se convierte en sospechoso de asesinato. Ese mismo día descubrirá entre la multitud que acude a un desfile conmemorativo la identidad de quien él cree que es el asesino. Se trata de J.J. Cord (Stephen Elliott), un magnate local del petróleo y uno de los ciudadanos más respetados de Santa Bárbara. Su amigo Alex Cutter (John Heard), en cuya casa y la de su esposa Maureen "Mo" (Lisa Eichhorn), vive temporalmente, comenzará a interesarse por el caso y ambos empezarán a inmiscuirse en la que parece ser una extraña conspiración donde también se involucra Valerie "Val" Duran (Ann Dusenberry), la hermana de la chica muerta.


El guion adapta la novela Cutter and Bone, del norteamericano Newton Thornburg, publicada en 1976.


La película resulta extraña, quizá por la mezcla de géneros que nos resulta un poco chocante, ya que junto a la intriga criminal, plantea un drama social que tiene que ver con la guerra y el capitalismo; todo ello adobado con un asomo de erotismo, en unas escenas en las que podemos contemplar a Jeff Bridges en plenitud física, luciendo un cuerpo realmente explosivo. 
Alex Cutter regresó de Vietnam mutilado física y psicológicamente y tiene claro que todas las barbaridades que se produjeron en aquella guerra, y en otras, de las que su cuerpo es buena prueba, son producto de la ambición de los poderosos, así que decide tomar venganza en la persona del magnate petrolífero del que está convencido es el culpable de la muerte de la chica hallada entre los cubos de basura y de otras muertes e injusticias que se han producido en el transcurso de los años y han quedado impunes. 
Una historia de amistad y una dura crítica al sistema en que los que mandan hacen pagar caro a quienes están por debajo de ellos las consecuencias de su modo de vida egoísta.




miércoles, 31 de enero de 2024

LA RULETA DE LA MUERTE (LA CANCIÓN DE LOS ACUSADOS)

 


Phil Brant (Bruce Cowling) y Janet Thayar (Jayne Meadows), piden ayuda a Nick (William Powell) y Nora Charles (Myrna Loy) después de que el director de un grupo musical, Tommy Drake (Phillip Reed), resulte asesinado en un baile de sociedad al que también asistieron Nick y Nora. La policía busca a Brant como sospechoso del asesinato y, aunque él afirma que es inocente, Nick lo entrega a las autoridades, convencido de que estará más seguro en la cárcel. Mientras investigan el caso, Nick y Nora descubren que Drake tenía más de un enemigo, en realidad, hay varias personas que se beneficiaron de su muerte. Nick organiza otra fiesta en el mismo barco en la que Nora nota algo bastante peculiar en una de las joyas de los invitados.


El guion desarrolla una historia original de Stanley Roberts, para la que toma prestados, como protagonistas, al matrimonio formado por Nick y Nora, creados por Dashiell Hammett.


Última de la serie de seis películas alrededor de las figuras del peculiar matrimonio interpretado en la pantalla por los carismáticos William Powell y Myrna Loy. Quizá fuera el momento adecuado para dejarlo todo después de haber explotado, con mayor o menor fortuna, las aventuras protagonizadas por una de las parejas más recordadas de la historia del cine.