viernes, 12 de enero de 2024

EL ESPÍA QUE SURGIÓ DEL FRÍO

 


Alec Leamas (Richard Burton), un espía británico, es enviado a Alemania Oriental, supuestamente para desertar, pero en realidad para sembrar desinformación. A medida que aparecen más giros en la trama, Leamas acaba descubriendo que su misión es una simple tapadera y él un instrumento al servicio de un complot secreto.


El guion se basa en la novela del mismo título del británico John Le Carré.


Si los mimbres (la novela de Le Carré) ya estaban ahí, es preciso subrayar que el cesto (el paso al celuloide), es obra de Martin Ritt (una de las víctimas de la caza de brujas), un realizador casi olvidado, pero con una trayectoria a tener muy en cuenta. Y es que todos sabemos que trasladar a la pantalla una novela, por buena que sea (como es el caso), en más ocasiones de las que podamos recordar, ha dado pie a verdaderos fiascos. En esta ocasión, Ritt consigue que, a pesar de los variados personajes y de que la historia se te puede ir de las manos a la menor, el espectador apenas tenga que hacer un ligero ejercicio de atención para no perderse detalle en ningún momento y seguir la trama sin dificultad de ningún tipo. Quizá si eres de los impacientes, tengas que hacer un pequeño esfuerzo para no sestear durante la primera parte del film, debido a la parsimonia con que se desarrolla, pero merece la pena, porque lo mejor está por llegar y es que en la parte final, a partir de la detención del protagonista, la narración adquiere todo el dinamismo que le ha faltado hasta entonces, la tensión y la intriga se disparan y contiene las mejores escenas del film, desde la recreación del juicio hasta la cruda escena final, todo ello magníficamente concebido y muy bien ejecutado. 
Un maravilloso viaje a la época de la Guerra Fría, a través de un relato ficticio pero que se nos antoja posible, con un protagonista que no toma Martini agitado y sin mezclar, sino whisky barato que, por cierto, le sienta como un tiro y una partenaire algo ingenua, candorosa e idealista, sin tantas curvas como las que salen en bikini de las azules aguas marinas. Al final resulta que los malos no eran tan malos, ni los buenos un dechado de virtudes y que sus métodos se daban la mano en muchas ocasiones. Para mi gusto, una buena y entretenida película sobre la base de una gran historia.




jueves, 11 de enero de 2024

LOS BLANDINGS YA TIENEN CASA

 


El publicista Jim Blandings (Cary Grant), casado y con dos hijas, vive en un pequeño apartamento en Nueva York. Harto de los ruidos, las prisas y las tensiones de Manhattan, decide comprar una casa de campo en Connecticut; pero la casa se encuentra en tan mal estado que la única solución es derribarla y construir una nueva. La hipoteca, mil gastos imprevistos y toda clase de incidentes hacen que Mr. Blandings empiece a arrepentirse de su decisión.


El guion adapta la novela Mr. Blandings Builds His Dream House, del norteamericano Eric Hodgins que fue publicada con ilustraciones de William Steig y que, a su vez, desarrolla un artículo que el mismo autor había publicado en abril de 1946 en la revista Fortune bajo el título de Mr. Blandings Builds His Castle, un relato que narraba los problemas reales que encontró cuando se construyó una casa en New Milford, Connecticut. Según relata el propio Hodgins, la casa pasó de un presupuesto inicial de 11.000 dólares a costar 56.000 cuando estaba acabada, por lo que se vio obligado a venderla.


Con el encanto de aquellas comedias hollywoodenses de los 40, estamos ante un argumento que a base de seguir los desastres en que se va metiendo la pareja protagonista a consecuencia de la construcción de su nueva casa, consigue arrancar la sonrisa del espectador, algo a lo que no es ajena la trama paralela alrededor de la relación entre la esposa y el abogado y amigo de la familia Bill Cole (espléndido Melvyn Douglas), al que Muriel (Myrna Loy) conoce de sus tiempos universitarios, que provoca los celos de Jim, asunto tratado con elegancia, sin morbo y con mucho humor. 
Un argumento que, a pesar de sus gags y divertidas escenas, como bien sabe cualquiera que se haya encontrado en esta tesitura de vérselas con un constructor, es para tomársela en serio y que años después inspiraría a Richard Benjamin para su "Esta casa es una ruina", con Tom Hanks encabezando el reparto.




miércoles, 10 de enero de 2024

AL SERVICIO DE LAS DAMAS

 


Una alocada chica de la alta sociedad, su hermana y sus ricos amigos se divierten con un extravagante juego, una de cuyas pruebas les lleva a un vertedero situado en un lugar del East River, zona azotada por la Gran Depresión, en busca de personas marginadas. Allí encuentra a Godfrey (William Powell), un ingenioso y mordaz vagabundo al que contrata como mayordomo. En realidad, Godfrey, esconde un secreto sobre su pasado.


Junto a Morrie Ryskind, el escritor y guionista Eric Hatch adapta su propia novela 1101 Park Avenue, publicada por entregas en la revista "Liberty" en 1935, un año antes del estreno de la película a la que sirve de base.


Todo un éxito en su estreno, llena de diálogos ingeniosos y secuencias de ácida ironía social. Con actores espléndidos y un buen guion, el realizador Gregory La Cava, contrapone un humor inteligente, con grandes cargas de profundidad contra la banalidad y la estupidez de la alta sociedad en los duros tiempos de la Gran Depresión, haciendo alarde de un asombroso sentido del ritmo cinematográfico. La obra constituye una de las sátiras de la alta sociedad más ingeniosas, brillantes y contundentes que se ha hecho en cine. 
Si hay que ponerle algún pero, para mi gusto, el final resulta poco imaginativo, parece que el personaje de Irene (Carole Lombard), no evoluciona durante toda la película y resulta un tanto decepcionante que una señorita con un carácter tan infantil y caprichoso, se una a la persona con más sentido común de la historia.




martes, 9 de enero de 2024

MI CAMINO HACIA BERLÍN

 

Antes de llegar a ser canciller de la República Federal de Alemania, Herbert Ernst Karl Frahm (más conocido como Willy Brandt, el nombre que adoptó para evitar ser detectado por los agentes nazis y que sería su nombre oficial desde 1949), había sido alcalde de Berlín desde 1957 a 1966. Con una trayectoria política que le llevó desde el Partido Socialdemócrata (SPD), al más izquierdista Partido de los Trabajadores Socialistas de Alemania (SAPD), como representante del cual viajó a España en abril de 1937, en plena guerra civil española. Nada más llegar a Barcelona estalló la confrontación interna entre las fuerzas de la República y grupos disidentes, entre los que estaba el POUM con el que confraternizaba el partido de Brandt. 
El libro que comentamos, fue publicado en 1960, es una especie de autobiografía del autor, escrita de forma muy meditada para remarcar las partes que le interesan y pasar de forma breve por los asuntos que le resultan menos convenientes, pues su biografía no está exenta de ciertas controversias. Resultan especialmente llamativos los párrafos que se refieren al llamado Bloqueo de Berlín, desde junio de 1948, al 12 de mayo de 1949, durante el cual, las autoridades soviéticas cerraron el tránsito de todos los accesos terrestres de la antigua capital alemana con el territorio de lo que una año más tarde sería la República Federal. Privada de todo lo necesario para la vida diaria, la población del Berlín Occidental pudo sobrevivir gracias a que fue abastecida por el enorme puente aéreo organizado por las potencias administradoras (EE.UU., Gran Bretaña y Francia); en ese tiempo, Willy Brandt era un inquieto periodista político cercano al círculo de Ernst Reuter, antiguo miembro del Partido Comunista y, desde antes de la época nazi, militante del SPD. 
Reuter era alcalde de Berlín (no reconocido por los soviéticos) durante la época del bloqueo y Brandt nos cuenta sus esfuerzos para que las potencias occidentales no dejaran desamparada a la población del Berlín Oeste. Este episodio, hoy prácticamente olvidado por la velocidad con que se suceden los acontecimientos de la historia, supuso un punto crucial en la historia reciente de Europa, pues existía el temor bien fundado de que los soviéticos se apoderaran de la totalidad de la emblemática ciudad y los aliados occidentales no hicieran nada ante el temor de desencadenar un tercera guerra mundial. Sin embargo, gracias al esfuerzo de miles de personas, al puente aéreo que llegó a hacer aterrizar casi un avión por minuto (el 16 de abril del 49, aterrizó, en el aeropuerto de Tempelhof, un avión cada sesenta y tres segundos) cargados de vegetales y frutas secas, huevos concentrados, barriles de petróleo, toneladas de carbón, etc., que caían del cielo como un maná que ayudaba a la resistencia ciudadana que, a pesar de la ayuda, soportaba largas horas de cortes eléctricos y escasez de combustible que llevaba a las fábricas aún en producción a abrir en periodos determinados, a veces a horas intempestivas, con los obreros trasladándose a pie por la irregularidad de los transportes públicos sometidos también a la falta de combustible. Sobre todo los norteamericanos, que habían de llevar el mayor peso de la ingente misión, quedaron impresionados por la voluntad decida de Reuter y sus colaboradores de enfrentarse al desafío comunista y emprendieron la titánica tarea que fue vista más como un símbolo de la resistencia de la democracia y la libertad frente al totalitarismo soviético, que como una verdadera necesidad estratégica. 




lunes, 8 de enero de 2024

SÓLO LOS ÁNGELES TIENEN ALAS

 


El barco San Luis hace escala en el puerto de Barranca para entregar sacas de correo y cargar plátanos, en él viaja la cantante de cabaret Bonnie Lee (Jean Arthur) que abandona el barco durante unas horas para darse un paseo por la zona. Conoce a un grupo de aviadores estadounidenses que trabajan para un holandés de buen corazón, propietario de un hotel destartalado, pero también de la pequeña compañía de correo aéreo Barranca Airways, dirigida por el experimentado aviador Geoff Carter (Cary Grant). La única forma de salir volando de Barranca es a través de un paso profundo a 14.000 pies sobre el suelo. Como el tiempo suele ser tormentoso y con niebla, los vuelos son extremadamente difíciles y varios tripulantes ya han perdido la vida. Bonnie se enamora de Geoff, quien le recuerda a su padre, un trapecista que trabajaba sin red de seguridad. Decide abandonar el barco y quedarse en el hotel. Pero Geoff tiene miedo a comprometerse con una mujer y que esta le empuje a abandonar su arriesgado estilo de vida. La situación se agrava cuando aparece un nuevo aviador, Bat MacPherson (Richard Barthelmess), con su esposa Judy (Rita Hayworth). Bat es considerado por sus compañeros responsable de la muerte de su joven copiloto al saltar en paracaídas de un avión y dejarle abandonado, además Judy fue una vez la novia de Geoff, a quien dejó porque ella intentó impedirle realizar vuelos peligrosos.


Howard Hawks fue el gran cronista de las gestas del aire con unos films que nacieron por los mismos años en que se establecían las líneas pioneras del correo aéreo, las primeras rutas comerciales regulares y los récords de vuelos transatlánticos.


Aunque desde 1928 Hawks dirigió media docena de películas ambientadas en el mundo de la aviación, los méritos de todos estos films fueron eclipsados por el inmenso éxito de Only Angels Have Wings (1939), en donde reunió en el reparto a Cary Grant, Jean Arthur, Richard Barthelmess y Rita Hayworth, cuando esta era sólo una promesa. 
Nuevamente se inspira en los quehaceres profesionales de los pilotos de una pequeña compañía comercial que opera en América Latina, no para cantar el triunfo de la máquina, sino para mostrar la arriesgada peripecia de los hombres, entendiendo por peripecia y por riesgo no sólo el que ofrecen los orgullosos picos andinos del cóndor que se estrella contra el vidrio delantero del avión, sino también el encarnado por la mujer, que para Hawks es una permanente amenaza terrestre, elemento humano de contraste con sus héroes masculinos. 
Hay una historia romántica paralela que tampoco interfiere demasiado en el espíritu aventurero de la película, aunque sí da pie a una ingeniosa escena final. El film es, por otra parte, un canto a la amistad y a los valores solidarios de estas personas embarcadas en un mundo de peligros sin cuento, jugándose la vida en cada envite y capaces de perdonar a quienes les fallaron cuando demuestran que se lo merecen y de pedir perdón al compañero. 
Esta visto que estos grandes cineastas de hace casi un siglo, con un sencillo argumento, eran capaces de montar una historia que llega al corazón del espectador y consigue hacerle participe de la esforzada vida de unos personajes que llevan la aventura grabada en el alma.




viernes, 5 de enero de 2024

EL GRITO

 


Tras vivir siete años con el mecánico Aldo (Steve Cochran) y tener una hija con él, Irma (Alida Valli) se entera de que su marido ausente acaba de morir en Sydney. Cuando Aldo le propone casarse, ella lo rechaza, le dice que se va a ir con otro hombre al que ha conocido y lo abandona. Sin poder explicar cuánto la ama, Aldo deja el trabajo, toma a su hija Rosina (Mirna Girardi) y emprende un largo viaje por el norte de Italia. En su peregrinación conoce mujeres que comparten con él una sensación de inquietud y marginación: Elvia (Betsy Blair), una amiga resurgida del pasado; la joven Virginia (Dorian Gray), que atiende una gasolinera y vive con su anciano padre en una oprimente soledad; Andreína (Jacqueline Jones), una prostituta que alberga, ingenuamente, la esperanza de encontrar un lugar en el mundo donde empezar una nueva vida. Con cada una de ellas, Aldo intenta establecer una relación, pero con ninguna consigue llenar el vacío que siente.


Con el paisaje envuelto en bruma del valle del Po, Michelangelo Antonioni nos acerca esta conmovedora historia cargada de desesperanza en la que el maestro italiano sale del mundo de la burguesía acomodada en que se desenvuelven muchas de sus historias para acercarse a las clases inferiores, trabajadores de zonas rurales de una Italia que todavía se recupera de los desastres de la guerra.


El film acude mucho a los contrastes entre los opuestos, esas metáforas que tan bien maneja Antonioni, en este caso entre los interiores de las humildes viviendas, pero que ofrecen cierto cobijo a los personajes y el exterior, con la niebla, la lluvia y las calles y caminos embarrados que remarcan la situación de desamparo; también la dicotomía entre la inocencia de Rosina y la aflicción de su padre. La narración carece de artificios y se sigue con facilidad, dejando que sea el espectador quien saque sus propias conclusiones sobre los hechos que muestra con cierta lejanía. 
Una reflexión sobre la soledad y la frustración, sencilla y compleja a un tiempo que trata de aproximarse al estado de ánimo de alguien que no acaba de comprender lo que le sucede y los sentimientos que ello le provoca.




jueves, 4 de enero de 2024

EL SENTIDO DE LA VIDA

 


Conjunto de episodios que muestran de forma disparatada los momentos más importantes del ciclo de la vida. Desde el nacimiento a la muerte, pasando por asuntos como la filosofía, la historia o la medicina.


Los Monty Python reflexionan sobre una de las preguntas que siempre nos hacemos: ¿Cuál es el sentido de la vida? y lo hacen con el inconfundible humor de los cómicos británicos a través de diversos episodios: Un médico parece más interesado en su equipo que en cuidar a la madre. Una pareja católica romana tiene muchísimos hijos porque "cada espermatozoo es sagrado". En la parte de la vida del crecimiento y aprendizaje, los escolares asisten a un servicio religioso bastante extraño y lo mismo ocurre con una lección de educación sexual. En la guerra, donde el plan de ataque de un oficial se ve frustrado porque sus subordinados quieren celebrar su cumpleaños. En la mediana edad, una pareja pide "filosofía" en un restaurante. Los años de otoño se reproducen en un restaurante en el que, tras escuchar la canción "Isn't It Awfully Nice to Have a Penis?" por un animador, se ve la llegada de un hombre extremadamente gordo. Puede comer mucho, pero también vomitar abundantemente. La Parca llega en la etapa final de la vida humana, en que la muerte visita una casa de campo donde la gente está bastante interesada en ella, aunque la confunden con el hombre que poda los setos. Pero la vida no se detiene con la muerte, aún queda el cielo, donde siempre es Navidad.


Con esa crítica siempre presente en sus obras a costumbres e imposiciones sociales y a corporaciones e instituciones influyentes, con ese particular e inconfundible sello humorístico marca de la casa, la película contiene muchos gags y diálogos ingeniosos, momentos hilarantes y un discurso cargado de ironía. 
Para algunos, es un producto inferior a sus dos grandes títulos (Los caballeros de la mesa cuadrada y La vida de Brian), pero a pesar de ello, si fuera cierto, estamos ante un film muy divertido, es cierto que algunos episodios están más conseguidos que otros, pero queda patente el modo de hacer cine de estos genios del humor a la hora de explicarnos su visión de lo que, más que el sentido de la vida, sería el sinsentido de la misma.