viernes, 1 de enero de 2010

LA ROMANA

De las cosas de niño que uno recuerda, una de las que más viva permanece en mi memoria, es la romana que mi abuela llevaba todas las semanas al mercado para pesar los productos de la huerta que con tanto sudor habían ido consiguiendo entre todos y que suponían la base del sustento familiar.
Uno de tantos elementos que los antiguos dueños del mundo, los romanos, nos legaron y que, prácticamente llegaron, con escasas mejoras, hasta nuestros días. Una muestra también de que aquella España apenas comenzaba a salir del atolladero en el que nos habíamos metido con las disputas cainitas que, por desgracia, son tan nuestras. Lo digo porque al ver la imagen de abajo, aunque no es tal cual lo conocí, si que se asemeja bastante al mercado que yo vi y me recuerda la pobreza y la miseria que, afortunadamente, acababa de quedar atrás, pero que estaba a la vuelta de la esquina, en un tiempo aún muy cercano. Tan cercano, que el arado, los carros de tracción animal y un sin fin más de cosas, estaban presentes en aquella casa de humildes hortelanos, que jamás llegaron a disfrutar de motocultores y otras máquinas y herramientas modernas. Todo fue a puro sudor.


jueves, 31 de diciembre de 2009

EN LA LÍNEA DE FUEGO

Un trhiller, nada más y nada menos, con el "peligro" que esto supone, porque a veces, a base de caer tópicos se hacen verdaderas tonterías con películas de estas, que lo basan todo en la acción y en una pizca de misterio o de giros inesperados. Como eso falle, o no se cuente bien, todo sale mal.
En el caso que nos ocupa, sin embargo, hay un aceptable guión y eso que en mi opinión, si lo hubieran trabajado un poquillo más, podrían haber hecho una gran película, pero sobre todo, hay dos de los grandes actuando ante la cámara, porque el duelo Eastwood/Malkovich, es todo un lujo.
Cuando hablamos de trhillers, no es raro encontrarnos con malos tan esteoreotipados que le rechinan a uno los dientes. Malkovich le da un nivel a su personaje difícilmente superable.
Los demás, comenzando por René Russo, acompañan a la pareja central que se come a quien se le ponga por delante.
Es casi inevitable, tratándose de Clint Eastwood, no caer en la tentación de comparar su personaje con el de Harry Callaham, nada tiene que ver, el registro es diferente, aunque quien quiera afilar el lápiz, alguna similitud encontrará.
Una película que no aburre y que nos reconcilia un tanto con este subgénero.




miércoles, 30 de diciembre de 2009

LA VIUDA DE SAREPTA

Estoy leyendo el último de Dan Brown y llego más o menos por la mitad. El protagonista va a recibir ayuda de un hombre a quién otro hermano masón se la ha pedido mediante la frase: ¿No hay ayuda para el hijo de la viuda?.
Gusten o no, los libros de Brown dan para muchos chascarrillos, porque él se documenta mucho y maneja gran cantidad de información, lo que da pie a multitud de curiosidades.
La frase en cuestión, hace referencia a la Viuda de Sarepta. Quien tenga curiosidad, puede encontrar la historia en la Biblia, concretamente en el Libro de los Reyes. El resumen de la historia es más o menos que Elías llegó a Sarepta, en Sión, enviado por Dios que le había dicho que una viuda le alimentaría. A todo esto hay que decir que estaban en medio de una gran hambruna y Elías le pidió a la viuda comida y cobijo. Como esta sólo tenía un poco de harina y un poco de aceite para ella y su hijo, Elías le dijo que primero le diera de comer a él y confiara en la palabra de Dios. Con aquella poca harina y aquel aceite tuvieron para alimentarse durante mucho tiempo.
No acabaron ahí las cosas, sino que un buen día (malo para ella), su hijo murió y ella le dijo a Elías que si aquella era la manera que tenía su Dios de agradecerle lo que había hecho por él. Elías, conmovido, cogió al niño, lo subió al cuarto donde se alojaba e imploró a Dios, se echó tres veces sobre el cadaver y el niño volvió a la vida.
Los estudiosos ven una lección que a nadie se nos escapa, la virtud cristiana de dar incluso aquello de lo que se carece. Hay que tener en cuenta que en aquella época, las viudas lo tenían bastante crudo y, a pesar de ello, le dio a Elías de comer con lo poco que tenía para ella y su hijo, aún a riesgo de quedarse sin nada.
Hay otra lección, esta menos evidente. Algunos israelitas, estaban comenzando a adorar a Baal y a otros dioses paganos. Elías no encontró oídos entre las gentes de su pueblo y tuvo que ser una mujer fenicia, precísamente de donde provenían aquellos dioses extraños, quien le prestara ayuda y confiara en las promesas de un Dios que no era el suyo. Ya sabéis, la vieja (y muchas veces cierta) historia de que nadie es profeta en su tierra.

martes, 29 de diciembre de 2009

SIN PERDÓN

La película en la que Hollywood se rindió a los pies de Clint Eastwood. Tras nueve nominaciones se llevó nada menos que 4 Oscars, entre ellos los más preciados, mejor director y mejor película. Premios, al fin y al cabo, sólo eso, pero premios sin los que más de uno se ha ido a la tumba teniéndolos bien merecidos, al menos no será el caso del hombre que nos ocupa.
¿La peli? Me da un poco de apuro decir algo sobre un film del que se ha escrito largo y tendido, podría acabar aquí mismo, pero me voy a dar el lujo de dejar mi opinión, una entre millones, aunque sea a costa de caer en los tópicos.
No es el mejor western, ni siquiera el mejor de Eastwood (recuerdo que es mi opinión), me gusta más, como tal, El fuera de la ley, en la que los diálogos con los indios son impagables. Pero es que esta película es más que una del oeste, aún siéndolo. A estas películas se les llama westerns crepusculares, como saben bien los aficionados, un subgénero ya apuntado por el maestro Ford. Este Unforgiven es el western crepuscular, al menos todo un compendio y una lección de lo que son estas películas, de lo que quieren ser, mejor dicho.
A pesar de los fallos (si queremos buscárselos, los encontraremos, pero a mí me da vergüenza ponerme aquí a criticar cosas ¿Quién soy yo?) es, sin duda, una de esas películas que dejan satisfecho, desde luego al que la ve y supongo que a los que tuvieron la suerte de participar.

Historias paralelas veo yo. La del mundo que ya es pasado, magníficamente planteado y retratado, con esos personajes que lejos de resultarnos patéticos nos suscitan una mezcla de pena y ternura, porque están acabados, pero reconocen que lo están. Sin duda Eastwood saca a relucir el gran conocimiento del género que tiene, al que trata con respeto y, casi, con devoción, aún cuando sea para desmitificarlo, trayéndonos a este "asesino" que vive en medio de la nada, que no sabe manejar a unos simples cerdos, que ha perdido la puntería y que no es capaz de montar a su caballo. Puede parecer excesivo el modo de hacernos ver al personaje (recuérdese lo que decía de los posibles fallos), pero yo creo que al caricaturizarlo de este modo, lo sitúa donde quiere que lo veamos: Acabado.

La escena en la que logran rodear a los vaqueros, es el resumen de la película: El jovencito, acojonado y tan miope que no puede participar en el tiroteo; Munny (el personaje de Eastwood), errando tiros y matando de una manera chapucera e indigna al vaquero y Morgan Freeman, declarando que él abandona, aún antes de haber empezado nada.

Después, las únicas concesiones a la épica, Clint se cala el sobrero para vengar a su viejo amigo y, por unos instantes, vuelve a ser el pistolero de las grandes ocasiones, el que nos da lecciones de cómo disparar más rápido que nadie, aunque el sheriff que todo lo quiere arreglar a latigazos, nos devuelva al verdadero hilo de la película, cuando se está muriendo, sólo se le ocurre soltar la frase lapidaria de que es injusto morir así, sin haber acabado la casa que estaba construyendo. Otro que estaba también acabado antes de llegar a este punto.

Dije que veía historias paralelas, una es la que de manera tan tosca he dejado escrita, la otra es la del propio Clint Eastwood como pistolero, nos cuenta su trayectoria, desde el tipo que apenas decía nada y que parecía una esfinge en Infierno de cobardes, a este asesino venido a menos de Sin perdón, que para llegar aquí ha tenido que pasar por El fuera de la ley o El jinete pálido.

Esto de contarnos su vida, o de hacernos a nosotros ver que se puede seguir su trayectoria como actor y/o director en determidos géneros, lo repetirá más veces, o así lo veo yo, la última en Gran Torino, pero lo ha hecho también con las péliculas en las que hace de policía, en las que vamos viendo evolucionar (un eufemismo para decir envejecer) a Harry Callaham, aunque no sean de la serie de Harry el sucio.

Del mensaje moral, si lo hubiere, no voy a opinar, porque no acabo de tenerlo claro (tal vez es el aspecto que no acaba de gustarme), pero no puedo acabar sin hacer mención al reparto, un gran reparto, hasta las prostitutas están muy bien en sus papeles. Y qué decir de Richard Harris, de Morgan Freeman, de Gene Hackman (recompensado con un Oscar).

Una gran película.

lunes, 28 de diciembre de 2009

SI ME NECESITAS SILBA

Un día hablaba de la famosa frase de Bogart "Tócala otra vez, Sam", que nunca había pronunciado.
Mucha gente sabe que Humphrey estuvo casado con Lauren Bacall, a la que sacaba unos cuantos años cuando se conocieron. Él hace más de 50 años que nos dejó, pero Lauren Bacall sigue viva y, a sus 85 años, aún participa en alguna película, siendo como es todo un mito del cine. Entre ellos, juntos o por separado, nos han dejado unos cuantos títulos de esos que no pueden faltar en cualquier filmoteca que se precie de tener un cierto nivel.
Lo que ya no sabe tanta gente es que la Bacall también es protagonista de otra de esas frases famosas que jamás se pronunciaron, al menos tal cual nos han llegado. Se le atribuye la frase: "Si me necesitas, silba", cuando en realidad la frase era: "No tienes que representar ningún papel conmigo, Steve. No tienes que decir nada ni hacer nada. Sólo silba. ¿Sabes silbar, no? Juntas los labios y soplas".
Como no podía ser de otro modo, la frase es de la peli Tener y no tener, en cuyo rodaje se conocieron.
Cosas del cine, por eso estos actores y actrices, nunca mueren del todo, siempre nos quedará París, el Café de Rick y sus películas.

domingo, 27 de diciembre de 2009

EL PRINCIPIANTE

Todo muy profesional, así se podría resumir el resultado de esta peli.
Al parecer la hicieron para recaudar pasta, algo de lo que ya se ha hablado aquí sobre algunos filmes de Eastwood, pero hasta en eso se quedaron a medias, pues al parecer, la recaudación tampoco fue como para tirar cohetes.
Decía lo de todo muy profesional en sentido peyorativo, pues parece como si todo el mundo estuviera un tanto desganado y echan mano de oficio para salir del paso.
La historia no acaba de cuajar; los actores parece como si tuvieran prisa en acabar sus planos; el guión, que trata de dotar a Nick Pulovski (el personaje de Eastwood), de un cierto sentido del humor, tiene buenas frases y situaciones, que incluso son graciosas, pero los metodos empleados en la persecución de la banda de ladrones de coches, se hacen excesivos.
El reparto, también está concebido para asegurar el éxito de taquilla, pero Charlie Sheen, no está convincente, Raúl Juliá, parece que pasaba por allí y tiene que cumplir el trámite, Sonia Braga, de adorno, no en vano en la época ocupaba portadas de revistas masculinas como representante de la belleza exótica brasileña (creo que es brasileña, tampoco estoy seguro y no pienso buscarlo, así que si me equivoco, mis disculpas) y Clint, como con desgana en un papel que ha hecho ya muchas veces en Harry Callaham y que parece que se sabe de memoria.
En fin, una película menor, para los amantes de Clint Eastwood y que, ya digo, tiene alguna situación y algunos diálogos de buen humor, pero que también parecen un poco artificiales. Por lo demás nada del otro mundo. Sin duda se reservaba para la siguiente. Ya llega Unforgiven.


sábado, 26 de diciembre de 2009

LA BEFANA

Los niños italianos y suizos son visitados en Navidad por un mítico personaje que les complace en relación a su comportamiento y buena conducta en el transcurso del año. Una bruja buena llamada Befana, que les da sus regalos. La Befana es vieja y fea, pero simpática, y cumple tanto en Italia como en algunas zonas de Suiza el papel de repartidora de regalos. Llega justo el día de los Reyes Magos, la noche de 5 al 6 de enero.

Según la tradición, los Reyes Magos preguntaron a una viejecita cuál era el camino para llegar a Belén, ella se lo indicó y le insistieron para que les acompañara, pero dijo que estaba muy ocupada y se quedó en casa, aunque más tarde se arrepintió, llenó su cesta con regalos y dulces y trató de alcanzar a los Reyes sin conseguirlo, deteniéndose por el camino en las casas dejando regalos, por si el Niño Jesús pasaba por allí. Los niños italianos cuelgan un calcetín y La Befana es la encargada de llenarlo. Ella sabe exactamente quiénes han sido buenos, y quiénes malos. Y como es tradicional en estos seres de la fantasía que parecieran haberse puesto de acuerdo, el calcetín de los niños que no se han portado bien, es llenado con sucio y negro carbón.
Para algunos es, como tantas otras, una tradición precristiana, relacionada con el inicio del nuevo año y que ha sido adoptada, en cierto, modo por la Iglesia.

Una versión muy parecida a la Befana es Babuschka (abuelita), que llega en Rusia el día de Navidad, que para ellos es del 7 al 19 de enero (según el calendario gregoriano). Ella tampoco acompañó a los Reyes Magos, así que todas las Navidades los busca, y en su camino deja regalos a los niños.