martes, 14 de marzo de 2023

EL ESPLENDOR PERDIDO Y LA MUERTE DE RASPUTÍN

 

La influencia ejercida por el santón ruso Gregorio Efimovitch Rasputín sobre el Zar Nicolás II de Rusia y su esposa la emperatriz, hizo de aquel singular personaje, hombre inculto, hipócrita, dotado de un extraordinario poder de sugestión, el auténtico dueño de la voluntad de los últimos soberanos rusos y, a través de ellos, dispuso a su antojo en el vasto imperio, Ello le creó grandes enemigos, muchos de los cuales no podían tolerar tan nefasta influencia, sobre todo entre la aristocracia. 
El príncipe Félix Yusupof (nacido en 1887),  estaba persuadido de la necesidad de hacer algo, aunque sus entrevistas con algunas personalidades influyentes llegaron a decepcionarle. Los mismos que al solo nombre del staretz proferían violentas diatribas, mostrábanse reticentes cuando les decía que era llegada la hora de pasar de las palabras a los hechos.
Sin embargo, el presidente de la Duma, Rodzianko, tuvo palabras bien distintas: "¿Qué se puede hacer cuando todos los ministros y todos los que rodean a su majestad son hijos de Rasputín? La única probabilidad de salvación sería matar a ese miserable, pero en toda Rusia no se encuentra un solo hombre que tenga el valor de hacerlo. Si yo no fuera tan viejo me encargaría de ello".
Tras esta entrevista con Rodzianko, el príncipe Yusupof decidió, finalmente, junto a un pequeño grupo de conjurados, dar muerte a Rasputín, lo que llevó a término personalmente la noche del 29 de diciembre de 1916.
Este libro es el relato de la conjuración, de su acercamiento a Rasputín para hacerse con su confianza y del asesinato. Impresiona sobre todo, la resistencia de Rasputín al cianuro de potasa, que debería haber tenido efectos fulminantes y a las balas.



lunes, 13 de marzo de 2023

DISOBEDIENCE

 


Ronit (Rachel Weisz), una joven mujer que trabaja como fotógrafa en Nueva York, debido al fallecimiento de su padre, un influyente y respetado rabino, regresa a Londres, a su religiosa comunidad de judíos ortodoxos, décadas después de haber sido rechazada por haber sentido atracción correspondida hacia una amiga de la infancia. Una vez allí para honrar la memoria de su padre, vuelve a encontrarse con Esti (Rachel McAdams), su antiguo amor, quien está ahora casada con Dovid (Alessandro Nivola), con quien las dos mujeres formaban un trío inseparable en la infancia. La cercanía de estas dos mujeres hace que la pasión entre ellas vuelva a encenderse.
 

Rachel Weisz, Rachel McAdams y Alessandro Nivola, interpretan los principales papeles de esta película cuyo guión, del propio realizador y de Rebecca Lenkiewicz, adapta la novela del mismo título de la británica Naomi Alderman, publicada en 2006.


Igual que anteriores trabajos (Gloria, Una mujer fantástica), el chileno Sebastián Lelio, nos acerca en este film británico de 2017, a su particular visión del universo femenino y lo hace con sutileza y elegancia, huyendo de situaciones morbosas e incidiendo más en la situación de intolerancia que viven las dos protagonistas que en la propia relación entre ambas, de hecho hay una escena de alto contenido erótico, un encuentro sexual entre las dos mujeres en las que estas ni siquiera tienen que desprenderse de toda la ropa, a pesar de lo cual resulta absolutamente explícito, sin perder un ápice de intensidad. 
El film explora los límites de la fe y la sexualidad con un mensaje final a favor de la libertad de cada persona a decidir sobre sí misma. 
Atención a la banda sonora del músico británico Mathew Herbert que incluye un par de canciones rituales judías interpretadas por un coro de voces masculinas, que producen auténtica emoción.




viernes, 10 de marzo de 2023

UNA MUJER FANTÁSTICA

 


Marina Vidal (Daniela Vega) una camarera que aspira a ser cantante lírica y actúa en un club de Santiago de Chile y Orlando (Francisco Reyes), un acomodado empresario textil veinte años mayor, planean un futuro juntos. Tras una noche de fiesta y pasión en que celebran el cumpleaños de ella, Orlando se siente mal y Marina lo lleva a urgencias, pero él muere al llegar al hospital. Ella debe entonces enfrentar las sospechas por su muerte. Su condición de mujer transexual supone para la familia de Orlando una completa aberración.


La muerte de su amado arrancará a Marina de su discreta vida, obligándola a mostrarse a plena luz del día ante los ojos escrutadores de aquellos que se consideran “normales”.
La película obtuvo el Oscar a la Mejor película en habla no inglesa en 2017.


Los diferentes molestan, y lo hacen a pesar de que en ocasiones lo son por un error de la naturaleza del que no son culpables, sino víctimas. Personas que necesitan apoyo, comprensión, cariño y, a veces, ayuda, se ven no solo apartadas, sino heridas y humilladas y cuando eres el débil, esto es más sangrante aún. 
Marina no quiere el dinero de la familia de Orlando, ni su piso, ni su coche, quiere hacer su duelo particular y despedirse del hombre que compartía su vida y ni siquiera eso le dejan hacer. Una familia que la considera una aberración, una mala influencia para Orlando e incluso sospecha de ella y una inspectora de policía que la humilla hasta hacerla perder la dignidad, ponen a prueba su capacidad para resistir. 
El planteamiento del chileno Sebastian Lelio es valiente y bienintencionado, otra cosa es que consiga hacer llegar con certeza el claro y necesario mensaje que contiene su film, con un guión que, pienso yo, no es de lo mejor de la película, aunque la historia tiene tanta fuerza que merece la pena sumergirse en las imágenes y acompañar a Marina en su viaje luchando con coraje contra el viento contrario.




jueves, 9 de marzo de 2023

CRASH (COLISIÓN) (2004)


El descubrimiento en una cuneta del cuerpo de un hombre brutalmente asesinado hará que las vidas de varias personas se entrecrucen en Los Ángeles. Un policía veterano y racista, su compañero novato e idealista, la esposa del fiscal del distrito, un tendero iraní, un hombre y una mujer negros que son pareja y tienen buena posición económica... Entre estos personajes surgirán tensiones raciales, religiosas y sociales que ilustran la caótica vida de los habitantes de Los Ángeles.


La película supuso el debut como realizador del escritor-productor Paul Haggis, autor del guión de películas como Million Dollar Baby, Cartas desde Iwo Jima o En el Valle de Elah y con ella ganó los Oscar a Mejor Película y Mejor Guión Original en 2005.


Historias interconectadas mediante las cuales Haggis explora comportamientos que tienen que ver con los estereotipos raciales, las diferencias sociales o económicas, que pueden llevar a situaciones de acoso y abuso; también el tráfico ilegal de personas o el siempre controvertido tema de la posesión de armas de fuego en EE.UU. La historia deja un amplio margen a las casualidades que en cualquier momento pueden condicionar nuestras vidas y los comportamientos que tenemos las personas ante situaciones diferentes que pueden hacernos actuar como una especie de Jekill y Hyde.
Como ocurre con tantas historias de ficción, el guionista, en este caso el propio realizador, nos lleva a las situaciones que pretende, lo que ha sido tachado por algunos como una manipulación del espectador, aunque yo pienso que consigue que los hechos planteados nos suenen reales y posibles. También se acusa al film de reiteración en el mensaje o los mensajes que trata de transmitir, sobre todo en el dilema moral que plantea y en esa especie de conclusión a la que llega de que todos podemos ser buenos o malos dependiendo del momento y la situación y que nadie está libre de cometer un error que puede condicionar el resto de nuestra vida o de ser favorecidos por la suerte y que aquello quede oculto a los ojos de los demás.
En cualquier caso, la historia resulta atractiva y el film se ve con interés gracias a la buena conexión que el guión plantea entre las distintas historias, a las correctas interpretaciones de su elenco y a la tensión sobre la resolución de las diferentes tramas que consigue transmitir al espectador.


 


miércoles, 8 de marzo de 2023

CRASH (1996)

 


Una noche, James Ballard (James Spader), un productor de comerciales para la televisión, estrella su coche contra el de Helen Remington (Holly Hunter) y ambos son ingresados en un hospital. Lo sorprendente es que inmediatamente después del choque los dos experimentaron una extraña atracción mutua. A partir de entonces, la vida de James se precipitará hacia un mundo oscuro y prohibido, dominado por el peligro, el sexo y la muerte.


El guión adapta la novela del mismo título del británico J.G. Ballard. Este novelista, nacido en Shanghai de padres ingleses, durante la II Guerra Mundial, estuvo internado, junto a su familia, en un campo de concentración japonés, una experiencia que narró en la novela "El imperio del sol", llevada a la gran pantalla por Steven Spielberg.


Polvareda y controversia, como otros films de David Cronenberg, fue lo que produjo la película entre el público y la crítica. En el propio Festival de Cannes de 1996, fue distinguida con el Premio Especial del Jurado (un jurado, por cierto muy dividido a la hora de conceder el premio), mientras, durante la proyección, una parte del público silbaba la película. ¿Quién tiene la razón? probablemente todos, porque el gusto del respetable es variado y hay quien ve en ella una sucesión de automóviles estrellados y cópulas casi acrobáticas en el interior de un coche, un argumento sin pies ni cabeza, fetichismo macabro, gusto por las cicatrices y la carne herida. 
Para otros, sin embargo, Cronenberg trata de sacudir conciencias y trasladarnos a su peculiar manera la idea de insatisfacción y la búsqueda enfermiza de la felicidad a cualquier precio en que han caído las sociedades occidentales. La búsqueda de un imposible que lleva a algunas personas a transitar caminos que pueden tornarse peligrosos. Quizá la clave esté en un par de diálogos, uno al comienzo y otro al final de la película: Tras una relación sexual casual en un hangar, apoyada en el fuselaje de una avioneta, cuya superficie pulida parece que es lo que de verdad le proporciona placer, Catherine Ballard (Deborah Kara Unger), regresa a casa y cuando comenta con su esposo (que también ha tenido sexo con otra persona en su lugar de trabajo) lo que ha hecho, este le pregunta si se ha corrido y ella le responde: No. En la escena que cierra el film, el propio matrimonio, cada uno a bordo de un auto distinto, provoca un choque entre ambos que da con Catherine fuera de la carretera, el coche volcado y ella ensangrentada sobre la hierba de la cuneta. James Ballard se acerca a ella y le vuelve a preguntar: ¿Lo has conseguido esta vez? La respuesta de ella es la misma que al principio: No. El marido apostilla: Tal vez la próxima vez.
Una historia que muestra una fusión entre tecnología, sexualidad y muerte. Molesta y provocadora que no todos van a apreciar de la misma manera.




martes, 7 de marzo de 2023

ALGO SUPUESTAMENTE DIVERTIDO QUE NUNCA VOLVERÉ A HACER

 

El libro reúne una serie de ensayos periodísticos que constituyen una de las más irreverentes e hilarantes radiografías de la cultura americana del fin del milenio. Las subculturas televisivas, los entresijos del deporte de élite, la vida salvaje y surreal en el Medio Oeste o el turismo de lujo en el Caribe, son algunos de los fenómenos que el malogrado David Foster Wallace describe desde una óptica en la que se entremezclan la familiaridad, el asombro y una mordacidad descabellada. Los textos fueron publicados originalmente en revistas como Harpers o Variety y en ellos el autor consigue aunar una capacidad analítica deslumbrante con una corrosiva visión satírica además de una excelente imaginación narrativa.
Los artículos o ensayos que componen la obra son:

  •   Deporte derivado en el corredor de los tornados, en el que narra aspectos de su infancia y juventud en el Medio Oeste, su participación en competiciones tenísticas, en las que alcanzó cierto nivel y los trucos que empleaba para rivalizar con oponentes más dotados, así como su afición por las matemáticas.  
  •  E Unibus Pluram: Televisión y narrativa norteamericana, sobre el impacto de la televisión en la cultura norteamericana en general y la literatura en particular. Quizá esté algo superado, pues está escrito en pleno auge de la televisión por cable y hoy, con el estallido y la expansión de las redes sociales, las plataformas y la televisión a la carta, sus postulados han perdido algo de su interés. 
 
  •   Dejar de estar bastante alejado de todo, sobre sus experiencias y opiniones personales tras su estancia en la Feria Estatal de Illinois en 1993. Muy divertido y en él nos explica algunas de esas cosas tan propias de la cultura americana del Medio Oeste que tanto nos chocan, pero que están tan arraigadas: Los concursos, la feria de animales, las atracciones, la comida, etc. 

  •   Noticias bastante exageradas, sobre el rol del autor y la crítica literaria. David Lynch conserva la cabeza, muy interesante para los cinéfilos interesados en la figura del realizador norteamericano, con opiniones sobre este director y su obra tras una visita al set de rodaje de la película Carretera perdida ("Lost Highway") (1997). Muy curioso y detallado ensayo sobre el cine y, en cierto modo, sobre la manera de ser de Lynch. 

  •   El talento profesional del tenista Michal Joyce como paradigma de ciertas ideas sobre el libre albedrío, la libertad, las limitaciones, el gozo, el esperpento y la realización humana. Este trabajo gira alrededor del mundo del tenis, un deporte tan querido para el autor, a partir de su estancia en las rondas prelimirares del Open de Canadá de 1995. Resulta interesantísima la disección sobre el tenis profesional que el aficionado (y no digamos el gran público) a veces solo conoce a través de la televisión. Nos enteramos de las grandes diferencias entre los jugadores, por así llamarlos y con todo respeto, del montón y las grandes figuras. Estos últimos que, todo hay que decirlo, se lo han ganado a pulso, llegan a los torneos con todo programado y los gastos pagados, además de cobrar cantidades a cuenta, lleguen a donde lleguen en la competición. Mientras los otros, han de pasar por las rondas previas, a veces jugando más de un partido en la misma jornada, pagándose el alojamiento (solamente se lo reembolsa la organización, con efecto retroactivo, si se clasifican para el cuadro definitivo), viajando en avión de un lugar a otro, entre continentes en muchas ocasiones, para participar en torneos menores en los que intentar mejorar su ranking. Hablamos de jugadores de gran nivel, capaces, durante un entrenamiento, de enviar una pelota cientos de veces al mismo círculo imaginario de no más de 30 cm. de diámetro, al fondo de la pista contraria, veloces y fuertes, que, sin embargo, nunca llegarán a brillar en este mundo tan competitivo, algo así como les ocurre a los jugadores de fútbol de 3ª, que más o menos pueden vivir relativamente bien mientras están en activo, pero ese dinero no les da apenas para ahorrar y teniendo en cuenta la brevedad de la vida deportiva, su futuro es la mar de incierto, más si tenemos en cuenta que muchos de ellos no han ido a la universidad, porque el deporte profesional requiere dedicación plena desde edades tempranas. 

  •   Y el último, que da título al libro: Algo supuestamente divertido que nunca volveré a hacer, publicado originalmente en 1996, en la revista Harper's Magazine, que le envió a un crucero de lujo por el Caribe para que escribiera sus experiencias. En él destapa ese mundo de aparente cordialidad, de forzada servidumbre por parte de la tripulación, a veces con esa sonrisa forzada que todo lo revela, pero siempre atentos y diligentes; los entresijos de las diversiones programadas y otra serie de cosas que, por un lado, nos hacen esbozar una sonrisa, pero por otro, dan un poco de tristeza. 

Con cientos de notas a pie de página, algunas muy extensas, una constante en las obras del autor, no es exactamente un libro de humor, aunque está escrito con mucho humor y seguro que te vas a sonreír más de una vez gracias a algunas de las anécdotas que relata.



lunes, 6 de marzo de 2023

TODO A LA VEZ EN TODAS PARTES

 


Con su lavandería al borde de la ruina, Evelyn Wang (Michelle Yeoh), una inmigrante china en Estados Unidos, con exceso de trabajo, lucha para hacer frente a todo, incluidos su padre Gong Gong (James Hong), su esposo Waymond (Ke Huy Quan), su hija Joy (Stephanie Hsu) y la entrevista concertada con la funcionaria de hacienda Deirdre Beaubeirdre (Jamie Lee Curtis) para inspeccionar sus cuentas, cuando una ruptura interdimensional altera la realidad. Evelyn se ve envuelta en una aventura salvaje en la que solo ella puede salvar el mundo. Perdida en los mundos infinitos del multiverso, esta heroína inesperada debe canalizar sus nuevos poderes para luchar contra los extraños y desconcertantes peligros del multiverso mientras el destino del mundo pende de un hilo.


Supongo que no soy el único al que la película le trae recuerdos de Matrix, pero en plan de chufla. Con un explícito mensaje de que el amor todo lo puede, disiento de algunas opiniones en el sentido de que la película resulta confusa en algunos momentos y que te obliga a seguir con suma atención el desarrollo, creo que los cambios de universo están bastante bien diferenciados dentro de que se quiere mostrar un cierto grado de enredo para mantener el interés. Sí que me ha parecido un poco larga, con un desenlace que, para mi gusto, se estira demasiado, quizá con una hora y media de metraje, hubiera resultado un producto más atractivo, pero esto es una opinión particular.


Dentro de cierta originalidad con esto del multiverso que, ya digo, me suena a algo que ya hemos visto, quizá no con el mismo enfoque, pero parecido, sí que me ha llamado la atención el tratamiento de los personajes femeninos, empezando por la protagonista que en este tipo de películas suele ser una persona joven y aquí tenemos a una veterana en un papel de acción; también el papel de Jamie Lee Curtis, más veterana aún, haciendo gala de tripita sin complejo alguno y, por último, la hija de la protagonista, con un papel de peso y un aspecto físico de chica rellenita, alejado de los parámetros que hoy se imponen. Bien por esta decisión de romper cánones, una apuesta valiente y arriesgada que ayuda a normalizar y acercar los personajes a la realidad. 
Film que progresa de forma trepidante y que mantiene el interés del espectador, al menos en una parte de su desarrollo, aunque intuímos el final claramente, mientras navegamos por géneros diversos con unos cuantos homenajes a películas muy conocidas.