jueves, 20 de octubre de 2011

HISTORIA DE MI VIDA

Antón Chejov pasa por ser uno de los mejores escritores de relatos cortos de la literatura universal.
En esta Historia de mi vida, nos relata las peripecias de Misail Poloznev, un joven de familia acomodada, pero al que le da por vivir de su trabajo, no un trabajo acorde con su clase, sino que él quiere ser un obrero, así trabajará como albañil y pintor de brocha gorda, lo que le acarrea la repulsa de su padre y la incomprensión de los de su clase, pero también de sus propios compañeros de trabajo, que no acaban de aceptarle.
Una de las cosas más fascinantes de Chejov, es su conocimiento de la naturaleza humana y aquí hace unos buenos retratos de diversos tipos: El ingenuo Nabo, el simpático carnicero hijo adoptivo de la antigua niñera del protagonista, el repudiable doctor que deja embarazada a Cleopatra, la hermana de Misail...
Chejov tiene, en ocasiones, discursos muy cercanos a ese vago socialismo que movía a la intelectualidad rusa del momento. Defiende a la clase trabajadora, pero también es muy crítico con la falta de solidaridad del obrero y de los mujiks, con sus vicios, y hace una crítica moralista que, a veces, roza lo religioso.
Una obra corta, pero intensa y de fácil lectura.


miércoles, 19 de octubre de 2011

EL ÚLTIMO REFUGIO

Roy Earle (Humphrey Bogart), un atracador, sale de prisión, gracias a la libertad condicional concedida por haber depositado la fianza el jefe de la banda a la que pertencía.
Earle piensa en retirarse, pero se ve en el compromiso de dar un último golpe para satisfacer la inversión hecha por su antiguo jefe.
Cuando está cruzando en automóvil los Estados Unidos para dirigirse a California, traba amistad con una familia de granjeros, cuya nieta tiene una deformación de nacimiento en un pie.
Earle desea ayudar a la joven, con la que aspira a casarse. Entre tanto sus dos compañeros de "trabajo", unos tipos tan inexpertos como inmaduros y una mujer que está con ellos, Marie Garson (Ida Lupino), complicarán todo el asunto.

Film rodado a la manera clásica, sin demasiados artificios, con todos los ingredientes del cine de gansters, pero que, a su vez, nos presenta a estos de una manera fuera de lo habitual.
Tipos corrientes, con una imagen tremendamente humana de los mismos.

Raoul Walsh despliega toda su maestria y su saber hacer, para narrarnos una historia basada en un magnífico guión de John Huston y W.R. Burnett, con unos personajes llenos de matices psicológicos, adornándose con los paisajes de Hig Sierra Mountains y algunas escenas emotivas que descargan el peso dramático del film.

Buenas interpretaciones, con una Ida Lupino que sin ser la despampanante femme fatale de este tipo de películas, da muy bien la réplica al protagonista masculino, representando su papel con solvencia, sobre todo en las dramáticas escenas del final.
Y Humphrey Bogart, en el papel que le lanzó a la fama tras un tiempo haciendo papeles secundarios. Aquí descubrimos a ese tipo que todos conocemos, socarrón, como de vuelta de todas las cosas, interpretando un papel al que sabe sacar todo el jugo debido a los diferentes matices de personalidad que presenta.

Una buena y entretenida película, con un pequeño perrito que parece un adorno a lo largo de la película, pero que tiene una decisiva intervención en el desenlace final y que era el perro que entonces tenía Bogart.
Un film que los entendidos apuntan como clave en la transición de las películas de ganster.




martes, 18 de octubre de 2011

ROBIN HOOD

Clásico de la literatura inglesa y universal, este libro de autor anónimo, recogió las baladas que circulaban en boca de bardos y juglares a lo largo de los siglos XII y XIII.
La época histórica en la que se enmarca es la del reinado de Ricardo Corazón de León y, concretamente, la regencia de su hermano, Juan sin Tierra que, supuestamente, se dedicaba a oprimir a los campesinos y artesanos y a los nobles sajones, en beneficio propio. Esta situación, de la que no escapó la familia del popular héroe, ya que su padre fue asesinado y confiscados sus bienes, propicia que Robin se refugie en el bosque de Sherwood, desde donde se dedicará a hostigar a los nobles partidarios de Juan, junto al grupo de gentes que se le han ido uniendo.
Robin Hood se ha convertido en el prototipo del proscrito que protege a los débiles frente a las injusticias de los poderosos, haciendo la guerra a quienes quieren imponer leyes arbitrarias en nombre del Estado, todo un precursor de la lucha por las libertades civiles.
Su amor por Marian, pone el contrapunto romántico y emotivo a la historia y, al final, será la muerte de ella, la causa del fin de Robin.
La primera edición de esta especie de recopilación de baladas, fue impresa hacia finales del año 1500 y llevaba por título The gest of Robin Hood.
Después ha dado pie a numerosas ediciones, siendo quizá el relato más conocido el de Walter Scott, la famosa novela Ivanhoe.
Lo mismo ocurre en el cine, desde la primera película, en tiempos del cine mudo, titulada Robin Hood and his Marry Men, hasta el Robin Hood de Ridley Scott, con Russell Crowe, no menos de 30 filmes de los más variados géneros, han recreado la figura del famoso héroe.


lunes, 17 de octubre de 2011

EL HALCÓN MALTÉS

Hay películas que se convierten en míticas con el paso del tiempo, siempre lo han sido, desde el principio, pero lo que quiero decir es que el tiempo va pasando y siguen gozando de la consideración de una buena parte de la crítica y del público aficionado.
Algunas de ellas, está claro que son obras magistrales, pero hay otras que no se sabe muy bien por qué están en ese olimpo, pues hay más films que podrían ocuparlo (de hecho, algunas lo comparten). Se me ocurren ahora los casos de Casablanca, Desayuno con diamantes o esta El halcón maltés, pero hay algunas más.
En ocasiones es fruto de una serie de coincidencias y casualidades. No quiero decir con ello que no sean buenas, todo lo contrario, sería difícil que si no lo fueran estuvieran donde están. Normalmente se dan circunstancias varias: Un buen director, un reparto atractivo, interpretaciones conseguidas, un buen guión, una música para el recuerdo,etc. No es que tengan todo, es que tienen algunas de estas cosas, tan difíciles de conseguir y además, por alguna razón, han conseguido conectar con el espectador.

El Halcón maltés, fue la primera peli como director de John Huston y la segunda como protagonista de Humphrey Bogart, dos monstruos de la pantalla a quienes esperaban muchos éxitos posteriores.
Está basada en una novela homónima de Dashiell Hammett y Huston, autor del guión, se ciñe bastante a la obra literaria, en este caso, fue todo un acierto.

A la buena mano en la dirección, se acompaña una excelente fotografía, unos movimientos de cámara medidos, decorados cuidados y unas interpretaciones por parte del protagonista y buen número de los secundarios, que son una maravilla. Especialmente llamativas, para mi particular gusto, las de Bogart, Peter Lorre y Sydney Greenstreet.

Con un Sam Spade (el personaje de Bogart), que se convertirá en el paradigma de ese personaje tan entrañable del cine negro que es el detective privado, todo un antihéroe, tan cercano a sus rivales delincuentes, que a veces cuesta trabajo distinguirlo de ellos.

Escenas y diálogos brillantes, y un final que es todo un retrato en imágenes de la personalidad de este hombre que no tiene fe en la sociedad, frío y cínico pero al que descubrimos ese poso de romanticismo que nos lo hace tan atractivo.
¿De qué estaba hecho el halcón maltés?: The stuff that dreams are made of (El material con el que se forjan los sueños)



domingo, 16 de octubre de 2011

LATITUDES PIRATAS

Charles Hunter, con el apoyo del gobernador de Port Royal, escoge a un grupo de expertos en distintas materias con el fin de hacerse con un galeón español cargado de lingotes de oro y plata que espera, protegido por una inexpugnable fortaleza, en la isla de Matanceros, a que pase el siguiente convoy para unirse a él, ya que ha tenido que desviar el rumbo debido a una tempestad. El plan es tremendamente audaz, pues la fortaleza es imposible de atacar con éxito de la manera convencional.
Michael Crichton, su autor, ha vendido más de 150 millones de ejemplares de sus libros, que se dice bien. Algunas de sus obras han sido llevadas a la gran pantalla y, seguro, que cualquiera de nosotros ha oído hablar de él, cuando no leído alguno de sus libros o visto alguna de las pelis que se basan en ellos, baste recordar El gran robo del tren, Parque Jurásico, El mundo perdido o El guerrero número 13.
Esta novela, al parecer, fue hallada en su ordenador por uno de sus colaboradores, después de su fallecimiento en 2008. Ello, unido al tema que trata, poco habitual en el autor y la no demasiado brillante calidad literaria, han despertado todo tipo de especulaciones, se ha llegado a apuntar que es una obra apócrifa escrita por quien sea y que la editorial, con quien tenía contrato en vigor Crichton cuando falleció, se la sacó de la manga para aprovechar el tirón y hacer caja.
Yo creo, sencillamente, que el hombre la tenía guardada, quizá porque no le acababa de convencer y deseaba pulirla, o porque no se decidía a publicarla.
Tiene todos los elementos típicos y tópicos del género de piratas. Una misión arriesgadísima, apresamientos, fugas, traiciones, mujer rescatada, tormentas en alta mar, combates navales...
El campo de acción, son las aguas del Caribe, con la isla británica de Jamaica como epicentro, de la que hace una buena descripción de cómo podía ser la vida en ella en aquel entonces.
Hay algunos topicazos que pueden molestar un tanto al lector español, pues lógicamente, el enemigo son los españoles (los malos) y los protagonistas los inlgeses (los buenos), lo que ocurre es que pinta a los españoles de una manera demasiado tópica, repito. Los marinenos españoles son, según él, poco eficientes y bastante vagos. En fin, una gilipollez como otra cualquiera. Habrá que consolarse sabiendo leer todo y apreciar cómo nos pinta al gobernador de Jamaica como un corrupto; al secretario que le envían desde Inglaterra como un sádico aprovechado, que a través de cobardes tretas y bajo una apariencia puritana, pretende hacerse con el poder y el dinero a costa de pisotear a quien se ponga por medio y a la mujer de este como una prostituta de alto standing, que ha sido amante del rey Charles y que le pone los cuernos al marido con el primer pantalón que encuentra.
Al final, como suele ocurrir en los clásicos del género, los buenos son los piratas, que no es que nos los pinte como tales, pero acabamos cogiéndoles cariño y viéndoles como héroes y más con el panorama que nos pinta alrededor: Españoles canallas y autoridades inglesas corruptas y traicioneras.
La calidad literaria, como digo, no es nada del otro jueves, sin embargo tiene un ritmo trepidante, mucha acción, aventuras y un punto de incertidumbre y suspense por cómo se van a resolver los problemas, y digo cómo, porque que se van a resolver a favor del protagonista, lo damos por hecho.
Quizá lo que más chirría de la novela son las aproximaciones que hace al mundo de la magia y la superstición y un ataque que sufre el barco pirata por parte de un kraken, nada menos, que se lo podía haber evitado.
Si buscamos un libro profundo sobre el tema de corsarios en el Mar Caribe durante el siglo XVII, con una propuesta original y perfectamente documentada, la novela deja bastante qué desear. Si, por el contrario, queremos una cosa ligera y disfrutar de una aventura de piratas y dejarnos de análisis profundos, es nuestro libro.
Lo mejor, los capítulos finales, donde a buen ritmo, se nos narra como Hunter va saldando cuentas pendientes, aunque en general, ya digo que la novela no es nada pesada y que el ritmo general de toda ella es bastante ágil.
Spielberg, que además de haber hecho ya alguna peli sobre libros del autor, es un declarado admirador de Crichton, ya ha dicho que va a hacer una película basada en la novela. Veremos lo que es capaz de hacer el rey midas del cine.


sábado, 15 de octubre de 2011

LA CARTA

Noche de luna llena en una plantación de caucho en la colonia británica de Malasia. La esposa del administrador, Leslie Crosbie (Bette Davis) mata de varios disparos a un hombre en la puerta de su casa alegando que ha sido en defensa propia ya que el hombre asesinado, conocido del matrimonio Crosbie, ha intentado violarla.
Todo parece claro. Su marido, Robert (Herbert Marshall), así como su abogado, Howard (James Stephenson) confían en ella. Pero la aparición de una misteriosa carta hará tambalear la versión de Leslie. Una carta donde ella pedía al hombre asesinado que fuera a visitarla esa noche.
El guión toma como base una pieza teatral de Somerset Maugham, quien a su vez se inspiró en un escándalo policial ocurrido en Kuala Lumpur en 1911.

Desde los primeros planos, presentimos una peli que va a tener una calidad estética como cabe esperar de un director de la talla de William Wyler. El travelling inicial, la escena del asesinato, con la luna llena ocultándose y volviendo a surgir de entre las nubes, el acercamiento de cámara hacia la presencia arrolladora de Bette Davis disparando, hasta el primer plano del revolver sobre las escaleras de acceso a la mansión, componen uno de las más impactantes y memorables comienzos jamás filmados.
Sería una de las grandes colaboraciones entre el director y la actriz (recordemos Jezabel y La loba).
Con una expresiva fotografía, a pesar de no llevarse ninguno de los siete oscars para los que estuvo nominada, obtuvo un gran éxito de crítica y público.

Las interpretaciones protagonistas, a un gran nivel, con diálogos y silencios muy bien interpretados, descollando la Davis, que parece sobrada, en un papel que le va de maravilla y al que dota de toda la expresividad que tan bien dominaba la gran actriz. La película, en el plano de las actuaciones tiene grandes momentos.
A pesar de eso que decimos en ocasiones de que el final es previsible, por más que adivinamos cómo puede acabar todo aquello, en esta ocasión, ello se convierte en un mérito, ya que el director sabe mantener la tensión y el interés en todo momento ayudado por un cierto componente de intriga hábilmente dosificado en el guión.

El film plantea varias cuestiones: La infidelidad, el amor, la integridad... e incluso una sutil referencia al racismo.
Ya que hace tiempo que no citamos frases de esas que se dicen en las pelis y que resultan lapidarias, aquí va una: Cuando se ama, se perdona todo.




viernes, 14 de octubre de 2011

MISILES EN ROTA

Jesús Cuadrado, es el hombre a quien el ministro Camacho ha desplazado del número uno en las listas al Congreso por Zamora, pero también es, al menos de momento, Presidente de la delegación española en la Asamblea Parlamentaria de la OTAN y en calidad de tal, escribe un artículo el pasado 12 de este mes (día de la fiesta nacional, nada menos), en El País (como no podía ser de otra forma) titulado Guerra de misiles en Rota, en el que, entre otras lindezas, dice que ésta no es ni la guerra de las galaxias de Reagan ni el escudo antimisiles de George W. Bush.
Ah, claro, cómo no nos habíamos dado cuenta, este escudo antimisiles es el de Obama, el de la conjunción planetaria con ZP y ¿cómo un hombre que ha recibido el Nobel de la Paz va a tener las mismas intenciones que Bush o Reagan?
¿A quién se pretende convencer con argumentaciones de este calibre? Está claro que a un cierto electorado del PSOE que se les va a escapar por la izquierda y que con explicaciones como esta lo único que hará será o partirse de risa o llorar de pena, pero como no quieren votar al PP y además son mínimamente inteligentes (algo que se les niega con artículos de este calado), acabarán votando a IU, supongo.
También pretenden autoconvencerse, lavarse la cara ante su propio y fiel electorado, los que sí les van a votar pase lo que pase y caiga quien caiga, a pesar de lo duro que tiene que resultarles pasar de la imagen de un Zapatero crecido, aún en la oposición, que no se levanta ante la bandera norteamericana, un día 12 de octubre, para otro 12 de octubre, como presidente del gobierno, dar esta imagen rota de bendecir los misiles de Rota.