martes, 10 de octubre de 2017

ALEXANDER EASTON, EL INGLÉS

En los límites de León y Galicia se gestó la federación de guerrillas León-Galicia, el primer foco de resistencia al franquismo. En diciembre de 1941 se firma el primer reglamento de la Federación de Guerrillas Populares, que en la primavera de 1942 se oficializa con la creación de la Federación de Guerrillas León-Galicia. Sin embargo, está compuesta por gentes de ideas muy plurales —socialistas, cenetistas, comunistas, etc.— con un sentido nacional de lucha.
Luchaban con la esperanza de una intervención aliada en España y estrecharon sus contactos con los servicios diplomáticos, los servicios de espionaje y las redes de evacuación aliadas.
En 1931, se habían instalado en una casona con finca que habían comprado en el pueblo leonés de Carracedo del Monasterio (casa que aún existe), el ingeniero inglés Alexander Easton y su esposa Maude (conocida en la zona como Amor). El británico había llegado a España en 1924, para trabajar en la construcción de la vía férrea Santander-Mediterráneo y en 1929 es ingeniero jefe en las obras del puerto de Melilla.
Había llegado a la provincia leonesa atraído por el oro de las Médulas, abrigando la esperanza de que los romanos hubieran dejado algo olvidado y se dedicó a hacer exhaustivos estudios geológicos de los alrededores. Oro no encontró, pero se enamoró del lugar y de sus gentes, y convirtió sus terrenos en una granja con criterios y técnicas modernas.
En 1941, Easton supo que cinco soldados aliados que habían huido de campos de prisioneros en Francia habían sido detenidos y encarcelados en León cuando trataban de llegar a Portugal. De inmediato, empezó a negociar su liberación con las autoridades, ayudó económicamente a los presos y avisó a la embajada británica en Madrid de lo ocurrido. Fue posiblemente entonces cuando el SOE lo captó como agente. El Special Operations Executive (SOE) era una organización secreta creada por Winston Churchill al comienzo de la Segunda Guerra Mundial, con sede en Londres y cuya misión era el espionaje, el sabotaje y el reconocimiento, con agentes por toda Europa. Le convirtieron en el agente V.300. Seguramente su fichaje respondió a la batalla por el wolframio, que los nazis extraían de minas españolas y cuyo suministro deseaban cortar los ingleses. En este tiempo, Easton entró en contacto con la guerrilla y para disimular las idas y venidas, los ingleses le nombraron enlace entre la embajada en Madrid y el consulado en Vigo. El Inglés (o el Amigo, como también le conocían en los ambientes guerrilleros) empezó a dar apoyo logístico a los maquis. A menudo los guerrilleros buscaban refugio en su casa, donde siempre había dos habitaciones preparadas para esconder a los huidos y donde también los guerrilleros heridos eran atendidos clandestinamente por dos colaboradores extraordinariamente valientes con los que estaba coordinado, el doctor Genadio y el practicante Ángel Basante, que ejercían su profesión en Cacabelos.
Poco después de terminar la guerra, el SOE es disuelto. No obstante, Easton, que mantendría sus credenciales oficiales hasta 1946, seguiría apoyando a los guerrilleros. Ante las autoridades británicas, lo justificó diciendo que no podía dejar en la estacada a los que eran sus compañeros de armas. Hacía mapas topográficos, seguía ofreciendo refugio a los guerrilleros, regalaba radios para que los perseguidos pudieran oír La Pirenaica (que entonces emitía desde Moscú) y hasta compró una multicopista con la que se imprimieron varios números de El Guerrillero, un periódico de la resistencia armada contra Franco.
Easton fue arrestado y expulsado de España después de que Marcelino de la Parra le hubiera denundiado bajo tortura. Poco después, la policía escoltó a su esposa hasta el puerto de Vigo y la obligó a dejar España. Nunca volvieron.



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