lunes, 21 de septiembre de 2020

PIELES


En un mundo extraño donde las personas comparten numerosas deformidades, el mismo problema al que nos enfrentamos todos desafía a cada uno de ellos: encontrar a alguien que te acepte como eres. A veces, eso significa encontrarte a ti mismo primero.
Se trata de personas físicamente diferentes que, por este motivo, se han visto obligadas a esconderse, recluirse o unirse entre ellas. Nadie elige cómo nace, pero la apariencia física nos condiciona para con la sociedad, aunque no la hayamos elegido nosotros.


Opera prima del joven realizador español Eduardo Casanova, con una propuesta que se aleja de lo habitual y que apenas tuvo recorrido en salas de cine.
Como explica el realizador y actor madrileño, más conocido por el gran público por su papel de Fidel Martínez en la serie de televisión Aída, hablando de que algunos espectadores tenían prevención sobre la película porque temían que pudiera resultarles repulsiva: Tenemos miedo a lo desconocido y por eso no permitimos que algo nos sorprenda.


Las personas que, muchas veces para su desgracia y sin que lo hayan elegido, son "diferentes", provocan algunas veces ternura o solidaridad, pero otras muchas se encuentran con la repulsa, el rechazo e incluso el asco de la gente.
Sobre eso reflexiona la película de Eduardo Casanova, lo que ocurre es que lo centra casi todo en lo afectivo y, a veces, en lo amoroso o puramente sexual.
Rodada con fondos pastelosos, con predominio del rosa y el violeta, totalmente inusuales, es otra forma más de provocación (en el buen sentido, que conste) hacia el espectador que, a lo que se ve, no ha acogido bien, en general, el film de Casanova, así nos encontramos con algún sector que la califica de propuesta valiente, arriesgada, innovadora y comprometida, frente a una mayoría que ha quedado totalmente decepcionada y para quien la película es directamente un bodrio.
Eso sí, para quien se anime a verla, que no se deje amedrentar por algunos comentarios sobre posibles reacciones de asco (así directamente) hacia las situaciones y personajes que la pueblan. Resulta chocante, puede que a alguno le parezca un poco desagradable al principio, hasta que te acostumbras a lo que estás viendo, pero de sentir asco nada.
Con un buen número de actores muy conocidos del cine y la televisión actuales, quizá se hace un poco redundante y obsesivo su afán de originalidad y, sobre todo, de llamar la atención y provocar la reacción del espectador, así que, por un lado, se agradece que en hora y cuarto, el film llegue a su final.




viernes, 18 de septiembre de 2020

EL AMANTE DOBLE


Desencantada con el efímero glamour del mundo de la moda, Chloé (Marine Vacth), una vulnerable modelo parisina de 25 años, está convencida de que los severos y persistentes dolores abdominales que sufre provienen principalmente de un trastorno psicosomático. Como resultado, acude a la consulta del psicoanalista Paul Meyer (Jérémie Renier), un tipo encantador por el que sentirá una correspondida atracción sexual que hará imposible continuar con la terapia. 
Unos meses después, ambos se mudan para vivir juntos, pero Chloé pronto descubre que su amante oculta parte de su identidad.


El guión adapta una novela de la novelista, cuentista, autora teatral, editora, y crítica estadounidense Joyce Carol Oates, escrita bajo el seudónimo de Rosamond Smith, publicada en 1987 y titulada Lives of the Twins (La vida de los gemelos), un peculiar thriller psicológico, semejante en cierto modo al conocido acertijo sobre las dos tribus, una de las cuales siempre dice la verdad, mientras que la otra siempre miente.


La cuidada fotografía presta especial atención al tema del doppelgänger, el doble malvado que nos ronda a todos. A través de superficies que reflejan dobles, como espejos, contraposiciones, visiones oníricas, escenas en salas de arte y duplicidades, la narración nos conduce hacia un caleidoscopio enloquecedor donde se pierden todas las certezas. Estéticamente la película es una joya, y la actuación también destaca por jugar a favor de esta permanente disociación.


El argumento, con mucho toque freudiano, resulta algo inverosimil y la película se mantiene interesante gracias al espléndido de trabajo de los dos protagonistas, la belleza serena y algo andrógina de Marine Vacth, que ya ha trabajado anteriormente con François Ozon y el belga Jérémie Renier, que participa regularmente en las películas de los hermanos Dardenne, interpretando aquí un doble papel, tierno y romántico en uno de sus personajes y perverso y turbio en el otro.
También muy interesante el aspecto visual, planos llamativos, cuidados al detalle, de una estética que por momentos roza el amaneramiento, con las secuencias que se desarrollan en el museo, las escaleras de los edificios o el puente que atraviesa diariamente la protagonista y los edificios del fondo, así como algunos otros, que denotan en gran trabajo de localización y composición y una especial delicadeza a la hora de componer los planos. 




jueves, 17 de septiembre de 2020

TENET


En un mundo crepuscular de espionaje internacional, un agente de la CIA conocido como El Protagonista (John David Washington), es reclutado por una misteriosa organización llamada Tenet para participar en una misión global que se desarrolla más allá del tiempo real. La misión: evitar que Andrei Sator (Kenneth Branagh), un oligarca ruso renegado que presume de tener corazonadas sobre el futuro, comience la Tercera Guerra Mundial. El Protagonista pronto dominará el arte de la "inversión del tiempo" como una forma de contrarrestar la amenaza que se avecina.


Christopher Nolan ha declarado en varias ocasiones que le encantan las películas de James Bond y aquí, en cierto modo, homenajea al personaje creado por Ian Fleming manteniendo algunas de sus constantes, por ejemplo, viaja por varios países (Vietnam, Rusia, Noruega, la propia Gran Bretaña...); hay un malo muy malo que además trabaja para una organización que quiere adueñarse del mundo o de los destinos del mundo por mejor decir. En fin, cosas de esas reconocibles en las pelis de Bond.
Pero claro, Nolan lo hace a su manera, quiere dejar impreso su sello particular y no es, ni mucho menos, una película de espías al uso, sino que introduce todo eso de la inversión temporal, que no es exactamente moverse por el tiempo al estilo de Regreso al futuro, por ejemplo, sino que tiene otras características.
Habrán oído o leído que Nolan prepara un lío monumental con su argumento y que es mejor no tratar de entenderlo, sino dejarse llevar por la magia que, para algunos, tienen las películas del realizador británico.
Bueno, yo no estoy del todo de acuerdo, aunque bien es verdad que me había documentado un poco antes de ver el film y sabía más o menos de qué iba, pero creo que no es tan difícil seguir la trama. Otra cosa es cómo nos presenta su "lío" el bueno de Christopher Nolan. Pienso que el guión es algo ventajista en algunos segmentos y contiene giros interesados, poco explicados o poco o nada consecuentes. Pero bueno, entiendo que en un planteamiento tan complicado, puede haber momentos en los que resulte difícil salir airoso adecuándose a la lógica.


Mucha acción, secuencias muy planificadas y llamativas de persecuciones, coches volcando, las peleas hacia adelante o hacia atrás con momentos de cámara lenta y la escena culminante de la batalla de Stalk-12; pero al mismo tiempo, algunos momentos en los que parece que aquello no avanza y que me produjeron un poco de aburrimiento, al fin y al cabo, son dos horas y media de película y confieso que miré el reloj un par de veces, a ver cuánto quedaba.
No hagan mucho caso a la historia esa del palíndromo (TENET), que a la hora de la verdad, no tiene la más mínima importancia en la trama.
En cuanto a la mencionada batalla de Stalk-12, mucha tropa avanzando y cruzándose con los que van para atrás en el tiempo, pero al enemigo no le vemos y las escenas a cámara lenta de lucha, con las balas y los impactos en movimiento invertido, muy llamativas, sí, pero ya vimos estas cosas en Matrix hace muchos años.
Está claro que a Nolan le gusta complicar las cosas, ir un poco (o un mucho) más allá de lo simple y sencillo, algo que a más de uno se le atraganta y acabe la película sin haber entendido nada, pero también está claro que a sus seguidores les encanta que el británico les complique las cosas, así que, supongo que disfrutarán con este film de puesta en escena espectacular pero de narrativa algo confusa.




miércoles, 16 de septiembre de 2020

KIKI, EL AMOR SE HACE

A través de cinco historias, la película aborda el sexo y el amor: Paco (Paco León) y Ana (Ana Katz) son un matrimonio que busca reactivar la pasión de sus relaciones sexuales, desde hace mucho tiempo insatisfechas; José Luis (Luis Bermejo) intenta recuperar el afecto de su esposa Paloma (Mari Paz Sayago), postrada en una silla de ruedas tras un accidente que le ha limitado la movilidad; Mª Candelaria (Candela Peña) y Antonio (Luis Callejo) son un matrimonio intentando ser padres por todos los medios, pero ella tiene el problema de que no consigue un orgasmo cuando hace el amor con él; Álex (Álex García) intenta satisfacer las fantasías de Natalia (Natalia de Molina), mientras ella empieza a dudar si alguna vez él le pedirá matrimonio; y finalmente, Sandra (Alexandra Jiménez) es una mujer soltera a la búsqueda permanente de un hombre del que enamorarse. Todos aman, temen, viven y exploran sus diversas parafilias sexuales y los diferentes lados de la sexualidad, tratando de encontrar el camino hacia la felicidad bajo el abrasador sol veraniego de Madrid. Son parejas normales y corrientes decididas a desprenderse de las restricciones sociales o autoimpuestas, intentando deshacerse de las inhibiciones y ahondar en sus deseos escondidos, fantasías y fetiches, aunque esto signifique que tendrán que lidiar con filias inauditas, bastante inusuales y, sobre todo, difíciles de pronunciar. Después de todo, si hay madera, una chispa y voluntad, la llama comenzará a arder nuevamente.


La película es un remake del film australiano The Little Death, estrenado en 2014.


Si tuviera que encuadrar en algún género esta película, diría que es una comedia romántica, pero con un romanticismo muy particular que va desde los políticamente incorrecto hasta lo casi surrealista, con algunos gags y chistes bastantes conseguidos y, sobre todo, mucho sentido del humor.
Paco León se toma lo del sexo como una necesidad del ser humano, igual que pueda ser el comer o el dormir y se adentra en situaciones que aparentemente se salen de lo cotidiano, buscando la caricatura que le conduce a sacar partido de situaciones extremas, que sabe envolver en una apariencia de cotidianeidad, sin recurrir a estridencias y sin necesidad de adentrarse en los caminos de la voluptuosidad o la lascivia, sugiriendo más que mostrando.
Las historias están bien alternadas y los actores, unos más que otros, cumplen con su labor en esta entretenida parodia de la vida en pareja y la búsqueda del amor y el mantenimiento del fuego sexual.




martes, 15 de septiembre de 2020

PUERTOS ARTIFICIALES "MULBERRY" (SEGUNDA GUERRA MUNDIAL)

La fracasada operación en Dieppe ofreció muchas enseñanzas a los aliados, entre otras poner de manifiesto que, cuando se produjera el definitivo intento de invasión en Europa, iban a tener un problema ya vaticinado por Lord Mountbatten: La falta de puertos donde desembarcar la gran cantidad de suministros necesarios para consolidar los primeros avances. Una solución era capturar un puerto lo suficientemente grande, lo cual sería una operación muy costosa en vidas, la otra era construir un puerto artificial. Expertos británicos, canadienses y estadounidenses estudiaron el problema e hicieron sus sugerencias, naciendo así los puertos artificiales "Mulberry" que harían posible el desembarco de cientos de miles de hombres, material y equipo los días posteriores al Día-D.
La instalación de los Mulberries no podía hacerse desde el primer día de la invasión porque eso entorpecería las operaciones militares. Pero a partir del Día-D+1 era necesario darle a las lanchas de desembarco algún tipo de protección contra las olas. Lo único que se podía hacer era crear rompeolas que obviamente no podrían ser hechos con rocas, que es la forma habitual de construcción. En su lugar se emplearon cientos de barcos obsoletos, deteriorados o irreparables que fueron, en unos casos llevados con sus propias máquinas y en otros remolcados y finalmente hundidos en los lugares asignados. Los rompeolas fueron llamados Gooseberries (plural de Gooseberry) y fueron colocados en cinco lugares: Varreville, Saint-Laurent, Arromanches, Courseulles y Ouistreham.
Los puertos artificiales recibieron el nombre de Mulberry por la similitud de su geometría a una mata de moras, estaban integrados por grandes bloques de hormigón en forma de caja (llegaban a pesar seis mil toneladas) que formaban diques flotantes de atraque en las zonas en las que había calado suficiente para los buques y que se conectaban con la costa a través de calzadas flotantes formadas por grandes estructuras metálicas, todo ello transportado desde Inglaterra atravesando el Canal de la Mancha.
Se montaron dos Mulberries, uno frente a la playa de Omaha y otro frente a la de Gold. Fueron bautizados como Mulberry A y Mulberry B respectivamente. El primero fue barrido literalmente por una tempestad. Todas las salidas de Omaha quedaron obstruídas y en alta mar se habían perdido más de tres kilómetros de muelles articulados de acero que estaba siendo remolcados desde Inglaterra cuando se desató la tormenta.
El Mulberry B, salió mejor parado porque estaba protegido por bancos de arena y, según los británicos, porque los Gooseberries que colocaron ellos, lo habían sido con mucho más cuidado que los que colocaron los americanos en el otro. Al final algunos mandos calificaron los puertos Mulberry como un fracaso y el mayor derroche de acero y mano de obra de la Segunda Guerra Mundial.
El Mulberry B había comenzado a montarse en la costa de Arromanches después de que la localidad fuera liberada por los aliados el 6 de junio de 1944 por la tarde. El 8 empezaron los trabajos y entró en funcionamiento solo seis días después, estando operativo el resto de la guerra. En la gran ofensiva sobre Caen que tuvo lugar a mediados de julio, llegaron a desembarcarse a través de él cada día más de 18.000 toneladas de mercancías. En esos momentos, era el puerto con mas tránsito del mundo en términos de volumen.



lunes, 14 de septiembre de 2020

GIA


Originaria de Philadelphia, Gia (Angelina Jolie) llega a la ciudad de Nueva York para convertirse en modelo y pronto impresiona a la agente Wilhelmina Cooper (Faye Dunaway). Su singular belleza y su carencia de prejuicios para posar desnuda la convierten en una estrella. Gia inicia una aventura amorosa con una maquilladora, que tiene novio, y que no está nada segura de su bisexualidad.


Película basada en la vida de Gia Marie Carangi, una supermodelo de los años 70. Recorre su trayectoria desde aquella joven rebelde que, con 17 años, trabajaba en el restaurante de su padre, hasta su muerte en 1986 a los 26 años a causa del SIDA, una de las primeras mujeres en Estados Unidos cuya muerte se atribuyó a la enfermedad. En medio, una espiral descendente de abuso de drogas y relaciones fallidas. Su adicción a las drogas y la inestabilidad emocional causada por su madre hicieron que su carrera y, en última instancia, su vida, acabaran prematuramente.


Interesante biopic sobre la vida de esta, según los entendidos, la primera supermodelo en el mundo de la moda, rodada en algunos tramos como un falso documental y producida por HBO que se exhibió únicamente en televisión.
Es la historia de un juguete roto, una chica inexperta y transgresora hija de padres separados y cuya educación fue dejada a su albedrío. La chica de ciudad pequeña, es engullida por la metrópoli y todo su poder de glamour, por un lado, y de excesos, por otro.
De narración algo irregular en algunos tramos, sin embargo sí que consigue acercarnos a la trayectoria vital de esta joven que lo tuvo todo y todo lo perdió hasta caer en un pozo de angustia y miseria arrastrada por las drogas.
Es curioso que, siendo para muchos la mejor, o una de las mejores interpretaciones de Angelina Jolie, sea sin embargo, una de sus películas menos conocidas. Por ella recibió el Globo de Oro, cuando era prácticamente una desconocida y fue premiada o estuvo nominada, al igual que la propia película, con otros cuantos galardones.




viernes, 11 de septiembre de 2020

DEMONIOS TUS OJOS


Oliver (Julio Perillán), un joven director de cine asentado en Los Ángeles, descubre una noche en una web erótica que la protagonista de uno de los explícitos vídeos es su hermana pequeña, Aurora (Ivana Baquero). Sorprendido y confuso, decide viajar a Madrid, tras varios años sin visitar a su familia. Comienza así una búsqueda obsesiva de respuestas, un viaje íntimo hacia la turbación y la verdad de la imagen, una historia de dominación y manipulación, sobre los límites de la moral y la pérdida de la inocencia vital y audiovisual, en la que él sentirá una especie de fascinación por su mediohermana y ella, una estudiante que vive con su madre, está encantada por la atención que recibe de su encantador hermano, mucho mayor que ella.


Una cosa es lo que el bueno de Pedro Aguilera quiso hacer con esta película y otra lo que consigue.
El realizador español a la hora de explicar su película, reflexiona sobre la imagen y lo que su creación desmesurada y el consumo que hacemos de ella, supone para nosotros en el mundo actual, la forma en que nos mediatiza y nos lleva por caminos que no responden a la realidad, ya que, según explica Aguilera, las imágenes han perdido magia y se han convertido en ficticias y ambiguas.
El film plantea unas cuantas preguntas sobre la pérdida de la inocencia, la perversión, dónde se hallan los límites a ciertas cosas que hacemos en nuestras vidas, o el abuso de poder de unas personas sobre otras.


Todo ello rodado en formato 1:33 que ha llamado mucho la atención y con el que el realizador pretende crear un ambiente claustrofóbico y dar realce a las miradas y gestos de los actores procurando que lo que hay alrededor de ellos no aparezca en pantalla para no distraer la atención del espectador.
Como punto de partida, los planteamientos no están mal, es cuando menos llamativo este relato sobre transgresión de tabúes en un universo regido por la toxicidad de la mirada y la devaluación del poder de la imagen por la sobresaturación de estímulos que nos provoca, pero al final, parece desembocar en una historia que no acaba de enganchar y aquello se convierte en una especie de cuento sobre una serie de personajes de clase acomodada que se aburren y parecen imbuidos de la idea de que pueden hacer todo lo que les viene en gana sin importarles normas de conducta y respeto a los demás.
Uno de los atractivos del film es ver de nuevo en pantalla a Ivana Baquero, la niña de El laberinto del fauno, película por la que obtuvo un Goya por su interpretación y que, por supuesto, ha crecido.




jueves, 10 de septiembre de 2020

PERSONAL ASSISTANT (THE HIGH NOTE)


Ambientada en la vibrante escena musical de Los Ángeles, cuenta la historia de Grace Davis (Tracee Ellis Ross), una superestrella cuyo talento y ego han alcanzado límites insospechados. Maggie Sherwoode (Dakota Johnson) es su asistente, una chica con más trabajo del que puede abarcar y en la que sigue latente su sueño de la infancia: convertirse en productora musical. Cuando el manager de Grace (Ice Cube) le ofrece una oportunidad que podría alterar el rumbo de su carrera, Maggie y Grace comienzan a urdir un complicado plan con el que están decididas a cambiar para siempre sus vidas.


Interpretada en sus papeles estelares por hijas de superestrellas: Tracee Ellis Ross, hija de Diana Ross y Dakota Johnson, hija de Melanie Griffith (que también interviene en el film) y Don Johnson.
Grace Davis lleva diez años sin estrenar nuevas canciones, a pesar de lo cual, sus incondicionales siguen llenando sus conciertos y ahora, su manager le presenta lo que él considera es lo más adecuado para su edad y circunstancias: un contrato de varios años en una sala de fiestas de Las Vegas. Esto implica seguridad financiera, pero conlleva el fin de las giras, el compromiso de no lanzar temas nuevos y la monotonía de repetir el mismo show noche tras noche.
Por su parte, su joven asistente personal, anima a la diva a que no renuncie a seguir adelante con su carrera a cambio de una especie de retiro dorado.
Esa es la historia principal que se entremezcla con la del joven talento a quien Maggie quiere promocionar, animándole a que explote su potencial.
Hay una reflexión sobre la dificultad que tienen las mujeres a partir de los cuarenta para seguir con sus carreras artísticas y sobre las dificultades de las mujeres en general para abrirse camino en algunos sectores tradicionalmente ocupados por hombres, pero todo ello tratado de manera superficial.


Y es que la película es eminentemente un producto amable que no se mete en honduras, con leves toques de humor, para conseguir un film entretenido, bien interpretado, con una Dakota Johnson que demuestra que hay una estimable actriz más allá de 50 sombras de Grey y con Tracee Ellis Ross y Kelvin Harrison Jr., interpretando personalmente las buenas canciones que escuchamos a lo largo de la película. Nisha Ganatra se mueve con soltura en la realización consiguiendo un resultado de estimable nivel visual y artístico.
El final, que pretende ser emotivo, parece de telefilm de sábado tarde, poco natural y muy de cuento de hadas, pero poco conseguido.




miércoles, 9 de septiembre de 2020

BELOW HER MOUTH


Jasmine (Natalie Krill) es una exitosa editora de moda que vive con su prometido en Toronto. Un viernes por la noche, mientras está en la ciudad con su mejor amiga Claire (Melanie Leishman), conoce a Dallas (Erika Linder), que trabaja poniendo tejados y acaba de salir de una relación. Sorprendida por la confianza con la que se relacionan dos mujeres tan diferentes, Jasmine se enamora de la misteriosa mujer que trabaja con un equipo de techadores en la casa de al lado. El encuentro casual pronto se convierte en un deseo que se enciende en Jasmine cuando se familiariza más con Dallas, lo que la lleva a acompañarla a su loft alquilado, donde las dos mujeres pronto se sumergen en una sesión de sexo apasionado. Por mucho que luche contra sus sentimientos por estar involucrada sexualmente con otra mujer, teme que su cita con Dallas pueda arruinar su compromiso con su prometido si alguna vez se llega a conocer su aventura.


La actriz canadiense April Mullen, dirige su primera película en la que, según ella, pretende contar una relación amorosa entre dos mujeres muy diferentes bajo el prisma de la mirada femenina, para ello se rodea de un equipo prácticamente integrado por mujeres, incluídos los aspectos artísticos y técnicos del film, con lo que buscaba dar mayor comodidad en las intérpretes de las escenas de sexo explícito que vemos.
A pesar de las intenciones, si es que las hubo, al final, la película no deja de acudir a los estereotipos, apenas distinguimos que esté realizada por un equipo de mujeres y no de hombres y si prentendía dar una mirada femenina, no lo consigue, bajo mi punto de vista. Entre otras cosas, el alargamiento de las escenas de sexo, innecesario, por más que esté rodado con cierta elegancia, le resta credibilidad.


Una película que pretende ser algo distinto a lo que de verdad ofrece y que, en algunos momentos llega a convertirse en algo pseudopornográfico que hasta puede aumentar la libido de los más proclives a dejarse llevar.
En cuanto a que pretende ser natural, es cierto que en ocasiones lo consigue, la intervención como coprotagonista de la modelo sueca Erika Linder, sin experiencia previa como actriz y esa llamativa belleza andrógina que posee, contribuye en parte a ello, pero a la hora de la verdad, ya digo que sigue cayendo en los mismos tópicos de siempre. Un solo ejemplo: Siempre me llamó la atención que en el cine, en las escenas de cama, los actores y actrices que intervienen en ellas, cuando se levantan de la cama, deambulan envueltos en una sábana. Que yo sepa, esto, en la vida real, no es normal, si te levantas, como mucho, si no quieres ir en pelotas, te pones las bragas o los calzoncillos; pues en esta película, después de tanto sexo explícito, lo vuelven a hacer, lo de la sabanita digo. Si esto es naturalidad y buscar un enfoque diferente, que me lo expliquen.




martes, 8 de septiembre de 2020

DIOSA

La protagonista es Laura Valero, una atractiva mujer barcelonesa de cuarenta años, felizmente casada, que narrará sus experiencias en el mundo del bondage y la sumisión, una experiencia que comparte con su marido, Rodrigo, que comprende que necesita asesoramiento de alguien con más experiencia y, tras una breve búsqueda, Laura encuentra a la persona ideal: el maestro Yuko, anciano japonés afincado en Barcelona y experto en «kinbaku» (el arte nipón de la atadura erótica), que acepta tomar las riendas de la educación de Laura.
A través de los correos electrónicos que se intercambian y que constituyen la mayor parte de la novela, asistimos a la relación entre la sumisa y su maestro hasta que llega la hora del encuentro final.
Las descripciones están bastante idealizadas, es como si el autor, el cubano Juan Abreu, estuviera retratando arquetipos (la sumisa, el amo y el maestro) y situaciones que se antojan idealizadas y suponemos que alejadas de la realidad que, seguramente, será bastante más pedestre.
El camino de la sumisión se presenta como una vía de autoperfección para lograr la liberación personal a través de la entrega sin condiciones. En fin, es una forma de verlo y sus defensores siempre dirán que esta esclavitud voluntaria no es lo mismo que la forzosa. Cada cual tiene sus teorías.



lunes, 7 de septiembre de 2020

BOOGIE NIGHTS


El director de cine porno Jack Horner (Burt Reynolds) siempre está buscando nuevos talentos y por casualidad conoce a Eddie Adams, quien trabaja como camarero en una sala de fiestas. Eddie es joven, guapo y tiene la libido muy alta. Con el sobrenombre de Dirk Diggler (Mark Wahlberg), rápidamente asciende a la cima, ganando premios de la industria año tras año. Sin embargo, las drogas y el ego se interponen entre Dirk y quienes lo rodean y pronto descubre que la fama tiene su precio.


¿Una película sobre la industria del porno? Aparentemente así es, incluso si hacemos caso de lo que dijo su propio director, Paul Thomas Anderson, también guionista del film que, a preguntas de los periodistas, supongo que en tono irónico en alguna de esas maratonianas jornadas promocionales en que atienden a decenas de micrófonos, dijo que era la historia de un chico con una enorme polla.
Evidentemente, hay más cosas. En primer lugar la maestría de un realizador que en aquel lejano 1997, contaba tan solo 27 años y nos saluda con un plano-secuencia de tres minutos, elaborado con mimo en el que nos presenta a la mayoría de los personajes que van a tener protagonismo en la película, que son unos cuantos, pues aunque no es una película coral, sí que la presencia de los secundarios tiene un peso que no es habitual, con sus historias particulares dentro del conjunto y sus buenos minutos de diálogo y presencia en pantalla.


Es también un homenaje a la manera clásica de hacer cine, que para Anderson es el celuloide, ni el vídeo, ni los soportes digitales.
La película narra el ascenso y caída de un joven que se dedica a este mundo tan particular del porno en la década de los setenta y primeros ochenta, cuando estas películas se proyectaban en las salas X. Se nos pinta una especie de familia que no pienso responda demasiado a la realidad (no lo sé, es una opinión particular), en este mundillo tan dominado por las mafias, en el que, dentro de la productora, unos se apoyan a otros y viven en su propia burbuja, por un lado con cierta comodidad, derivada de los ingresos que les proporciona su trabajo, pero por otro, repudiados por el resto de la sociedad, la misma que consume el producto que ellos fabrican, es decir, una especie de ghetto, pero de alto standing, que podríamos decir.
El film tiene momentos de humor y drama, momentos trágicos, tristes y alegres, divertidos, pero también es una especie de retrato social de un mundo y una época al que viajamos a través de una cuidada banda sonora, de un vestuario y una ambientación que nos retrotrae a los 70-80, todo elaborado al detalle y con unos personajes por los que, en ocasiones de manera inexplicable, llegamos a tener cierto cariño.
Una historia bien contada, que se hace entretenida a pesar de las dos horas y media que dura la película.
Una anécdota de algo que me ha llamado la atención: Burt Reynolds renegó de su participación en el film, acabó mal con su director, jurando que jamás volvería a trabajar con él y despidió a su representante al que echaba en cara haberle convencido para aceptar el papel. Sin embargo, gracias a su interpretación en esta película, su nombre estuvo, por única ocasión, entre los nominados al Oscar de Holywood.




viernes, 4 de septiembre de 2020

ROMANCE X


Aunque profundamente enamorada de su novio, una joven maestra de escuela, siente que no es suficientemente correspondida por su pareja. Con la intención de que su amante vuelva a desearla, Marie (Caroline Ducey) se lanza a la búsqueda del amor físico y descubre gradualmente que sus apetitos sexuales la llevan a situaciones cada vez más arriesgadas, con parejas que intimidan e incluso resultan violentas.


Una cinta polémica por sus explícitas escenas casi pornográficas que fue un gran éxito de taquilla en Francia, ayudada por la buena crítica de la prestigiosa revista cinematográfica "Cahiers du Cinéma".


Más allá de lo explícito o menos explícito de la misma, es una película complicada, porque la realizadora francesa Catherine Breillat, pretende contarnos algo, pero no queda claro qué es lo que quiere, quizá por la forma de hacerlo o tal vez por la frialdad que, paradójicamente, transmite todo el film a pesar de sus escenas explícitas, sin trampas ni siliconas.
Dice la directora que ha tratado de ser valiente y emular a Nagisa Oshima y su "Imperio de los sentidos" y que no quería fingimientos, pero de lo que sí está lleno el film es de simbolismos no solo respecto al amor o al sexo, sino también al nacimiento o la muerte.
Para quien vaya buscando pseudopornografía, resultará decepcionante y quizá se hará pretenciosa y con aires de complicada intelectualidad para quienes quieran ver en ella algo más, a pesar de su final inesperado y algo impactante.




jueves, 3 de septiembre de 2020

GREYHOUND: ENEMIGOS BAJO EL MAR


Año 1942. Durante los primeros días de la participación de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, un convoy internacional de 37 barcos aliados cruza el Atlántico Norte mientras es perseguido por submarinos alemanes. El jefe de la escolta de destructores del convoy es el comandante de la Armada de los EE. UU. Ernest Krause (Tom Hanks), que realiza su primer cruce del Atlántico. La historia se centra en su responsabilidad de mando mientras lucha contra el frío, la noche implacable, el mar brutal y su profunda fatiga mientras persigue a los submarinos atacantes en un mortal juego del gato y el ratón.


Basada en la novela "El buen pastor" de C. S. Forester, es la emocionante historia de un convoy aliado que cruza el Atlántico Norte en 1942 mientras se enfrenta al implacable ataque de una manada de lobos submarinos alemanes. Tras siete años trabajando en el guión, Tom Hanks, comenta que se basó en la novela de Forester tras encontrarse con ella en una vieja edición que tenía una portada original, en la que se veía a un hombre canoso, el comandante Ernie Krause, deshecho, exhausto, con el uniforme azotado por el viento, barcos hundiéndose y quemándose en el horizonte. "Y pensé (dice Hanks) ese hombre está exhausto. Ese hombre ha pasado de alguna forma por el infierno".
Su estreno, originalmente previsto en cines, al final, debido a la pandemia COVID-19, se ha producido en una plataforma televisiva.


La mayoría de las críticas de quienes no acaban de encontrar satisfactoria la película, inciden en el hecho de que se centra única y exclusivamente en la figura del protagonista, que los secundarios apenas cuentan, que no hay historias paralelas que podrían haber dado mayor interés al film, que no se ve al enemigo y cosas por el estilo.
Yo pienso que cuando escribió el guión, Tom Hanks lo que pretendía era contar, sobre todo, la historia de este hombre durante la peligrosa travesía de lo que en la jerga se conocía como el hoyo negro, o el agujero negro, una extensión de cientos de millas entre América del Norte y Europa que los navíos debían atravesar sin cobertura aérea cuando los bombarderos norteamericanos llegaban a su rango de distancia máxima y los de los aliados europeos aún no podían llegar, ese recorrido podía llevar entre dos y tres días dependiendo de las circunstancias y ahí, los barcos de carga, dependían únicamente de su escolta de barcos de guerra y estaban a merced de los U-Boots alemanes que hundieron cientos de barcos, miles de toneladas de mercancías y acabaron con la vida de muchos tripulantes.
Ese infierno particular del comandante Krause es de lo que va la película que, de paso, se convierte también en una buena película de cine bélico en el mar. ¿Que no es la mejor de las películas bélicas, ni siquiera una gran película?, puede ser cierto, cada uno con sus gustos, pero lo que sí ofrece es una buena actuación de Hanks y una trepidante aventura, porque el film va al grano tras un breve preámbulo en el que vemos un retazo de la vida privada del protagonista y, a partir de ese momento, suspense y acción alrededor de un hombre al que vemos exhausto, sin apenas comer ni dormir, abrumado por las circunstancias de los barcos que va perdiendo y sobreponiéndose para lograr llevar a la mayoría de ellos indemnes hasta la costa británica.
En los diálogos, muchas palabras técnicas y del argot marino que, al principio, te pueden despistar un poco, pero que enseguida, cuando te acostumbras, juegan su parte importante a la hora de sumergirte en la historia.
Un film entretenido con un tema de fondo que no ha sido demasiado tratado por el cine norteamericano que se ha centrado mucho en la Batalla del Pacífico, olvidando el Atlántico Norte donde la marina americana escribió páginas heroicas aunque fueran menos brillantes y llamativas que las de otros lugares.




miércoles, 2 de septiembre de 2020

BRUNA SURFISTINHA


Raquel (Deborah Secco) es una joven de 18 años que vive en São Paulo y estudia en una escuela tradicional de la ciudad. Un día toma una decisión sorprendente: se va de la casa de su acomodada familia adoptiva y decide convertirse en prostituta. Con el nombre de guerra de Bruna Surfistinha, Raquel vive varias experiencias "profesionales" y gana prominencia nacional cuando relata sus aventuras sexuales de cuatro años en el mundo de la prostitución, en un blog que luego se convirtió en libro.


El guión adapta la autobiografía de Raquel Pacheco, titulada O Doce Veneno do Scorpião: El diario de una prostituta, en la que dio su testimonio al periodista Jorge Tarquini, autor de este libro, y del segundo, O que Aprendi com Bruna Surfistinha , que alcanzó, como el primero, el rango de best seller en Brasil.


Se acusa desde algún sector a la película de banalizar la prostitución. Yo creo que lo que ocurre es que no trata de ser moralizante, simplemente relata una realidad que, por cierto, puede abrir los ojos a más de uno y sobre todo, a más de una. Se habla a veces de que lo que realmente corrompe este mundo es la presencia de mafias y chulos que explotan a las mujeres y que las que ejercen el oficio por libre, no tienen tantos problemas. Argumento que queda desbaratado en el film, en el que vemos a Bruna relativamente libre de hacer y deshacer, de entrar o salir del mundo de la prostitución y no por eso es menos esclava de la situación que vive. De ganar dinero, no vamos a decir fácil, pero sí que gana con cierta abundancia, incluso gestionando su propia agenda de clientes, la vemos descender a los infiernos hasta acabar trabajando en garitos de mala muerte, víctima del gasto desmesurado y, sobre todo, de su adicción a la cocaína.
Entregar tu propio cuerpo a un desconocido para sacar dinero es, como poco, desagradable y, en el peor de los casos, peligroso, muy peligroso. Nunca sabes cómo es quien entra por la puerta de tu cuarto.
Un aviso a navegantes descreídos. Tras la apariencia de dinero y de una vida por todo lo alto, está la miseria y la degradación, por más que te hagan creer lo contrario.
La película resulta entretenida por cómo está contada y tiene algunas escenas técnica y artísticamente interesantes.