viernes, 24 de mayo de 2019

LA CASA DE LAS DAGAS VOLADORAS

Corre el año 859 a.C. y la dinastía Tang, una vez floreciente, ha entrado en decadencia. El malestar se extiende por todo el país, y el corrupto gobierno tiene que enfrentarse en todas partes con ejércitos rebeldes. El más poderoso es el de la "Casa de las Dagas Voladoras", que se dedica robar a los ricos para repartirlo entre los pobres, por lo que cuenta con el apoyo de la población.
El antiguo líder de la banda fue muerto por la policía, pero la banda se está haciendo cada vez más poderosa gracias a un nuevo y misterioso líder. Dos capitanes, Leo (Andy Lau) y Jin (Takeshi Kaneshiro), reciben la orden de capturarlo y matarlo en el plazo de diez días. Para ello elaboran un minucioso plan. El capitán Jin finge ser un guerrero solitario llamado Viento y ayuda a escapar de prisión a la bailarina ciega Mei (Ziyi Zhang), sospechosa de ser la hija del nuevo líder, para así obtener su confianza y que le conduzca hasta el cuartel general de la Casa de las Dagas Voladoras, pero durante el viaje, Jin y Mei se enamoran profundamente.
A distancia los sigue Leo; Jin y Leo se encuentran en secreto para discutir sus planes. Jin bromea sobre su seducción de la muchacha; Leo le advierte que no intime con ella.
Para añadir autenticidad al engaño, Leo y sus hombres persiguen a la pareja y les atacan: la lucha es, sin embargo, fingida. Más adelante vuelven a ser atacados, pero esta vez los asaltantes parecen reales: Jin y Mei luchan por sus vidas y son salvados sólo por la intervención de los lanzadores de dagas, que permanecen invisibles. Furioso, Jin se enfrenta a Leo, quien le explica que ha informado a la cadena de mando y su general ha asumido la persecución. Jin se da cuenta entonces de que pueden prescindir de él.


La historia principal es sencilla, nos la han contado mil veces, un triángulo amoroso en que el joven pretendiente emprende una acción arriesgada para despertar la admiración de su amada. Cuando, tras tres años de separación, vuelven a reunirse, ella ha entregado su corazón a otro y se desencadena la tragedia pasional.
El relato de fondo, la lucha contra la corrupta dinastía Tang que ostenta el poder, no es mero acompañamiento, sino que tiene gran importancia en la trama, de hecho, en ocasiones, acapara todo el protagonismo.
Desde las primeras secuencias, cuando los dos capitanes visitan el burdel con un nombre tan evocador como La casa de las peonías, ya sabemos que nuestros sentidos van a gozar con algo más que una mera historia de tragedia romántica, la exuberancia del decorado, la lujuria de los ropajes y las danzas subyugantes de Mei, cuyos movimientos van de la sutileza a la plasticidad de sus saltos y contorsiones, nos embriagan con la fuerza de un exquisito perfume.
Después viene todo lo demás, la belleza de los paisajes fotografiados con gusto y arte y cada una de las peleas que se convierten en auténticas coreografías.
Para el recuerdo, el enfrentamiento en el bosque de bambú, un clásico de las películas chinas de artes marciales que Zhang Yimou decidió respetar incluyéndolo en el guión, pero elevándolo a la categoría de verdadera ópera.


La historia está bien, es entretenida y con un final muy poético, pero, no voy a decir que la dejen de lado, mas si que aconsejo humildemente que vean la película como lo que es, un verdadero espectáculo visual, presentado con auténtica maestría, desde la paleta de colores, a la sutil y cuidada puesta en escena. Un goce para los sentidos.




jueves, 23 de mayo de 2019

BEASTS OF NO NATION

Cuando la guerra llega a la pequeña aldea en la que vive Agu (Abraham Attah), su madre y su hermanita pueden irse con el personal de la ONU que evacua el lugar, pero al niño se le ordena quedarse atrás y luchar con su padre y el resto de los hombres del poblado.
El padre y el hermano de Agu mueren a manos de las tropas gubernamentales, mientras él escapa hacia el bosque donde consigue esconderse, pero no tiene habilidades para sobrevivir en este ambiente y pronto es hallado por los soldados de un grupo rebelde y obligado a unirse a los combates. Su iniciación no puede ser más sangrienta: el Comandante (Idris Elba) le obliga a matar a machetazos a un hombre desarmado.
Cuando Agu se ve obligado a dejar atrás su infancia, recuerda el pasado: su familia, su amor por la lectura y la escuela, su sueño de convertirse en un médico importante y cómo solía leer la Biblia todos los días. También cuando jugaba a la guerra con sus amigos, pero esta guerra nada tiene de semejante a la de sus juegos infantiles y teme que Dios le odie por matar a otros seres humanos, aunque pronto se obliga a creer que esto es lo que Dios desea, porque él es un soldado y esto es lo que hacen los soldados en una guerra.
Se hace amigo de un niño mudo llamado Strika (Emmanuel Nii Adom Quaye), y juntos enfrentar los crímenes y las dificultades de la guerra: saqueos, violaciones, asesinatos y hambre.
Agu pierde la noción del tiempo, recuerda que solo era un niño antes de esa guerra pero que se ha convertido en un hombre en una prueba de fuego que parece no tener fin. Quiere dejar de matar, pero teme que el Comandante lo mate.


El guión se basa en la novela del mismo título del norteamericano de origen nigeriano Uzodinma Iweala. La novela, a su vez, está escrita a partir de su tesis doctoral presentada en Harvard. El novelista es hijo de la economista nigeriana Ngozi Okonjo-Iweala, que fue ministra de Finanzas de la República Federal de Nigeria.


La historia de este niño, en un país cualquiera de África del que nunca sabemos el nombre, es la de tantos otros niños soldado que se ven obligados a dejar de ser criaturas inocentes para convertirse en máquinas de matar, con el cerebro lavado metódicamente, en ocasiones recurriendo a las drogas, para acabar, en caso de sobrevivir, con la vida destrozada por sus sangrientos recuerdos o inútiles para emprender una vida provechosa por culpa de su adoctrinamiento y su educación en estos ejércitos que les inhabilita para la vida civil.
Agu, favorito del pedófilo Comandante, es una llamada a nuestra conciencia, a la parte que cada uno tengamos de culpa en estas situaciones que nos hace sentir incómodos cuando vemos la película, contada en un tono natural, dentro de lo antinatural de estos sucesos, dando a la narración un aire de realismo tal que la historia penetra en nosotros.
A destacar la magnífica interpretación el niño Abraham Attah, que nos llega al alma, viendo como en medio del horror, se agarra a la amistad de su compañero Strika en un intento desesperado para no perder lo que de humanidad quede en su interior.
Como curiosidad, esta película fue la primera que la plataforma Netflix estrenó en streaming.




miércoles, 22 de mayo de 2019

LA FUENTE DE LA VIDA

Un hombre realiza dos viajes: uno al pasado, a la España del siglo XVI, y otro al futuro, al siglo XXVI. Su objetivo es salvar la vida de su esposa enferma de cáncer, pero para ello tendrá que encontrar el legendario árbol de la vida cuya savia proporciona la inmortalidad.
Así, quinientos años atrás, un conquistador llamado Tomas (Hugh Jackman), es enviado por la reina Isabel (Rachel Weisz) en una sagrada misión que le lleve a encontrar el Árbol de la vida, cuya sabia, según se dice, tiene poderes milagrosos. El objetivo de la reina es poder salvarse del acoso al que la tiene sometida La Inquisión, cuyo Gran Inquisidor, Silecio (Stephen McHattie), la ha demonizado acusándola de hereje. Para conseguir completar su misión, el guerrero deberá viajar al reino de los mayas, ya que la ubicación del árbol se revela en un mapa oculto mostrado por una daga maya hallada por el padre Ávila (Mark Margolis), cuya orden franciscana respalda a la reina.
En la época actual, Tom Creo (también interpretado por Hugh Jackman), un científico que se dedica a la investigación, se encuentra desesperado tratando de sintetizar su propio descubrimiento, solo probado en un mono, mientras su amada esposa, Izzy (de nuevo Rachel Weisz), lucha en una batalla que tiene todos los visos de estar perdida, contra un tumor cerebral.
Cinco siglos después de nuestra era, Tommy (adivinen quién lo interpreta. En efecto Hugh Jackman), una especie de maestro de yoga, viaja a través del espacio/tiempo en una burbuja transparente en cuyo interior hay un jardín con un árbol que Tommy pretende salvar antes de que muera.


La película fue literalmente masacrada por la crítica y lo más suave que se dijo de ella es que era una tomadura de pelo. Quizá el mejor resumen es la frase de uno de estos críticos: Solo un director con verdadero talento puede hacer una película tan extravagantemente mala.


Creo que uno de los problemas del film es que resulta complicado entenderlo a la primera y más si se leen las sinopsis de la película, empezando por la mía, pues en el film no hay tres historias que se van intercalando como aparentemente parece cuando se ve. Es más, si esto fuera así, el argumento es casi ridículo tal como lo vemos. En realidad la historia es solamente una, la que se produce en el tiempo presente entre el científico y su esposa enferma. La historia del conquistador español es la que contiene el libro que Izzy deja inconcluso y el relato que tiene lugar en un futuro lejano, es un sueño, algo que está en la imaginación de Tom.
Visualmente la película tiene secuencias muy atractivas, comenzando por el rostro angelical de Izzy a base de primeros planos en los que el director de fotografía, el maquillador y, por supuesto, la propia Rachel Weisz, realizan, cada cual en su parcela, un magnífico trabajo.
La película es una reflexión muy filosófica, dirán algunos, tremendamente poética para otros, sobre el sentido de la vida y sobre el amor. La verdad es que la metáfora que nos plantea Darren Aronofsky es, a veces, difícil de entender, quizá porque el espectador se deja llevar por la estética o por seguir la historia al pie de la letra y no es capaz de observarla con los ojos de quien se enfrenta a eso, a una metáfora. Aunque hay pasajes que dejan bien clara la intención, como cuando la directora del laboratorio, interpretada magníficamente por Ellen Burstyn, le reprocha a Tom que esté empeñado en buscar una cura casi imposible para su esposa en lugar de acompañarla en el hospital durante los momentos finales de su penosa enfermedad.
Aronofsky pretende transmitirnos su mensaje de que la muerte forma parte de la vida, es el final del libro, un final que tiene una continuación en el recuerdo que de nosotros conserven quienes estuvieron a nuestro lado y lo hace recurriendo a la poesía visual, a una historia que es una metáfora. Que logre o no conectar con el espectador es harina de otro costal.




martes, 21 de mayo de 2019

HISTORIA DE LOS FRANCOS (HISTORIA FRANCORUN)

Una imagen asombrosa de una época problemática y sangrienta, del desarrollo de la Iglesia como el único poder civilizador que nos habla de la conversión de los pueblos guerreros y de la historia de la vida de los primeros apóstoles y santos galos (custodios de la civilización greco-latina), Es un trabajo esencial, tan importante para la historia de Francia como para la historia religiosa.
Después de una breve introducción a la Historia Universal, desde Adán hasta San Martín de Tours, comienza la historia de los acontecimientos históricos en la Galia, donde la invasión de los vándalos y los hunos se alterna con la Historia de la Iglesia.
La Historia de los francos (historia francorum) de Gregorio, obispo de Tours (538-594), constituye un colorido y realista cuadro de las turbulentas y sanguinarias historia de Francia en tiempos de los merovingios, sobre todo en su libro quinto, en el que se relatan los sombríos acontecimientos en los que el autor tuvo una participación destacada, tratando de imponer orden  y moralidad en el ambiente en que le cupo vivir.
Entre los numerosos relatos interesantes que narra Gregorio de Tours, se encuentra el referente a las insidias de que fue víctima Pretextato, obispo de Rouen, condenado injustamente bajo Chilperico I, en 577 y muerto en 586 por Fredegunda, la viuda de este monarca. Gregorio nos relata este episodio con una entereza que no deja de sorprender, pues a pesar de que debía estar acostumbrado a presenciar toda suerte de crímenes y crueldades, explica estos horrores con una impresionante naturalidad.



lunes, 20 de mayo de 2019

LA CIENCIA DEL SUEÑO

Stéphane Miroux (Gael García Bernal), un joven diseñador mexicano tímido e introvertido, es hasta tal punto cautivo de sus propios sueños que a duras penas controla su imaginación, que amenaza con imponerse al mundo real.
Tras la muerte de su padre, su madre, Christine (Miou-Miou), que es francesa, le ofrece un trabajo y le convence para que vuelva a París. Su decepción es grande cuando comprueba que se trata de un trabajo rutinario en una pequeña empresa que fabrica calendarios y que comparte con tres singulares compañeros, en especial el excéntrico Guy (Alain Chabat). Dado su temperamento artístico y creativo, y su gran fantasía interior, carga de sentido interno todo aquello que le hiere, e ignora los motivos prácticos que deberían regir su vida, entre otras cosas, narrando en su televisión personal sus teorías acerca de los sueños. Stéphane, por suerte para él, goza de una imaginación que es su única manera de conectar con los demás, concretamente con el sexo opuesto. Como un niño eterno, el protagonista se siente cómodo en la soledad de París, con aquello que le vincula a su infancia y con los personajes que le rodean, una panda de inadaptados, tanto o más que él, que conforman una fauna realmente inolvidable, de la que forman parte, entre otros, su vecina Stéphanie (Charlotte Gainsbourg) y a su amiga Zoe (Emma de Caunes), que, en cierto modo, le harán olvidar la decepción por el engaño de su madre para que regresara a la capital francesa.


Peculiar reflexión sobre un personaje que tiene problemas con su timidez y, en algún sentido, con su inadaptación. Para ello se refugia en sus sueños, hasta el punto de que, en ocasiones, no distingue entre realidad o imaginación, algo que se traslada al espectador de manera que algunas veces nos ocurre lo mismo, aunque casi siempre, el realizador introduce algún elemento que nos haga ver con claridad que estamos en un periodo de ensoñación.
En el fondo, no deja de ser una historia romántica que narra también la complicada relación del protagonista con su vecina y trata de hacerlo de una manera original, aunque no siempre efectiva.
En ciertas secuencias utiliza la stop motion (animación fotograma a fotograma), una técnica artesanal ya superada cuando se rodó el film por mor de los efectos digitales, pero de la que hace buen uso y resulta curiosa y bastante adecuada para el planteamiento del film.


Con muchos momentos humorísticos, la película sin embargo, no acaba de funcionar, al menos de hacer cómplice al espectador, dando la impresión de que algunas partes son buenas, incluso muy buenas, pero el conjunto resulta desangelado, lo que no quita para que se haga entretenida.




viernes, 17 de mayo de 2019

SUNSHINE

En un plazo de cinco años el Sol se apagará, y con él se extinguirá la raza humana. La última esperanza de los hombres es el Icarus II, una nave espacial tripulada por seis hombres y dos mujeres, cada uno con un rol específico y cuya misión consiste en llevar una gigantesca carga explosiva que insuflaría nueva vida a la estrella y le permitiría volver a brillar, salvándose así la población de la Tierra.
Siete años antes, otra nave con una misión similar, Icarus I, desapareció sin dejar rastro y sin poder completar su trabajo. Cuando Icarus II llegar a la cara oculta de Mercurio, recibe una señal de socorro de Icarus I que origina un debate entre los miembros de la tripulación sobre si acudir a la llamada de auxilio o cumplir primero con su objetivo principal que es completar la misión. Finalmente, el equipo a bordo de Icarus II decide acercarse a Icarus I con la esperanza de encontrar supervivientes en la nave y usar su carga útil como un seguro adicional para completar su misión.
Este cambio de planes provoca una serie de situaciones no planificadas, debidas, en parte, a falta de previsión, que obligan al equipo a tomar ciertas decisiones que pueden suponer el sacrificio de algunos miembros de la tripulación, pero lo que también pueden descubrir es la razón por la que Icarus I falló en su misión, lo que podría significar la vida y la muerte para ellos y, como tal, la vida y la muerte para quienes han quedado en la Tierra.


Al principio, la película promete una buena sesión de entretenimiento, incluso de suspense, la idea de encontrar la nave que les precedió y tratar de averiguar qué es lo que sucedió para que no llegara a completar su misión, es un buen argumento si se desarrolla con imaginación e inteligencia.


Lo que ocurre es que la ultima parte de la película entra en una deriva en la que da toda la impresión de que no saben o les falta imaginación para cerrar aquello que habían comenzado bien. Un guión penoso que acude a los peores clichés del género, vistos una y mil veces, con ese malo que parece que está dotado de poderes sobrenaturales, con una fuerza descomunal y al que no hay manera de liquidar aunque le dispares con un misil. Una lástima.
Lo mejor del film, la primera parte del mismo y la innegable capacidad de seducción de sus maravillosas imágenes.




jueves, 16 de mayo de 2019

'71

Tras un duro entrenamiento en el centro de instrucción, un grupo de soldados británicos ultima su preparación antes de partir a su nuevo destino en Alemania.
Sin embargo, ante la escalada en la tensión social que vive Irlanda del Norte que la coloca en una situación casi de guerra civil, el destacamento será enviado a Belfast.
Con una ciudad dividida entre protestantes y católicos e inmersa en tiroteos, disturbios, atentados y protestas durante la famosa revuelta de 1971.
Después de ser trasladados en barco, los soldados son conducidos a un alojamiento acondicionado de manera bastante provisional en un colegio. Al día siguiente participarán en su primera misión: escoltar a la policía durante un registro en un domicilio católico.
Si los soldados son novatos, no lo es menos el teniente que se ha hecho cargo de ellos. Mientras la tropa se ha dado cuenta de que su presencia no es deseada por la población, en su ingenuidad, el oficial parece ignorarlo y ordena que se quiten los cascos, dejen los escudos y se pongan la boina en la cabeza, en un intento de transmitir a la ciudadanía un mensaje de actitud pacífica.
Pero cuando llegan al lugar y forman un cordón alrededor de la casa mientras la policía hace su trabajo, les arrojan toda clase de objetos y la gente se muestra en una actitud cada vez más agresiva, insultándoles y amenazando con romper el cordón.
Cuando la policía saca a empujones y porrazos a algunos detenidos, se produce un momento de indecisión que es aprovechado por un muchacho para acercarse a uno de los vehículos militares y robar un rifle.
El soldado Gary Hook (Jack O’Conell), recibe la orden de perseguirlo y recuperar el arma, sin embargo, de repente, se encuentra aislado y es atacado por un grupo de civiles, recibiendo una buena paliza. A punto de recibir un disparo, consigue escapar y comienza una desesperada huida por las peligrosas calles de Belfast. Herido y atemorizado, deberá encontrar el camino de regreso a su campamento base, mientras le pisa los talones un grupo disidente del IRA que pretende acabar con su vida.


Con guión de Gregory Burke, Yann Demange, de origen francés, pero que vive en Londres desde que tenía dos años, debuta en la pantalla grande tras acumular experiencia en documentales y cierto éxito en series de televisión.
La película tiene un ritmo vivo, sin apenas tiempos muertos y siempre está ocurriendo alguna cosa. Con secuencias realmente brillantes, como la persecución por las enmarañadas calles de Belfast, sus estrechos callejones y los patios que se comunican entre sí, el film logra transmitir al espectador toda la angustia que vive el protagonista y lo hace sin acudir a recursos truculentos ni a situaciones espectaculares, de una manera natural y totalmente creíble, pero no menos efectiva.


Aunque la narración se centra en el problema que vive el soldado Hook, el film nos acerca también a la situación del entorno, si bien es cierto que la toca de pasada, al espectador le queda bastante claro el clima de abierto enfrentamiento que se vivía entre la población, la hostilidad de los católicos contra las tropas y la policía inglesa y los detalles que se nos muestran sobre la guerra sucia que practicaban los británicos de forma paralela a las actuaciones públicas.
Todo ello lo consigue la película mediante la trepidante acción y sin tener que recurrir apenas al discurso. Bien interpretada y con una ambientación muy lograda, la situación es retratada de manera tan real, que el espectador puede sentir la angustia y el peligro con toda la crudeza y ponerse en la piel de quienes vivieron aquella época convulsa de la reciente historia británica.