martes, 9 de junio de 2026

LA SOMBRA ALARGADA

 


La aparición del cadáver de un prostituta en un parque del barrio de Chapelton, en Leeds, pone en alerta a la policía del condado, con el detective Dennis Hoban (Toby Jones) al mando de las investigaciones junto a su mano derecha, el sargento Jim Hobson (Lee Ingleby), aunque a medida que transcurre el tiempo sin resultados, la dirección del caso va cambiando de manos. Poco a poco, la cifra de mujeres muertas va creciendo hasta llegar a cinco en dos años, y las alarmas sociales se disparan en especial cuando el asesino, conocido como el destripador de Yorkshire, ya no mata exclusivamente a prostitutas en parques de Leeds, sino que mata en otras ciudades e incluso en el interior de las casas. Entre octubre de 1975 y enero de 1981, la policía de South Yorkshire emprendió la mayor cacería humana de la historia criminal británica. La búsqueda de Peter Sutcliffe (Mark Stobbart) duró cinco años, involucró a más de mil agentes y la serie muestra sin ambages los tremendos errores de los investigadores, en parte por su petulancia; la mezquina manera de tratar a las prostitutas, a las que culpan en buena parte de los crímenes, como si ellas no fueran las víctimas; la forma arrogante de encarar el caso, como cuando descartan el testimonio de una de las primeras víctimas, de raza negra, que sobrevivió de milagro, a la que tachan de prostituta, sin serlo y de mentirosa. Con sus descripciones, tienen en sus manos un retrato robot que no utilizan y envían directamente al archivo. De hecho, cuando el caso se resolvió, a la vista de su propia actuación, en ocasiones bastante vergonzosa, cambió para siempre la forma de trabajar de la policía británica.
Como trasfondo de la investigación, la serie retrata muy bien el entorno socioeconómico de la Gran Bretaña del momento, en plena crisis económica, con Margaret Thatcher aplicando sus políticas neoliberales, un paro galopante (que precisamente empujaba a algunas mujeres a prostituirse para poder dar de comer a sus familias), la vergüenza de que tus vecinos contemplaran que no tenías dónde caerte muerto y el tratamiento paternalista (en el peor sentido del término) que sufrían muchas mujeres en su trabajo, entre otras las policías que vemos en la comisaría que lleva el caso, menospreciadas y tratadas con desdén por compañeros y sobre todo por sus superiores. En esto sí que es uno consciente de que, aunque quede camino por recorrer, la sociedad occidental ha cambiado mucho en estos últimos cincuenta años.
Con un reparto de prestigiosos intérpretes, desde el principio es uno consciente de que estás viendo un producto que merece la pena, con las víctimas y sus familias tratadas con respeto, una magnífica ambientación y cuidados diálogos.
Miniserie de 7 episodios que desarrollan con calidad este drama basado en una historia real.




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