Las hermanas Jane (Bette Davis) y Blanche Hudson (Joan Crawford) fueron estrellas de Hollywood, pero sus carreras siguieron trayectorias muy distintas. Mientras que Jane, una especie de niña prodigio, al crecer, fue olvidada por el público, Blanche se convirtió en una actriz de éxito. Tras un misterioso accidente de coche, Blanche quedó postrada en una silla de ruedas al cuidado de su hermana Jane, que disfruta atormentándola. Con el paso del tiempo, Jane ejerce un control cada vez mayor sobre su hermana, interceptando sus cartas y asegurándose de que pocos o nadie del exterior tengan contacto con ella. A medida que Jane pierde la cordura, atormenta a su hermana hasta extremos cada vez mayores.
Psicodrama dirigido por Robert Aldrich que enfrenta a dos leyendas de la pantalla grande interpretando a dos hermanas que se aferran desesperadamente a sus días de gloria perdidos, que encierra una mordaz crítica al mundo de Hollywood.
Al reunir en pantalla a las legendarias enemigas Crawford y Davis, (es conocida la anécdotas de que durante el rodaje, Bette Davis hizo instalar una máquina expendedora de Coca-Cola en el plató para incomodar a Joan Crawford, cuyo marido era ejecutivo de Pepsi), Aldrich crea una química brillante entre ellas.
Un film con un giro final a la altura de una historia en que no se enfrentan el bien contra el mal a la manera clásica, sino el mal contra otro mal.




No hay comentarios:
Publicar un comentario