jueves, 20 de diciembre de 2018

LOS REYES DEL VERANO

Joe (Nick Robinson), un estudiante de secundaria de 15 años, vive con su arrogante y autoritario padre, Frank (Nick Offerman), desde que su madre muriera. Ambos mantienen una tensa relación. Joe tiene una hermana, Heather (Alison Brie), que vive fuera de casa y está comprometida con Colin (Eugene Cordero), a Joe le gustaría que su hermana lo acogiera en su casa, pero ella teme que si lo lleva con ella, su padre empiece a visitarles. A Joe le gusta su amiga Kelly (Elin Moriarty), aunque esta tiene novio.
Tras una pelea doméstica, Joe sale de casa para asistir a una fiesta con sus amigos y al regreso se extravía junto a un chico llamado Biaggio (Moises Arias), yendo a parar a un claro del bosque, un lugar oscuro y misterioso a la luz de la luna, tan hermoso que los dos jóvenes quedan maravillados. A Joe se le ocurre la idea de escapar de casa de su padre y construír una cabaña en aquel lugar junto a su mejor amigo Patrick (Gabriel Basso), que también tiene problemas con sus padres, aunque en principio, este rehúsa la invitación, para, más tarde, aceptar. También les acompañará el excéntrico Biaggio, que se ha unido a ellos y no pueden quitárselo de encima.
Patrick empieza a consultar libros de supervivencia de la biblioteca, tratando su proyecto con la mayor seriedad. Entre los tres, dibujan planos, sustraen materiales en las obras y pasan sus días construyendo lo que proyectan será su casa en el bosque.
Una noche, los tres se escabullen de sus casas y se van a vivir a su nuevo hogar, donde tendrán sus propias normas acorde con sus principios y podrán vivir en libertad.


El guión, de Chris Galletta, se basa, en parte, en sus propios recuerdos de infancia, trans­cu­rrida en Sta­ten Island, en Nueva York.


El realizador elimina del relato cualquier atisbo de dramatismo, para traernos una historia que resulte amable, sobre un asunto que ha sido tratado en el cine en multitud de ocasiones, cual es la de la problemática transición de la adolescencia a la vida adulta.
Los personajes no tienen demasiada profundidad y se nos muestran alegres y despreocupados, teniendo que aprender, a la fuerza, las responsabilidades que implica la vida independiente y los costes que supone tener libertad plena.
Es un film modesto, con un relato sencillo, pero dotado de un cierto aire de espontaneidad y frescura con relación a otras historias sobre el mismo tema, con un grupo de actores desconocidos, que hacen bastante bien su trabajo.
Una historia que se antoja bastante improbable, con algunos pequeños fallos y unos cuantos clichés típicos de este tipo de films, pero que a cambio irradia simpatía y se ve con agrado.




No hay comentarios:

Publicar un comentario