martes, 14 de diciembre de 2010

CINCO TUMBAS AL CAIRO

Si tomamos la defición (si la hay) de cine bélico en su más amplio sentido, claramente estamos hablando de una película que se enmarca dentro de este subgenero. Pero como tantas cosas en esta vida, todo es relativo, cine bélico pero sin escenas de batallas. Oímos los bombardeos, vemos a las tropas desplazarse, carros de combate, uniformes, oficiales y soldados, pero la única escena de violencia, con muerte incluída, tiene más que ver con un enredo que podría pertenecer a cualquier film de espías.
Y sin embargo es cierto que es cine bélico, toda la trama se desarrolla en el marco del conflicto que enfrentó al Afrikakorps, con sus aliados italianos, por un lado y a las fuerzas británicas, por otro, entre las míticas batallas de Gazala, Tobruk y Mersa Matruh y la derrota de los alemanes en la segunda batalla del Alamein. En este periodo, Erwin Rommel, combatiendo en inferioridad de condiciones logró ir encadenando victoria tras victoria, ganándose el respeto e incluso la admiración del enemigo y el apelativo de Zorro del Desierto, con el que pasaría a la historia.


Wilder prescinde de todo intento de parecido físico y elige para el papel del Mariscal de Campo alemán a Erich von Stroheim. Lo considera como un privilegio, poder dirigir a alguien que para la gente del cine era un mito proveniente de la época del cine mudo donde ya había alcanzado un gran prestigio y así lo expresa el propio Wilder quien, cuando hablaba de esta peli, contaba anécdotas relativas a la intervención de von Stroheim en el film.


Se basa en una obra de Lajos Biro que estaba ambientada en la Primera Guerra Mundial y a la que Brackett y Wilder, autores del guión, dan forma para mostrarnos a un inglés que engaña a los alemanes, a estos que son tratados con cierto respeto, pero quedando claro que son los "malos" y a los italianos... Bueno, la figura del General Bonanova es ridiculizada por los guionistas hasta más no poder.


Casi toda la carga de humor, aparte de lo dicho sobre los italianos, recae en el papel que interpreta Akim Tamiroff, como dueño del hotel "Emperatriz de Britania", qué gran actuación, lo que hemos dicho en alguna ocasión de estos actores de reparto en las pelis antiguas, muy bien.
Anne Baxter y Franchot Tone son los protagonistas, pero, claro, la pantalla la llena von Stroheim, quizá no guste a los puristas de la historia, pero tiene escenas magníficas.


Me gustó mucho la escena del principio de la película, con el tanque británico vagando por el desierto.
Una peli de propaganda bélica, entretenida, con buen ritmo narrativo, pero que quizá no guste a quienes busquen cine acción, porque como dije al principio, no hay batallas, es como si viéramos la guerra desde la retaguardia, aunque ahí también se corre peligro.



lunes, 13 de diciembre de 2010

EL REY SABIO

Un cuento de Gibrán Jalil Gibrán.

Había una vez, en la lejana ciudad de Wirani, un rey que gobernaba a sus súbditos con tanto poder como sabiduría. Y le temían por su poder, y lo amaban por su sabiduría.
Había también en el corazón de esa ciudad un pozo de agua fresca y cristalina, del que bebían todos los habitantes; incluso el rey y sus cortesanos, pues era el único pozo de la ciudad.
Una noche, cuando todo estaba en calma, una bruja entró en la ciudad y vertió siete gotas de un misterioso líquido en el pozo, al tiempo que decía:
-Desde este momento, quien beba de esta agua se volverá loco.
A la mañana siguiente, todos los habitantes del reino, excepto el rey y su gran chambelán, bebieron del pozo y enloquecieron, tal como había predicho la bruja.
Y aquel día, en las callejuelas y en el mercado, la gente no hacía sino cuchichear:
-El rey está loco. Nuestro rey y su gran chambelán perdieron la razón. No podemos permitir que nos gobierne un rey loco; debemos destronarlo.
Aquella noche, el rey ordenó que llenaran con agua del pozo una gran copa de oro. Y cuando se la llevaron, el soberano ávidamente bebió y pasó la copa a su gran chambelán, para que también bebiera.
Y hubo un gran regocijo en la lejana ciudad de Wirani, porque el rey y el gran chambelán habían recobrado la razón.

domingo, 12 de diciembre de 2010

EL MAYOR Y LA MENOR

Si hay algún maestro en eso que se ha llamado el cine de entretenimiento, ese es Wilder, no me cabe duda.
Sin embargo, como tanta gente reconoce, ese entretenimiento va acompañado de un estilo, un nivel, un saber hacer que hace que sus filmes sean algo más que una simple peli para pasar el rato.
Las imagenes siempre envuelven un guión trabajado, con diálogos maravillosos, de esos que cuando acaba el film hacen que vuelvan a nuestra memoria frases y citas dignas de cualquier antología del cine.
Esta peli tiene una trama bien sencilla, su principal objetivo es entretener, divertir a las tropas y al resto del público estadounidense, que se apresta para intervenir en una guerra. La obsesión del protagonista para ser declarado apto para el servicio de armas y su deseo de ser destinado a algún lugar en Europa o en el Pacífico, no dejan de ser pura y dura propaganda que eleve el espíritu de quienes se espera se alisten para servir a su país.



Es la primera película que Billy Wilder dirige en EE.UU., que ya había rodado en Francia Curvas_peligrosas y a pesar de que la historia pueda resultar un tanto infantil, ya presenta algunas cosas de las que serán constantes en sus films y nos deja más que entrever que estamos ante un gran realizador.


Está protagonizada por Ginger Rogers y Ray Milland, ella haciendo un papel de esos que se desdoblan en dos, pues durante buena parte de la peli, ha de hacerse pasar por una niña de doce años, algo que vista hoy, mueve un tanto a risa, porque no cuela ni con calzador, pero en aquel entonces, no debían importar tanto estas licencias. Se nos dice que en tal o cual momento ella aparenta 12 años y con eso vale, hemos de hacer abstracción de lo forzado de la situación, sin más.


Todo este asunto es lo que mueve a los mayores equívocos de la película, que a su vez nos llevan a situaciones que nos transportan de la sonrisa a la risa franca y abierta.


Sin embargo, bajo esta apariencia inocente, Wilder, como hace en tantos y tantos de sus films, lanza sus cargas de profundidad. Toda la escena de presentación de la protagonista, es una crítica mordaz contra la situación laboral de la mujer, Ginger Rogers, nos habla de los veintitantos trabajos que ha tenido, de la pasta que ha debido pagar de su bolsillo para cursos de capacitación y de que los ha ido abandonando todos, no porque no le reporten dinero o porque no valga para ello, sino porque los hombres buscan más sus favores que sus aptitudes profesionales. Es más, pasan de estas y sólo ven en ella una mujer de la que pretenden "otras cosas".


La mayor parte de la peli se desarrolla en una academia militar y aparte de la historia central, se nos cuentan esos problemillas típicos de los adolescentes, en el mismo tono divertido.
Magistral el tratamiento que se da a la relación entre el militar y la supuesta jovencita, algo que podría haber supuesto todos los problemas del mundo con la censura y que Wilder sortea dejando a nuestra imaginación que pensemos lo que queramos, sugiriendo todo sin decir nada explícitamente.


Evidentemente no estamos ante una de las grandes pelis de Wilder y, sin embargo, ya le tenemos aquí.
Entretenimiento, buen humor, inteligencia y brillantez.
Tan sólo eso, ni más ni menos que eso.





viernes, 10 de diciembre de 2010

TÍO VIVO

La revista "Tío Vivo" nació como fruto de la iniciativa de un grupo de dibujantes que crea una cooperativa llamada D.E.R. (Dibujantes Españoles Reunidos), un caso único en España y yo creo que en toda Europa.
El primer número de la revista, dirigida al público adulto, salió en 1957 gracias al esfuerzo de un grupo de dibujantes (Escobar, Peñarroya, Conti, Cifré y Giner), sometidos a contratos leoninos por la todopoderosa Editorial Bruguera, que se sentían explotados y deseaban poder controlar los derechos sobre sus creaciones.
Con el tiempo, nuevos creadores pasaron por sus páginas, y en 1960 es adquirida precísamente por Bruguera, que no deseaba competencia en el mercado y continúa publicándola con formato parecido hasta 1961. A partir de ese momento, que coincide con el número 181, Bruguera inicia una nueva etapa de la revista, reiniciando su publicación desde el número cero, llegando al 1042 en 1981 en que la revista desaparece definitivamente.
Series como Blasa, portera de su casa, El mago Assieres y El profesor Tenebro, de Escobar; Golondrino Pérez, Rosalía y El mago Megatón, de Cifré; La familia Pi, de Peñarroya; Lolita y Enrique se van a casar, de Giner; y El caco Bonifacio, de Enrich, poblaron sus páginas, aunque las más recordadas hoy sean quizá las de Francisco Ibáñez, quien contribuirá a la revista con algunas de sus más importantes creaciones, como 13 Rúe del Percebe o Rompetechos.


jueves, 9 de diciembre de 2010

SI NO AMANECIERA

Un triángulo amoroso, de los clásicos, eso es lo que nos plantea este film.
¿Eso? ¿Seguro?
Sí, seguro, pero no sólo eso. Esa es la historia y no aparente, sino real, porque tiene mucho peso en la peli, verdaderamente la película va de eso. Pero cuando tenemos esos momentos de reflexión posteriores (cuando los tenemos, claro) y pensamos qué es lo que creemos que hemos visto y qué es lo que el director nos ha querido mostrar, nos damos cuenta de que hay bastante más que eso.
El drama, la tragedia, el problema de la inmigración, llámenlo como quieran. Un asunto que estaba candente por aquellos tiempos en EE.UU., si es que ha dejado de estarlo alguna vez.
El guión es de Brackett y Wilder y este último había pasado por esas experiencias hasta que consiguió ser admitido legalmente en el país.


Sin embargo el asunto está tratado desde un punto de vista amable, desprovisto de todo dramatismo y, por momentos, incluso de manera festiva. Desde luego lo que no encontraremos será ningún tipo de demagogia, ni a favor, ni mucho menos en contra del flujo de gente que quiere pasar las fronteras del gigante del norte.
Y, sin embargo, la crítica está también presente, de manera sutil, a través de diálogos de doble intención, ironía y también humor, pero que nos hace llegar ese poso de amargura que tienen las personas que se ven envueltas en tan delicada situación.


Los tres protagonistas son grandes de la interpretación, y sus intervenciones están a la altura de lo esperado, sobre todo las dos féminas (Olivia de Havilland y Paulette Goddard), quizá un poco envarado y sin dar el tono de enamorado converso y arrepentido en la última parte del film, Charles Boyer, pero con esa correción tan caraterística en él. Y como es norma en el cine de antes, unos secundarios que están magníficos independientemente de la longitud de su papel.


Mi opinión es que la historia sigue teniendo vigencia, que no aburre a pesar del tiempo transcurrido.
Como curiosidad, apuntar que el director (Michell Leisen), tiene un largo cameo al principio del film, en el que se ve una escena del rodaje de "Vuelo de águilas", que protagonizaron Verónica Lake y Brian Donlevy.
En definitiva, una buena historia, para un drama que no busca la lágrima fácil, sino la reflexión a través de un argumento que nos parece típico, pero que huye de los tópicos.
Y además, a mí me permitió descubrir que hay un sitio lamado Azusa.



miércoles, 8 de diciembre de 2010

MANTENGA LIMPIA ESPAÑA

A veces encuentra uno cosas como esto que sigue y se da cuenta de que no hemos cambiado tanto, al menos con respecto a nuestro pasado reciente. Hay algunos malos hábitos que están enquistados y los guarretes siguen estando ahí, demostrándonos día a día su insolidaridad.



martes, 7 de diciembre de 2010

BOLA DE FUEGO

Coja Vd. la historia de todos conocida de Blancanieves y los siete enanitos, dígales a Billy Wilder y a Charles Brackett que le den una forma original, contrate a Gary Cooper y a Barbara Stanwyck para los papeles protagonistas y ponga al frente del cotarro a Howard Hawks y tendrá una comedia clásica (que no es lo mismo que la clásica comedia), pero de altura, de esas que decimos que ya no se hacen y que te dan ganas de recomendar a más de uno que ahora se mete en estas lides, que se la vea, para ver si aprende un poquito del arte del enredo, de hacer reír, de darle a todo ello una envoltura de elegancia que dé empaque a un film que por la temática, corre el riesgo de caer en una obra de tono menor, de las de usar y tirar.
Siempre ha sido más fácil alcanzar cierto nivel con una obra de corte dramático, en estas otras, has de hilar fino y conseguir dotarlas de un alto nivel para que el público, tras verlas, tenga la sensación de que ha visto una comedia de primer orden.


Con esta peli, se puede garantizar que nadie (o casi, que siempre hay excepciones) va salir defraudado. Te podrá gustar más o menos el argumento, la forma de presentar y desarrollar la historia, pero al final, quedas con esa sensación de satisfacción que no es fácil de conseguir.


La "sui géneris" Blancanieves que interpreta Barbara Stanwyck, no tiene nada que ver con la modosa princesa del cuento, es una mujer de vida alegre y alocada, una bailarina de cabaret relacionada con el mundo del hampa, de expresiones chuscas y que toma sus propias decisiones, en la línea de mujer independiente tan del gusto de Hawks.
Por su parte el papel que correspondería al príncipe, es el de un profesor de lengua que vive en su burbuja aislado de la vida de las calles, trabajador, metódico, pacato y desgarbado, un papel que interpreta de maravilla Gary Cooper, que ya sabemos que tanto borda papeles de corte dramático, como este otro tipo de personajes.


La banda sonora es una delicia, con su momento culminate, cuando la orquesta de Gene Krupa interpreta el "Drum Boogie" con Bárbara Stanwyck cantando embutida en unos de esos vestidos de fantasía que diseñaba Edith Head y capaz de hacer mover los pies a su compás al más soso de los lingüistas del mundo y que remata con una versión del mismo tema acompañada del sonido de una caja de cerillas.


Parte del buen sabor de boca que nos queda al final, se debe al buen ritmo de la peli y a la sabia mezcla de asuntos que rayan con el cine negro y los malentendidos que va tejiendo y que dan mucho juego en el desarrollo de la acción y de los que saca partido para mantener el tono humorístico.


Magníficos los protagonistas, tanto Gary Cooper, de quien ya está todo dicho y una arrebatadora Bárbara Stanwyck, cuyas piernas, que luce con generosidad, debieron causar estragos entre el público masculino y envidia entre las féminas, y muy bien todo el coro de actores y actrices que les secunda, con actuaciones que contribuyen a mantener alto el nivel general.


Tiene algunas escenas para escoger, me quedo, por citar alguna, con ese beso a contraluz de los dos protas que se ve en el fotograma reproducido sobre estas líneas.