Aaron Falk, un agente de la policía federal australiana afincado en Melbourne, regresa a Kiewarra, el pueblo donde nació, por primera vez desde que él y su padre lo abandonaron veinte años atrás bajo una nube de sospecha. Falk, de treinta y seis años, se encuentra en el pueblo para el funeral de su amigo de la infancia, Luke Hadler. El resultado de la investigación concluye con que asesinó a tiros a su esposa Karen y a su hijo pequeño Billy antes de suicidarse.
Falk solo había regresado para el funeral por insistencia del padre de Luke, Gerry, y tenía la intención de volver a Melbourne inmediatamente después de presentar sus respetos, dadas las circunstancias que lo habían llevado a él y a su padre a abandonar el pueblo precipitadamente cuando Falk tenía dieciséis años. Pronto descubre que la mayoría de los habitantes de Kiewarra no lo han olvidado ni a él ni a su padre, ya fallecido, y no están contentos de verlo de vuelta en el pueblo, lo que aumenta su deseo de marcharse. Pero después del funeral, el afligido padre de Luke y, sobre todo, su madre le piden a Falk que investigue el suceso, porque no pueden creer que Luke haya matado a su familia y luego se haya suicidado.
El jefe de policía del pueblo, que prácticamente acababa de tomar posesión del cargo y los Hadler, no están del todo seguros de que la policía de Clyde, la demarcación a la que pertenece el pueblo, haya efectuado una investigación exhaustiva. Falk, que investiga delitos monetarios como miembro de la policía federal, se muestra reacio a involucrarse, sobre todo porque deseaba abandonar cuanto antes el pueblo, con sus dolorosos recuerdos de infancia y el resentimiento y la desconfianza que atormentan a los residentes. Además, investigar asesinatos no es el tipo de trabajo policial que realiza. Pero como Barb Hadler, la madre de Luke, había sido casi como una madre para él durante su infancia, ya que la suya falleció durante el parto, accede a quedarse unos días para echar un vistazo a las pruebas.
Más tarde, el policía del pueblo, Raco, le dice a Falk que no está del todo convencido de que Luke haya matado a su familia y le explica una pequeña discrepancia en las pruebas que le genera dudas. Luego le pide a Falk que le eche una mano en lo que sería una especie de investigación extraoficial. Raco no quiere arriesgarse al enfado de la policía de Clyde a menos que pueda aportar pruebas sólidas de que Luke no fue el asesino. La información que Raco le da, convence a Falk de quedarse e involucrarse. Esto no les sienta bien a muchos de los habitantes del pueblo.
El libro es la primera novela de su autora, Jane Harper que, aunque nacida en Manchester, vivió en Australia desde los ocho años, regresando a Inglaterra en su adolescencia. A pesar de ser primeriza, el libro la llevó a ser la autora más vendida del año según The New York Times.
En la novela maneja registros típicos de este tipo de historias, ya saben, detalles que los testigos han olvidado en su declaración y después recuerdan; pistas halladas por casualidad; revelaciones que se les ocurren a los investigadores en una noche de insomnio; etc. Pero Harper los maneja con habilidad, manteniendo la intriga durante la narración, en la que la sequía que sufre la región y que dura dos años, pasa a ser un personaje más de la novela, con los ánimos de los ciudadanos encendidos, la economía local medio hundida, los campos amarilleando, el ganado muriendo de hambre y sed, comercios cerrados y un ambiente que se ha convertido en una olla a presión a punto de estallar por cualquier nimiedad. De este modo libro resulta una lectura entretenida y, en cierto modo, fascinante, que muestra algunas claves de los procedimientos de investigación policial.

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