martes, 1 de septiembre de 2026

EL ARTE DE NO DECIR LA VERDAD

 

Un tipo casado que liga en una fiesta, un empleado que se busca la ruina por responder de forma impulsiva a un correo electrónico, un escritor fracasado, una joven historiadora del arte que pasa un fin de semana en una isla remota, un peluquero que celebra entre amigos la inauguración de su nuevo negocio o una maquetista de una revista de moda que tiene problemas en sus relaciones con los hombres, son sólo algunos ejemplos de los personajes que desfilan por las 33 historias que componen el libro y conforman un auténtico catálogo de situaciones, algunas de las cuales podríamos protagonizar cualquiera de nosotros.
Hay que aclarar, antes de nada, que disimular o no decir la verdad, no es sinónimo de mentir, al menos no lo es siempre y en muchas de las situaciones que plantea el libro, no lo es. De hecho, nos pasamos la vida disimulando, incluso personas que son como un libro abierto en sus relaciones diarias, pero si lo pensamos bien, la ropa que llevamos, las respuestas que damos en ocasiones a un simple «¿qué tal estás», forman parte de nuestro disimulo diario que, en ocasiones no es más que simple cortesía o una manera de mantener la etiqueta social para no soltarle al conocido que hacía tiempo que no veíamos: «se te ve fatal», en lugar del consabido «estás como siempre». 
Algunas de las 33 historias giran alrededor de ocultar pasiones, mostrar interés, aparentar autenticidad, ser modesto, saber dar y recibir críticas, y aprovechar el momento oportuno e incluso mostrar dolor de vez en cuando, expresar indignación moral, ser ingenioso o mostrarse misterioso. 
El periodista alemán Adam Soboczynski, autor del libro, parece cautivado en cierto modo por la obra del jesuita español Baltasar Gracián, citado con frecuencia en el libro y cuya sabiduría práctico-filosófica aplica a nuestro mundo contemporáneo. 
Un libro entretenido que seguramente estimulará a quien desee reflexionar sobre algunos aspectos de la vida y la forma de relacionarse entre las clases medias en este arranque del siglo XXI.



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