viernes, 30 de diciembre de 2016

COMANCHERÍA (HELL OR HIGH WATER)

Los Hermanos Howard, Toby (Chris Pine) y Tanner (Ben Foster), están a punto de perder el rancho familiar al no poder pagar la hipoteca que pesa sobre él, un préstamo con cláusulas un tanto leoninas que Toby firmó con el fin de poder pagar la atención médica que precisaba su anciana madre que ha fallecido hace unas pocas semanas. El testamento de ella, deja el rancho en herencia a los dos hijos de Toby, que está separado y viven con su madre, como quiera que han encontrado petróleo en los terrenos, no quiere perder la propiedad de los mismos, pues en ellos está lo solución económica para el futuro de sus hijos.
Toby propone a su hermano, que acaba de salir de prisión, asaltar algunas pequeñas sucursales del Texas Midlands Bank, el mismo con el que había firmado la hipoteca, con el fin de obtener el dinero necesario para evitar el embargo. Al elegir sucursales pequeñas y robar únicamente el dinero que haya en la caja, pretenden evitar las repercusiones negativas para ellos, que podría tener un asalto de gran envergadura.
El ranger Marcus Hamilton (Jeff Bridges) toma a su cargo la investigación de los robos, está convencido de que podrá dar con los dos asaltantes y de que puede adelantarse al siguiente golpe, pues cree adivinar las razones y el modus operandi que siguen. En la persecución de los atracadores, estará con él Alberto Parker (Gil Birmingham), otro ranger, un mestizo de india y mexicano, junto al que Hamilton forma una peculiar pareja.


Aunque fue rodada en Nuevo México, la acción de la película se supone que transcurre en Texas. En realidad la región conocida como Comanchería comprende territorios del oeste de Texas y del noreste de Nuevo México. El paisaje, inmensas llanuras con pequeñas elevaciones, polvoriento y pobre (salvo por los pozos petrolíferos), se convierte en un personaje más del film y está, como el resto de la película, muy bien fotografiado.
La banda sonora acude a melodías evocadoras de melancólica música country.
El asunto de los ladrones de bancos que huyen de sus perseguidores, no es nada novedoso en el cine y, sin embargo esta película consigue darle un toque de originalidad y atrapar la atención del espectador en una historia que se hace muy entretenida de seguir, pero es que se sustenta en un magnífico guión de Taylor Sheridan que el realizador David Mackenzie, sabe llevar y aprovechar perfectamente, con algunos diálogos realmente brillantes que guardan el sabor a las añejas películas de épocas gloriosas.
Tras el aparente tema central, hay una crítica cargada de ironía a la situación social y económica que atraviesan algunas regiones y capas de la sociedad norteamericana que tienen la impresión de que viven peor que sus padres, más empobrecidos y sin perspectivas de mejora, al menos inmediata. Y por supuesto, una evidente crítica a las instituciones financieras a quienes se ve como las aves de rapiña que han olido el aroma del cadáver.


El film es una especie de duelo entre dos parejas, "los buenos" y "los malos", pero el guión y el desarrollo de la historia, hace que empaticemos con ambas. ¿Con quién te quedas al final?, con los cuatro, cada cual tiene sus razones y todos ellos tienen algo de razón en sus motivos.
Quizá lo más flojo de la película sea ese aire de ladrones al estilo Robin Hood que se quiere dar a los dos hermanos, creo que eso no está bien logrado en el film y quizá sobraba hacerles aparecer como tales.
Lo mejor, las soberbias actuaciones de los cuatro protagonistas; la contención en las escenas de acción, que las hay, pero están bien dosificadas y no se hace especial alarde en ellas y los maravillosos diálogos que encierra, cargados de ironía y humor negro, con frases de esas que se quedan en la memoria del aficionado.

Hamilton se cruza con un hombre que va en su ranchera y le dice que si ve algo o a alguien sospechoso le llame, mientras le entrega su tarjeta. El tipo le responde que no cree que esa gente se deje ver por él, porque si lo hacen, les ahorcará. Hamilton le replica: Eso facilitaría las cosas..., para todo el mundo menos para usted. Y el paisano remata diciendo: Eso si es capaz de encontrar el árbol.
Cuando el otro se ha alejado en su automóvil, Hamilton exclama: ¡Dios, me encanta el oeste de Texas!

Creo que es una película que merece la pena ver.




jueves, 29 de diciembre de 2016

ESA PAREJA FELIZ

En el Madrid de los años cincuenta, el modesto matrimonio compuesto por Juan (Fernando Fernán Gómez) y Carmen (Elvira Quintillá) vive realquilado en una habitación con derecho a cocina. Juan trabaja como eléctrico en el cine y es un hombre desencantado que intenta progresar en la vida de un modo práctico. Para ello realiza un cursillo por correspondencia para ser técnico de radio y, más tarde, intenta montar un negocio de fotografía utilizando las colas de película virgen de su estudio, lo que le lleva incluso a perder su propio trabajo. Por su parte, Carmen es una costurera idealista, que se refugia en el cine, la radio y las revistas de corazón, mientras vive convencida de que la solución a sus problemas llegará a través de la lotería o de los concursos. Su sueño se hace realidad cuando ella y su marido son elegidos por la marca de jabones Florit como la “pareja feliz”.
Gracias a este concurso pueden disfrutar durante veinticuatro horas de un tren de vida propio de un matrimonio burgués y acomodado. Son agasajados con multitud de regalos en distintas tiendas, un seguro de entierro, una comida en un lujoso restaurante y, finalmente, una velada en un club nocturno de moda. Cansado de ser el centro de atención y de protagonizar una situación ridícula, Juan origina un violento enfrentamiento que les lleva a una comisaría y a recapacitar sobre lo sucedido, aceptando su propia realidad y depositando los engorrosos paquetes con regalos en unos bancos de la calle donde duermen vagabundos.


Primera película de dos jóvenes talentos que darían un empunjoncito hacia la modernidad al cine español. Berlanga y Bardem acababan de salir de la Escuela de Cinematografía cuando se les ofrece la posibilidad de dirigir este largometraje en el que colaboraron codo a codo, no sólo en la realización, sino que también son autores del guión.
A pesar de las diferencias que hubo entre ellos, sobre todo en la forma de entender cómo debía dirigirse la película, logran un film novedoso en el panorama nacional, en el que algunos entendidos ven influencias del neorrealismo italiano. Yo iría más allá, ambos atravesaban una etapa en la que veían mucho cine y lo que de veras influye en este film es la idea de cine que había en aquellos años fuera de nuestras fronteras, ellos traen las formas y las ideas modernas que imperaban en la cinematografía del momento y sacan al cine nacional de esa especie de estancamiento en la que se hallaba e introducen, en la medida de lo posible, una cierta crítica social, limitada por mor de la censura imperante.


Otra cosa es lo que consiguen, un film desigual, con algunos momentos un tanto cargantes e histriónicos, como cuando Fernán Gómez culpabiliza a su esposa de sus fracasos e incluso la persigue con afán de agredirla.
Por contra, tiene otros que incluso rozan la brillantez, como el magnífico arranque del film en el que hay una parodia en tono de burla al cine histórico que imperaba y más concretamente a Locura de amor de Orduña, estrenada tres años antes, con una escena muy divertida en la que Lola Gaos hace de reina y acaba malparada por culpa de la escasez de medios con la que contaban en el cine de entonces.
Curiosa también otra de las escenas de esas en las que se ve cine dentro del cine, cuando el matrimonio protagonista está viendo una película y Juan explica a su esposa lo que es un travelling o una transparencia y vemos lo poco que entonces importaban estas cosas al público que recrimina a Juan que vaya de sabelotodo, porque ellos lo que realmente desean es pasar el rato.
Es cierto que existe ese trasfondo de crítica social y algunas de las escenas se han convertido, precisamente por el retrato del día día que hace la película, en todo un testimonio de cómo era esa vida diaria entre las clases trabajadoras de aquellos años, con poco dinero, cortes de luz y viviendas miserables.
La película no obtuvo mucho éxito comercial y sólo un par de años después, tras el reconocimiento internacional obtenido por Berlanga (ya en solitario) con Bienvenido Mister Marshall, alcanzó cierto éxito cuando fue repuesta en los cines al rebufo de ese éxito.




miércoles, 28 de diciembre de 2016

BABE, EL CERDITO VALIENTE

Un cerdito es separado de su madre y hermanos en la granja en la que vive donde su destino será engordar, para crecer y servir de alimento a los humanos.
Sin embargo, este destino cambia cuando es ofrecido como premio en una feria y es ganado por el granjero Arthur H. Hoggett (James Cromwell), que enseguida percibe que hay algo especial en el pequeño cerdito y decide darle una oportunidad. El tiempo acabará dándole la razón.
Al llegar a la granja Hoggett, Babe intentará ser amistoso con los otros animales (el pato Fernando, los perros Rex y Flyn, el caballo, la vaca, las ovejitas, la gatita llamada Duquesa, los ratoncitos narradores, los "lobos" y los encantadores cachorros border collie).
Babe consigue ser adoptado por la perra e impregnado por el espíritu de su nueva familia de perros pastores, intentará actuar como ellos conduciendo a las ovejas desde la granja a los pastos. El experimento es un fracaso, hasta que Babe se da cuenta de que no puede competir con los perros pastores en fuerza o en agresividad y decide probar por la vía de la cooperación, momento a partir del cual se gana la confianza de las ovejas.
A fuerza de tesón, el cerdito se rebelará contra su destino.


La película se basa en el libro "The Sheep-Pig", del británico Dick King-Smith, que escribió más de cien libros de los que él denominaba "fantasías de granja", en los que los protagonistas son los animales.
La película estuvo nominada a los Oscar en siete categorías, incluyendo la de mejor película y llevándose finalmente uno, el de Mejores efectos visuales.


Chris Noonan, realizador y coguionista del film, estuvo diez años acariciando este proyecto y esperando a que se desarrollaran las técnicas cinematográficas que le permitieran llevar a la pantalla la historia tal y como la tenía en mente.
Como quiera que los cerditos crecen rápidamente, se utilizaron nada menos que 48 ejemplares de la raza Larg White Yorkshire, para rodar todas las secuencias en las que aparece Babe.
Además de otras virtudes, el film cuenta con una estupenda fotografía y una banda sonora curiosa y atractiva.


Tras la apariencia de un cuento, lo que llamamos una historia para niños, se esconde un relato de superación por conseguir los objetivos que uno pretende en la vida, aún rebelándose contra todo lo que la sociedad considera un destino ineludible. Babe, con su ingenuidad, es un ser carente de malicia que acaba ganándose a quienes le rodean porque no pretende sacar partido de sus actos y no comprende por qué ciertas cosas le están vedadas por el simple hecho de ser un cerdo. Contra ello luchará desde la lealtad a su amo y el cariño a sus semejantes.
Una historia sencilla, por momentos enternecedora y con sus buenas dosis de humor. Muy entretenida.




martes, 27 de diciembre de 2016

JULIO DEL 36. UN PRECEDENTE DEL ALZAMIENTO

El llamado Alzamiento Nacional, es decir, la sublevación militar contra el gobierno de la República, tuvo lugar el 18 de julio de 1936, según consta en los manuales de historia. Es cierto y reconocido que en Melilla, el día antes (17 de julio), ya había tenido lugar el pronunciamiento, sin embargo hay otro precedente menos conocido y debido, en este caso, a un equívoco.
Los preparativos del alzamiento eran de sobra conocidos, no sólo por las autoridades, si no que prácticamente toda la población sabía que "algo gordo" se estaba cociendo. Es en este contexto en el que se produce un hecho que tiene algo de esperpento. José Tabares Gragera, un industrial que había nacido en Arroyo de San Serván, residía en 1936 en La Nava de Santiago, un pueblo del norte de Badajoz a 30 kilómetros de Mérida, donde era, además, Jefe de Falange.
El día 13 de julio de 1936, fecha del asesinato de Calvo Sotelo, Tabares se encontraba en Badajoz, regresando a La Nava por la noche donde dio a conocer la trágica noticia que produjo la natural alarma entre todos los elementos de orden de la población. En la madrugada del 15 de julio, José Tabares agrupó a los suyos y convencido de que el alzamiento del que todos hablaban y para el que la Falange clandestina estaba preparada, había estallado en toda España, se dirigió al Ayuntamiento, donde violentaron las puertas, liberando a unos cuantos patronos y obreros que se encontraban detenidos en el interior, acusados de conspirar contra la República. La población estuvo varias horas bajo dominio de los rebeldes, hasta que a las 8 de la mañana del día 16, hizo acto de presencia en el pueblo un grupo de guardias de asalto al mando del Capitán Medina, con el encargo de restaurar el orden.
Se ordenó la práctica de diligencias y la detención de cuantos habían participado en la asonada, ascendiendo el número de los detenidos a unas cincuenta personas entre ellas, como es natural, el Jefe de la Falange, José Tabares.
El informe de Jorge Solís, alcalde de La Nava de Santiago, emitido el 20 de marzo de 1943 y contenido en la "Causa General", dice que "Fueron duros los castigos y propinaron sendas palizas, recogieron infinidad de escopetas y se llevaron conducidos a Mérida en la madrugada del día 17 a once de los detenidos de los cuales asesinaron el día 7 de agosto a los camaradas José Tabares Gragera, Antonio Vizcaíno Carreto, Toribio Macías Dorado y Camilo Agudo Cortés. En la tarde del día 17 de julio y sin duda por tener noticias del Alzamiento en toda España se ausentaron todas las fuerzas de Asalto, quedando los detenidos en poder del Alcalde marxista".



lunes, 26 de diciembre de 2016

DE AMOR Y DE SOMBRA

Irene Bertran (Jennifer Connelly) es una alegre chica chilena de la alta burguesía venida a menos por la fuga de su padre de un matrimonio agobiante.
Su madre arruinada económicamente por este hecho, regenta una residencia de ancianos de lujo en lo que fue su mansión familiar.
Irene trabaja de periodista en una revista femenina, tiene un novio capitán del ejército, ausente la mayor parte de tiempo en diversos destinos. Irene suele acompañarse en su trabajo de un fotógrafo, Francisco Leal (Antonio Banderas), secretamente enamorado de ella.
Éste es hijo de un exiliado republicano español, de cuando la guerra. Francisco es psicólogo, pero por la crisis económica y por la situación política del país, trabaja de fotógrafo. Tiene dos hermanos, uno de ellos morirá víctima de una depresión.
El otro es sacerdote y al igual que Francisco participa en la oposición clandestina a Pinochet.
Durante un reportaje sobre una adolescente, Evangelina Ranquileo (Ana Leza), que provoca fenómenos paranormales, la casa es asaltada por una patrulla policial comandada por el comandante Ramírez (Claudio Ciacci), que intenta detenerla para darle un susto a instancias de un hermano de Evangelina que es policía y amigo de Ramírez, con el fin de que el susto la cure, pero los fenómenos paranormales se lo impiden y lo ponen en ridículo.
Para vengarse posteriormente este comandante secuestra y mata a la niña.
Francisco e Irene investigan su desaparición, con la ayuda del hermano, ahora desertor y prófugo. Descubren el cadáver de Evangelina en una mina abandonada, y también multitud de otros cadáveres de otros muchos desaparecidos en la zona.
Esto supone un shock en la vida de Irene que ve trastocada toda su forma de vida, ajena a la situación política. Abandona a su novio militar y se enamora de su fotógrafo.


El guión adapta la novela del mismo título de la chilena Isabel Allende y fue uno de los primeros intentos de Antonio Banderas en busca del triunfo en Hollywood.


Una película bastante plana, carente de garra, sin ritmo, mal montada, cayendo en la simplicidad a la hora de retratar estereotipos y con unas actuaciones normalitas en el mejor de los casos y cayendo en la sobreactuación en los peores; quizá podemos salvar a Jennifer Connelly y, según los entendidos, todo este desaguisado tiene bastante que ver con una mala dirección. El realismo mágico, representado en la novela de Allende, sobre todo en la figura de Evangelina y sus "milagros", se convierte aquí en situaciones que rozan lo ridículo.


Es evidente el mensaje de denuncia contra la dictadura de Pinochet y sus consecuencias, pero uno se pregunta si es justificable cualquier medio, incluso una película fallida, para transmitir un mensaje por admirable que sea la voluntad de quien pretende que estas cosas no caigan en el olvido y que la memoria de quienes sufrieron (muertos, torturados, desaparecidos, familias...) no caigan en el olvido.
En definitiva: Buenas intenciones, malos resultados.




viernes, 23 de diciembre de 2016

ADOSADOS

Un auditor de cuentas vive una existencia feliz en un reconocible paisaje urbano de casas adosadas y simétricas. La rutina y el confort presiden sus acciones y el futuro se vislumbra predecible… Pero un hecho fortuito —la visita al veterinario con su perro Bobo—, desencadena una sucesión imprevista de mentiras que altera radicalmente su vida y le lleva, al mismo tiempo, a contemplarla de modo distinto.
Su ridícula odisea le permitirá percibir la otra fuerza de las cosas, intercambiar esclarecedoras confidencias, intuir el significado de los silencios de su esposa y, sobre todo, saber de la falacia de la quietud, descubrir que es posible que todo estalle y abra paso al pánico o a la verdad o, simplemente a otra rutina, eso sí, tras otra vuelta de tuerca.
El guión se basa en le novela del mismo título de Félix Bayón, finalista del Premio Nadal en 1995. El propio Bayón, junto al realizador del film, Mario Camus, adapta la novela.
Tal vez puede parecer un poco extraño que un incidente sin mayor importancia desencadene todas las circunstancias que viven los protagonistas. Andrés (Antonio Valero), lleva a su perro enfermo, al veterinario y este le dice que tiene un cáncer que le está empezando a afectar al cerebro y que lo mejor es sacrificarlo para que no sufra. Pero Andrés, tras acceder a lo que le indica, se hace un lío mental con esto y nota que le da vergüenza decirle a su familia lo que ha pasado y les cuenta una historia un tanto ridícula que irá creciendo como una bola de nieve.
Es todo un poco kafkiano y aunque no siempre está relatado con la suficiente fuerza como para atrapar al espectador, resulta una historia diferente que busca originalidad y que tiene momentos interesantes.
Mario Camus se muestra competente, en la narración, pues aunque en algún momento, como queda dicho, le falta algo de fuerza, consigue buenas imágenes y alguna secuencia poderosa –la del juego familiar que termina en la llamada inesperada del veterinario–, pero falla sobre todo en el texto: la ausencia de unos diálogos cuidados queda en evidencia en unos personajes fríos, distantes; en los largos silencios, que me han resultado excesivos; o hasta con las parrafadas en ruso –que no se traducen con subtítulos– del vagabundo.


La frescura del comienzo y el mantenimiento de una trama interesante pero sencilla, se diluye por completo en un final muy simple.
El film, como el texto en que se basa, denuncia el modelo de felicidad familiar defendido por la sociedad capitalista y promovido desde el estado con la ayuda de los medios de comunicación, el de la típica familia (padre, madre, dos niños, perro y chalet adosado), un mundo que es puesto en evidencia y cuyos personajes viven en la mentira a pesar de aparentar cultivar la sinceridad.




jueves, 22 de diciembre de 2016

GRANDES PRINCIPIOS DE NOVELA (MEMORIAS DE ÁFRICA)

“Yo tenía una granja en África, al pie de las colinas de Ngong. El ecuador atravesaba aquellas tierras a un centenar de millas al norte, y la granja se asentaba a una altura de unos seis mil pies. Durante el día te sentías a una gran altitud, cerca del sol, las primeras horas de la mañana y las tardes eran límpidas y sosegadas y las noches frías”.
La escena real sucedió en 1931, después de que Karen Blixen, también conocida como Isak Dinesen, su pseudónimo literario, pasara 17 años en África. Nunca regresó al continente, pero supo plasmar con éxito sus recuerdos de aquellos agitados días en varios relatos, entre ellos la famosa novela Memorias de África. En 1985 Sydney Pollak fichó a Meryl Streep, Robert Redford y Klaus Maria Brandauer para protagonizar su adaptación al cine, que se llevó siete Oscar, incluido el de la recordada banda sonora de John Barry.
Karen Christentze Dinesen llegó al África oriental en 1914, hace más de 100 años, soñando con libertad y aventuras lejos del cerco familiar en su Dinamarca natal. Su objetivo era sacar adelante en Kenia una granja de café junto a su marido, el barón Bror von Blixen-Finecke, con quien se casó en Mombasa. "Lo cierto es que la región era demasiado elevada para cultivar café y había que abrirse paso a duras penas", escribió después.
El gran cazador Bror Blixen resultó ser igual de aficionado a perseguir mujeres que leones. Debido a sus líos de faldas contagió a Karen la sífilis y el matrimonio se rompió, por lo que ella se vio obligada a gestionar sola la granja. "Más tarde, cuando tuve la oportunidad de volar y contemplar mi granja a vista de pájaro, me sentí orgullosa de mi plantación de café, que tiñó de un verde brillante el grisáceo paisaje".
Aquel vuelo lo realizó junto al aventurero Denys Finch Hatton, el gran amor de su vida. El atractivo e ingenioso británico había pisado por primera vez África en 1911 y allí descubrió su pasión por los safaris y los animales salvajes. También él era un gran aficionado a la caza mayor, pero siempre regresaba a casa de Karen. "Denys Finch Hatton no tenía otro hogar en África que la granja; en ella vivía entre sus safaris, aquí tenía sus libros y su gramófono", escribió Blixen. Este último se lo regaló a Karen, y con él entraron Mozart y Beethoven. "Trajo nueva vida a la granja, se convirtió en su voz".
En 1931 Finch Hatton y su avioneta se estrellaron en la región de Tsavo, en el sur de Kenia.
La casa Mbogani, en las afueras de Nairobi, a la que Blixen se mudó en 1917 y en la que se filmaron las escenas de Memorias de África es actualmente un museo. Sólo por la vista desde allí a las eternas colinas de Ngong y un paseo por sus jardines merece la pena visitarlo. Dentro se encuentran los muebles y objetos originales y parte del atrezzo de la producción cinematográfica, entre ellos el famoso gramófono, el reloj de cuco o el vestuario (diseñado por la genial Milena Canonero) que Streep y Redford llevaron durante el rodaje.



miércoles, 21 de diciembre de 2016

LA TABLA DE FLANDES (UNCOVERED)

La tabla de Flandes
Julia (Kate Beckinsale), una joven restauradora de obras de arte que tiene el encargo de restaurar una tabla flamenca del siglo XV que ha de ser puesta a subasta, descubre, gracias a la fotografía con rayos X, una inscripción oculta bajo la pintura, que confiere al cuadro una significación especial: Quis Necavit Equitem (¿quién mató al caballero?). Como experta profesional intuye que la genialidad del pintor ofrece la clave en la propia pintura y empieza a interesarse por conocer mejor a los personajes retratados y su papel en la historia.
Para ello cuenta con la colaboración de un antiguo amante, profesor de Historia del Arte, y de César (John Wood), un anticuario homosexual con el que mantiene una relación especial de amistad y afecto filial. También su amiga Menchu (Sinéad Cusack), la galerista que le ha encargado el trabajo, está interesada en la investigación por lo que puede representar de revalorización en la subasta.
La muerte en extrañas circunstancias de Álvaro (Art Malik), el profesor que ha hecho llegar a Julia una pormenorizada relación histórica de los personajes del cuadro, parece establecer un hilo de continuidad con el crimen no resuelto cinco siglos antes, como si los personajes del cuadro y los de la actualidad se movieran en un mismo universo, donde el tiempo no tuviera el valor absoluto que normalmente se le atribuye.
En este punto aparece en escena un personaje especial, Montaner (Joan Guasch), un gitano bohemio que aprendió a jugar al ajedrez en el reformatorio y ha alcanzado gran destreza en este juego. Este experto irá jugando hacia atrás la partida pintada, hasta llegar a deducir qué pieza del tablero se comió el caballo blanco o, lo que es lo mismo, quién mató al caballero Roger D'Arras (Joan Munné).


El guión se basa en la novela La tabla de Flandes, del español Arturo Pérez-Reverte y altera unas cuantas cosas del original, dándole una relevancia a la vida sentimental de la protagonista que en la novela no tiene; convirtiendo al experto en ajedrez, de un oscuro oficinista con gabardina y aspecto vulgar, en un gitano bien parecido con camisas floreadas y bermudas. El escenario se traslada de Madrid a Barcelona, ciudad por la que se nos da un paseo turístico, mostrando algunos de los lugares más emblemáticos, incluída la casa Batlló, a cuyo interior también accedemos.


Creo que la adaptación machaca la novela, en la que hay una buena trama que tiene conexiones con la novela policiaca, pero aquí se van por las ramas y se enredan sin saber sacar el más mínimo partido al misterio y el suspense. La protagonista se pasa la película gimiendo y llorando (como en el valle de lágrimas), cuando no siendo acosada sexualmente, unas veces en su contra y otras con su beneplácito. Lo del gitano experto en ajedrez es un puntazo, no porque no pueda haber alguno que lo sea, sino porque eso es algo que sólo se le puede ocurrir a un guiri. Y como esa boutade, hay unas cuantas más en el film, pero todo muy mal hecho, como con desgana, acompañado de actuaciones a la altura (o sea, malas) y una música también acorde (fatal).
Mala película, pésima adaptación.




martes, 20 de diciembre de 2016

UN BAILE EN NAIROBI

El señor Malik, un tipo bajito, gordo, de piel oscura y con calvicie incipiente, lleva tres años enamorado secretamente de Rose Mbikwa, una viuda, como lo es él mismo. Este año ha decidido invitar a Rose al baile del Club de Caza, un acontecimiento social al que acude lo más granado de la sociedad de Nairobi, para ver y dejarse ver.
De forma inesperada, aparece Harry Khan, un antiguo rival de sus tiempos escolares, bien parecido y con mucho éxito en sus relaciones sociales, especialmente entre las señoras, gracias a su encanto personal, su simpatía y su charla amena y divertida. Un día en el que se encuentran tomando unas copas en el Club Asadi, del que Malik es miembro, Harry manifiesta su intención de telefonear a Rose para invitarla al baile, a lo que replica Malik, en un arranque del que enseguida se arrepiente, que él ya ha comprado las entradas y que también pensaba invitar a Rose.
Antes de que se den cuenta, ambos se ven envueltos en una competición para ser el acompañante de la bella dama al baile y es que los socios del Asadi, han tenido la idea de establecer un desafío entre ambos: El que sea capaz de avistar más especies de pájaros en una semana, llevará a dama al baile.
Nicholas Drayson construye una historia divertida, dulce, humana y más profunda de lo que el lector puede imaginar no sólo al enterarse del argumento, sino tras leer las primeras páginas. Tras la cómica imagen de esta batalla ornitológica por la mano de una bella dama, en la que, desde el primer momento las simpatías del lector están con Malik, a quien vemos perdedor, nos encontramos la sorpresa de que el libro nos va resultandon más atrayente a medida que avanza y no es sólo por la empatía con el poco probable vencedor, sino porque vamos conociendo su cara oculta, pues tras su apariencia de hombre tranquilo se esconde un escritor de sátiras políticas que, de forma anónima, publica en el periódico local, al tiempo que descubrimos que tiene un remordimiento que trata de expiar de manera casi heroica.
El libro es dulce y amable, pero en absoluto soso o aburrido, con una denuncia explícita a la corrupción del gobierno, la violencia urbana o el SIDA y otras cuestiones que afronta como un desafío el continente africano; todo ello sin ensañarse ni destilar una gota de veneno. El autor consigue mezclar muy bien los asuntos serios con el humor y puede que además de una sonrisa, a algún alma sensible le haga asomar una lágrima (no más), pero sobre cualquier otra cosa, lo que nos queda es un relato relajado y bondadoso a la vez que sutil, y un vívido retrato de una parte de África, el más vivo de los continentes.



lunes, 19 de diciembre de 2016

LA PASIÓN TURCA

Desideria Oliván (Ana Belén) es una mujer que lleva una vida convencional. Su reciente matrimonio con Ramiro (Ramon Madaula), un hombre bueno y agradable, es aceptable. Tiene cerca a su familia y cuenta además con un grupo de buenos amigos. Desideria goza de una cómoda (aunque anodina) existencia.
Sin embargo, algo despierta con fuerza en su interior durante un viaje que realiza a Turquía acompañada de su marido y varios amigos. Desde el momento en que conoce a Yamam (Georges Corraface), el guía turístico de origen turco que acompaña al grupo, siente una atracción irresistible por él que la lleva a abandonarlo todo por estar a su lado.
Así, Desi se deja arrastrar por su pasión hasta las últimas consecuencias; deja atrás su antigua vida y se queda en Estambul con Yamam. A través de la lectura de los cuadernos íntimos de Desideria, que escribe desde casa de su amante, el lector es testigo de la pasión turca que la domina.
Esta mujer se va convirtiendo poco a poco en una esclava por decisión propia. En un país ajeno a ella y a su cultura, totalmente ciega por el amor que siente por Yamam, se va recluyendo cada vez más hasta centrar su vida en la llegada de su amado, permaneciendo en una continua y ansiosa espera. Incapaz de tomar las riendas de su persona, es víctima de la pasión turca que gobierna su voluntad, y que la va degradando cada vez más como persona.


El guión, del propio realizador, Vicente Aranda, se basa en una novela homónima de Antonio Gala, que mostró siempre su desacuerdo con la adaptación, pues, según él, desvirtuaba lo que había querido transmitir con su novela, que contiene escenas de contenido erótico, puesto que el tema lo requiere; pero el auténtico eje de la historia no es la atracción sexual, sino el poder de una pasión incontrolable, que por su misma sustancia se convierte en un arma de autodestrucción, que anula al ser que la sufre y le conduce a un sórdido pozo interior. Encima, Aranda cambia también el final de la historia y con él, desvirtúa aún más el mensaje de la novela.


Controversias aparte, que siempre las habrá cuando de adaptaciones literarias al cine hablamos, la película técnicamente está bien, incluso muy bien, con una fotografía en tonos vivaces, dorados y luminosos y una buena partitura de José Nieto.
En cuanto a las actuaciones, a mí me han parecido un tanto justitas, vamos que están bien y punto, aunque en el caso de Ana Belén, encontraréis por ahí opiniones de todo tipo, desde que da pena, hasta que lo hace muy bien. En fin, ya se sabe que en esto de opinar, cada cual tiene su criterio.
Una película que levantó polvaredas en su momento, que en algunos sectores produjo cierto escándalo y que vista hoy, te provoca una sonrisa al recordar ese tumulto, pues el paso del tiempo ha dejado lo que en aquel momento serían imágenes y planos muy atrevidos, en escenas bastante comedidas.




viernes, 16 de diciembre de 2016

FORREST GUMP

Forrest Gump (Tom Hanks) nació con un bajo cociente intelectual (IQ), por lo que ve el mundo desde una perspectiva diferente. Es lo que en la sociedad actual se nombra como un ser diferente. Aún así, cómo él mismo dice, ha tenido una vida bastante interesante.
Todo empieza cuando era un niño. Por actuar de manera diferente a los demás, muchos niños se meten con él, pero su madre está decida a que estudie en un colegio, digamos normal, y no un colegio de educación especial.
Luego, cuando un día entra corriendo en el campo donde entrena el equipo de fútbol del instituto, huyendo de otros chicos, el entrenador queda maravillado de la manera en que corre, apunta a Forrest al equipo de fútbol, y aquí es cuando empieza a aprender a jugar fútbol americano y se convierte en una estrella.
Cuando ya es mayor, es enviado al ejercito. Allí conoce a Bubba Blue (Mykelti Williamson), el cual se convierte en su amigo y con él, planea hacer un negocio vendiendo gambas. Forrest triunfará otra vez gracias a su valentía y se convertirá en un héroe.
Y mientras pasarán los años, él hará muchas cosas más:  Jugará cómo nadie al tenis de mesa, triunfará en el negocio de las gambas, se hará rico invirtiendo... y muchas cosas más.


De la mano de Tom Hanks y su personaje el espectador se ve llevado a un recorrido un tanto peculiar por la historia reciente de los EE.UU. (años 60 y 70 del pasado siglo), con algunos acontecimientos señalados, en los que el protagonista interviene de un modo u otro, de manera ficticia, naturalmente.


Aparte de todas las virtudes o defectos que se le quieran sacar a la historia, el film cuenta con un impresionante trabajo de montaje, incluyendo las escenas en las que mezcla imágenes de archivo en las que aparece Forrest; una fotografía muy buena y una banda sonora plagada de grandes éxitos del pop de los 60 y 70.
Siempre se destaca el espléndido trabajo de Hanks y se lo merece, porque hace un trabajo impresionante, pero no es menos brillante el del resto de los actores, con algunos casos, como el Gary Sinise, en su papel de teniente Dan, o la encantadora Robin Wright como Jenny, especialmente destacables.


El film es tremendamente emotivo y no exento de cierta crítica sobre algunos aspectos de la vida norteamerica en particular y de la de la sociedad moderna en general, aunque tiene algunas escenas que tocan el lado sentimental, lo cierto es que todo está envuelto en una pátina de humor, a veces sutil, pero que hace la película muy divertida.
No creo que haya en ella una reivindicación de la discapacidad, porque la historia que narra es tan increíble que cualquier parecido con la realidad, aquí si que es puramente casual.
De cualquier modo, estamos ante una gran película que ya se ha convertido en todo un clásico.
Aviso para quienes estén interesados, la película tiene un final distinto al de la novela de Winston Groom en que se basa el, por otra parte, estupendo guión.





jueves, 15 de diciembre de 2016

EL QUINTETO DE LA MUERTE

Una banda de delincuentes pretende llevar una atraco en la estación de St. Pancras de King's Cross. Para ultimar el plan y también para que les sirva como una especie de base de operaciones, alquilan unas habitaciones en la casa de la Sra. Wilberforce (Katie Johnson), una anciana viuda, ingenua y de sensibilidad victoriana, aunque también muy astuta, que vive junto a un túnel por el que trascurren las vías del tren.
El cerebro del grupo, el profesor Marcus (Alec Guinness), cuenta una historia a la anciana para hacerle ver que son un grupo de aficionados a la música que pretenden utilizar las habitaciones alquiladas para mejorar sus habilidades musicales y ensayar algunas obras.
Una vez consumado el atraco, se sirven de la Sra. Wilberforce para trasladar el botín desde la estación a su domicilio, sin levantar las sospechas de la policía, pero una desafortunada casualidad, hará que ella se entere de los manejos de sus inquilinos. Ante esta nueva situación, los miembros de la banda pretenden eliminar a la Sra. Wilberforce, algo que en principio se antoja como un sencillo objetivo, sobre todo dadas las diferencias físicas entre la frágil anciana y los bandidos, todos ellos más corpulentos que ella.
Sin embargo, lo que comienza como un mero trámite, se va complicando y los atracadores comenzarán a encontrarse con dificultades que se suceden una tras otra, para desesperación de los miembros de la banda que se ven incapaces de deshacerse de la Sra. Wilberforce.


El personaje crucial de esta película es la Sra. Wilberforce (magistralmente interpretada por Katie Johnson) y ella es lo que nos involucra plenamente en la historia. La Sra. Wilberforce es la caricatura de un personaje peculiar de la sociedad británica de la época postvictoriana, visita regularmente el puesto de policía y habla con ellos sobre los temas locales; conoce a los dueños de la tienda del barrio y ellos la conocen; es una ciudadana que se enorgullece de desempeñar activamente un papel en la sociedad. Se podría argumentar que esta confianza en su naturaleza es lo que la hace entrar en este lío, ya que en última instancia confía en el hombre desconocido que va alquilar un par de habitaciones a su casa. El profesor Marcus es ese hombre, que la película nos presenta magistralmente como una sobra acechante que sigue a la anciana y como una especie de espectro que asoma a su ventana. Bien educado y bien vestido, sin embargo le seguimos viendo como un ser inquietante. Y luego está su equipo de ladrones, juntos componen un peculiar grupo que va desde el obtuso exboxeador, hasta el desconfiado y el siniestro; forman una galería de personajes tan siniestros, como inútiles y divertidos. 


El film tiene el sabor de un cine que, a base de calidad (maravillosos los juegos de luces y sombras y ese pasar constante de los trenes que se convierten en personajes del film), suple la pobreza de medios; incluso los interiores, sobre todo la casa de la señora Wilberforce, con sus techos bajos y sus diminutas habitaciones, que la llegan a hacer agobiante, se nos torna encantador.
El film es un enredo muy divertido, quizá con algunos pasajes de humor un tanto rancio para los gustos de actuales, construído sobre la base de un magnífico guión, de ese cuidado aspecto artístico ya mencionado y unas excelentes actuaciones.
Una anécdota de esas que me gusta referir de vez en cuando: Katie Johnson, que tenía entonces 76 años, fue elegida para el papel por el director del film, Alexander MacKendrick, pero los productores mostraron sus reticencias, sobre la base de que podría ser una persona demasiado frágil para llevar adelante el trabajo, por lo que impusieron a una actriz más joven que murió antes de empezar la filmación y hubieron de llamarla a ella.




miércoles, 14 de diciembre de 2016

ENTREVISTA CON EL VAMPIRO

Louis de Ponte du Lac (Brad Pitt) va a mantener una larga entrevista con Daniel Malloy (Christian Slater), un periodista a quien va a contar su historia que comenzó doscientos años atrás, desde que, sintiéndose desolado por la muerte de su esposa y su pequeña hija, de las que se siente culpable, es convertido en vampiro por Lestat (Tom Cruise), el rubio vampiro, que se regodea en su amoralidad, y que le va a descubrir, no sólo un nuevo mundo sensorial, sino sobre todo un nuevo mundo moral, en el que las aceptadas normas sociales desaparecen y son relevadas por otras nuevas. Ambos son como la noche y el día: Louis es atormentado, Lestat es vitalista; Louis es introvertido, Lestat es jovial; Louis se siente culpable por todo, Lestat no tiene prejuicios.
Lestat tiene una particular percepción de la muerte, no como una maldición, sino ciertamente como una bendición, y de sí mismo como alguien capaz de otorgar la paz a la desgraciada raza humana. Louis propone vivir de la sangre de animales, pero Lestat le asegura que dando la muerte a seres humanos se les libera de sufrimientos a ellos y al mismo vampiro. Pero Lestat es un pésimo maestro y se ve obligado a convertir a una niña de pocos años, Claudia (Kirsten Dunst), para no perderle. Los tres formarán una fascinante familia disfuncional, con un distorsionado complejo de edipo como catalizador del brutal final del grupo.


Basada en la novela del mismo título de la escritora Anne Rice, autora también del guión y que escribió varios títulos sobre el tema que forman una saga conocida como Crónicas Vampíricas. Entrevista con el vampiro, es la primera novela de la serie.


Con una ambientación de época que tiene algo de gótico, está acompañada de una acertada banda sonora que se hizo muy conocida por la canción final, una versión de Guns&Roses (la última que grabó la formación original) del clásico de los Rolling Stones, Sympathy for the Devil, que pone un broche de oro a la película.


En su momento, el film fue calificado por más de uno como una de esas películas para chicas, porque los dos papeles protagonistas eran interpretados por dos de los actores tenidos por los guapos de momento (Tom Cruise y Brad Pitt), algo que se me antoja injusto, pues independientemente de que la película guste más o menos, lo que es claro es que vino a dar un aire de frescura al género al ofrecer una visión totalmente novedosa de los vampiros. Buenas actuaciones de los dos actores mencionados y la agradable sorpresa que supuso ver a Kirsten Dunst en un papel nada sencillo, interpretando a esa mujer en cuerpo de niña que atrapó a los espectadores con su lograda intervención.
Creo que el film es un buen ejemplo de cómo se puede hacer cine comercial sin renunciar a la calidad.




martes, 13 de diciembre de 2016

EL DÍA DE LA BATALLA

Finalizada la campaña del Norte de África, una vez expulsados los nazis de Túnez, había que dar el siguiente paso en la guerra y, aunque se había acordado un avance hacia Italia, las cosas habían quedado demasiado difusas. Los mandos militares norteamericanos seguían siendo partidarios de la acción directa por medio de un desembarco en Francia, mientras los británicos se decantaban por golpear lo que Churchill había llamado “la panza blanda del cocodrilo”: Italia.
Del 11 al 25 de mayo de 1943, Churchill y Roosvelt conferenciaron en Washington (Conferencia Tridente) y allí quedó decidida la invasión de Sicilia y el posterior desembarco en el continente.
El libro de Rick Atkinson nos traslada a ese escenario, desde los preparativos de la llamada Operación Husky, que comenzó el 9 de Julio de 1943 y acabó con la conquista de Sicilia, hasta la entrada en Roma, el 4 de junio del año siguiente, pasando por el desembarco en las playas de Salerno, el establecimiento de la cabeza de playa en Anzio o el terrible enfrentamiento de Monte Cassino, avanzamos con el Ejército Aliado y lo hacemos de manera vívida gracias al relato del autor que no escatima en datos, pero que va salpicando la historia con multitud de anécdotas extraídas de la ingente cantidad archivos privados, cartas escritas por los combatientes o relatos familiares, a los que ha tenido acceso y que no figuran en la Historia oficial. Estos detalles menudos son los que le dan originalidad y a la vez complementan esa otra visión que se queda en los fríos datos estadísticos. Aquí sufriremos las carencias, el miedo, los fallos de planificación, el fuego amigo, igual que lo padecieron los protagonistas y veremos reflejadas todas las miserias y los actos fraternales y heroicos de que es capaz el ser humano cuando se le somete a pruebas extremas.
Un texto que nos presenta la guerra tal cual es en realidad, con esos actos de heroísmo que todos conocemos, pero también con la otra cara de la moneda, las privaciones, la angustia, la cobardía y la muerte. Todo ello, ya digo, de manera muy cercana en la que participamos de los comentarios y declaraciones de los altos mandos o de los reporteros de guerra, pero también de los soldados anónimos y de la población civil que sufrió con ellos la contienda.



lunes, 12 de diciembre de 2016

EL CARTERO Y PABLO NERUDA

Mario Ruoppolo (Massimo Troisi), no quiere ser pescador como su padre, por lo que acepta encantado la posibilidad que se le ofrece de ejercer como cartero auxiliar en una pequeña isla italiana, en la que el único destinatario de cartas es Pablo Neruda (Philippe Noiret), poeta chileno, perseguido en su país y  que se encuentra residiendo en Italia junto a su esposa Matilde (Anna Bonaiuto), aunque no puede viajar sin permiso de las autoridades.
Mario está enamorado de la joven y bella Beatrice Russo (Maria Grazia Cucinotta), pero tiene dificultades para expresarle su amor en palabras, por lo que no duda en pedir ayuda al poeta exiliado para que le ayude a enamorar a su amada. Mario es capaz de comunicarse mejor y expresar sus sentimientos a Beatrice a través de la poesía (que resulta ser en gran parte robada de Neruda) y la chica le responde favorablemente, en parte fascinada por las palabras que su pretendiente le escribe.
Mario y Beatrice se unen en matrimonio, del que Neruda será testigo y durante los festejos de la boda, recibe la noticia de que se suspende la orden de arresto contra él en Chile, por lo que no existe ya impedimento para que regrese a su país. Posteriormente, Mario recibe el encargo de embalar las pertenencias del poeta y hacérselas llegar hasta su nueva residencia. Mario escucha en el viejo fonógrafo de Neruda la canción que oyó por primera vez cuando conoció al poeta y conmovido por la música y los recuerdos de la relación entre ambos, rememora algunas de las lecciones del maestro y graba los hermosos sonidos de la isla en una cinta que incluye el latido del corazón de su hijo, que va nacer pronto.


El film se basa en la novela "Ardiente paciencia", publicada en 1985 y escrita por el chileno de ascendencia croata Antonio Skármeta. También fue adaptada al teatro y hay una ópera (basada en la película mas que en la novela) del mexicano Daniel Catán, compuesta por encargo de Plácido Domingo, en la que este interpretaba el papel de Neruda.
La envolvente partitura del argentino Luis Enríquez Bacalov, ganó el Oscar a la mejor banda sonora e incluye el tango interpretado por Carlos Gardel “Madreselva”, que se repite en varias ocasiones a lo largo del film.
El film cuenta con una bella fotografía y unas estupendas actuaciones, sobre todo de la pareja protagonista, Noiret y Troisi, que logran transmitirnos con sus personajes una sensación de naturalidad muy difícil de conseguir.


La película cambia de ambiente y entorno, pero mantiene totalmente la esencia de la novela de Skármeta, una historia de amistad, sencilla al tiempo que hermosa y apasionante entre el humilde cartero y el poeta consagrado. Una película muy bonita y poética, pura metáfora.