jueves, 7 de julio de 2011

JOHNNY COGIÓ SU FUSIL

La primera advertencia es para los estómagos delicados y las almas pusilánimes: No vean esta película.
Quizá una de las películas más crudas y con un mensaje más acongojante de cuantas pululan por el planeta del celuloide, porque nos habla de lo bestias que somos, de lo que somos capaces de llegar a hacerle a un semejante en beneficio de la libertad y de lo molestas que resultan las víctimas de la contienda, llámese esta lucha terrorista, defensa contra el crimen o batalla bajo la bandera de la patria.
La patria es un concepto, algo que se siente, pero no siempre quienes representan esa idea están a la altura a la hora de pagar los servicios prestados a quienes lo han hecho de forma desinteresada.
En muchas ocasiones se convierten en testigos molestos y hay que esconderlos para que quienes se sirven del amor o del sentido del deber de tantos y tantos, sigan utilizandoles a su conveniencia y vendiendo oropeles donde a veces hay, además, sangre, dolor y miseria.


El film no es sólo un alegato antibelicista, que lo es, hace una defensa a ultranza de la eutanasia planteando un caso extremo que se puede interpretar como demagógico, eso cada uno lo verá a su modo.
Pero además de estos dos aspectos tan evidentes para quien presencie la película, las críticas del conjunto van aún más allá, aunque casi siempre, quienes la comentan, se quedan en estos dos asuntos.


Dalton Trumbo era comunista y los ataques que hace a las democracias, van por ese camino, seguramente su fe le hacía más proclive a disculpar los excesos del estalinismo, pero en su defensa hay que decir que apechó con todo aquello, su vida durante el macartismo no debió ser fácil.
Por otro lado, decir que el libro, obra del propio director, se escribió en 1939 y nada tiene que ver con lo que se dilucidó en la II Gran Guerra, por el contrario es fruto de las vivencias, recuerdos y pensamiento de Trumbo en torno a la I Guerra Mundial, un conflicto que no fue de la misma índole, pues en él no se jugaron tanto formas de gobierno, sino que fue una lucha entre imperios. Y de ahí viene la diferencia, no se estaba peleando por salvar la democracia, sino que la lucha era por intereses geopolíticos y aquí el uso que se hace de la vida de las personas individuales es más sangrante, pues pelean por intereses que muy poco o nada tienen que ver con ellos, son, como se dice en un momento del film, unidades de combate, simples números.


Por eso, las heridas, la sangre, las consecuencias psicológicas, la propia muerte, resultan más dolorosas y en el caso norteamericano, mucho más aún, están a miles de kilómetros de su país y ni siquiera sus conciudadanos, que son muchas veces los que guardan la memoria que otros entes más grandes les niegan, sienten cercanía por la víctima de un conflicto que les resulta ajeno.


Trumbo fue un buen escritor y un reputado guionista, sin embargo muchos entendidos sienten que como director no acaba de estar a la altura y que el mensaje que nos transmite es mucho más grande que la película en sí misma.
De cualquier modo, se ha convertido en una peli de culto y, desde luego, y como queda dicho, el mensaje es tremendo. Por cierto que el final, difiere del de la novela.
Como curiosidad, decir que, la influencia de Buñuel, en quien, al parecer, se pensó para dirigirla, se nota sobremanera en algunas de las escenas oníricas, son tal cual uno las imaginaria en una peli del aragonés.


Película que cinematográficamente no es un gran film, a pesar de que esté bien rodada, pero cuyo mensaje puede con todo.
Buen trabajo de Jason Robards y Donald Sutherland, sobre todo del primero y los demás, bueno pues nada del otro mundo.
Recomendable para reflexionar, una vez más, sobre las tragedias individuales que conflictos que deberían ser resueltos con inteligencia y no con cañones, acarrean a gentes sencillas que, en ocasiones, ni siquiera saben muy bien por qué estaban allí.



11 comentarios:

  1. Efectivamente, Trecce. Es una película terrible, durísima. La visioné un par de veces y no he sido capaz de volverla a ver. Pero como dices, es una película en la que el mensaje es más importante que la propia película. El impacto es del mensaje,y de las imágenes, no tanto de la construcción del filme. La otra cuestión es, obviamente, que no se puede hablar de la guerra en general. Nunca. La I Gran Guerra fue muy distinta de la II y generó un pacifismo que no generó la otra. En la II era evidente que había que frenar a Hitler. Y había que morir en el intento.

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  2. Trecce no recuerdo haberla visto. Pero por lo que recomiendas y si uno está de capa caída como a mí me sucede a menudo, lo más aconsejable será no verla. Saludos.

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  3. Muy dura, Ario, parece mentira que no pensemos en esas cosas antes de hacer barbaridades.

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  4. Pues Rafa, hay que estar preparado para verla.

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  5. En los viejos cineclubs programar Johnny... y alguna de Fassbinder llamaban la atención y otorgaban cierto prestigio al proyectarlas. Sigue siendo una peli a la que yo no quité la etiqueta de terror. Saludos

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  6. Es que, tras verla, uno puede tener pesadillas de por vida. Es angustiosa.

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  7. Una película absolutamente sobrevalorada, gracias a la personalidad del director.
    Dalton Trumbo fue un referente para la izquierda europea, un represaliado del maccarthysmo y de la caza de brujas.

    La "gauche divine" francesa elevó a Trumbo a icono y "Cahiers du Cinema" consagró la película como una obra maestra.
    Pues no.

    Es un film duro,muy duro, con un mensaje evidente que cada uno digerirá según convenga, pero que está muy alejado de ser considerado como una obra maestra.
    Ni siquiera es una gran película.

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  8. Como ya queda dicho, la historia y el mensaje, superan a la peli.

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  9. lo que he dicho antes, como peli no tiene un valor especial, es el mensaje, el contenido lo que la a hecho famosa además de esas terribles imágenes

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  10. La última de guerra que me gustó fue la del soldado Ryan, y alguna de comandos como Lágrimas del Sol de Bruce Willis, pero es un género que cada vez me gusta menos porque se regodean demasiado en la casquería, y como apuntas son cada vez más duras, y a mi me gustan las cosas que o acaban bien o al menos suponen un reconocimiento a los que se dejaron la vida defendiendo lo que creían, en lugar de resaltar únicamente lo sórdido y lo deleznable...

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  11. Ya, pero como alguien dijo: "La guerra es la imposición de un poder que quiere obtener gloria, sin importar quienes mueran"

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