sábado, 11 de mayo de 2013

LAS GUERRAS DE LOS JUDÍOS




El libro narra el levantamiento de los judíos contra los romanos, en una larga guerra dirigida primero por Vespasiano y, más tarde, por el hijo de éste, Tito. Por cierto, al mando de la Legio X, que participó en aquellas campaña, estaba el legado español Trajano, padre del futuro emperador del mismo nombre.
Flavio Josefo, el autor, pertenecía a una noble familia judía y había vivido y estudiado con las tres grandes corrientes del judaísmo de la época, a saber: Saduceos, fariseos y esenios.
En el año 64, Josefo fue encargado de ir a Roma con la misión de solicitar la libertad de dos fariseos detenidos por la autoridad romana. Josefo obtuvo éxito en su misión: sus compatriotas fueron puestos en libertad y, por añadidura, recibió de la emperatriz Popea algunos regalos. Se cree que de esa estancia en Roma provino su sentimiento, si no de lealtad inmediata hacia los romanos, por lo menos la convicción de que el poder de Roma era invencible, y desafiarlo constituía una locura para los judíos.
A pesar de esta convicción pro-romana, cuando se produjo el levantamiento del año 66 de nuestra era, se puso al serivicio de los revoltosos y aceptó lo que consideraba su deber, por más que estaba convencido de que aquella empresa era una quimera y se puso al frente de la defensa de Galilea.
El lector encontrará en estas páginas cómo fue sitiado por Vespasiano en la fortaleza de Jotapata y las tretas con que se defendió. La rendición fue en condiciones poco gloriosas, reputada más bien como vergonzosa por los patriotas judíos, y la acogida que encontró inmediatamente ante el vencedor nos hace comprender cuál era su estado de ánimo y la influencia que había recibido de su estancia en Roma.
Durante el sitio de Jerusalén, actuó como una especie de mediador, intentando convencer a sus compatriotas de la conveniencia de rendirse para evitar males mayores, pero, como sabemos por la historia, ellos prefirieron resistir hasta que la ciudad fue arrasada y su templo destruído.
La obra de Josefo ha sido tachada de manera reiterada de poco objetiva y de contener algunos pasajes que, posiblemente, estén demasiado adornados por su imaginación. Sea como fuere, todos los historiadores, a lo largo de veinte siglos y a pesar de las críticas, han acudido al relato de Flavio Josefo como una valiosísima fuente de información.


 
 
 
 

6 comentarios:

  1. Efectivamente hay dudas en relación a la veracidad de los hechos narrados por el autor pero al mismo tiempo se le reconoce su valía.

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    1. En líneas generales son hechos históricos, al menos la revuelta judía y todo lo relativo a Jerusalem, Masada, etc. Lo que ya no está tan claro es que sucediera tal y como lo relata Josefo, pero es cierto que, al final, todos acaban acudiendo a su libro.

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  2. Flabio Josefo es prácticamente la única fuente histórica para conocer la historia de los judíos de esa época. Y también muy útil para completar la historia del imperio de esa misma época.
    Este notable historiador salvó el pellejo gracias a la ocurrencia de predecir que Vespasiano llegaría a ser emperador de Roma, como así fue. Terminó adquiriendo la ciudadanía romana, una renta vitalicia del Imperio.

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    1. En efecto, así fue, José Luis y además su prosa no está nada mal.

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  3. Parece que el Síndrome de Estocolmo es de hace muchos años.
    Éste libro debe ser fácil de conseguir. Se agradece.

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    1. Creo que Josefo no es que sintiera simpatía especial por los romanos a raíz de que le vencieran, la cosa venía de antes y, por lo que se sabe, no le fue nada mal con ellos.

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