sábado, 30 de octubre de 2010

EL GARUM

Los griegos, y aún más los romanos, tuvieron una salsa estrella que se convirtió en la esencia de las mesas de la antigüedad: el garum. Aunque alcanzó su gran apogeo en el mundo romano, procede del mundo griego del que toma su nombre: garos o garon, por el nombre del pez del que se adquirían sus intestinos para la fabricación. Esta salsa se hacía por maceración y fermentación en salmuera de restos viscerales y despojos de diferentes peces como el atún, la morena, esturión y hallex, este último utilizado para la fabricación del garum medieval.
Todavía hoy se puede ver una factoría de fabricación de garum romano en la ciudad de Claudio Baello en las proximidades de Zahara de los Atunes (Cádiz). Fue Roma quién la convirtió en la salsa más importante del Imperio, aunque ya tenían conocimiento de ella los pueblos mediterráneos por los fenicios, los cuales comerciaban con diferentes tipos de garum, del que destacaba el "garioflos" de procedencia persa. No obstante, el comensal romano la degustaba como una verdadera delicia gastronómica, no sólo por sus connotaciones organolépticas sino por su alto precio en el mercado. Según Plinio, tenía un valor comparable al perfume.
Existía una importante industria alrededor de este liquamen, como también denominaban al garum. Fundamentalmente, se fabricaba en aquellos lugares donde se producían salazones, puesto que se aprovechaban las vísceras de los pescados que se sometían a salazón. El garum hispano adquirió gran renombre, especialmente el procedente de la Hispania meridional (garum sociorum): Cartagena, Málaga y Cádiz, que se hacía del esturión y del atún; mientras que el de Bizancio se fabricaba casi exclusivamente de atún.
Hubo toda una industria, muy importante, alrededor de este alimento, que era transportado en las conocidas ánforas de base puntiaguda, que como es sabido, tenían esta forma para poder clavarlas en arena cuando eran transportadas, o en las playas, cuando eran desembarcadas, evitando de ese modo que se rompieran y facilitando su transporte.
Igualmente tuvo fama el garum pompeyano y, concretamente, el que fabricaba Umbricius Scaurus que se comercializaba como garum Scaurus, un tipo especial de garum, muy aromático.
Esta antigua receta que reproduzco a continuación, viene citada en el Satiricón de Petronio:
En una vasija de aproximadamente 30 litros de capacidad se pone en el fondo una capa de hierbas olorosas: anís, hinojo, ruda, menta, albahaca, tomillo, etc.; luego otra de pescado en trozos: salmones, anguilas, sardas, sardinas, jureles, etc.; finalmente una capa espesa de sal, y así alternativamente. Se deja reposar siete días y durante veinte más se mueve todo.
El jugo clarificado que sale del recipiente es el garum.

viernes, 29 de octubre de 2010

CORTINA RASGADA

Si no fuera por lo que es, indudablemente esta película habría ganado bastante.
¿Que de qué estoy hablando?
¡Ah, perdón! Creí que estaba pensando y resulta que hablo en voz alta.
Pues que Hitchcock no pudo por menos que echar su cuarto a espadas y se dedica a pontificar sobre lo malos que eran los comunistas, lo mal que se vivía en los países del este europeo y lo listos y buenos que eran los yankis. Si todo ese mensaje que tiene la peli, lo hubiera obviado un poquito, yo creo que habría ganado, al menos ahora sería considerada bastante mejor y, sin embargo es un film casi olvidado, cuando no denostado.
Y hasta ahí estoy de acuerdo con ese buen número de aficionados en general y entendidos en particular que pone a la peli de vuelta y media.
Porque mi lectura no para en ese punto, voy un poco más lejos y ese más lejos es, en primer lugar, el momento, estamos en 1966 y las cosas estaban tal cual las pinta el film, unos eran buenos y los otros malos, hubiera sido bastante suicida hacérselo entender de otro modo al público anglosajón. Sin embargo la película le da un buen varapalo al superman americano encarnado por Paul Newman, me refiero a que se carga toda una organización que se dedica a sacar hacia occidente a gente perseguida, pone en peligro las vidas de sus miembros y a punto está de conseguir que, por su culpa, por salvar su vida, se pierdan las de todos ellos.


Sutil, sí, pero ahí queda, aunque diluído en el contexto de la película y la mujer que durante el viaje en autobús no hace sino gritar que por culpa de unos extranjeros, de unos americanos los van a matar a todos, es como decir en voz alta lo que todos estamos pensando en ese instante.


La película tiene un ritmo trepidante, está construída a base de una sucesión de secuencias en las que nos mantiene en tensión permanentemente con toda una gama de recursos de los que tan bien domina el director: Peligro inminente, situaciones sin una escapatoria posible, persecuciones...


Hay algunas escenas de esas que merecen el calificativo de memorables. La muerte de Gromek, el hombre que debe vigilar a Newman, una verdadera chapuza de asesinato, donde el tipo no acaba de morir y, sin embargo eso lo hace real. Nadie nos vemos a nosotros mismos matando a quien nos ataca de un certero golpe en la cabeza, o con una puñalada dirigida al corazón, seguramente si nos viéramos en tal tesitura y lográsemos deshacernos de nuestro atacante, sería más bien al estilo que aquí se nos muestra, real como la vida misma y de forma bastante penosa y nada heroica.
Muy conocidas son también el viaje en autobús, la representación del ballet (magnífica la melodía que nos pone en tensión) o el desembarco de equipajes en el puerto sueco. Cualquiera de ellas es un prodigio de suspense que pone a prueba los nervios de quien la vea por vez primera.


Quizá el punto flojo esté en los protagonistas, Newman es un actorazo, esa mirada vale un mundo, pero es como si no acabara de encajar del todo y Julie Andrews, pasaba por allí.
Si quieres ver una peli entretenida, con suspense del bueno, aquí te presento "Cortina rasgada"




martes, 26 de octubre de 2010

VIRULO

Con este apodo, no podía dedicarme a la arquitectura, me habría arruinado.
Algo así viene a decir este arquitecto metido a cantante, o este cantante con título de arquitecto, o este humorista que canta, o cómo quieran definir a este tipo, cuyo nombre es Alejandro García Villalón, integrante de la Nueva Trova Cubana, junto a personajes tan conocidos como Silvio Rodríguez o Pablo Milanés.
Admirador declarado de Les Luthiers, creó su propio Johann Sebastian Mastropiero, a quien bautizó como Konstantin Vonsauerkraut.
Virulo utiliza su humor para hacernos reflexionar sobre las cosas que nos rodean y los temas que nos ocupan.
El vídeo que sigue, un ejemplo de cómo son sus canciones, la canción pertenece a su álbum "Sexo luego existo" y lleva por título "Menos mal que naciste en occidente"



lunes, 25 de octubre de 2010

MARNIE, LA LADRONA

Uno de los temas favoritos de Hitchcock es el psicoanálisis, su preferencia por las doctrinas de Froid, hoy ya un tanto superadas, queda patente en este film, como antes lo hizo en "Vértigo".
Con una fotografía digna de mención y una banda sonora maravillosa, bajo la batuta de Bernard Herrmann, en la que sería la última colaboración de ambos, Hitch nos ofrece una película de lo más eficaz a la hora de darnos entretenimiento y lograr que nos veamos atrapados por la historia, por más que el final esté cantado, aunque no los detalles que llevan a ese final.
Hay escenas en las que el suspense alcanza cotas memorables. La escena en la que Marnie roba la caja fuerte de la empresa de su futuro marido, con un encuadre original y unos primeros planos del zapato que ha metido en el bolso de su abrigo, y que se le va a caer, nos hace pasar unos momentos angustiosos.


Dos protagonistas, Tippi Hedren y Sean Connery, que dan muy bien para el papel que interpretan, arropados por unas buenas interpretaciones de los secundarios, sobre todo Louise Latham, que convenció al director en su caraterizaciín de madre de Marnie, a pesar de las reticencias que tenía sobre ella y Diane Baker, dando vida a un personaje lleno de ambigüedad y que está guapísima, incluso más que la propia Hedren, claro que eso, ya se sabe...


Este film, es como una frontera entre dos épocas del director inglés, esa de los títulos recordados por todos y que se han convertido en clásicos del cine y esta postrera con películas más comerciales y de menor nivel, y perdón por la expresión, porque sólo es un modo de entendernos.
Marnie, marca esa frontera, a mucha gente ya no le suena, ya no la identifica con Hitch, cosa que sí ocurre cuando hablas de "Los Pájaros", de "Psicosis", etc. pero sigue teniendo esa magia que la diferencia de una peli del montón.


Hay espectadores que dicen que la película ha envejecido mal. Lo que quizá desconocen es que ya daba un poco esa impresión en el momento del estreno. El uso del retroproyector en escenas con los protagonistas, supuso no pocas discusiones con miembros de su equipo de rodaje, que no querían tantas escenas con esa técnica, ya sabemos que las diferencias de luz entre las tomas de exterior y las de estudio, hacen que nos chirrien tanto algunas de esas escenas, pero el director insistió en que no le importaba que algunos planos tuvieran cierto aire de irrealidad: lo importante era transmitir una sensación, no ser estrictamente realistas.
Otro tanto con una de las tomas que más llaman la atención por lo artificial, la de la calle donde vive la madre de Marnie, una calle de casas baratas, aparentemente cerrada por un inmenso barco amarrado en el muelle, una referencia al trauma de Marnie. El fondo, en el que aparece el barco, es un inmenso telón pintado, pensado para una cierta perspectiva de cámara, pero en el momento de rodar, Hitchcock decidió que prefería hacerlo a nivel de calle. Los técnicos se lamentaron de que así se perdería la efectividad de la ilusión óptica perseguida, pero él persistió en mantener lo ya rodado.


Aparte de lo ya mencionado, la peli tuvo miles de problemas y problemillas, pero tampoco voy a ser prolijo. Tuvo hasta tres guiones y en el que se llevó a la pantalla hay cosas muy relevantes, totalmente diferentes al primero, sobre todo en cuanto al papel del protagonista masculino y a la explicación de trauma de Marnie.
Además, son conocidas las diferencias entre Tippi y Sir Alfred, por culpa de la actitud manipuladora de éste y que acabaron estallando y haciendo que ella no quisiera saber más del gordito.
La peli estaba pensada para la reaparición de Grace Kelly, pero aquellas épocas no eran estas y Grace no era Carla Bruni, así que no pudo ser.




viernes, 22 de octubre de 2010

TORRES VEDRAS

La derrota de los ejércitos napoleónicos en Bailén, sirvió para demostrar que la mayoría del pueblo español estaba en contra de la ocupación francesa, pero el éxito no fue aprovechado y Napoleón ocupó España, prácticamente dándose un paseo militar.
En 1808, Sir Arthur Welesley, futuro duque de Wellington, desembarca en la bahía de Mondego en Portugal, consiguiendo parar los pies a las tropas francesas.
Tras algunos enfrentamientos, Wellington decidió pasar el invierno de 1810-1811 tras la línea defensiva de Torres Vedras, levantada por trabajadores portugueses entre noviembre de 1809 y septiembre del siguiente año, y que se demostraron trascendentales para evitar la toma de Lisboa.
Además esto permitió que los franceses no completasen jamás la toma de la Península Ibérica, puesto que acto seguido hubieron de trasladar parte de sus tropas a centroeuropa y nunca volvieron a tener en el sur un ejército tan numeroso como aquel del que habían dispuesto hasta entonces.
El 27 de septiembre de 1810, Wellington derrota a los franceses en la batalla de Buçaco, la última gran batalla internacional en suelo portugués. A partir de ahí comienza el desalojo de las tropas francesas, primero de Portugal y luego de España, pero todo ello, propiciado por la previsión de haber fortificado de manera casi inexpugnable la conocida como "Linha de Torres Vedras", lo que permitió a los aliados anglo-portugueses resistir sin agobios e imposibilitar, no sólo el ataque francés, sino que su ejército se autoabasteciera, con lo que quedó sumamente debilitado.


jueves, 21 de octubre de 2010

LOS PÁJAROS

En los actuales momentos, al menos en algunas de nuestras ciudades, ciertas aves son un incordio. Las palomas constituyen casi una plaga y las cigüeñas no sólo no se marchan, sino que en algunos lugares proliferan y sus nidos inmensos y muy pesados, suponen un peligro para la integridad de algunos edificios. No hablemos de pasados episodios que en cualquier momento pueden repetirse, como la gripe aviar.
Todas estas "molestias" que nos causan los plumíferos, son debidas, en mayor o menor medida, a la intervención humana, generamos tanta porquería que estos bichejos tienen asegurado el sustento y sacan adelante su prole anual sin el menor esfuerzo.
Sin embargo, en la época en la que se estrenó este clásico entre los clásicos (1963), esto no era así, a las palomas se les echaba miguitas de pan sin que nadie viniera a reprenderte, las cigüeñas eran una bendición a la hora de eliminar insectos, marcando con sus migraciones las épocas de frío y calor y las gallinitas campaban a sus anchas por la calle o en los corrales, con sus polluelos detrás, sin que el ser humano hubiera de temer enfermedades a la hora de comerse un buen guiso de pollo.



¿Era Hitchcock un visionario? ¿Se adelantó a su tiempo proponiendo que el peligro nos venía del cielo?
Rotundamente no, entre otras cosas porque la idea está tomada de un relato de Daphne Du Maurier (la de Rebecca), bien que de él sólo queda en la película que los pájaros atacan a una pequeña comunidad de personas.
Además, yo pienso que se fijó precísamente en los pájaros porque pocos animales hay que conciten simpatías (o al menos falta de temor) más generalizadas. Las aves, en general nos traen a la cabeza imágenes de amor, de paz, de libertad... Al menos así era antes de este film, porque si algo consigue Hitch es meternos el miedo en el cuerpo.


Lo que se presenta como una comedia romántica, de la que esperamos algún enredo cuando la protagonista decide regalarle al galán unos periquitos (en realidad, en el original, una pareja de "lovebirds", nombre cuyo doble sentido en la peli, pierde todo significado con el doblaje), con cierto ánimo de gastarle una broma, gira de repente hacia una película de terror, al menos eso que llamábamos de pequeños una "peli de miedo", todo ello a partir del picotazo de una gaviota que hace algo más que despeinar a Tippi Hedren.


Es claro, al menos para mí lo es, que buena parte del éxito de este film viene de la originalidad de su planteamiento, como dijo el propio director, "...está interpretada por pájaros y algún humano". Pero está claro también que algo más ha de haber, todos recordamos felices ideas desgraciadamente malogradas.
Ese algo más es, en primer lugar, el propio director, ya entonces plénamente consagrado y con el don de hacer arte de casi cualquier cosa, porque si nos paramos a pensarlo, la peli es una sucesión de incongruencias que no se las cree nadie. A mí me recuerda a esas películas de terror típicas de serie B, en las que los más variados animalillos, desde las recurrentes arañas a otros menos asiduos, se enseñorean de una ciudad o del planeta entero, sembrando el caos, hasta que alguien toma las riendas o da con el arma para acabar con ellas (sonidos, agua, fuego...)
¿Entonces, por qué en esta ocasión estamos ante una de las películas más recordadas de todos los tiempos y no ante una de tantas?
Ya digo: La dirige Hitchcock. Y eso implica que esas escenas absurdas, debido al tratamiento que él les da, se conviertan en magistrales.


Alguien (no apunté el nombre cuando lo lei y se me ha olvidado), hizo un experimento con esta peli: Quitarle los pájaros y dejar el resto. ¿Qué ocurría? Que la sensación de pánico que transmitían los actores, era la misma, o muy parecida. Eso requiere un trabajo interpretativo descomunal, esas cosas son las que consigue el maestro en todos y cada uno de los ámbitos de sus películas.
La película no tiene música, se basa en sonidos tomados del natural o recreados imitando lo que podemos oír por la calle o en el campo y, sin embargo, su banda sonora, basada prácticamente en los graznidos de los pájaros y los silencios, que subrayan el peligro y aumentan la sensación de suspense, cobran especial importancia, también los tiene bien medidos el director.
La puesta en escena es maravillosa y los efectos especiales se ven incluso con ternura.


Algunas escenas de la película, han sido imitadas, recreadas, caricaturizadas, homenajeadas hasta la saciedad. La carrera de los niños huyendo de la escuela, las aves abarrotando las instalaciones del parque infantil o los cables del tendido eléctrico, se han repetido hasta la saciedad, incluso para mofarse de ellas.
No digamos las interpretaciones que se le han dado, porque como Hitchcock no nos explica por qué atacan los pájaros, hay suposiciones para todos los gustos.
Lo que también es sorprendente, es el final de la peli, yo me sonrío cuando la veo junto a alguien que no la ha visto nunca, se quedan con cara de "¡Ya se acabó!, ¡Pues no lo entiendo!" Es como si el autor se hubiera cansado del film y cortara de un modo un tanto apresurado.
Hay que señalar que, al parecer, ese no era el final que le hubiera gustado a Hitchcock, tenía pensado (y planificado) algo más efectista y más redondo, pero se pasó de presupuesto. Sí, a los dioses también les cierran el grifo los productores, por si sirve de consuelo a alguien que esté empezando.


Mi recomendación es que no tratéis de entender nada, ni por qué atacan los pájaros, ni por qué la mamá de Rod Taylor es tan rara, ni por qué la maestra se queda en Bahía Bodega, para estar cerca de un hombre que no la hace ni caso.
Dejaos llevar por la peli, por esa forma de hacer de Hitchcock, que sin sobresaltos, a través del suspense, de la sensación de agobio, hace que nos olvidemos de lo inverosimil de la situación y nos entre el desasosiego.


viernes, 15 de octubre de 2010

EL ÚLTIMO ARGUMENTO DE LOS REYES

Cuando uno acaba un libro y te queda esa especie de sensación de vacio similar a la de haber perdido a un buen amigo, no hay nada más que decir.
Los libros de la trilogía "La primera ley", de Joe Abercrombie, forman una serie bastante uniforme en cuanto a calidad, cada uno de ellos tiene su encanto y ello hace que te quede ese regusto entre la felicidad de haber disfrutado de un buen libro (tres para este caso) y el vacio de que se acabó.
Hay que señalar que este tipo de literatura va dirigido a un público muy determinado, aquellos que gusten de la llamada fantasía épica, si no es así, difícilmente se podrá sacar una lectura positiva de los mismos, ya que lo que tienen estas obras es que o te encantan, o no quieres ni verlas, dependiendo de por dónde van los gustos de cada quien.
Tenía ciertas prevenciones a la hora de enfrentarme a este tercer y último volumen de la serie, en algún lugar había leído que bajaba algo la calidad con respecto a los dos anteriores.
Tengo que decir que yo he quedado plenamente satisfecho, es más, en algunos pasajes se supera a sí mismo, no puedo ponerle ningún pero con relación a los dos anteriores.
Abercrombie, logra mantener el interés por la historia que cuenta, en general y por las historias particulares de cada uno de los protagonistas, ya que continúa con la técnica de narrar acontecimientos coincidentes en el tiempo bajo la perspectiva de varios de los actores, logrando con ello ofrecernos puntos de vista variados, pero sin menoscabar el interés aunque ya sepamos lo que ha ocurrido, ya que lo hace de una manera muy interesante, dominando de forma aseada esta técnica.
No es fácil acabar una novela, a veces los autores se pierden y le quedan a uno con un mal sabor de boca, por no haber sabido resolver bien su libro. No es el caso, para mi gusto, claro. Yo creo que el final está bastante bien conseguido, por más que haya quien se empeñe en que queda abierto. Claro que queda abierto, pero es que para cerrarlo, debería matar a todos sus personajes, si estos siguen en su mundo, su vida sigue. Pero ya sabemos que hay a quién le gusta que le expliquen hasta el último detalle, para ello Abercrombie debería haber seguido publicando volúmenes y él ha decido dejarlo aquí, nos ha contado unos pasajes en la biografía de estas personas y ya está, no hay que darle más vueltas.
Adiós a Logen Nuevededos, a Bayaz (El Primero de los Magos), a Jezal dan Luthar, a Ferro, y sobre todo, adiós al antihéroe San dan Glokta. Un adiós relativo, porque su recuerdo estará ya para siempre conmigo. Y gracias a Abercrombie por haber traído una historia original, diferente y un poco de aire fresco al género.