viernes, 3 de enero de 2014

EL ÚLTIMO MOHICANO

Ambientada en el territorio de los Grandes Lagos, la trama de la novela se desarrolla en 1757 cuando un grupo de soldados británicos al mando del mayor Duncan Heyward (Steven Waddington), acompañan a Alicia (Jodhi May) y Cora Munro (Madeleine Stowe), que van a reunirse con su padre, el coronel Edmund Munro (Maurice Roëves). Viajan desde el fuerte Edward hasta el de William Henry. El guía indio llamado Magua (Wes Studi), les conduce hasta una emboscada en la que son atacados por los hurones, siendo rescatados por Nathaniel Poe (Daniel Day-Lewis), llamado por los mohicanos Ojo de Halcón o Hawkeye y sus dos amigos indios Chingachguk (Russell Means) y su hijo Uncas (Eric Schweig). Tras pasar diversas peripecias la partida consigue llegar al fuerte William Henry que se encuentra sometido al asedio del francés Montcalm (Patrice Chéreau). El coronel Munro se ve obligado a rendirse pero pese a las garantías francesas, en el momento de la capitulación los hurones atacan a los inermes británicos desencadenando una carnicería. Magua, que ha demostrado ser un traidor, captura a Alicia y a Cora, y Hawkeye y sus amigos indios además del mayor Heyward, partirán en su busca.

 
Basada en la más conocida y leída de las novelas de James Fenimore Cooper, todo un clásico de la literatura de aventuras. Aderezada con la historia de amor entre Hawkeye (valiente y atractivo) y Cora (guapa, inteligente y con arrojo), y el bello romanticismo del enamoramiento entre Uncas y Cora, apenas esbozado en el film y que alcanza su sublimación en la trágica escena final.
Las escenas de acción son trepidantes, rescatando el sabor de las películas antiguas, aquellas que de niños nos invitaban a seguir reviviéndolas una y otra vez, con Hawkeye y sus amigos indios corriendo sin parar arriba y abajo, desafiando peligros y peleando sin miedo a la muerte.

 
Buenas interpretaciones, con unos secundarios que dan brillo y sacan partido a sus papeles y una gran actuación de Daniel Day-Lewis, con la réplica de Madeleine Stowe quizá en su momento de mayor esplendor.
Magníficamente ambientada, cuidando los detalles y con una fotografía que saca todo el partido que ofrecen los maravillosos paisajes de Carolina de Norte, donde se rodaron los exteriores, con una naturaleza exhuberante y sugestiva, el marco ideal para la historia que se nos narra.

 
Y para rematarlo, una de las mejores bandas sonoras de la historia del cine, de las que perdurarán a través de los tiempos.
Una película ideal si uno desea entretenimiento del bueno, con sabores olvidados de cine clásico, en la que los diálogos dejan paso al predominio de lo visual, a la belleza del entorno, a los gestos y las acciones de los actores y al goce del oido.

 
 
 


8 comentarios:

  1. Curiosamente la versión del cine y la inicial en VHS, fueron remasterizadas para su publicación en DVD, cambiando el doblaje, el montaje y perdiendo alguna escena de la peli. La salida del fuerte con tropas para repeler a los franceses por parte del mayor Heyward, desaparece del DVD, y todavía no se por qué. En mi opinión resulta peor la versión final que la del cine... Pero sin duda es una muy buena película. Mira que me gusta Michael Mann... No falla.

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    1. Por fortuna he podido ver la versión completa.

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  2. Yo la he visto varias veces, y creo que la volveré a ver.

    Saludos Trecce.

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  3. No la he visto porque pensaba que tenía más componente romántico. Habrá que darla una oportunidad.

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  4. un auténtico clásico con una banda sonora, "de cine"

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