jueves, 22 de abril de 2010

JUNCAL

Durante un tiempo, con una magnífica compañera de fatigas, he estado viendo de nuevo los siete capítulos de una hora que conforman una de esas series de televisión que se han hecho míticas con el paso de los años: "Juncal". La vi en su momento (veinte años bien cumplidos hace) y tenía ganas de volver a disfrutarla, había un montón de escenas, diálogos, frases y muletillas que pervivían en mi memoria, eso es síntoma de algo y de algo bueno, de no ser así, la habría olvidado por completo.
Juncal es la historia de los últimos años de un torero que fue, durante un breve espacio de tiempo, gran figura y que quedó inútil por culpa de una cornada. Un truhán, un vividor que no da un palo al agua, que sobrevive a base de dar sablazos a propios y extraños. En su época dorada se casó con una rica y culta mujer, pero por culpa de su afición a las faldas, abandona el hogar para instalarse en Sevilla, donde vive con Teresa, su amante de toda la vida, que le mantiene, hasta que por culpa de una infidelidad le pone de patitas en la calle con lo puesto y una maleta donde lleva la Enciclopedia Taurina de José Mª de Cossio ("El Cossio", como se conoce a esta obra entre los aficionados). Será su fiel amigo "Búfalo", un limpiabotas magistralmente interpretado por ese maestro de la escena que es Rafael Álvarez "El Brujo", quien le lleve a vivir a su humilde morada, con su esposa (Cristina Hoyos) y su suegra (Lola Flores), hasta que logra entrar en la vida de su hijo, novillero que va para figura y reencontrarse con su esposa, que aunque marca las distancias, le deja que "aconseje" al joven.
La serie está concebida en siete capitulos de una hora, aunque en realidad es como una película de siete horas, en la que se nos van contando algunas historias paralelas, girando todo el entramado alrededor de la figura central de Juncal, excelentemente interpretado por Paco Rabal, que logra, una vez más, hacer un papel redondo. El origen de la serie fue un capítulo de "Cuentos Imposibles" (1985), de Jaime de Armiñán, que hablaba de la vida de este torero tullido, pícaro y de buen corazón.
Cuando se decidió hacer Juncal, TVE y Pilar Miró, directora del medio entonces, no repararon en gastos, costó cuatrocientos millones de pesetas (hablamos de 1989), seis meses de rodaje y siete de montaje. Armiñán contó con Teo Escamilla como director de fotografía, aparte de ser una leyenda de la cinematografía española, Teo había comenzado su andadura profesional rodando películas de toros como ayudante de su hermano Pepe que, precísamente trabajó como asesor en esta serie. Además el plantel de actores es de lo mejorcito: Francisco Rabal, Rafael Álvarez "El Brujo", Fernando Fernán Gómez, Emma Penella, Carmen de la Maza, María Galiana, la bailaora Cristina Hoyos, Lola Flores, Manolo Zarzo, Beatriz Carbajal, Mercedes Lezcano, Mercedes Hoyos, Concha Rabal, Mireia Ross, Diana Peñalver, Mª Luisa Ponte, Luis Miguel Calvo (torero y actor burgalés, que interpreta al hijo de Juncal), Claudia Gravi, etc. Las Vainica Doble compusieron para la serie el pasodoble "Juncal", que se ha convertido también en un clásico
Se cuenta que ante el aprecio que tanto Rabal como Pilar Miró tomaron al personaje, Armiñán decidió matarlo para no dar ocasión a hacer un "Juncal-2". Recordando el rodaje de la escena final, Teo Escamilla decía: "Recuerdo cuando rodábamos el final de Juncal, en el que Paco Rabal muere en la mesa de operaciones de la enfermería. Llevábamos una hora en silencio total, como si estuviese herido de verdad y cuando por fin muere, noté que unas lágrimas me impedían ver. Me giré y vi que todo el equipo estaba igual. Si eso lo notamos en el plató, luego transciende al público. Cuando miras por cámara y te llega lo que hace el actor, te lo crees todo"
La serie no es la historia de un torero, sino la de un hombre que vive con un pie en el presente y otro en el pasado, recordando sus tiempos de gloria. Enlaza con la tradición del pícaro español, incluso se puede ver cierta semejanza con personajes quijotescos, sobre todo en ese "Búfalo" que es una especie de Sancho Panza que nunca abandona a su señor y que se llega a involucrar en su mundo de irrealidades. Para Juncal sólo hay dos cosas en este mundo: los toros y las mujeres y para ello vive (o malvive), continúa siendo un coqueto, piropeando a las mujeres, todo ello sin un duro en el bolsillo, pero manteniendo su dignidad.
Y el papel del limpiabotas, es genial, esa especie de filósofo de andar por casa, que sin embargo a su manera y de manera coloquial, guarda toda la sabiduría popular en sus entrañas.
Una obra costumbrista que, en plena época de la "movida" y de la España "moderna", triunfa, a pesar de que, en apariencia, habla de toros, flamenco y galanterías con las mujeres. ¿Por qué?, porque esa es la fachada, pero lo que semana a semana se encontró la audiencia nocturna de aquella tele fue algo bastante más profundo, que la acabó conquistanto.
El corte que viene a continuación, uno de los muchos que podrían ponerse, nos trae al viejo torero recordando sus días de gloria, mientras su amigo limpiabotas evoca una de sus grandes faenas. Toda una lección de interpretación.



9 comentarios:

  1. Muy buena serie y buen texto, enhorabuena. De este mismo tema, aunque otro estilo, esa peli genial de Vajda: Mi Tío Jacinto.
    Saludos

    ResponderEliminar
  2. voy a avisar a mi padre, que le encanta Juncal

    ResponderEliminar
  3. Estupenda entrada para recordarnos a JUNCAL. Inmensa mayoría de los que la hicieron posible, desgraciadamente ya no viven. Pero la serie y su valía ahí están. Por cierto tengo una entrada en mi blog, de las antiguas, sobre Luis Cuadrado, director de fotog. (toresano) maestro de Teo Escamilla en la que publiqué una foto a la que tengo mucho cariño. Estoy con Teo en el Espolón de Toro. Y de Paco Rabal... ¿Qué añadir? Gracias por el recuerdo de JUNCAL, amigo Trecce y un saludo

    ResponderEliminar
  4. Excelente serie con un gran reparto. Y muy divertida además. Paco Rabal lo hace muy bien.

    ResponderEliminar
  5. -Tienes razón, Ethan, un gran director Lasdislao Vajda.
    -No me extraña que le guste Juncal a tu padre, Víctor, siempre ha tenido buen paladar para los buenos platos.
    -Recuerdo la entrada del Fotógrafo que se quedó ciego y recuerdo la foto en el Espolón.
    -Y a Marina, gracias por acompañarme al ver la serie, no es lo mismo hacerlo solo que en tan buena compañía que, además permite ir haciendo jugosos comentarios.

    ResponderEliminar
  6. Qué oportuno recordatorio, Trecce, gracias. habrá que hacerse con ella, para volver a disfrutar de Paco Rabal en estado puro.

    ResponderEliminar
  7. La verdad es que el papel estba hecho a su medida.

    ResponderEliminar
  8. mi padre me ha hablado de estos capítulos, a ver si logro verlos de una forma no pirata jeje

    y si, vi que shakespeare había escrito una obra parecida a la mía... asi que de entrada esta un poco difícil (por no decir imposible) hacer algo decente

    ResponderEliminar
  9. Me alaga que te guste mi blog, opino lo mismo del tuyo :)

    un saludo!

    ResponderEliminar