21 años después de la desaparición y más que probable muerte de su hijo pequeño, Julia Davidsson (Lena Endre) regresa a la casa familiar en la desolada isla de Öland. Allí se reencuentra con su padre, al que culpa de la desaparición del niño. Al recibir el abuelo una sandalia que su nieto llevaba el día que desapareció, sin saber quién se la envía, surgirán preguntas y Julia descubrirá mucho más de lo que podría haber deseado con la aparente ayuda de Lennart (Thomas W. Gabrielsson), un policía local.
El guion se basa en la novela La hora de las sombras, del sueco Johan Theorin, respetando bastante el esquema del libro que, no obstante, se ha simplificado algo, cosa que no es de extrañar en una adaptación. Por ejemplo, algún que otro personaje secundario que en el libro tiene más importancia y aquí aparece de manera tangencial y difusa. La parte final cambia, no en la resolución del misterio, sino atribuyéndolo a otro personaje y aunque esto marca una gran diferencia con el texto original, yo creo que no desmerece en absoluto.
Si obviamos la novela en que se basa, la película tiene buena calidad, con una magnífica representación de paisajes naturales y buenas interpretaciones, consiguiendo transmitir muy bien lo que en el fondo viene a ser el tema central de la historia, que no trata solo de resolver el misterio de lo que le ocurrió al pequeño, sino también de cómo Julia y Gerlof redescubren la aceptación mutua y, de hecho, la dependencia que tienen el uno del otro.
La película se ve con agrado, aunque carece de la profundidad, la complejidad y el ritmo pausado de la novela, aunque a su manera, pienso que consigue transmitir lo que encierra el libro.




Me la voy a buscar porque me ha apetecido verla. Además, el cine sueco casi siempre termina atrapándome. Y a Lena Endre la conozco bien de varias películas y series donde aparece. Me gusta mucho cómo interpreta. A ver si consigo encontrarla. Gracias por traerla. Un abrazo.
ResponderEliminarMe decidí a verla tras leer la novela.
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